Defensa apasionada del idioma español

Portada
Penguin Random House Grupo Editorial España, 2011 M12 14 - 296 páginas

Una reivindicación del español, pero no a costa de otras lenguas sino en diálogo enriquecedor con todas ellas.

El lector encontrará aquí una defensa. Nunca un ataque. El idioma español se ve rodeado ahora por los problemas en la educación escolar de sus hablantes, y por la fuerza colonial del inglés, y por la desidia de una gran parte de quienes tienen el poder político, informativo y económico en los veintiún países que asumen esta legua como propia.

Nuestro idioma habrá de dar -sólo si empezamos a ser conscientes de los peligros que lo acechan- con los resortes adecuados para salir de esta situación que genera poco a poco un inmenso complejo de inferioridad de todo el mundo hispano frente al poderoso hombre anglosajón. Pero el progreso que aquí se plantea para la lengua española nunca deberá producirse a costa del catalán, del euskera, el gallego, el bable, el altoaragonés, el quechua, el araucano, el náhuatl, el mayo o yucateco, el otomí, el aimara, el guaraní, el quiché, el chaquiquel, el tarahumara... Ni siquiera a costa del inglés o del francés. Todas las lenguas atesoran un genio enterno que guarda las esencias de los pueblos que las hablan y las han hablado; jamás una lengua se debe utilizar contra otra.

Con cada palabra que desaparece se pierde una idea crada por el ser humano.

 

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

Crítica de los usuarios - Marcar como inadecuado

Parece increíble no haber encontrado reseñas sobre este estupendo libro en este espacio. Yo lo incluiría en todas las escuelas del país. La postura que propone Álex frente al idioma español considero que debe adoptarse pero, sin menospreciar tajantemente a la mejora continua. Es verdad que tenemos letras como la “h”, la “x”, la “y” entre otras que desde cierto punto de vista son portadoras de significados (sobre todo históricos) que agregan valor a las palabras, eso es cierto, sin embargo, la mayoría de las veces no pensamos conscientemente en esto cuando la usamos y creo que esto es así porque lo más importante es el ir y venir de la ideas entre los hispanohablantes. Por otra parte es claro que el pueblo impone su voluntad en el lenguaje hablado y que la gramática se limita a consagrar lo que hayan decidido sus usuarios pero, ¿quién es o debería ser la máxima autoridad en el lenguaje escrito? yo nunca he visto a todo un pueblo discutir sobre alguna decisión que deba tomarse para su gramática. Y en esto de la decisiones, si es que algún día jubilan algunas letras del abecedario... creo que hace falta tomar en cuenta al gremio de los diseñadores gráficos ya que, aseguramos que es más fácil leer bloques de textos con una mezcla idónea de letras ascendentes y descendentes junto con las que contienen sus dimensiones dentro de la referencia de “x” (envolvente). Como sea, recomiendo ampliamente este libro como cualquier otro que este autor haya escrito. 

Contenido

Sección 1
Sección 2
Sección 3
Sección 4
Sección 5
Sección 6
Sección 7
Sección 8
Sección 11
Sección 12
Sección 13
Sección 14
Sección 15
Sección 16
Sección 17
Sección 18

Sección 9
Sección 10

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Acerca del autor (2011)

Álex Grijelmo (Burgos, 1956) es doctor en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y titulado en alta dirección de empresas (PADE) por el IESE. Trabajó en el diario La voz de Castilla, en la agencia Europa Press y, durante 16 años, en El País. Coordinó la edición del Libro de estilo de ese periódico (1988), y ha escrito El estilo del periodista (1997), que se emplea como libro de texto en las facultades de Periodismo de España y de América, Defensa apasionada del idioma español (1998), La seducción de las palabras (2000), La punta de la lengua (2004), El genio del idioma (2004), La gramática descomplicada (2006) y Palabras moribundas (2011). Presidió la agencia Efe entre 2004 y 2012. En 2007 fue elegido presidente del Consejo Mundial de Agencias para un mandato de tres años. En 1999 recibió el premio nacional de periodismo Miguel Delibes, y en 2006 el honorary degree de la fundación universitaria ESERP por su gestión empresarial, así como la Antena de Oro de la Asociación de Profesionales de Radio y Televisión por sus colaboraciones sobre lenguaje en el programa de RNE No es un día cualquiera, que dirige Pepa Fernández.

Información bibliográfica