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2. Preguntado si el terreno es saludable, fértil y abundante de frutos, dijo que de toda la provincia este terreno se señalaba en fertilidad, abundando de todos frutos, y que era singularísimo para criar ganados y para la Caña dulze para los trapiches, por que el temperamento, que no es estremado, és aparante para lo dicho, y también por estar circumbalado de dos Ríos copiosisimos y favorables para el riego de dichos Barrios, cuya ventaja hace apreciable el dicho sitio, y responde.

3. Preguntado si los vecinos de estos barrios están bien administrados por su Cura de Villa Vieja ó que si necesitan de otro Párroco para que pueda administrar el Valle, dijo que su Cura y sus Coadjutores á todos administran bien y en especial á los enfermos, pues ninguno moría sin los Santos Sacramentos habiendo avisado á su Cura; pero que el Vecindario deseaba una Yglesia en la medianía del Valle para el consuelo de las almas oyendo la Misa y palabra de Dios, para confesar y comulgar, pues en la provincia muy bien saben todos la suma desdicha con que la mayor parte de estos vecinos vivían, la que les causaba la falta de vestido para comparecer en la villa, á la que por este motibo no asistían en todo el año ni oían Misa ni menos se confesaban, y que para el cumplimiento de Yglesia buscaban ropas prestadas con bastante trabajo, por que no todos los de mediano posible podían ayudar á los suplicantes, de donde resultaba el que tantas personas se quedaban sin cumplir con los preceptos anuales y que también esta pobreza y desnudez motibaba á bastantes mugeres y hombres, desde quince á los veinte años de edad, á que no hubiesen entrado en la Yglesia sino cuando se bautizaron y han carecido en dicho tiempo del Socorro espiritual, y ojalá tuviesen una Yglesia en el dicho Valle, pues no se hubieran quedado sin el bien del alma sin embargo de sus desnudeces, por que uno con otros, como tan cerca el socorro, hallarían más pronto remedio para oir el Sacrificio de la Misa, la palabra de Dios y para el uso frecuente de los Sacramentos, con cuyo amparo se verían Consoladas todas aquellas almas y se repararía el lamentable estado en que se encuentran, y responde.

4. Preguntado que con qué fondos se ha de levantar la Yglesia que piden los vecinos siendo éstos tan pobres como lleva dicho, dijo que los pobres desde luego ayudaban con su trabajo personal, y que los vecinos de alguna comodidad que habitaban los cinco barrios, que serían más de ciento, darán rezes para la comida de los trabajadores, y que las maderas en el Barrio de Puás estaban muy á mano y en el mismo Texares para la Teja necesaria, y que por esta facilidad no era menester buscar por otra parte distintos materiales, y que con esto se alzará la Yglesia en poco más ó menos de un mes: los vecinos todos se obligan al mantenimiento del Padre que le ha de dar Misa y explicar la doctrina, dándole por ahora la limosna de dos pesos por cada Misa para que con ella se mantenga el día que ha de venir á decirla, y también ponen Cera, Vino y Ostias, que todo hará al año dos cientos pesos, que á prorrata entre los vecinos á cada uno toca menos de un peso, con cuya corta limosna se logra el consuelo tan anelado y de que han carecido con sumo dolor; por que aunque muchas veces lo han buscado de los Señores Obispos y del Señor Presidente de Goathemala, nunca ha sido posible por las miserias, escaseces y ningún valimiento de los vecinos; pero como ahora ha visto S. S. Ilustrísima y les ha oído á todos sus vecinos, uno á uno, todos están de llano á obligarse á lo que ha referido, y responde.

5.- Preguntado cuál será el mejor sitio conveniente para todos los vecinos, de igual proporción y distancia y de mayores ventajas y utilidad para la provincia el estado en que se deba poner la Yglesia nueva, dijo que á presencia de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y de el Theniente de Gobernador Don Joseph Miguel Porras, presenciándolo también todos los vecinos, eligieron con voto general y común el plano de entre los dos Ríos, que tendrá dos leguas por lo ancho y que en él hay muchísimas Casas habitadas; y puesta la Yglesia en dicho sitio se encuentra en él un poblado capaz, de modo que en poco tiempo por sus circunstancias será el mejor en toda la provincia, así por los frutos que se hallan á la mano en la boca de la Montaña para los transportes, como también por las comodidades que disfrutarán los vecinos de la provincia de Nicaragua, por tener más prontos frutos de que necesitan para su manutención de esta provincia, y en esta proporción los lograrán más cerca y más baratos, y los vecinos de Cartago y Costarrica, que los cargan para espenderlos en Nicaragua y provincias, los tienen á menos porte y alquileres para su comercio; y con esto es evidente la utilidad que sobreviene á ambas provincias y á el Estado, por que el Rey tendrá otra Poblazón nueva y sus vasallos lograrán los abastos apreciables de Trigos, azúcar, dulzes y demás frutos de esta tierra, con menos distancia y con casas en donde acogerse y guardarlos, y todos los llevarán con más facilidad y ganancia á su destino, pues encuentran estos efectos en el camino y éste abundantísimo pasto para las Mulas de Carguío, y responde. Y aunque á la letra se le ha leído por S.S. Ilustrísima el memorial de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y la relación de Vecinos que le acompañan, dijo que en lo que había respondido tenía satisfecho su contenido, porque la relación del Vecindario se hizo en este mismo sitio por los hacendados y habitadores de los cinco Barrios, y así no tenía que negar ni producir en lo que llebaba dicho, por que todo es la verdad; y dijo ser de edad de cuarenta y cinco años y no sabe firmar, y lo hizo á su ruego un testigo; y leída esta su declaración dijo está bien escrita y que en ella se ratificaba: lo firmó S.S. Ilustrísima, de que yo su Secretario de Cámara y Notario mayor de Visita doy fe.=El Obispo = Testigo=Antonio de la Fuente=Ante mí=Francisco de Paula Soto, Secretario y Notario mayor de Visita.

En el valle de la Villa Vieja, en el mismo día, mes y año, el Ilustrísimo Señor Don Esteban Lorenzo de Tristán, Obispo de Nicaragua y Costa Rica, mi Señor, estando en el referido barrio de La Alajuela, para la información que está mandada recibir mandó comparecer ante sí al Capitán Justo Antonio Nuñes, morador y juntamente hacendado en el barrio de Las Sirgiielas, de quien S. S. Ilustrísima por ante mí su Secretario y Notario mayor de Visita le recibió juramento, que hizo á Dios nuestro Señor y una señal de Ho en forma de derecho, bajo del cual ofreció decir verdad en cuanto supiere y fuera preguntado; y siéndolo por el tenor del pedimento y memorial que está por cabeza de esta información, que se le leyó por mí el Secretario, que doy fe, dijo lo siguiente:

1. Preguntado si tiene pleno conocimiento de las familias que habitan y pueblan estos cinco Barrios dijo que como vecino y morador del barrio de Las Siruelas sabía en fijeza y á punto los vecinos que en dichos cinco Barrios habitan en casa abierta, y un poco más ó menos bendrán á ser doscientos y cincuenta, y éstos se emplean en trabajar y componer sus tierras y tienen algún ganado, que aunque no es mucho no dejan de pasar con él y mantenerse con sus hijos, y responde.

2. Preguntado si el terreno es saludable, fértil y abundante de frutos dijo que no sólo lo era sino que también reconocía dicho Paraje ventajosísimo á otros de toda la provincia, tanto por lo apreciable para Ganados, Sembrío de Caña para dulze, como por lo benigno de su temperie y por la conveniencia grandísima que tiene con el Río de La Alajuela de tan buen agua y tan útil, y también por gozar para su riego, por la parte de abajo, del hermoso Río de Las Siruelas; y por esta causa se ve claramente la ventaja conocida de todos que dicho lugar tiene para la utilidad de sus habitantes, y responde.

3. Preguntado si los vecinos de estos Barrios están bien administrados por su Cura de Villa Vieja ó que si necesitan de otro Párroco para que pueda administrar el Valle, dijo que el Cura y sus ministros nunca han dejado de administrarles los Sacramentos, y cuando se le avisa que hay moribundos han venido á socorrerlos y por esto ninguno moría sin ellos si á tiempo se les llamaba; pero que fuera de esto apetecían los vecinos con toda su alma una Yglesia para el alivio espiritual, por que poniéndola en el medio de estos Barrios ya se conseguía que todos cumplieran con la Yglesia cada año y entre él oirán Misa y la Ley de Dios, de cuyos bienes estaban pereciendo así por las indigencias notorias que en el vestuario padecen por lo común, todos los cuales no les permiten ponerse á la vista de todos en la villa ni menos en la Yglesia; y aun prestando á los amigos no se pueden los hombres tapar moderadamente ni las mugeres encuentran naguas y mantillas, por que los que tienen su preciso vestido no siempre pueden prestarlo; y esta es la causa de que muchos hombres y mugeres de quince á veinte años, desde que los Bautizaron no han vuelto á la Yglesia ni han cumplido con los precep

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tos de ella; y si se lebantara, como lleva dicho, una Yglesia en este dicho Paraje, todos, sin embargo de sus pobrezas en la ropa, irían á ella á gustar de la esplicación de la doctrina, á Misa y al cumplimiento anual de Confesar y Comulgar; como también por que sólo con esta diligencia se pueden remediar los desamparos espirituales en que tanto tiempo han vivido, y responde.

4. Preguntado que con qué fondos se ha de levantar la Yglesia que piden los vecinos siendo éstos tan pobres como lleva dicho, dijo que sin embargo de la pobreza de los vecinos éstos trabajan personalmente en la fábrica de la Yglesia, y que habiendo en estos cinco Barrios como más de cien vecinos de algún posible, darán éstos rezes para el mantenimiento de los trabajadores, y en cuanto á materiales no hay que traerlos de afuera por que en el barrio de Puás están las maderas prontas y los Texares para toda la Teja que se ha menester, y por esto en cosa de un mes se puede lebantar la Yglesia; y que los vecinos se obligan á mantener al Padre que les diga la Misa, explique la doctrina, dándole dos pesos de limosna por ahora y por cada Misa, con la que se pueda mantener el día que venga á decirla, y también dan Cera y Vino y Ostias, que al año estos renglones ascenderán á doscientos pesos, que repartidos entre todos los vecinos les toca á menos de peso, y por esta corta limosna temporal gozan el bien espiritual que siempre han anelado y solicitado; y aunque varias veces lo han buscado de los Señores Obispos y del Sor. Presidente de Goathemala, por causa de sus pobrezas y poco valer no lo han logrado, pues no han tenido para el gasto necesario de licencia; mas ahora, como ha visto S. S. Ilustrísima y les ha oído á todos sus vecinos, uno por uno, todos están prontos y se obligan á lo que lleva dicho, y responde.

5. Preguntado cuál será el mejor sitio conveniente para todos los vecinos, de igual proporción y distancia y de mayores comodidades y utilidad para la Provincia y el estado en que se deba poner la Yglesia nueva, dijo que el plano que media como dos leguas de ancho de los dos referidos Ríos se eligió por voto general y particular, con asistencia de todos los vecinos y á presencia de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y del Theniente de

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