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Gobernador Don Joseph Miguel Porras, y que en él hay muchísimas Casas habitadas y que fácilmente lebantada la Yglesia se lebanta un Poblado considerable, y que ha de ser precisamente el mejor de toda la provincia por la conveniencia de los víveres para la negociación, en la boca de la montaña, pues los vecinos de la Provincia de Nicaragua que necesitan de los frutos de esta provincia los hallan con esto cercanos y á menos precio, y los de Cartago y Costarrica los tienen á menos porte y conducción para llevarlos para su Comercio de Nicaragua, y por esto se ve la utilidad muy grande para el estado, por que el Rey nuestro Señor halla un poblado buenísimo y nuevo y sus Vasallos todos encuentran la utilidad de los Víveres y bastimentos de pan, arinas, dulzes, azúcar y demás frutos, y esto en menos distancia y en Casas donde hospedarse y guardarlos para llevarlos con mucha comodidad en carga, por que á más de esto hallan cuasi en el camino hermosísimo pasto para las mulas y recuas, y responde.

Y aunque por S. S. Ilustrísima se le leyó á la letra el memorial de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y la relación de vecinos que le acompaña, dijo que todo lo había ya satisfecho en las respuestas que había dado, por que la relación del Vecindario se formó en este mismo sitio por los hacendados y habitadores de los cinco barrios, y así no tenía que añadir ni quitar en lo que llebaba dicho, por que todo es la verdad, en la que se ratifica; y habiéndosele leído esta su declaración dijo estar bien escrita y conforme á la verdad que bajo de juramento ha declarado: dijo ser de edad de treinta años y no saber firmar; hízolo por él un testigo con S. S. Ilustrísima, de que yo su Secretario de Cámara y Notario mayor de Visita doy fe.= El Obispo=Testigo= Antonio de la Fuente= Ante mí =Francisco de Paula Soto, Secretario y Notario mayor de Visita.

En el Valle de la Villa Vieja, en el mismo día, mes y año, el Ilustrísimo Señor Don Esteban Lorenzo de Tristán, Obispo de Nicaragua y Costarrica, mi Señor, estando en el referido Barrio de La Alajuela, para la información que está mandada recibir mandó comparecer ante sí á Rafael Morillo, habitante y hacendado en el barrio de Las Siruelas, de quien S. S. Ilustrísima por ante mí su Secretario y Notario mayor de Visita le recibió juramento, que hizo á Dios nuestro Señor y una señal de R en forma de derecho, bajo del cual ofreció decir verdad en cuanto supiere y fuere preguntado; y siéndolo por el tenor del pedimento y memorial que está por Cabeza de esta información, que se le leyó por mí el Secretario que doy fe, dijo lo siguiente: I. Preguntado si tiene pleno conocimiento de las familias que habitan y pueblan estos cinco barrios dijo que por razón de vecino y de haber vivido en su casa formal en el de Las Siruelas conocía distintamente los vecinos que con Casa abierta habitaban en los cinco barrios, los que contemplaba ser doscientos y cincuenta poco más ó menos, quienes se ocupaban trabajando en sus tierras y con algún ganado, que aunque no es mucho pero con él pasan la vida y mantienen sus familias, y responde. 2. Preguntado si el terreno es saludable y fértil y abundante de frutos dijo que entre la provincia no se encontraba tierra semejante en fecundidad para el producto de frutos y para la Caña dulze, especialmente por que el temperamento no es estremado sino muy apacible, y por que se conserva con las ventajas de dos Ríos que le corren, La Alajuela el primero, el que hermosea sus Campos y ofrece sobrada agua para el uso de sus vecinos y aguadas de animales; el otro Río llamado Las Siruelas es así mismo muy servible y pronto al riego de las plantas, cuya agua es conocidamente ventajosa á otras por lo libiano y delgado, y estas particularidades son muy apreciadas en el terreno para las comodidades de sus vecinos, y responde. 3. Preguntado si los vecinos de estos barrios están bien administrados por su Cura de Villa Vieja ó que si nece. sitaban de otro Párroco para que pueda administrar el Valle, dijo que los tales vecinos comúnmente eran bien administrados por su Cura y coadjutores y que los enfermos recibían los Sacramentos que con tiempo avisaban á su Párroco; pero que sin embargo de esto quería y deseaba todo el vecindario una Yglesia dentro el Valle para el socorro de sus almas, cumpliendo en ella los preceptos anuales de confesar y comulgar, oir Misa y la palabra de Dios, por que de estos bienes tan grandes y necesarios para la salvación estaban privados con mucho dolor los vecinos, quienes regularmente la mayor parte no asistían á la Yglesia y el motivo era el estar tan descarnecidos en vestido, el que no pueden mejorar, por que si prestan á particulares con qué cubrirse para parecer en la Yglesia, esto lo consiguen poquísimas veces, por que el que tiene es lo preciso y de éstos pocos; y sabe el testigo que son muchísimas las Personas á quienes sucede este trabajo, y que por su desnudez y no encontrar ropa prestada no van á la Yglesia ni tampoco han entrado en ella, sino es cuando se bautizaron, muchos hombres y mugeres de quince á veinte años de edad, y así en todo este tiempo ni han oído Misa ni se han confesado ni menos han cumplido el precepto de Comulgar; y si lograra el vecindario la dicha de una Yglesia lograra también el remedio del alma y concurrirían sin atender á la vergüenza y pobreza á la Misa y á oir la palabra de Dios y saldrían de los desconsuelos en que han vivido tanto tiempo, y responde. 4. Preguntado con qué fondos se ha de levantar la Yglesia que piden los vecinos, siendo tan pobres como lleva dicho, dijo que ayudaban los pobres con su trabajo personal y que había en los cinco barrios más de cien vecinos de algún posible y que dan rezes para que coman los trabajadores; que materiales de Teja y madera los hay buenos y fáciles en el Barrio de Puás, y que no teniendo para qué traerlos de más largo por estas comodidades, entre un mes, poco más ó menos, tendrán la Yglesia levantada; y que todos los vecinos se obligan á mantener al Padre que les haya de dar Misa y esplicar la doctrina, que le darán por la actualidad dos pesos de limosna por cada Misa, con los que se puede mantener el día que venga á decirla; y así mismo el pan, Vino y Cera, todo lo que hará al año doscientos pesos, que repartidos entre todos los vecinos les toca á menos de peso, por cuya corta limosna gozarán el beneficio saludable del alma, del que han perecido tantos tiempos, aunque lo han buscado solícitamente repetidas ocasiones tanto de los Señores Obispos de la Ciudad de León como del Señor Presidente de Goathemala. El no haberlo conseguido y traído la licencia necesaria lo ha causado la pobreza y poco parecer de los vecinos; pero en el día, como S. S. Ilustrísima ha visto con sus ojos y les ha oído á todos sus vecinos, uno por uno, todos están abenidos á obligarse á lo que lleva dicho, y responde. 5. Preguntado cuál será el mejor sitio conveniente para todos los vecinos, de igual proporción , y distan cia y de mayores ventajas y utilidad para la provincia y el estado en que se ha de poner la Yglesia nueva, dijo que asistían en persona todos los vecinos y en presencia de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y del Theniente de Gobernador Don Joseph Miguel Porras, con voto general y común eligieron por sitio el plano de entre los dos Ríos, que tiene de extensión por lo ancho como dos leguas, en el que hay bastantes Casas y el que en breve tiempo será un poblado decentísimo y por consiguiente el más vistoso de esta provincia si se consigue Yglesia para formalizarlo; y así hallarán en él los frutos, cómodos y útiles para los tratos cercanos de la boca del monte, con cuya mejora la provincia de Vicaragua, que se mantiene de los frutos de ésta de Costarrica, conseguirá ciertamente dichos efectos más prontos y á menos costa, y también los vecinos de Cartago y Costarrica que tratan en Nicaragua y provincias con estos géneros se ven precisamente mejorados por tenerlos entonces á menos porte para su Comercio, y con claridad se encuentra lo utilísimo y conveniente que es para el estado esta bella proporción, así por que S. M. contará un nuevo poblado como por que sus Vasallos se aliviarán en los víveres y géneros de Comercio de trigos, azúcar, dulzes, arinas, con otros frutos, los que tienen sin distancia, y con el bien de Casas donde posar y guardarlos y desde allí cargarlos con utilidad y provecho, y para mayor abundamiento consiguen los Caminantes la comodidad común para todos de encontrarse desde este paraje con las mejores proporciones para sus Mulas en los transportes, y responde. Y aunque por S.S. Ilustrísima se le leyó á la letra el memorial de su Cura Don Juan Manuel López del Corral y la relación de vecinos que le acompaña, dijo que á todo había satisfecho en lo que había ya respondido, por que la relación del Vecindario se había formado por los Vecinos y hacendados de estos Barrios en el mismo

Sitio, por lo que no tenía que añadir ni quitar en cuanto lleva dicho, por ser todo verdad: por tal la declara bajo del Juramento que tiene hecho; y habiéndosele leído esta su declaración dijo estar bien escrita y lo mismo que había declarado y que se ratificaba en ello; que se halla de edad de cincuenta y ochos años: no la firmó por que dijo no saber; la firmó S. S. Ilustrísima y un testigo á su ruego, de todo lo cual yo el Secretario y Notario mayor de

Visita doy fe.=El Obispo=Testigo=Antonio de la Fuente =Ante mí=Francisco de Paula Soto, Secretario y Notario mayor de Visita.

En el Valle de Villa Vieja de Heredia, á once días del mes de Octubre de mil setecientos ochenta y dos años, el Ilustrísimo Señor Don Esteban Lorenzo de Tristán, Obispo de Nicaragua, mi Señor, estando en el barrio de La Alajuela y habiendo visto la información que antecede dijo que debía conceder y concedió su licencia para que por ahora se erija en el referido sitio un oratorio Público en que se pueda celebrar y celebre los días de fiesta el Santo Sacrificio de la Misa, para consuelo espiritual de tantos centenares de almas que pasan uno y muchos años sin oirla por su pobreza, desnudez y distancia de la Yglesia Parroquial de Villa Vieja; y mandó S. S. Ilustrísima á el Eclesiástico que se encargue de celebrarla que en todos los días festibos, después del Santo Evangelio, enseñe y esplique á los oyentes la doctrina Cristiana. Y para el referido oratorio público destinó S. S. Ilustrísima la Casa de Don Dionisio Oconitrillo, Español Ilustre que reside en el referido sitio y con mucho gusto cede y dona para él una pieza cerrada y murada, sin que tenga uso ni Comercio para otros destinos Caseros ni profanos, la cual halló S.S. Ilustrísima conforme á las Sanciones Canónicas y especialmente á la Bula de nuestro Muy Santo Padre Alexandro Papa VII que prescribe el método de los oratorios públicos; y en su consecuencia mandó S. S. Ilustrísima que se notifique á Don Juan Manuel López del Corral, Cura de Villa Vieja, que para el día de mañana doce de Octubre, en que nuestra Santa Madre Yglesia celebra la festividad de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, convoque á los

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