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él, cuya experiencia la tenemos todos los que hemos vivido mucho tiempo en parages en que se coge el tabaco.

Mi expresado prelado tiene advertido en el tabaco de Costa Rica lo siguiente: dice Su Paternidad que la primera vez que marchó á Costa Rica, que hace como veinte y cinco años, advirtió en aquel tabaco un gusto y calidad muy inferior á el que hoy se le encuentra, habiendo consistido esta mejoría en las noticias que sobre su beneficio han to mado ó adquirido los cosecheros posteriormente, movidos de la diferente estimación y valor que ha ido tomando: luego es visto que si se le da más valor en lo sucesivo será mejor su calidad.

Las reglas que en Nueva España se observan en el beneficio del tabaco, creo asimismo que sin mayor afán se podrían establecer en Costa Rica y con más prontitud y perfección que en otras partes de este Reyno, según las circunstancias de sus habitadores, pues dudo que en ninguna otra provincia se advierta la sencillez, veracidad, humildad y aplicación al trabajo que allí. En cuya suposición, con sólo que el Administrador proceda con la mañosidad y pulso que el asunto requiere, trasladando á noticia de los labradores las reglas nominadas de Nueva España al mismo tiempo que les haga saber el aumento del precio sobredicho, esté V. S. cierto de que muy en breve se conseguirá el fin expuesto.

Con esto creo haber dado plena contestación á las preguntas que se sirve V. S. hacer en su citado oficio; por lo que concluyo ofreciéndome como debo á las superiores órdenes de V. S. con vivos deseos de que N. S. guarde á V. S. muchos años, como se lo pido. Colegio de Cristo Crucificado de la Nueva Guatemala, 28 de noviembre de 1786.=Muy Ilustre Señor=B. L. M. de V. S. su más humilde siervo y capellán = fr. Vicente de la Rosa = Muy Ilustre Señor Presidente Don Josef Estachería.

Muy Ilustre Señor=Muy Señor mío: Habiendo recibido la superior orden de V. S. fecha 7 de noviembre próximo pasado, cerciorado de los frutos contenidos en ella, debo informarle mi sentir con la mayor individualidad, fundamento y pureza cuanto me parece.

Es posible cosechar en las dos villas de esta provincia ocho ó diez mil quintales de tabaco en cada un año, caso de importar á la renta fomentar más en ella esta agricultura, coadyuvándole á sus labradores con todos los medios, auxilios y habilitaciones que requieren las ampliaciones de sus siembras y beneficios.

Desde que me ingresé al servicio de la renta del tabaco en esta provincia he conocido la mucha aplicación que por lo general tienen sus moradores al cultivo del tabaco: éstos se sujetan desde que llega el tiempo de derribar los montes para su siembra en ellos hasta que lo entregan en esta Administración, esperimentándose más aplicación al mejor beneficio en unos que en otros. Las gentes de estos valles todos son aplicados á la labor del tabaco, pero se pueden contar con mil y doscientos más ó menos cosecheros. Las tierras de que se componen son infinitas y todas más aparentes para las siembras de tabacos que aun para otros frutos y de muchas proporciones para el fin.

Para las siembras del año de ochenta y cuatro fueron muchos los aplicados que se quedaron sin sembrar tabaco, porque no se les amplió á todos, y se vinieron á colectar cerca de siete mil y quinientos quintales en el de ochenta y cinco; á que se agrega que los labradores de la ciudad de Cartago y su pueblo de Ujarrás tienen inmensas tierras y en todas fructifica el tabaco; y como aquéllos también lo saben beneficiar y se les ha extringido, siempre que convenga al mejor servicio de la renta y se les ampliara también la siembra, se podrían colectar hasta quinze mil quintales.

El beneficio que comúnmente dan estos labradores al tabaco es siempre uno y semejante al que se le da en Córdoba y Orizaba de Nueva España, á excepción de secarlo al sol y viento, cara con espalda, y tal cual cosilla de diferencia, según he visto la instrucción en punto á siembras y beneficio de aquel Reino. En cuanto á poderse lograr semejante beneficio, no me cabe duda, pues desde luego siempre que se les pague á mayor precio están de llano á esforzarse á ejecutarlo, según he tratado con los labradores, por el mayor costo que experimentan en hacer galeras cada año para secar sus tabacos donde los labran y el trabajo de separarlo de las matas, que me representan serles bastante.

Para la presente cosecha he hablado días ha con algunos cosecheros, y tratándoles de tal beneficio han quedado conmigo verificarlo y su producido pienso remitir á esa superioridad para hacer constar que el tabaco de esta provincia es de superior calidad, de buen gusto, de buena fortaleza y por consiguiente de duración, no obstante lo es con el que se le ha dado siempre.

También he advertido que entre los labradores hay unos mejores que otros para el prolijo beneficio del tabaco, como llevo dicho á V. S., pero esto consiste, por experiencia que tengo, en que dejan las matas con más número de hojas, cuyo vicio y fertilidad se comunica en todas; y los que las dejan con pocas cogen el tabaco más grueso y de más consistencia, de manera que dos hojas de éstas pesan como tres de aquéllas, como así lo he reconocido por algunos labradores. Este exceso de dejar criar tanta hoja á la mata proviene del interés que les mueve á acopiar porción de tabaco, sin conocimiento de la diferencia que hay de coger uno sencillo y otro doble, del que les resulta mayor peso sin conocerlo.

Finalmente, señor, ninguno con más propiedad que mi antecesor Don Juan de Zavala puede hablar de las circunstancias de esta provincia por todos asuntos y especialmente por lo que conduce á la renta del tabaco, pues me consta que adquirió mucho conocimiento por medio de distintas juntas de cosecheros que hizo durante se mantuvo en este empleo, especulando y registrando los más eficaces arbitrios conducentes al mejor servicio, á costa de un infatigable trabajo. Es cuanto debo decir á V. S. sobre el particular de su superior orden; cuya importante vida pido á Dios felicite por muchos años. Administración de tabacos de Costa Rica, y Villa Nueva, 12 de diciembre de I786.=B. L. M. de V. S. su más rendido y seguro servidor=Manuel Josef de Zea=Muy Ilustre Señor Presidente Gobernador y Capitán General Don Josef Estachería.

Señor Director General=El contador de la renta, enterado de lo que se solicita por la superioridad en el oficio que antecede, hace presente á Vmd. que por no constar en las correspondencias respectivas á Costa Rica y Nicaragua el tiempo fijo que en sus viajes han tardado los barcos que últimamente han conducido tabacos desde Punta de Arenas al Realejo, con lo demás que la misma superioridad previene en dicho oficio, no puede dar el contador las noticias que se le piden por medio del Estado que en el mismo oficio se le encarga, pero lo hará extractando sustancialmente los capítulos que en las nominanadas correspondencias tratan de la materia en la forma siguiente: Según aviso que el factor de Granada dió á esta Dirección en oficio de 23 de junio último, se hizo á la vela el paquebot de Don Máximo Domingo de Zeleta en el puerto del Realejo, para el de Punta de Arenas, el 26 de mayo anterior, á recibir la primera carga, y llegó á su destino de 7 al 9 del citado junio, según se percibe del oficio que en 12 de julio inmediato pasó el factor de Costa Rica á esta Dirección, en el que participa le escribió el capitán del mismo paquebot, con fecha del 9 del mismo, desde Punta de Arenas, dándole noticia de su llegada; y aunque no le dice el día en que ésta se verificó, se viene en conocimiento de haberse hecho el viaje como en quinze días.

Aunque remitió el factor'de Costa Rica el conocimiento respectivo á las mil cuatrocientas y dos petacas que dicho capitán recibió en Punta de Arenas, no avisa el día en que se hizo á la vela su paquebot; pero habiéndose extendido dicho documento en 30 del nominado junio, que es regular fuese al siguiente día ó á los dos de haberse concluido el embarque de toda la carga, y siendo muy verosímil pasasen otros dos días ínterin se bastimentaban y pusiesen el buque en facha, viene á resultar se haría éste á la vela para el Realejo como el día 2 de julio; y para averiguar el de su arribo (1), respecto á que no hay constancia en esta Contaduría, parecen muy prudentes estas reflexiones. El reconocimiento de dichas petacas trajo de fecha 31 del mismo julio, siendo natural se finalizara el día antes. La descarga y prolija inspección de este tabaco, por haber llegado averiadas algunas petacas, teniendo en consideración la distancia que hay desde aquel fondeadero hasta la

(1) Llegó el día 19 de julio del año próximo pasado.=Eceta.

población, vendría á durar por un moderado cómputo de doce á catorce días; luego se viene en conocimiento de que la navegación se haría en quince días, con diferencia cuando más de uno ó dos.

No obstante á haber noticias en esta contaduría de que el citado paquebot vino i salir del Realejo para Puuta de Arenas por la segunda carga en principios de octubre, habiéndose estado carenando en este intermedio, no consta ni se puede congeturar el día de la llegada á su destino de Punta de Arenas, sucediendo lo mismo en cuanto á la salida de allí con la segunda carga, aunque se sabe por carta de aquel factor, su fecha 12 de diciembre próximo pasado, haberse hecho á la vela con mil trescientas cuarenta petacas antes del día 8 del mismo, en que despachó otro buque con igual cargazón al propio Realejo, sin que por las expuestas razones pueda esta contaduría dar otras noticias en cuanto á este segundo viaje (1), ínterin no escriban los factores de Nicaragua y Costa Rica comunicando otras que den más luz, como lo verifican al remitir los conocimientos de recibo y reconocimientos de entrega; y aunque en sentir del exponente es natural se hayan recibido días hace en el Realejo las nominadas mil trescientas cuarenta petacas del segundo viaje del paquebot, no es de estrañar se carezca aquí de esta noticia en virtud de que aquel factor nunca da aviso hasta que se forme el correspondiente cargo, que se verifica después de preceder el reconocimiento y demás formalidades que son anexas, y cuyas noticias suelen llegar aquí como al mes y medio del arribo de los barcos al Realejo.

Por oficio del factor de Costa Rica, fecho en 12 de octubre, consta haberse hecho á la vela el 9 del mismo en Punta de Arenas el barquito canoa de Don Agustín de Gana, vecino de Panamá, con doscientas cuarenta y ocho petacas que condujo al citado Realejo. Y no habiendo tampoco constancia en esta contaduría del día fijo de su arribo (2), hará el exponente para averiguarlo, siguiendo la antecedente idea, las reflexiones que le parezcan del caso.

(1) Lo completó llegando al Realejo el día 17 de ñoviembre.= Eceta.

(2) Lo fué el 28 de octubre.=Eceta.

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