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los clamores del vasallo. ¡Quántos y qué inútiles fueron los que hizo León de Nicaragua! Pero como á sus agentes no se les proporcionó por escaseces todo el oro que era menester prodigasen en las solicitudes que entablaban, aun las más justas, las enunciadas corrieron la suerte que otras y se quedaron en el mismo estado.

Frutos tan preciosos como los relacionados creo que son dignos de alguna consideración. Todos son esportables. Prescindo sin embargo de los demás, sólo por fijar la atención de V. A. en el Añil, la Grana y el Caracol, el rice celebrado supersticiosamente por la antigüedad, que reserbava para el manto de los Monarcas el uso de su color. No obstante, su fomento y cultivo se halla en el día reducido al pequeño comercio de los subdelegados y jueces de cada partido.

Pensaba en este lugar hacer una descripción topográfica de los partidos en que está subdividida la provincia. Pero á más de faltarme una tabla ó mapa exacto, por no haverlo, temo fatigar la atención de V. A. Al intento basta decir que todos más ó menos abundan de las mismas producciones; que en igual proporción está su fomento en un estado apático, y que éste especialmente se nota en el beneficio de las minas, de que abunda con preferencia á los demás el espacioso partido de la Nueva Segovia.

Casi me he desentendido de las proporciones que hay en Nicaragua para hacer con muchas ventajas el comercio que llama justamente el Ayuntamiento de León Universal. No se necesita para ello otra demostración que examinar su posición. Se halla bañada en sus mejores puntos por ambos mares. La capital dista 4 leguas del mar del Sur y 30 del Norte por caminos planos; la misma ó menos distancia tienen de ambos mares los partidos principales de Granada, Rivas de Nicaragua y Nicoya y otros menores que intermedian, de modo que el gran lago de Nicaragua, llamado así en las memorias de las academias y en los Dicionarios generales de viages, por ser su ámbito de 80 leguas y sus movimientos los mismos del mar, en el que desagua por medio del río de San Juan, que conserva la misma latitud en su embocadura, hace comunicables los dos mares de Norte y Sur, no mediando otra distancia por la parte de Rivas de Nicaragua que de 3 á 4 leguas de uno á otro. Añadiendo solamente que Granada está situada á la orilla de la misma laguna. Del proyecto que naturalmente ocurre, á saver, abrir un canal de comunicación, informaré por separado á V. A. del único paso que he dado, no siendo de este lugar su manifestación.

Con razón, pues, quantos naturales y extranjeros han traficado por todo el reyno de Guatemala han convenido en que la capital correspondía estubiese en un pueblo que media entre León y Granada, así por ser el centro aproximado del reyno como por las ventajas del comercio. Jamás intentaré se haga así. La traslación presentaría inconvenientes y estoy conforme en que Guatemala sea la capital de todas las provincias que pueda abrazar. Ha visto V. A. que fuera de los establecimientos militares, 15 son las que tiene aquel vasto reyno. Acaso no habrá exemplar de igual número con las particulares circunstancias indicadas, en una extensión de 700 leguas, sujeta á un solo Xefe. Con palpable utilidad de la causa pública puede quedar el mando de éste en 12; pero la unión que hay de éstas en el día con las de Comayagua, León y Costa Rica, es con notorio perjuicio de la misma en quantos ramos abraza su administración.

He tocado sin querer á Comayagua. Su situación, aunque más inmediata á Guatemala que las otras dos, la aspereza notable de sus caminos y el consistir su riqueza principal en minas, parece que demandan se tubiese á ella consideración para incorporarla en la división que solicito; ygual deseo me ha manifestado su representante D.n Francisco Morejón, en atención á que abundando León y Costa Rica de minas se facilitaba su beneficio reconcentrándolas. No obstante, sin insistir en su agregación, V. A. resolverá lo que juzgue más conveniente.

Creo que se me havrá hecho en este Supremo Consejo la justicia de dar crédito á lo que dejo espuesto. Para su mejor comprovación puede V. A., si lo tuviere á bien, pedir informes á los Diputados de San Salvador, Campeche, Costa Rica y Comayagua, á cuyo efecto he obtenido ya de las Cortes el correspondiente permiso. A mayor abundamiento hay también en Cádiz otros sugetos ó naturales de América ó de la península que han visto por sus propios ojos la absoluta necesidad que hay de efectuar la separación. Todos depondrán ante V. A. de la certeza de los hechos relacionados y de que las hermosas provincias de León y Costa Rica, así como son casi yguales en sus producciones lo son también en caminar á su ruina.

Impídala, pues, V. A. De la general regeneración toque su parte á esas dos provincias. Una y otra claman incesantemente por su separación. Su distancia actual de la capital así lo exije, como que aun hay que atravesar en malos botes 6o leguas de un brazo del mar del Sur, en el que han perecido varios correos en la correspondencia con Guatemala, para impedir que sea más dilatado el camino por tierra. Mude V. A. en esta parte el sistema ruinoso que hasta aquí ha regido en aquellos lugares. Si no tan hermosas provincias llegarán á destruirse. Progresivamente caminan á su aniquilación. Impídala, pues, vuelvo á decir, V. A., admitiéndolas bajo su inmediata protección, erigiendo de las dos ó tres una capitanía general, que á semejanza de las establecidas en Guadala rara y Campeche cuide y vele de su prosperidad y felicidad. De este modo se allanará el paso á la observancia de la constitución que están sancionando las Cortes. Uno de sus artículos, para que tengan efecto los demás, encarga al poder Executivo la conveniente división del territorio Español. Por las razones espuestas lo es la que propongo. Además, se interesan en ella el servicio militar, la administración de justicia, el gobierno interior, el fomento de la agricultura y artes, el aumento del comercio y más que todos la hacienda pública. En una palabra, es benéfica la división á todo el reyno de Guatemala y la exijen de necesidad las circunstancias particulares de la provincia de León.

Aliente, Señor, V. A. la esperanza de tantos pueblos que ya casi desmayan. Nada me encargaron con más instancia, con más tesón ni con más ardor mis Comitentes en lo respectivo al beneficio particular que de su naturaleza refluye en el público. Sea, pues, por la superior justificación de V. A. el primer Capitán General el Xefe que suceda al actual Governador Intendente de León. Aquel pueblo fiel tiene justamente una ciega confianza en el Gobierno actual de la península que accederá benignamente á lo que con tanta razón propone.

Me he abstenido de indicar algunos medios particulares para la felicidad de la referida provincia, así porque les reputo medidas parciales que no influyen en el sistema, como porque ellos serán el resultado preciso de la base fundamental que dejo espuesta.

Si como no dudo accede á ella V. A. presentaré en seguida el plan de un tan útil y necesario establecimiento. Haré entonces manifestación de los grandes partidos que según su población y extensión de territorio son equivalentes á varias de las provincias del reyno de Guatemala. Pueden por lo mismo ser erigidos, guardando la misma proporción, en Intendencias, alcaldías mayores ó corregimientos, bien que como en Campeche esta denominación no constituye la esencia de una capitanía general.

Cádiz, 6 de Enero de 1812.= Serenísimo Señor=José Antonio López de la Plata.

Carta del gobernador D. Juan de Dios de Ayala á S. M. sobre la jura de la constitución política de la monarquía española.—Año de 1813 ().

Señor=La proclama de 28 de Agosto del año próximo pasado que V. M. me ha mandado ha llenado mi corazón de sumo gozo por las verdades que en ella se expresan. La sabia constitución política de la monarquía española se obedeció y juró prontamente en esta leal provincia, habiendo cumplido en un todo lo que en ella se manda, y sin pérdida de correo dí parte á V. M. de las funciones que hicimos en su celebridad; y no hay duda que por permisión del Altísimo se concluyó tan pronto ese código, que se necesitaba muchos años para una obra tan bien premeditada en bien de la humanidad. Yo tengo el honor de mantenerle á V. M. fiel todo el distrito de mi mando y obediente á sus legítimas autoridades, sin embargo de las diligencias que hizo para levantarlo la provincia de Nicaragua, limítrofe con ésta, por lo que me fué forzoso tomar varias providencias, como oportunamente dí cuenta á V. M., y aun antes de resolver nada me encomendé á María Santísima para que me diera acierto.

Nuestro Señor guarde la Católica Real persona de V. M. los mo a.o que necesitamos sus amantes y fieles vasallos. Cartago, provincia de Costa Rica en el Reino de Guatemala, 26 de Febrero de 1813.=Juan de Dios de Ayala.

(1) Archivos Nacionales de Costa Rica.—Sección Histórica.

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