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TITULO OCHO.

De las ciudades y villas , y sus preeminencias.

LEY PRIMERA.

i quince leguas de térınino, que le están señaladas,

jy le pueda visitar, y conocer en primera instanD. Felipe II en Aranjuez á 25 de marzo de 1596

cia de las causas y delitos, que en él sucedieren, Que las ciudades, villas y lugares de las Indias con que las apelaciones, que hubieren lugar de tengan los escudos de armas que se les hubieren derecho vayan a nuestra audiencia , y chancilleconcedido.

ría real, que en ella reside; y no conozca de co

sas, y causas tocantes á indios, porque nuestra voTeniendo consideracion á los buenos y leales

luntad es, que esto toque y pertenezca al virey servicios, que nos han hecho las ciudades , villas,

y audiencia, en la forma dispuesta , y con que las y logares de nuestras Indias Occidentales, é Islas

cabeceras y pueblos principales, como Texcuco adjacentes, y que los vecinos, particulares y 08

Ty otros, que estén en corregimientos, y caigan dentorales han asistido á su pacificacion y poblacion:

tro de los dichos términos , queden separados, y Es nuestra voluntad de conceder, y concedemos

fuera de la jurisdiccion de Méjico ; y asiniismo á las dichas ciudades, villas, y lugares, que ten

con qae todos los dichos térıninos sean de pasto gan por sus armas y divisas señaladas y conoci

comun á todos los vecinos, moderados y poblado. das las que especialmente hubieren recibido de

res de la Nueva España en el tiempo que estulos señores reyes nuestros progenitores, y de Nos,

vieren desembarazados, como por nuestras leyes, y despues les concedieren nuestros sucesores, para

y ordenanzas está dispuesto, guardando los fruque las puedan traer y poner en sus pendones, !

i tos pendientes. estandartes, banderas, escudos, sellos , y en las ! otras partes, y lagares que quisieren, y por bien

LEY IV. tavieren, en la forma y disposicion que las otras El emperador D. Carlos en Madrid á 14 de abril ciudades de nuestros reinos, á quien hemos hecho de 1540. D. Felipe Il en Aranjuez á 5 de mayo de

1593. merced de arnias y divisas. Y inandamos á todas las justicias de nuestros reinos y señoríos, que que la ciudad del Cuzco sea la mas principal del siendo requeridos, así lo hagan guardar y cum- | Perú, y lenga el primer voto de la Nueva Cas. plir, y no les consientan poner impedimento en

tilla, todo, ni en parte, pena de la nuestra merced, y

Es nuestra voluntad y ordenainos, que la ciude diez mil maravedis para nuestra cámara,

dad del Cuzco sea la mas principal, y primer LEY II.

voto de todas las otras ciudades, y villas, que hay, El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadora

y hubiere en toda la provincia de la Nueva Cas. en Madrid á 25 de junio de 1530.

tilla. Y mandainos, que como principal, y pri

mer voto, pueda hablar por si, ó su procurador Que la ciudad de Méjico lenga el primer volo y lu

en las cosas, y casos que se ofrecieren, concurgar entre las de Nueva España.

riendo con las otras ciudades, y villas de la dicha En atencion a la grandeza y nobleza de la provincia, antes y primero que ninguna de ellas, ciudad de Méjico, y á que en ella reside el virey, I y que le scan guardadas todas las honras, prees gobierno, y audiencia de la Nueva España, y fué minencias, prerogativas, é inmunidades, que por la primera ciudad poblada de cristianos: Es nues- esta razon se le debieren guardar. (1) tra merced y voluntad, y niandamos que tenga el primer voto de las ciudades y villas de la Nueva

LEY V. España, como lo tiene en estos nuestros reinos la D. Felipe IV en Madrid á 12 de abril de 1630. ciudad de Burgos, y el primer lugar, despues de Que à la ciudad de los Reyes se le guarden las la justicia, en los congresos que se hicierea por

exenciones y privilegios concedidos. nuestro mandado, porque sin él no es nuestra intencion, ni voluntad, que se puedan jantar las

Los vireyes del Perú, real audiencia, y justiciudades, y villas de las Indias.

cias guarden, y hagan guardar y cumplir los pri. LEY III.

vilegios y cxenciones concedidas a la ciudad de los

Reyes, como se contienen en las cédulas y proviLos mismos allí á 3 de octubre de 1539.

siones despachadas para que aquella ciudad como Que la justicia de Méjico tenga la jurisdiccion ordinaria en las quince leguas de su término.

(1) En real orden de 2 de octubre de 1783, se

dispensó á la ciudad del Cuzco el título de Fidelisi. Ordenamos que la justicia de la ciudad de ma, y que tuviese el mismo tratamiento y prerogaMéjico tenga jurisdiccion civil y criminal en las | tivas que la de Lima. ΤΟΜΟ ΙΙ.

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asiento del gobierno superior , siempre sea enno- | de saliere el fuego, y los habitadores de ella, coblecida y aumentada, conformne á sus servicios ino qnien diò principio al daño, queden obliga. hechos a nuestra real corona , y no dén lugar a dos al que sucediere, con lo cual vivirán con que sobre esto ocurra á nuestro consejo de lodias. mucho cuidado. La segunda, que se dipate algu. LEY VI.

na persona, ó personas, que de noche pregonen

guarda el fuego, como se usa en muchas provin. El mismo en Aranjuez á 10 de abril de 1629. En el

cias y reinos, donde eslo se practica, y los ediPardo á 13 de febrero de 1627.

ficios son de tabla. La tercera, que las casas reaQue los vireyes , audiencias y gobernadores no den les nunca han de estar continuas con otros edilitulos de ciudades ni villas.

ficios, sino separadas eon notable distancia, mas

de quince pasos, de forma que el daño de los ler. Ordenamos que por ninguna causa, ni razon

ceros no rcdunde en nuestras casas reales, y esto los vireyes , audiencias , gobernadores, ni otros

se observe en las demas ciudades donde concurcualesquier ministros de las Indias, por superio

ran las mismas razones. res que sean, dén títulos de ciudades, ni villas à ningunos de los pueblos, ni lugares de españoles,

LEY X. ni indios, ni los eximan de la jurisdiccion de sus

D. Felipe IV eu Monzon á 10 de marzo de 1626. cabeceras principales: con apercibimiento, que se les hará cargo en sus residencias, porque esta mer.

Que para abasto de las carnicerias no se admilun ced y facultad se ha de pedir en nuestro consejo | posturas d clérigos ni religiosos. de Indias, y damos por nulos los títulos, que en

En ninguna ciudad, villa, ó lugar se admila, contravencion a lo contenido en esta ley, se die ri reciba postura para abasto de las carnicerías, ren á cualesquier pueblos y lugares; y en cuanto

à clérigos, conventos, ni religiosos, sino á persoå las nuevas poblaciones, y fundaciones, se guar

nas.legas, y Hanas, que puedan ser a premiadas á de lo dispuesto.

su cumplimiento , y sea por un año, ó el tiempo, LEY VII.

que pareciere conveniente al que goberoare la

provincia. i D. Felipe IV en Buen Retiro á 14 de mayo de 1652

LEY XI. Que en ciudades grandes no sean tenientes los naturales ni hacendados.

D. Felipe IV en Zaragoza á 16 de agosto de 1612. Mandamos á los vireyes, y oidores, que en ra.

Que los gobernadores no obliguen é los regidores

ni vccinos á sacar licencia para ir á sus estancias. zon de no admitir por tenientes de corregidores de ciudades grandes á los naturales, ni hacenda · Porque algunos regidores y vecinos de las cia. dos en ellas, goarden y cumplan lo dispuesto por dades tienen haciendas y estancias dentro en la leyes reales, y no consientan, ni permitan dispen- Ljurisdiccion, y no distando mas apie patro ó seie sacion, ni tolerancia en ningun caso, por los in leguas, algunos gobernadores les impiden ir á convenientes, que resoltan a la causa pública, y ellas sin particolar licencia saya, de que reciben buena administracion de justicia.

agravio: Mandarnos á los gobernadores, tenienLEY VIII.

tes, y justicias, que en estas salidas y ausencias,

siendo breves, no les pongan impedimento sin El misino á 12 de marzo de 1656. Y en el Pardo á 18

causa grave y urgente. de enero de 1637.

LEY XII. Que los vireyes y gobernadores no nombren en in. terin quien sirva los oficios de cabildo.

El mismo en Madrid á 27 de mayo de 1631. Ordenamos á los vireyes y gobernadores, quel que en la composicion de las pulperias y su con• escusen el hacer pombrainientos en interin para

tribucion se guarde lo dispuesto. los oficios de cabildo de las ciudades, por ausen

Por cuanto habiéndose por Nos mandado, que cia de sus propietarios.

dejando en cada lugar de españoles de las Indias LEY IX.

las pulperías, que precisamente fuesen necesarias D. Felipe III en Lisboa á 14 de setiembre de 1619. para el abasto, conforme à la capacidad de cada

pueblo, todas las domas nos pagasen por via de Que se eviten los incendios en la ciudad de la Ve.

composicion en cada un año, desde treinta hasta racruz y otras.

cuarenta pesos: y para mas claridad de lo sobreEn mucho cuidado nos han puesto los incen- dicho, y su fácil ejecacion, que se señalasen las dios de la ciudad de la Veracruz, por las razones pulperías de ordenanza , que fuesen para el abaspúblicas, que hay para ello, y deseando remediar to, ó las nombrasen los cabildos, por uo innovar los en lo futuro, es nuestra voluntad, que los via en lo que habiese eostombre, y que en estas no reyes de la Nueva España tengan en considera se alterase el modo y forma, que se habia guarcion tres advertencias. La primera, que pues es dado de visitarlas: y las de composicion no podielos incendios por presuncion legal, aunque algu-' sen ser visitadas por los cabildos, ni entroineler. nas veces sean fortuitos, generalmente se hacen se sus escribanos en lo que les tocase, para lo cual y causan por culpa, negligencia, y omision de los los dimos por inhibidos, y mandamos, que les vihabitadores, la cual vicne á ser mas que lata cul sitasen en las ciudades de Liina y Méjico los alpa, por no tener cuidado en lo que tanto convie. | caldes de las audiencias de ellas, y en olras donne que le haya, será bien, que ordenen que pues de hubiese audiencias, los oidores : y en los decstos edificios consisten en tablas, la casa de don. | mas lugares los gobernadores, y regidores, ó sus

tenientes, todos con limitacion , que no pudiesen precio ni interes por cllo, y que lo mismo se enhacer mas de cuatro visitas cada año, no cons- tendiese en las chicherias, que les fuesen permitando que hubiese excesos notorios, ó habiendo de tidas por las ordenanzas, y que eu dichos puenunciadores, conforme á derecho: y que las pal. 1 blos de indios no habia de haber ninguna polpeperias de ordenanza no fuesen preferidas en si- ría de ordenanza para el abasto, por no ser nece. tio, ni privilegio á las que pagasen composicion; saria para el uso y sustento comun, y todo lo su. ántes estas en todo lo justo y posible fuesen fa- ! sodicho sea ejecutado en la forma, que ha parevorecidas y preferidas: y que si por gozar de esta cido mas conveniente, de que se nos ha dado cuenOtilidad, quisieren pagar lodas, como fuese volun- ta, y lo hemos aprobado y tenido por bien : Ortariamente, se admitiesen á composicion, y se or denamos y mandamos, que asi se guarde y condenase á los oficiales de nuestra real hacienda, y pla, sin hacer novedad en cosa alguna , mientras contadurías de cuentas que se asentase y cobrase no dispasiéremos otra cosa, que así es nuestra lo que de esto resultase como miembro de nues- | voluntad. (2) tra hacienda , y que con particular distincion y Que los dueños de cu:udrillas de negros tengan caridad se remitiese á nuestro consejo de Indias en varinas casa poblada y residencia , lege 27, la razon de lo que esto valiese cada año en cada tit. 5, lib. 7. partido. Y porque en los pueblos de indios se en Que en las ciudades , villas y lugures se hagan tendió, que habia muchas pulperías, estando pro. carelles, ley 1, tit. 6, lib. 7. hibidas por ordenanzas de las provincias: Türi El regidor di puludo visite las circeles, y recomos por bien de mandar, que donde actualmente nozca los procesos, ley 23, lit. 6, lib. 7. las hubiese , suesen adniitidas á composicion en las cantidades referidas, y donde no las hubiese,

(2) En real cédula de 12 de mayo de 1730, se

| manda guardar esta ley; y se añade algo más : y por no se consintiesen poner, ni que se les hiciese mo.

decreto de las Córtes generales y estraordinarias de lestia á los indios, que las tuviesen por suyas, con 12 de marzo de 1811, se mandó suprimir el derecho licencias del gobierno, no llevándose á los indios de pulperia s.

TITULO ITUZVE.

De los cabildos y concejos.

LEY PRIMERA.

LEY II.

D. Felipe II en Aranjuez á 5 de mayo de 1583. Don El emperador D. Carlos en Monzon á 5 de junio de

j Felipe III en Madrid á 6 de marzo de 1608. D. Fcli1528. D. Felipe II y la princesa gobernadora en Va

pe IV en Zaragoza á 16 de agosto de 1642. lladolid á 9 de setiembre de 1559, y 25 de febrero - de 1568. Y en Madrid á 14 de mayo de 1572.

Que los gobernadores no hagan los cabildos en sus Que las elecciones y cabildos se hagan en las ca.

casas , ni lleven á ellos ministros militares. sas de ayuntamiento y no en otra parte.

Ordenamos á los gobernadores, que siempre Mandamos à los concejos, justicia, y regi- hagan los cabildos en las casas del ayuntainiento,, miento de las ciudades, villas y lugares de las Ino y no en las suyas, no habiendo causa tan grave. dias, que no se junten á hacer cabildos , eleccio- ni relevante, que obligue á lo contrario, y no llenes de alcaldes, y otros oficiales, ni á tratar de lo ven, ni consientan, que intervengan ministros mi. que convenga al bien de la república, si no fuere

litares, ni dén á entender a los capitulares, por en las casas de cabildo, que para esto están de

obra, ni palabra, causa, ni razon, que los pueda dicadas, pena de que si en otra parte se juntaren,

mover, ni impedir la libertad de sus votus, goasincurran los que contravinieren en perdimiento

dando en esto, y en lo deinas que se confiriere, de sus oficios, para no usar mas de ellos, y que no

todo secreto y recato, ó se les hará cargo en sus hagan cabildos extraordinarios sin urgente nece

residencias, y serán castigados con demostracion. sidad, y citacion de todos los capitulares, hecha | Y mandamos á los gobernadores, que no consien. por el portero, el cual de fé al escribano de cabil. tan, ni dejen servir en los regimieotos á ningan do de haberlos citado, y así se guarde y campla, regidor, que no tuviere titolo nuestro, excepto en pena de nuestra merced, y cincuenta mil mara- los casos espresos en estas leyes. vedis para nuestra cámara, á cada uno que contraviniere.

LEY III.

I to se ofende la justicia, y buen gobierno, y es

tén advertidos, que demas de las penas impuestas, D. Felipe IV allí.

mandarémos proceder à mayor demostracion. Que estando el gobernador en el cobildo no enlre

LEY VIII. su tenienle si no fuere llamado.

consien. | El emperador D. Carlos y la princesa gobernadora Mandamos que los gobernadores no consien- |

en Valladolid á 14 de setiembre de 1555. D. Felitan, ni permitan que sus tenientes entren en los

pe II en Madrid a 2 de agosto de 1558. cabildos en que se ballaren, sino fuere en caso que por ellos fueren llamados, y convenga to Que ningun oidor entre en el cabildo. mar su consejo y parecer, y luego que le dieren,

Mandamos á los oidores de las audiencias de se vuelvan á salir, y prosiga el cabildo á resolver las Indias que no entren en los cabildos á hacerel negocio, que hubiere comenzado.

los con los alcaldes , y regidores de las ciudades, LEY IV.

y se los dejen hacer y votar libremente. El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadora

LEY IX. en Valladolid á 16 de junio de 1537.

D. Felipe IV en Zaragoza á 16 de agosto de 1642. Que los corregidores y alcaldes mayores puedan entrar en los cabildos.

Que los gobernadores dejen d los regidores usar

sus diputaciones y volar libremente. Los corregidores, y alcaldes mayores de las

Los gobernadores, y sus tenientes no quiten ciudades, villas y lugares de las Indias, puedan

à los regidores las preeminencias de sus oficios, entrar en sus cabildos todas las veces, qoe les pa. reciere conveniente á nuestro servicio y causa

ni en ellas los inquieten , ni pertorben, y déjen

les usar de las diputaciones y votar en los cabilpública, y no se les ponga impedimento.

dos con toda libertad, conforme a lo proreido. LEY V.

LEY X. El emperador D. Carlos en Madrid á 14 de agosto de 1510.

D. Felipe III en San Lorenzo á 1.° de setiembre

de 1613. Que fallando el gobernador se pueda hacer cabildo con un alcalde ordinario.

Que ningun gobernador pueda pedir ni solicitar

votos, y al regularlos se hallen dos regidores. Ordenamos que si en los dias que estavieren señalados y diputados para hacer cabildo en las Mandamos que ningun gobernador, corregi. ciudades , ó villas donde el gobernador de la pro dor, alcalde mayor , ni ordinario, por si, ni invincia residiere , no vinieren él, ó su teniente á terpósitas personas, paeda pedir, ni solicitar vocabildo, se pueda hacer con los alcaldes ordina tos á los capitalares en favor de ninguo allegado, rios de aquella ciudad, ó villa, ó con el uno de ni amigo suyo, ni de otra persona, para elecciocllos, y puedan proveer en las cosas, que en la nes de oficios de república: y que al regular los ocasion se ofrecieren y convinieren, bien así co votos, se hallen presentes dos regidores, los mas mo si el gobernador, ó su teņiente se hallaren en aótiguos, y el escribano de cabildo, para que esto el cabildo.

se haga con satisfaccion de todos. (2) LEY VI.

LEY XI. D. Felipe IV en Madrid á 16 de febrero de 1635.

D. Felipe IV en Córdoba á 25 de febrero de 1624. Que en los ayuntamientos no entre con espada

Véase la ley 7, tit. 3, lib. 5. quien no tuviere privilegio ó le locare por su oficio.

Que los deudores de hacienda real puedan colar Es nuestra voluntad, que no se consicnta en

en elecciones habiendo pagado el precio de sus 'trar con espada en el cabildo y ayuntamiento de

oficios. las ciudades, villas y logares, á quien no tocare por su oficio, ó preemineacia especial. (1)

Los que fueren deudores á nuestra real ha

cienda puedan tener volo activo y pasivo en la LEY VII.

eleccion de oficios públicos, excepto cuando algaEl mismo en Aranjuez à 12 de inayo de 1625. En Ma

no quisiere votar con oficio, que hubiere compra · drid á 8 de mayo de 1643. D. Carlos II y la reina go

do, y no pagado el precio de el, siendo pasado el bernadora. .

plazo á que estuviere obligado á pagarle entera

mente: y en cuanto a los alcaldes ordinarios se Que los vireyes , presidentes y nidores no impidan

guarde al ley 7, tít. 3 , lib. 5.(3) las elecciones á los capitulares. Ordenamos y mandamos, que los vireyes, pre

(2) Sobre votaciones ó elecciones, véase el títusidente y oidores no impidan á los capitulares la lo de alcaldes ordinarios en la ley 5 y sus notas. libre eleccion de oficios, y con su autoridad, in (3) La escepcion de esta ley está derogada por tercesion, ó insinuacion de voluntad, ni otros | varias cédulas insertas en una de 10 de marzo de inedios, no se interpongan por sus parientes , ni

1690, y se manda observar la regla general con pena

de perdimiento de bienes. Y por otra de 10 de agoslos de su mageres, ni otros allegados, pues en es

to de 1689, se estiende á todo oficio público o de

administracion de justicia; y a destierro á veipte le(1) Véase la real orden de 24 de febrero de 99 guas del lugar, lo cual se manda observar y publien cuanto a militares, a quienes permite el uso de car por bando últimamente en una circular de 29 de la espada y baston en todo acto público.

marzo de 1773.

LEY XVII.,

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| entre año, sean win los inconvenien! es, que soe

Ic haber de inquieludes, parcialidades y diferenEl misino en Madrid á 3 de febrero de 1631.

cias', el presidrote que fuere de la audiencia real Que los gobernadores no obliguen a que los votos

asista y presida en ellas, y por su impedimiento de cabildo se escriban en papel suello , ni firmen uno de los oidores de aquella audieacia', el que en blanco.

nombrare el presidente.. . Mandamos á los gobernadores, que no obli,

, LEY YVI"i"! ;! gaen con inolestias, ni en otra forma á los escri,

D. Felipe. Il alli á 26 de mayo de 1573. i banos de los ayuntamientos á que escriban los votos de los capitulares en papel suelto, ni en otro

Que en el cabildo haya libro en que se asienie lo libro, que el del cabildo: y no consientan que

que se acordare, los regidores Grinen en blanco para llevarlos

En el cabildo y regimniento de cada ciudad despaes, por la facilidad con que se pueden va haya un libro en que sc asiente todo lo que se riar en perjuicio de la república : con apercibi acurdare, asi para darnos cuenta , como soaliento, de que se dará por nulo cuanto hicieren bre otro cuulquier efecto que se ofrezca, y esté contra lo susodicho, y hará cargo en sus resi guardado, y con secreto para cuando convenga deucias.

usar de el. LEY XIII.

LEY XVII.. D. Felipe III en San Lorenzo á 20 de junio, y en Ma

El mismo alli á 27 de febrero de 1575. drid á 31 de diciembre de lou9.

Que las cédulas reales para cabildos se abran en Que en las elecciones de oficios que tengan oolo, se

ellos. guarde la forma de esta ley.

| Las cédulas y provision.es nuestras para las Ordenamos que los elegidos para oficios de- ciqdades no se abran sino en cabildo, y alli se los cabildos y concejos no puedan ser reelegidos asienten en el libro por el escribano de cabildo; en los mismos oficios, ni otros ningunos del y los originales se pongan en la arca del concejo, concejo, en esta forma : Los alcaldes, á los mis. coino está urdepado. mos oficios de alcaldes, hasta ser pasados tres

LEY XVIII. años despues que dejaren los dichos oficios , ni á otros pingonos del concejo, que tuvieren voz

El mismo, año de 1565, D. Felipe IV allí á 15 de juy voto en el, hasta pasados dos años. y los otros

vio de 1628. oficiales del concejo, que tuvieren voz , y volo

Que las células para el gobierno de las provincia en él, hasta ser pasados dos anos, que los deja

eslin en las arcas de los cabildos. rea; y que ellos pasados, puedan entrar en la Mandamos que todas las cédulas, provisios eleccion, y ser elegidos, conforme á la orden y nes, ordenanzas, é instrucciones particulares que costumbre que hubiere en cada ciudad, villa ó se hubieren enviado a las Indias, y las particolugar. (4;

lares y generales para el buen gobierno de ellas, LEY XIV.

Tralainiento y conservacion de los naturales, y El enperador D. Carlos en Toledo á 29 de mayo

buen cobro de nuestra real hacienda, todas se re. de 1525.

cojan y pongan en las arcas de los cabildos de las Que cuando en el cabildo se tratare negocio que lo

ciudades, villas y lugares, para que estén con la que é capilular se salgu fuera.

docencia, guarda y custodia que conviene, de,

jando cada ciudad en un libro traslado de todas, Cuando en el cabildo se tratare algoo nego

para valerse de ellas cómo y cuando convenga. cio, que toque particularmente a algunos de los regidores, ú otras personas que en el estuvieren,

LEY XIX. . . . se saigao luego, y no vuelvan à cotrar hasta que

ar biasla que D. Felipe 11 en Madrid á 27 de febrero de 1575. esté tomada resolucion : y esto mismo se haga si

Que los cartas de vireyes, ministros y oficiales el negocio locare a otra persona, que con ellos

dirigidas á los cabildos se asienten en sus libros. lenga tal parentesco , ó razoo por que deban ser recurados, y los autos que hicieren contra esto

Ordenamos que las cartas de los vireyes, mino valgan.

nistros y oficiales para los cabildos de la ciudaLEY XV.

des, villas y lugares, se asienten en los libros de

cabildo por el escribano de él." D. Felipe III en Madrid á 26 de diciembre de 1612.

LEY XX Que en Panamá asista á las elecciones de cabildo el presidenle ó el oidor que nombrare.

El mismo en Aranjuez à 1.o de mayo de 1586. Don

Carlos Il y la reina zoberuadora. Para que las elecciones de oticios públicos, I

Que el juez que quisiere pupel del orchivo , le pida, que se hicieren en la ciodad de Panama por el cabildo de ella, asi los dias de año nuevo, como

I y en ningun caso se saque del cabildo la caja de

las escrituras. (4) Dos años, dice la ley 9, lit. 3, lib. 5, que

Si algun juez ordinario, ó delegado hubiere son suficientes para que puedan ser reelegidos los

menester papeles , ó escrituras de los archivos, alcaldes ordinarios. Tambien puede verificarse la los pida , declarando los que ha de ver, reconoreeleccion siu que haya hueco en el caso de que se cer y copiar , y en ningun caso se saqne de el verifique por aclamacion universal, y recaiga con

cabildo papel original, ni la caja de sos escritufirmacion del Tribunal superior. Asilo disponen las reales cédulas de 24 de noviembre de 1719, y la deras: y en cuanto a los visitadores, se guarde lo 9 de diciembre de 1753.

ordenado por la ley 16, tit. 34, lib. 2. ΤΟΜΟ Π.

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