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tal punto que no fué él sino su primojénito don José Ignacio quien hizo entrega de la Casa de Moneda al presidente de Chile (1).

Por el mismo motivo, aunque el rei en su cédula de 8 de agosto de 1770 habia concedido a don Francisco García de Huidobro el cargo de tesorero de la nueva Casa por todos los dias de su vida, el presidente Morales, sin quitarle la propiedad del empleo ni el sueldo anual de 2,500 pesos, nombró por tesorero interventor a don José Antonio Alcalde, hijo del conde de Quinta Alegre (2).

Este debilitamiento del marques, no solo físico sino moral, el cual dejeneró en verdadera demencia, no le impidió, sin embargo, poner su firma en un poder que otorgó en 9 de marzo de 1773, el mismo año de su muerte, ante Santiago de Santibáñez, a favor de don José Ignacio, para que lo representara ante el Consejo de Indias, en defensa de sus intereses.

En esta fecha don José Ignacio García de Huidobro habia cumplido veinticinco años, pues habia sido bautizado a 16 de diciembre de 1747 (3).

Cuando aun no salia de su primera juventud fué empleado por su padre en las labores de la acuñacion, con el cargo de fiel de moneda.

Por este trabajo no recibió sueldos, i don Francisco se creyó en el deber de remunerarle mejorándole en su codicilo de 1771 con los esclavos de la fundicion.

(1) Medina,'Las monedas chilenas, pajina 92.

(2) Obra citada,[pajina 91.

(3) Véanse sus¡ pruebasf para ser admitido en la órden de Santiago, tomo 119 de la antigua seccion de manuscritos de nuestra Biblioteca Nacional.

En el acto de entregar al rei la Casa de Moneda, don José Ignacio hizo renuncia de su puesto, i fué reemplazado interinamente por don Ramon del Pedregal (1).

Para presentarse debidamente en la corte don José Ignacio García de Huidobro llevó cartas de recomendacion de las mas altas autoridades de Chile, o sean, la real audiencia, el presidente i el cabildo secular de Santiago.

Por lo demas, al poco tiempo de haber llegado a la Península tuvo noticias del fallecimiento de su padre, i de que, por lo tanto, a él le tocaba suceder en el título de marques de Casa Real, nó en el mayorazgo, puesto que aun vivia su madre.

Dos relaciones de méritos publicó en Madrid, la primera en 30 de marzo de 1774 i la segunda en 20 de mayo de 1778 (2); i en ámbas presentó su hoja de servicios militares en Chile, la cual se reducía a títulos honoríficos i a funciones de aparato.

El presidente Amat le habia nombrado en 10 de noviembre de 1759 capitan de caballería del batallon de Santiago; i su sucesor Guill i Gonzaga le habia confiado el mando de una compañía de la plaza de Yumbel, con fecha 4 de noviembre de 1762.

Con tal carácter, don José Ignacio habia asistido al parlamento celebrado con los indios en la plaza de Nacimiento en el año 1764.

La sublevacion que ocurrió dos años mas tarde entre los indíjenas de la frontera habria permitido a don José Ignacio dar pruebas de valor personal; pero, escusán

(1) Medina, Lat monedas chilenas, pajina 90.

(2) Apéndice, número 3.

dose con la avanzada edad de su padre i con los servicios que él mismo prestaba en la Casa de Moneda, hizo dejacion de su cargo en el ejército.

Guill i Gonzaga aceptó esta renuncia, i en 21 de enero de 1767 le dió el título de capitan reformado, con retencion de los honores, prerrogativas i esenciones propias de dicho empleo.

Don José Ignacio hizo presente en el Consejo de Indias que la real cédula de 8 de agosto de 1770, por la cual se mandaba pagar a su padre el cinco por ciento sobre las sumas que le adeudaba la corona por los gastos hechos en la instalacion de la Casa de Moneda, no habia podido tener cumplimiento a causa de los grandes desembolsos que exijia la guerra contra los indios; i propuso como un medio equitativo de remunerar a su familia la concesion del empleo de alguacil mayor de la real audiencia de Chile, por juro de heredad, para él, sus hijos i sucesores.

El rei accedió a esta solicitud, por cédula de 24 de julio de 1775 (1), i nombró a don José Ignacio García de Huidobro alguacil mayor de la audiencia de Chile, con un sueldo de tres mil pesos anuales; declaró que este empleo seria hereditario en la familia, i que se entenderia vinculado en los mismos términos en que lo estaba el de tesorero de la Casa de Moneda; i dispuso que, si llegaba el caso de incorporarlo a la corona, el real erario debia pagar inmediatamente los 79,600 pesos que el fundador de la Casa de Moneda habia gastado en establecerla.

(1) Esta cédula puede leerse en el Apéndice, número 2, segunda fundacion del mayorazgo.

En realidad, los gastos de instalacion de la Casa de Moneda habian subido a mas de 90,600 pesos; pero de esta suma se habian rebajado 11,00o pesos, en que se tasaron el sitio i edificio en que funcionaba la antedicha Casa.

Despues de alcanzar este triunfo, que, por lo demas, no era sino el reconocimiento de una deuda sagrada, don José Ignacio pretendió i obtuvo, como su padre, la cruz de la órden de Santiago (1); pero, ántes de volver a su patria deseó conocer otras naciones, i con este objeto recorrió la mayor parte de la Europa occidental.

En el curso de sus viajes se dirijió a Italia i visitó en la ciudad de Bolonia al ex-jesuita chileno don Juan Ignacio Molina, a quien tuvo la satisfaccion de devolver una parte de sus manuscritos relativos a la historia natural de Chile, que le habian sido sustraidos en el acto de la espulsion, i que don José Ignacio habia rescatado en Valparaiso de manos de un soldado, gracias a una buena suma de dinero.

Puede calcularse el regocijo del ilustre sabio al recuperar los apuntes que creia perdidos sin remedio i que le sirvieron para componerla obra que publicó en 1782 con el título de Ensayo sobre la historia natural de Chile (2).

(1) Tomo 119 de la antigua seccion de manuscritos de la Biblioteca Nacional.

(2) Esta anécdota ha sido referida por don Antonio Santagata en el elojio latino que despues de la muerte de Molina pronunció en la Academia de Bolonia. Consúltese la traduccion de este discurso en idioma castellano publicada en Santiago en 1856 por la imprenta de El Ferrocarril. El padre Enrich, en su Historia de la Compañía de Jesus, tomo 2.0, pájina 529, supone que el abate Molina aprovechó los manuscritos que le fueron devueltos por García de Huidobro en su Compendio de 1776; pero éste

Molina manifestó el inmenso agradecimiento que sentia por su compatriota bautizando una especie de mamíferos acuáticos natural de Chile con el nombre de castor huidobrius (1).

«He denominado a este animal castor huidobrius, agrega despues de describirlo, por conservar del modo posible la amable memoria de mi ilustre compatriota i condiscípulo don Ignacio Huidobro, marques de Casa Real, cuya temprana muerte, acaecida a los treinta i cuatro años de su edad, llegó a mi noticia al mismo tiempo que estaba yo formando la presente descripcion. Este jóven caballero, que estaba adornado de las dotes mas preciosas del injenio i del alma, habia venido a Europa con el intento de adquirir nuevas luces para promover de vuelta en su patria las ciencias, las artes i el comercio. Con este fin, habia invertido una buena parte de sus riquezas en formar una coleccion abundante de buenos libros i de los mejores instrumentos; corrió la Francia, la Holanda, la Inglaterra i la Italia; pasó a España, i, estando preparándose en Madrid para restituirse al reino de Chile, fué acometido de una fiebre inflamatoria que en pocos dias le privó de la vida, i cortó en un momento las grandes esperanzas que habian concebido

es un error. Santagata habla espresamente del Ensayo de 1782; i el mismo Molina solo alude al feliz hallazgo en esta última obra.

(1) Don Claudio Gay ha rectificado a Molina en cuanto al nombre jenérico de este animal, al cual llamó lutra huidobrius. La ciencia moderna ha restablecido, sin embargo, la clasificacion de Molina; i para los zoólogos de hoi el nombre de castor huidobrius es sinónimo del de myocastor coypus. La equivocacion de Molina consiste en que creyó que habia dos especies de coypu, cuando en realidad no hai sino una.

Debo estas noticias a mi amigo el distinguido botánico don Federico Johow.

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