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Para la esplotacion de las anteriores fincas don Pedro tenia a su servicio los indios que le habian sido encomendados.

Al empezar el siglo XVIII podia enorgullecerse de ser no solo amigo sino protector de los presidentes de su pais.

En el juicio de residencia de Ibáñez de Peralta, este mandatario aparece condenado en doscientos pesos por haber admitido durante su gobierno, sin pagar cánon alguno, una chacra de don Pedro de Prado, en la cual sembraba trigo, cultivaba legumbres, mantenia sus caballos i criaba ovejas para su mesa (1).

Igualmente consta que don Pedro dió en préstamo al presidente Ustáriz, sucesor de Ibáñez, la cantidad de 27,000 pesos, con el objeto de que los empleara en negocios de comercio (2).

A pesar de este servicio, Ustáriz ¡cometió con Prado un incalificable abuso de poder, pues le arrebató en circunstancias estraordinarias un hato de animales que le pertenecia. Por tal motivo, fué condenado en el juicio de residencia a devolver a don Pedro 400 vacas i a pagarle cien pesos por los gastos del juicio (3).

Don Pedro de Prado i Lorca fué excelente padre de familia, i protejió a todos sus hijos, del primero i del segundo matrimonio, con mano jenerosa.

A los mayores les habia hecho seguir la carrera militar, i durante el gobierno de Ustáriz compró para dos

(1) Amunategui, Los Precursores de la independencia de Chile. Tomo 3.°, pajina 164.

(2) Barros Arana, Historia Jeneral. Tomo 5.°, pajina 513.

(3) Volúmen 47 del archivo de la real audiencia.

de ellos el título de capitan, a razon de doscientos pesos por cada título (1).

Los hijos beneficiados de este modo fueron don José i don Diego de Prado i Carrera. El primero falleció, como ántes se ha dicho, en 1715; pero el segundo continuó ascendiendo en el escalafon hasta alcanzar el grado de comisario jeneral.

Don Pedro de Prado i Carrera, que era el primojénito, fué nombrado capitan de infantería por el presidente Ibáñez de Peralta, en el mes de junio de 1701, despues de haber servido en el ejército desde 1697 (2)

Mas tarde obtuvo el grado de capitan de caballos, i, por último, el de comisario jeneral de la caballería (3).

A sus hijos don Pedro i don Diego de Prado i Carrera dió en vida don Pedro de Prado i Lorca las haciendas de Acuyo: al primero, por escritura de 7 de diciembre de 1717 (4), la estancia principal, con las quebradas de Ráramo i Tapigüe; i al segundo, con fecha 3 de octubre de 1722 (5), la estancia de San Miguel de Acuyo.

Prado i Lorca habia adquirido esta última propiedad mediante la cesion que habia hecho a los Zapata de las estancias de Curacaví i Cuyuncaví (6); pero, habiéndose entablado juicio sobre este cambio despues de la donacion hecha a don Diego por su padre, i, habiendo decla

(1) Amunategui, Los Precursores. Tomo 3.", pajina 330.

(2) Volúmen 485 de la Capitanía Jeneral.

(3) Testamento de don Pedro de Prado i Lorca, ante Juan de Morales Narváez, en 7 de diciembre de 1729.

(4) Ante José Alvarez de Henestrosa.

(5) Ante el mismo escribano Henestrosa.

(6) Escritura de 20 de marzo de 1714 ante Juan de Urbina, teniente de correjidor. Véanse las particiones de los bienes dejados por don Pedro de Prado i Lorca.

rado la real audiencia rescindido el contrato, la señora Covarrúbias, viuda de Prado i Lorca, entregó a su hijastro, por escritura de 18 de julio de 1735, ante Juan de Morales Narváez, las estancias de Curacaví i Cuyuncaví, creyendo cumplir de este modo la voluntad de su marido.

Gracias al dinero i a las influencias de su padre, don Pedro de Prado i Carrera consiguió una buena encomienda de indios para el cultivo i esplotacion de su hacienda de Acuyo.

Primeramente se le hizo merced de la encomienda de Chocalan, i en seguida, previa renuncia de ésta, de las encomiendas vacantes de don Francisco Pastene i Avendaño, en Quillota, i de don Gaspar de Huerta, en Santiago.

Estas últimas, concedidas por Ibáñez de Peralta en 28 de setiembre de 1702, le fueron confirmadas por real cédula de 27 de octubre de 1707 (1).

Prado i Lorca habia obtenido esta gracia para su hijo por conducto del consejero de Indias don Diego de Zúñiga i Tobar, que tambien habia sido oidor de Chile, con un gasto de mas de 3,000 pesos, segun lo declara en su testamento.

Don Pedro de Prado i Carrera contrajo matrimonio con doña Petronila de Rojas i Barrera, hija de don Andres de Rojas i Fuentes i de doña María de la Barrera i Gamboa.

La novia era prima hermana de don José Basilio de Rojas i Corvalan, fundador del mayorazgo Larrain i

(1) Volúmenes 501 i 532 de la Capitanía Jeneral.

Rojas (1); i llevaba por dote la mitad de la hacienda de San Jerónimo que daba al mar, situada en el actual departamento de Casablanca, i próxima, por lo tanto, a la estancia de su marido (2).

Dos hijas nacieron de este matrimonio: doña Mariana, mujer de don José de Montt i Cabrera (3); i doña María Eujenia, casada con su tio don Diego de Prado i Carrera.

Don Pedro de Prado i Carrera falleció mui poco tiempo ántes que su padre, i fué sepultado como sus mayores en la iglesia de Santo Domingo (4).

Su hermano i yerno, don Diego, murió a 3 de octubre de 1772, i dejó varios hijos (5).

Don Pedro de Prado i Carrera habia sido alcalde ordinario de Santiago en 1715.

Diez años mas tarde, uno de sus primos, don Pedro de Ureta i Prado, hijo de doña Francisca de Prado i Lorca, debia ocupar el mismo cargo de alcalde ordinario por tres veces consecutivas, en 1726, 27 i 28; i en

(1) Consúltese el tomo i.° de esta obra, pajinas 433 i siguientes.

(2) Testamento de don Andres de Rojas i Fuentes, otorgado en San Martin de la Concha, a 16 de marzo de 1728, ante Juan del Aguila, teniente de correjidor. Volumen 114 de la Capitanía Jeneral.

(3) Estos son los abuelos paternos del señor don Manuel Montt, presidente de la República desde 1851 a 1861. Don José de Montt i Cabrera compró a su suegra en 1741 la estancia de Acnyo que habia pertenecido a don Pedro de Prado i Carrera. Volúmen 124 de la real audiencia.

(4) Testamento de don Pedro de Prado i Carrera otorgado por su viuda, en 6 de febrero de 1734, ante José Alvarez de Henestrosa.

(5) Volúmen 379 del archivo de la real audiencia. Uno de los hijos de don Diego de Prado i Carrera, llamado tambien Diego, contrajo matrimonio con doña Tadea de Palacios i Aguirre, de donde proviene don Manuel José Prado i Palacios, padre del actual arcediano de la Catedral de Santiago, don Miguel Rafael Prado.

esta última fecha debia ser ademas elejido correjidor de Santiago por el presidente Cano de Aponte.

Don Pedro de Prado i Lorca tuvo una larga existencia, i para comprobarlo basta comparar el año de la carta de dote de su primera mujer, doña Mariana de Carrera, o sea, el de 1680, con el de su codicilo, o sea, el de 1734 (1).

En este último documento aparece que habia hecho varios viajes al virreinato del Perú, i que habia ejercido por algun tiempo el correjimiento del Maule.

Fué enterrado en la iglesia de Santo Domingo, en la sepultura de su familia.

VII

Así como habia favorecido en vida a los hijos de doña Mariana de Carrera, don Pedro de Prado i Lorca quiso asegurar la suerte de los de doña María Clara de Covarrúbias; i, en su testamento de 1729, mejoró a estos i a su segunda mujer en el tercio i quinto de sus bienes.

La señora de Covarrúbias murió a una edad bastante avanzada, i se le dió sepultura, con fecha 8 de noviembre de 1776, mas de sesenta años despues del dia de su matrimonio, en la iglesia de San Francisco, donde ella habia dispuesto que la enterraran, talvez por pertenecer a este órden relijioso su hijo mayor (2).

(1) Fué otorgado en 11 de julio ante Juan de Morales Narváez.

(2) Archivo parroquial del Sagrario. En el protocolo del escribano don José Antonio Gómez de Silva, con fecha 8 de mayo de 1773, aparece un proyecto de testamento de esta señora, que no está firmado por ella ni autorizado por el notario, pero en el cual se hallan algunas noticias de

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