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en ellos con doblada obligacion de servir a Dios, nuestro señor, que debe ser el primer objeto de nuestra atencion, inclinándose a la limosna con los pobres, que es una de las mejores obras que puede el cristiano ejecutar, i a que está obligado siempre que Dios le dé alguna comodidad, en que es regular use del derecho natural de preferir en ella a los pobres de su familia, esto supuesto, de un acuerdo i deliberacion, nos los otorgantes tratamos de fundar i fundamos vínculo o mayorazgo, por lo respectivo a mí José Miguel, del tercio i remanente del quinto de mis bienes, i por lo tocante a mí doña Francisca Javiera, por el todo que me pertenezca del caudal, tanto de dote como de gananciales, con solo el escalfamiento de la cantidad de siete mil pesos, que, por poder ante el presente escribano, en nueve del mes de junio de setecientos ochenta i cinco, di a mi marido para testar, a que me refiero, i con refleccion a no tener lejítimo descendiente, en que el derecho me permite poder usar del todo de mi caudal, por la regulacion que tenemos hecha, llega el caudal de que puedo aplicar al vínculo o mayorazgo, despues de deducidos los siete mil pesos de que tengo dispuesto, a setenta i nueve mil trescientos cincuenta i ocho pesos, i yo, José Miguel, por la regulacion i avaluacion jurada que tengo hecha a fojas treinta i demas de mi libro de caja, papel de marca mayor i tapas de pergamino, alcanza mi tercio i quinto a cuarenta mil trescientos pesos tres reales, donde igualmente sé halla la partida perteneciente a doña Javiera, i se hallan deducidas i escalfadas todas las pensiones que hasta veintitres de julio del presente año tenia, a que con todo me refiero al citado mi libro, con lo que, rebajados tres mil pesos que reservo para mi funeral i comunicatos a mis albaceas, queda mi tercio i quinto reducido a treinta i siete mil trescientos pesos tres reales, que, unidas las dos cantidades, ascienden a la de ciento dieciseis mil seiscientos cincuenta i ocho pesos tres reales, de que podemos por ahora disponer, con cuyo respecto procedemos a señalar las especies i fincas que se han de vincular i vinculamos bajo de las pensiones, calidades i circunstancias que iran declaradas en conformidad de la facultad que por derecho tenemos, i, poniéndolo en efecto por via de mejora en contrato intervivos o por aquel instrumento que mas haya lugar en derecho a su firmeza i estabilidad, otorgamos, instituimos i fundamos mayorazgo en mi tercio i remanente de mi quinto, yo José Miguel, i en el todo, con escalfamiento de siete mil pesos, yo doña Javiera, señalando ámbos para el citado mayorazgo: Primeramente, un crucifijo pequeño de bronce con sus cantoneras i peaña de plata, el que fué de nuestros abuelos, i nos hemos mantenido en posesion de tener concedidas particulares induljencias al que a la hora de la muerte le tuviere en manos o cabecera. ítem, vinculamos una lámina, de dos tercias de alto, de un Señor Cautivo, con su vidriera i marco de media caña de plata. ítem, vinculamos un lienzo o lámina de Nuestra Señora del Rosario, que se mantiene i debe mantenerse en el oratorio de la chácara, dejando al cuidado i devocion de los sucesores mantengan estas efijies con el mayor aseo, retocándoles siempre que el trascurso del tiempo les pida, pero de ningun modo enajenables, i ántes sí les encargamos una mui particular devocion, ciertos de que la devocion de esta divina señora i su hijo santísimo nos ha dado para poder hacer esta fundacion, i esperamos, como deberán esperar los sucesores, que nos ha de dar su santo reino. ítem, vinculamos un sello o escudo de armas vaciado en plata, con su cubo torneado de marfil. ítem, vinculamos las casas de nuestra morada, que hubimos i compramos de la viuda i herederos de don Domingo Landa i Azúa, por escritura otorgada ante don Santiago 'Santibáñez, en quince de junio de setecientos setenta i uno, la que edificamos a nuestra costa toda de nuevo. Linda por el costado del oriente con las casas que vinculó el marques de Montepío; por el poniente, con casas de los herederos de don Bernardo Luco; por su frente, que es al norte, calle real de por medio, que llaman de la Compañía, con casas del señor don José Clemente de Traslaviña, oidor jubilado de esta real audiencia; i por el sur, con dos casitas que hoi poseen don Nicolas González i otras señoras Sotos; cuyo sitio tiene por su frente treinta i seis varas, i lo mismo en la parte opuesta, al sur, i de fondo, setenta i dos varas iguales en los dos costados, con su acequia de agua corriente, i aguas vertientes a las dos casas de Montepío i Luco, en que reciben en sus sitios las que destilan nuestros tejados por oriente i poniente. ítem, vinculamos la hacienda de campo que poseemos en el valle de Puangue, al otro lado de la cuesta que llaman de Prado, la que hubimos i compramos primeramente a don Juan Antonio Amaya, por escritura otorgada ante don Francisco Borja de la Torre; a la que le hemos agregado varios pedazos de bastante consideracion comprados a diferentes por distintos instrumentos, que los mas se hallan ante el citado Torres, cuyas compras todas lindan por el oriente, primeramente, con la hacienda de don Joaquin de Bustamante, con una loma que llaman del Porotal de por medio, que comienzan sus tierras desde la quebrada que llaman de los Quilos, en el monte que llaman del Piojo, i, corriendo el deslinde de dicha loma, acabada la pertenencia de Bustamante, dentra nuestra hacienda lindando con pertenencias de Pudágüel, que tambien vinculó el marques de Montepío, con cerro de por medio, i, acabada la pertenencia de Montepío, dentra lindando tambien por el oriente, i con cerro de por medio, con tierras de la hacienda que llaman de Espejo, i, corriendo el mismo cordon de cerro, por el lado del sur linda con la hacienda de Santa Cruz, que vinculó don Domingo Valdes, i, acabada la pertenencia de Santa Cruz, sigue lindando, con el mismo cordon de cerro por medio, con la hacienda nombrada Mallarauco, que fué de don Basilio de Rojas i hoi de don Francisco Larrain, como su heredero, i, acabado todo el largo de la hacienda de Mallarauco, sigue lindando por el mismo cordon de cerro con la hacienda de Pajilmo, que hoi poseen los herederos de don Fulano Calvo, i, acabada la pertenencia de esta hacienda, sigue lindando con parte de la hacienda que fué del cura de mi señora Santa Ana, i hoi le posee el señor don Pedro Bravo del Rivero, oidor de la real audiencia de Lima, cuyo lindero con nuestra hacienda tiene por un rincon o quebrada que llaman del Ranchillo, que es de nuestra pertenencia, i, acabada ésta hasta topar este cerro con una puntilla que remata en el rio de Puangue a la parte del poniente, linda con una estancia que hoi posee el teniente de justicia José Ahumada, quedando la hacienda de éste a la parte del poniente i la nuestra con todas sus vertientes a la del oriente, i, desde esta puntilla, siguiendo el rio de Puangue arriba hasta una vuelta que hace junto a un cerrito redondo que llaman de la Capilla, que está en pertenencias ajenas del lado del poniente de dicho rio, i frente de la laguna nombrada de Salazar, i de ahí corriendo siempre rio arriba, hasta llegar poco mas abajo de un paso que en dicho rio llaman de las Cuyanas, que va a la puntilla de la Greda, linda con tierras que hoi poseen don Juan Antonio Ovalle, abogado de esta real audiencia, quedando a favor de nuestra hacienda todas las tierras que quedan para la parte del oriente i costado del sur, i i las del poniente i costado del norte por de dicho Ovalle. I es declaracion que cierta islilla que se halla como media legua mas abajo del cerrillo de la Capilla, es de nuestra pertenencia, pues, aunque el rio se ha cargado hoi con sus avenidas para la parte del sur, su madre antigua está para la parte del norte; i, como tal, nosotros i nuestros autores poseemos i poseyeron dicha isla. I, tomando, como dicho es, desde poco mas abajo del paso de las Cuyanas, la derecera al oriente para la quebrada de los Quilos, donde se empezó este deslinde, que es una enconadilla o quebrada que se halla en el medio de dos puntas de la loma que llaman del Porotal, quedando desde allí la punta que tira para el sur, con todas sus faldas i vertientes al monte del Piojo, por pertenencias de nuestra hacienda, i las de dicha quebrada de los Quilos para el norte por de don Joaquin de Bustamante, con quien deslinda nuestra hacienda, desde dicho punto en el rio abajo del paso de las Cuyanas tirando línea recta para el oriente hasta llegar a la enconada de los Quilos, cuyo deslinde es por tierras planas con solo monte de Espinal, i de este modo, como dicho es, se halla deslindada dicha hacienda que vinculamos, con declaracion que bajo i comprendido dentro de estos linderos se hallan doscientas cuadras de tierra que los Allendes donaron a don José Alderete i éste las vendió a Tomas Rojas i su mujer Agustina Bolívar, las que en lo presente poseen los herederos de éstos, i sobre estas doscientas cuadras impuso dicha Bolívar, como albacea de Tomas Rojas, su marido, un aniversario de cantidad de mil pesos, por instrumento otorgado ante don Luis Luque en veintiseis de agosto de setecientos setenta i siete, por el que despues de su fallecimiento nos nombra por sucesores en dicho aniversario, como mas largamente parece de dicho instrumento, i, habiendo fallecido dicha Agustina el dieciocho de marzo de setecientos ochenta, dentramos nosotros en el citado goce, debiendo advertirse que sobre dichas doscientas cuadras cargan con mas antigüedad otros quinientos pesos de una capellanía a favor de don Mateo Alderete, por lo que, siendo tan precisas estas tierras como que eran unas con nuestra hacienda, encargamos a nuestros sucesores, si nosotros no lo hiciéremos, esten a la mira de unirlas al mayorazgo, como que aun escasamente valen los mil i quinientos pesos de las dos capellanías, i, cuando algo mas les pudieren costar, mandamos se costee de los frutos del mayorazgo, redimiendo tambien los quinientos pesos, que por lo que hace al aniversario desde luego le unimos al mayorazgo, con el gravámen de misas que consta de dicha imposicion ante Luque, i estas dichas tierras lindan por el costado del sur i por el del oriente con tierras de la hacienda nuestra que vinculamos, por el del norte, con tierras de don Joaquin Bustamante, i por el del poniente, con don Juan Antonio Ovalle, con el rio de Puangue de por medio. Asimismo bajo de los linderos principales designados se halla una corta hijuela que poseen los herederos de Josefa Allende, a las orillas de la Laguna, que su valor será lo mas de trescientos a cuatrocientos pesos. Mandamos, si nosotros no lo hubiéremos hecho, que ha sido por no habernos querido vender, que de nuestros bienes que tenemos de sobra se compre esta hijuela, i, caso de no venderse, en tiempo que se pueda pagar con éstos, deberá estar a la mira el sucesor para que, cuando se hubieren de vender, comprar dicha hijuela, pagándola con los frutos del mayorazgo, i agregarla a él. Ítem, vinculamos en dicha hacienda la cantidad de seis mil cabezas de ganado vacuno, que son las mismas que con algo mas tiene hoi, i con cuyo respecto las hemos avaluado a fojas treinta i seis vuelta de mi libro de caja citado, debiendo suceder éstas en las edades siguientes, a saber: de tres años para arriba, tres mil; de dos años, mil; de un año, mil; i de meses que llaman de pié, otros mil; con lo que se componen las seis mil. ítem, igualmente vinculamos en dicha estancia doscientas ovejas, para el preciso gasto del sucesor cuando fuese a la hacienda, esto es, con sus procreos. ítem, vinculamos en dicha hacienda setenta muías, entre chicas, chúcaras imansas; setenta caballos, entre mansos redomones i potros; i asimismo cincuenta yeguas de crianza, entre chicas i grandes, con sus respectivos padres; como asimismo las casas de habitacion, corrales, cercos de potreros, las herramientas necesarias a la refaccion de éstos, i, últimamente, sus montes, vertientes de cerros, aguadas, usos i costumbres, derechos i servidumbres, con cuyo respecto, ganados i demas especies espresadas, hemos estimado i apreciado dicha hacienda en cantidad de cincuenta mil pesos. ítem, vinculamos la chácara nombrada San Antonio que poseemos en Las Lomas, abajo de esta ciudad, poco mas de una legua de ella, la que hemos habido por distintas compras i remates que hemos hecho de solo tierras para fundarla; las que por la parte del poniente lindan con los herederos de José Diaz, de don Nicolas Azaola i de Manuel Castillo; por la parte del norte, el rio de esta ciudad de por medio, con tierra de los López, i tierras que hoi poseen los herederos de don José Aedo; por la parte del sur, con tierras de don Juan Ignacio Goicolea i tierras de don Francisco Lagunas, que llaman de Puebla, sirviendo de lindero por este costado la puntilla alta de la loma, cediendo a favor de nuestra chácara la vertiente a la parte del norte; i, por el costado del oriente, desde el peñon que llaman de Otavio, tirando para el norte, linda con la chacarilla que llaman de la Fuente, la que recien compramos al síndico i abadesa del monasterio de la Limpia Concepcion, con tierras que llaman de las Veras i con tierras de don Francisco de Vargas, incluso en

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