Las primeras representaciones dramáticas en Chile

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Imprenta Nacional, 1888 - 398 páginas

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Página 35 - Encabezó todos sus bandos y decretos con la totalidad de sus apellidos y títulos, haciéndose llamar "don Francisco Casimiro Marcó del Pont, Ángel, Díaz y Méndez, caballero de la orden de Santiago, de la real y militar de San Hermenegildo, de la Flor de Lis, maestrante de la real de Ronda, benemérito de la patria en grado heroico y eminente, mariscal de campo de los reales ejércitos, superior gobernador, capitán general, presidente de la real audiencia, superintendente, subdelegado del general...
Página 12 - Y díjole de parte de su señora que en la primera comedia que representara, se la pusiese en la gorra. Estimó el favor de la dama, pero temió su vida. Perseguíale ella. Pidióme consejo ; dile el que debía, pero venciéronle la codicia y la hermosura.
Página 214 - Pero hay otras reglas que los críticos de la escuela clásica miran como obligatorias, y los de la escuela romántica como inútiles o tal vez perniciosas.
Página 103 - ... y de hacerlos frivolos y apartar su ánimo de las meditaciones serias, que no les convenían, era el objeto de los dramas hacer los vicios amables.
Página 214 - ... que en una y otra sean también idénticas muchas de las reglas del drama. En una y otra, el lenguaje de los afectos debe ser sencillo y enérgico; los caracteres, bien sostenidos; los lances, verosímiles; en una y otra es menester que el poeta dé a cada edad, sexo y condición, a cada país ya cada siglo, el colorido que le es propio; el alma humana es siempre la mina de que debe sacar sus materiales; ya las nativas inclinaciones y movimientos del corazón es menester que adapte siempre sus...
Página 211 - Nosotros nos sentimos inclinados a profesar principios más laxos. Mirando las reglas como útiles avisos para facilitar el objeto del arte, que es el placer de los espectadores, nos parece que, si el autor acierta a producir ese efecto sin ellas, se le deben perdonar las irregularidades. "Las reglas no son el fin del arte, sino los medios que él emplea para obtenerlo.
Página 154 - No ignorando esto los señores eclesiásticos que condenan el teatro como lugar de corrupción y de vicios, parece que su anatema la...
Página 14 - ... estando ya lleno el teatro y en el tablado la loa, comenzó a temblar la tierra. Estaba en alto mi triste celosía y el edificio era de tablas; era tal el ruido, que parecía que se nos caía el cielo. Si nos quedábamos encerrados, peligraba la vida; si huíamos a vista de tanto pueblo, se perdía la honra; y viéndonos entre dos bajíos, pudiéramos decir con Plauto: ínter saxum sacrumque sto, ñeque quid faciam scio.
Página 112 - En su virtud, se concede a los suplicantes la licencia que piden para comprar en esta ciudad i en la de Valparaíso un terreno a propósito destinado a hacer en él sus ritos fúnebres. Insértese lo actuado en la Gaceta Ministerial. «O'HlQOINS. «Echeverría.
Página 218 - ... juguete dramático; pues en realidad no es otra cosa La Marcela. No sabemos en qué se funda este canon de la unidad de versificación en toda una comedia o tragedia, y de la invariabilidad de la asonancia desde el principio de un acto hasta el fin.

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