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violentamente de la iglesia a diferentes soldados del tercio de Yumbel; i sin preceder informacion sumaria, ni las demas dilijencias necesarias, los habia ajusticiado, resultando de ello graves cargos, así contra el referido don Francisco Ibáñez, como contra su asesor don Alvaro Bernardo de Quiros, don Juan de Espinosa i don Alonso Alfaro; i que consiguientemente sacó de la iglesia al capitan don José Marin de la Rosa, debajo de caucion juratoria que hizo i firmó, mandándole dar muerte, como lo ejecutó, faltando al juramento, i siguiéndose de ello los escándalos que se podían considerar, i manifestaban los testimonios que presentaba, pidiendo se castigase i corrijiese a los que hubiesen excedido, dando las providencias convenientes para asegurar la veneracion que se debe tener a la iglesia. I habiéndose visto en mi consejo, con los testimonios de autos que remite, i asimismo una carta de don Juan Fermín Montero de Espinosa, veedor jeneral del ejécito de ese reino, su fecha en Lima en 5 de febrero de 1706, en que representa dilatadamente lo acaecido con la llegada de don Francisco Ibáñez a su gobierno i otros diferentes puntos que propone para el mejor resguardo de ese reino i del del Perú, juntamente con los antecedentes que por la secretaría se pusieron con este espediente, por donde consta haber el referido gobernador informado desnudamente lo sucedido en el caso espresado, i que estando para concluir la causa de los que se estrajeron de la iglesia de Yumbel, el cura de ella fulminó censuras contra él i los demas ministros para la dicha estraccion, pero que considerando don Alvaro Bernardo de Quiros, auditor jeneral de ese ejército, no debian gozar los reos de la inmunidad por la gravedad del delito, habia proseguido en la sustanciacion de la causa no obstante continuarse las censuras; i teniendo presente asimismo el tratamiento irreverente con que dicho gobernador en dos cartas escribió al referido obispo, sentido de las defensas que habia hecho el cura de Yumbel, i tambien el agravio e irreverencia que ha padecido la iglesia por las tropelías del referido gobernador i su auditor, i que faltas de justificacion, no se la ha desagraviado al tiempo que en vista de las representaciones que habian llegado, se mandó que se restituyeran a la iglesia los delincuentes que habia estraído de ella, i tenia condenados a diferentes penas, con lo que sobre todo dijo i pidió mi fiscal en él, he resuelto se den las gracias al referido don Domingo Sarmiento por su celo i eficacia, aprobándole sus operaciones i defensas de la jurisdiccion ecleciástica, i que se saquen cuatro mil pesos de multa a don Francisco Ibáñez, i mil pesos a don Alvaro Bernardo de Quiros, mil a don Juan de Espinosa i otros mil a don Alonso Alfaro, aplicándolos todos por tercias partes, la una para limosna a las iglesias de donde se sacaron los reos, la otra para las viudas i herederos de los que ajusticiaron, remitiéndose a mi consejo de las Indias recibos auténticos por donde conste su entrega, i la restante cantidad para el oratorio del consejo, i que se remita luego a él en la primera ocasion; en cuya consecuencia, os mando que luego que recibais esta mi cédula, saqueis los siete mil pesos de multa que van espresados a los referidos don Francisco Ibáñez, don Alvaro Bernardo de Quiros, don Juan de Espinosa i don Alonso Alfaro, i los distribuyais por tercias partes, entregando la primera a las iglesias de donde se sacaron los reos que se ajusticiaron en parte de desagravio de la irreverencia que se tuvo, la segunda a las viudas de los reos a quienes dieron muerte por iguales partes, para lo cual hareis averiguacion de las que son, i de su entrega remitireis recibos auténticos en la primera ocasion al dicho mi consejo, juntamente con la tercia parte restante que se ha aplicado para el oratorio de él, a poder de mi infrascrito secretario que es o fuere del dicho mi consejo de las Indias por lo que mira a la negociacion del Perú, avisando de qué proceden, i la aplicacion espresada, dándome cuenta de su puntual ejecucion, que así es mi voluntad. Fecha en Madrid a 19 de marzo de 1709.—Yo el Rei.—Por mandado del Rei Nuesto Señor, Don Bernardo Tinajero de la Escalera.—I ahora con motivo de no haber tenido noticia de sí se ha recibido o nó dicha cédula, he resuelto mandarla duplicar para que en su consecuencia hagais se observe, cumpla i ejecute puntualmente su contenido (si ya no lo hubiéredes hecho); i de lo que ejecutáredes, me dareis cuenta en la primera ocasion. Fecha en Madrid a 4 de julio de 1713.—Yo el Rei.—Por mandado del Rei Nuestro Señor, Don Bernardo Tinajero de la Escalera."

Las incidencias de este asunto no terminaron en lo que queda espuesto.

Don Alvaro Bernardo de Quiros representó ante la audiencia de Santiago que la imposicion de la multa de mil pesos con que el rei habia tenido a bien castigarle, habia procedido de los informes siniestros que contra él habian dado sus émulos don Domingo Sarmiento i don Fermin Montero de Espinosa, i en consecuencia pidió que el tribunal suspendiera la exaccion de dicha multa, i le admitiera informacion, entre otras cosas, "de no constar en la causa de sublevacion que él hubiera dado dictámen para que so sacaran los reos de la iglesia."

La audiencia, previa citacion del fiscal, que apoyó la solicitud, accedió a ella, exijiendo fianza de resultas.

El rei, por cédula de 28 de julio de 1714, reprobó terminantemente este procedimiento de la audiencia, renovando la órden de que se diera el mas fiel cumplimiento a la cédula de 19 de marzo de 1709 "por los justos motivos con que se habia espedido."

"I atendiendo a la contemplacion con que obraron los oidores que concurrieron en ese tribunal en los dias 17 de junio i 23 de noviembre del año de 1712 a los proveídos de la suspension de la multa de don Alvaro Bernardo de Quiros, continuaba diciendo el rei, he resuelto multar a cada uno de dichos oidores en cien pesos escudos de plata, los cuales os mando saqueis si constare no se depositaron los mil de la multa referida; i tambien que al oidor don Juan Próspero de Solis Venégas, que hizo oficio de fiscal de esta instancia, por lo que coadyuvó las aparentes causas i pretestos alegados por don Alvaro, le saqueis sin réplica doscientos escudos por via de multa, sin que a éste le pueda equivaler escusa contra ello; i que igualmente sin admitir disculpa, saqueis al escribano de cámara José Alvarez de Henostrosa cincuenta pesos de multa por haber dado la compulsa de la informacion mencionada, cuyas partidas os ordeno remitais a estos reinos en la misma conformidad i bajo las reglas que os previne para las condenaciones principales que se citan en dicha cédula de 19 de marzo del año de 1709."

VIL

Puede conocerse por los documentos citados cuál

fué la conducta en el gobierno de este país del presidente don Francisco Ibáñez de Peralta, a quien con inexactitud se ha presentado como comprometido, aun cuando fuera de un modo indirecto, en un plan de rebelion contra Felipe V i talvez de independencia.

Como se ha visto, no hubo ni siquiera sombra de un proyecto semejante.

Para que acabe de apreciarse con pleno conocimiento de causa, lo que fué en Chile don Francisco Ibáñez de Peralta durante su administracion, voi a copiar el fallo que pronunció en el respectivo juicio de residencia don Juan Andres de Ustáriz.

Hélo aquí:

"En la causa de residencia del señor sarjento jeneral de batalla don Francisco Ibáñez de Peralta , caballero del órden de San Juan, del tiempo que fué gobernador i capitan jeneral de estas provincias de Chile i presidente de la real audiencia que en ellas reside, i de sus ministros i familiares i demas personas que en el tiempo de su gobierno administraron justicia i oficios públicos, de que estoi conociendo por comision especial de Su Majestad, vistos los autos etc., fallo, atentos i considerados los dichos autos i méritos del proceso de la dicha causa, que por las culpas que resultan contra el dicho señor don Francisco Ibáñez, le debo de condenar i condeno en la manera siguiente:

"En cuanto al segundo cargo que le fué hecho por la pesquisa secreta sobre que luego que entró al gobierno de este reino, pidió diferentes cantidades de dinero prestadas a varias personas i lo recibió de ellas, i en especial del comisario jeneral don Francisco de Antequera i del comisario jeneral don Francisco Traslaviña i del comisario jeneral don José de Colládas i del maestre de campo jeneral

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