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siendo los mas emisarios i espías dirijidos a introducir el disgusto i discordia entre estos habitantes i el gobierno, i haciendo (como me respondió uno de ellos) el oficio de abogados i defensores de la dignidad del hombre, dándole a conocer la independencia i libertad que le compete; pero su principal objeto es que toda la América adopte el sistema republicano, separándose de la Europa, en cuyo caso esperan ellos su engrandecimiento i permanencia, apoderándose desde luego de todo el comercio i riquezas americanas. Ademas de dicha prohibicion, debia impedirse como delito capital contra el rei i el estado la admision i permanencia en estas colonias de individuo alguno súbdito de aquella república, como perjudiciales a nuestra relijion, a la paz i seguridad de la monarquía, a las buenas costumbres, al comercio, a la buena fe i al buen réjimen de estas posesiones" (1).

Son mui análogas a las anteriores las consideraciones que se contienen en el siguiente informe de los ministros oficiales reales de Chile, el cual es tan curioso, como significativo.

"Mui Ilustre Señor Presidente.

"Si se hubieran observado con la escrupulosidad que conviene a nuestra nacion española las leyes primera i siguientes del título 27, libro 9 de Indias, que tratan estensamente sobre la prohibicion de pasar los estranjeros a estos reinos, ni

(1^ Martínez, Memoria Histórica sobre la revolucion de Cióle desde el cautiverio de Fernando Vllhasta 1814.

tratar con ellos; si singularmente se hubiese cumplido con la 7 del mismo título i libro, que impone pena de la vida i perdimiento de bienes a los que contravengan a ello, no se habrian esperimentado los males tan graves que han resultado a la monarquía i todos los vasallos.

"En el dia palpamos que los estranjeros, usando de toda su sagacidad i astucia, se han introducido por todo lo interior de nuestras Américas, i han internado multitud de efectos, estrayendo sus cuantiosos productos en oro i plata, despues de haber causado a nuestros comerciantes males i atrasos incalculables, i lo que peor es, haber repartido libros heréticos, i acaso, i sin acaso, han sido autores de la insurreccion contra nuestro rei Fernando VII.

“Los papeles públicos dan una idea cabal de que los bostoneses la han fomentado en el reino mejicano, dando armas, i aun sujetos militares, para dirijir las operaciones de los insurjentes.

"Si ponemos los ojos en Caracas i Cartajena, hallarémos que allí ha sucedido lo mismo; i si en Buenos Aires, verémos que el maldito comercio libre, permitido allí, es la causa primaria de desgracias i males endelebles, que es, que los ingleses han sido casi dueños absolutos del comercio de las insurjentes provincias del Rio de la Plata, i aun de la parte del Alto Perú, i que han logrado estraer muchos millones de pesos en perjuicio de los españoles.

"En este infeliz reino, hemos visto ingleses i bostoneses, que igualmente se han ocupado en el comercio, introduciendo durante el gobierno insurjente, ya por mar i ya por tierra, cargamentos cuantiosos, causando la ruina de los españoles, que teniendo grandes existencias de artículos que de antemano habian hecho venir de la Península i Buenos Aires, han sufrido atrasos, i aun quiebras, de que podrá informar a Usía el real tribunal del consulado, si tiene a bien oírlo sobre la solicitud de don Nataniel Pagge, capitan de la fragata Indus de los Estados Unidos. Este quiere hacer gran mérito en haber conducido en su buque cargamento perteneciente a españoles, i tambien pasajeros de nuestra nacion; pero esto se debe llamar, segun el antiguo refran, pan por su dinero. De estas ocasiones quisieran muchas los bostoneses para engordar a costa de los españoles, como sucede a las demas naciones europeas.

";Ojalá nunca mereciéramos a la vista estranjero alguno!

"Entonces nuestra católica relijion se conserva. ria indeleble, i sin los ataques que sufre por Rousseau, Raynal, Robertson, Montesquieu, i otros herejotes cuyas obras han sido tan citadas por los insurjentes de Buenos Aires i de esta capital; entonces serian los españoles los que disfrutarian de las riquezas que el Todopoderoso ha querido dar a nuestra nacion.

“Cada estranjero debe ser considerado por enemigo, pues el jeneral empeño suyo es sacar el oro, plata, cobre i otros nobles artículos de que abunda mucho nuestro suelo, i carecen otros países, introduciendo efectos de sus manufacturas, que atrasan nuestras fábricas, cuya ruina anhelan.

"El consulado de Cádiz, por órden de la rejencia, parece que hizo manifiestos los males que resultarian a nuestro comercio de accederse a la solicitud que los ingleses hacian de un comercio libre en nuestras Américas; i en el informe que produjo, detalló perfectamente el jiro del comercio de unas provincias con otras, i los males que sentirian, así ellas, como la Península, si se permitia el libre comercio.

"Los españoles, sí, son los que en nuestro concepto debian tener franquicia soberana para hacer el viaje a Canton con los cobres que quiere sacar el capitan de la fragata Indus; i entonces pagando al rei los derechos establecidos, utilizarán sus vasallos lo que quiere ganar en la espedicion este navegante; i si a esto se agrega que el retorno con efectos asiáticos a estos reinos o a España fuese permitido a los españoles, reportarian al erario injentes cantidades.

"Hasta ahora parece que no vemos mas sino aprovecharse a los estranjeros de nuestros mismos artículos, cosa digna de la mayor admiracion; i así es que el señor Ward, consejero que fué del señor Fernando VI, i a pesar de ser irlandes, confiesa que la España es espectatriz de las felicidades de otras naciones.

"Ninguna de ellas piensa mas que en su mayor bien; i nosotros no debemos contar con ellas, si no para ver los males que nos acarrean, como lo hemos esperimentado en el tiempo de la insurjencia de este reino.

"Bostoneses fueron los que maniobraron para llevar cañones de a veinte i cuatro contra los realistas de Chillan. Bostones es don Mateo Arnaldo Hævel, que a la junta insurjente vendió cañones, hizo venir de su país tres impresores de los que · uno sirvió de oficial de marina en el bergantin Potrillo, bien armado, i vendido a dicha junta por su dueño bostones i capitan Masena Monson. Bostones, por fin, Mr. Poinsett, que, como cónsul de nacion, enarboló sobre el frontis del edificio del real tribunal del consulado su pabellon, nombró en Valparaíso un vice-cónsul insurjente español,

i el que causó los mayores males alumbrando al intruso gobierno con pérfidas ideas contra nuestra España.

"No omitirémos el nombre de den Juan Diego Barnard, de nacion inglesa, que a vista i paciencia de este gran pueblo, vendió al mismo gobierno insurjente noventa i ocho pares de pistolas, que trajo a bordo de la fragata Emilia, de que fué sobrecargo, i acaba de embarcarse para Europa en la fragata inglesa de guerra nombrada Indefatigable.

"Estos datos parecen mas que suficientes para oponernos diametralmente a la solicitud del capitan Pagge de que se le permitiera estraer cobres de este reino. Acaba de negarse igual pretension hecha a esta superioridad por otros dos angloamericanos que aportaron a Valparaíso con dinero físico de nuestra moneda; i siempre serémos de dictámen de que a ningun estranjero se le dé puerto, a ménos que no venga con real permiso de nuestro soberano.

"Desde que nuestra corte permitió a los ingleses la pesca de ballenas, hemos visto que bajo de este pretesto han procurado con actividad el contrabando; i aunque las fragatas Pegasus i Escorpion i otras han sido aprendidas por nuestros buques mercantes armados en guerra, otras han logrado vender no poco en las costas de Chile i Perú clandestinamente, con grave perjuicio de los reales intereses i de nuestro comercio, cuyo atraso ha sido orijinado por el contrabando estranjero.

"El señor marques de Osorno, siendo presidente de este reino, publicó bando de pena de la vida a cualquiera español que se avanzase a negociar con contrabandistas en esta costa; i dando cuenta al rei de ello, resolvió Su Majestad que la pena impuesta por aquel jefe se redujese a destierro.

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