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Los obstáculos de toda especie que aquel eminente hombre de bien encontró para la realizacion de sus benéficos proyectos debian a la larga acrecentar el descontento contra el órden establecido que sus ideas, sin que él lo pretendiese, iban poco a poco suscitando.

Así Sálas, sin que tal fuera su propósito, hizo al gobierno español con solicitudes i representaciones de interes público una oposicion tan cruda i tremenda como la que al presente podria haberle hecho con los mas furibundos artículos de diario.

Habiendo Sálas fijado simultáneamente la atencion en diversos arbitrios para sacar a Chile de la postracion en que se hallaba, voi a esponer los principales en órden sucesivo a fin de lograr la correspondiente claridad.

IV.

El primero de los grandes males que trató de remediar fué la estremada ignorancia que siempre habia habido en Chile, donde se desconocian hasta las nociones mas rudimentales de las ciencias a cuya aplicacion se deben los progresos de la agricultura, de la minería i de la industria.

Por muchos años, la enseñanza que solo se daba en los claustros de las comunidades relijiosas, habia sido esclusivamente ecleciástica.

La instruccion pública, sostenida por el estado, solo fué mandada establecer por la real cédula de 28 de julio de 1738, que fundó la universidad de San Felipe, la cual tardó en inaugurarse hasta el 10 de enero de 1747, sin abrir todavía sus aulas, que principiaron a funcionar, i no todas, en enero de 1758.

Posteriormente, por real cédula de 4 de setiembre de 1769, ordenó que se creara para la educacion de los jóvenes nobles, i costeado por ellos, el CoUjio de San Cárlos o Carolino.

A estos dos se reducian los establecimientos laicales de instruccion pública sostenidos, o mejor dicho, autorizados por el gobierno, que existian en Chile.

Lo que en ellos se enseñaba era lo mismo que se enseñaba en los conventos i en los seminarios: primero, el latin, no para leer los clásicos romanos o los padres de la Iglesia, sino para poseer la jerga macarrónica de las controversias escolares; i en seguida, todas las sutilezas i puerilidades de la teolojía escolástica.

Se habian abierto ademas, tanto en la universidad, como en el Colejio Carolino, cátedras de derecho.

Las constituciones de la universidad habian mandado plantear tambien cursos de matemáticas i de medicina.

Dejaré a don Manuel de Sálas el encargo de esplicar lo que fué la enseñanza de las matemáticas en aquel instituto. "Desde la ereccion de la cátedra de matemáticas de la universidad, decia éste en un informe al presidente, apénas ha tenido unos momentáneos tiempos de ejercicio, que jamas han comprendido un curso, a pesar de los esfuerzos del supremo gobierno, siendo principalmente causa la falta de oyentes; i tanto que por eso al mismo administrador que la obtenia, se le suspendió el sueldo algunos años hace; i puesto ahora en su arbitrio enseñar o dejarla, elijió este último estremo" (1).

(1) Sálas, Informe al presidente sobre la Academia de San Luis, fecha 18 de setiembre de 1801.

Escusado es advertir que lo que sucedia respecto de la cátedra de matemáticas, se verificaba respecto de la de medicina.

Para acabar de pintar lo que era la primera institucion docente de Chile durante la época colonial, me bastará decir que miéntras no habia ni en la universidad de San Felipe, ni en todo el país, una sola clase de idioma patrio, o de frances, o de ingles, se habia mandado fundar en ella una de araucano, cuyo profesor, segun se presumirá, percibia el sueldo, pero sin haber tenido jamas alumnos a quienes enseñar.

Por lo espuesto, se verá que aquella universidad, mal organizada como estaba, existia todavía mas en el papel, que en la realidad.

Queriendo poner término a una ignorancia tan estremada, principal causa del atraso i miseria del país, Sálas se arrogó el cargo de ministro de instruccion pública; i simple particular como era, sin autoridad de ninguna especie, sin recursos que destinar a la ejecucion de su gran pensamiento, se empeñó en llevar a cabo, a fuerza de actividad i de constancia, imponiéndose todo linaje de sacrificios, lo que ni el monarca ni sus ajentes habian pensado jamas en practicar para bien del pueblo chileno.

En 1.° de diciembre de 1795, representó a la junta de gobierno del consulado la necesidad de establecer enseñanza pública de la aritmética, jeometría i dibujo, si se queria fomentar la agricultura, la industria i el comercio.

Este testimonio auténtico de no haberse enseñado nunca en el país unos ramos tan elementales es el documento mas espresivo que pudiera encontrarse del grado de supina ignorancia a que Chile estuvo reducido bajo la dominacion española.

"Convencido de esta verdad (la falta que hacía la enseñanza de la aritmética, jeometría i dibujo), decia Sálas en su presentacion, creo de mi obligacion proponer los medios de ocurrir a este defecto, esperando que Usías abracen con gusto una ocasion de ser sólidamente benéficos. Esto lo conseguirán destinando la sala inmediata al tribunal, que durante el dia solo sirve de recibimiento, o antesala, para que en ella oigan a principio de la noche lecciones de estas tres partes de las matemáticas los alumnos que quieran, sin mas gasto que el de papel. Así se iniciarán en unos elementos que convienen a todas las profesiones, i absolutamente necesarios para las ciencias exactas, en las horas que cuando no se emplean mal, se desperdician dedicándolas al ocio que hace frecuentemente inútiles, i aun perjudiciales, las mas excelentes cualidades.

"Dos requisitos necesarios, i cuya falta podria detener la ejecucion de este rasgo de amor al público de Usías, que son maestro i modelos, los hai por felicidad: el primero es don Joaquin Toesca, arquitecto aprobado por las academias de Roma i San Fernando, cuyo talento es notorio; i los modelos completos los tengo i ofrezco dar graciosamente.

"El costo para colocarlos, i el de bancos, mesas i candeleros ha de ser corto; el de luces i salario del maestro subirá a seiscientos pesos anuales; puede hacerse del fondo del consulado, pues a éste difícilmente se le encontrará empleo mas conforme a su destino. Estoi seguro de que la benignidad del rei lo aprobará, talvez mandando se costee de otro ramo, atendida la escasez de éste; i para el caso de que uno u otro no suceda, me obligo a reintegrar cuanto se haya consumido hasta el dia que llegue la noticia de la real voluntad; i si aun así ocurre alguna dificultad, pueden Usías mandar hacer el gasto del salario que me corresponda como síndico, a que añadiré la cantidad en que éste sea alcanzado. Para verificarlo se servirán Usías mandar se tenga de todo una prolija cuenta, i elejir un sujeto que cuide particularmente de llevar a efecto esta empresa, o dividir la atencion de ella entre varios, o como lo tengan por mas conveniente, precediendo a todo la licencia del supremo gobierno" (1).

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Las palabras que dejo copiadas son curiosas, no solo porque manifiestan del modo mas espléndido el admirable i desinteresado patriotismo de Sálas, sino tambien porque hacen ver la pobreza de los recursos para la difusion de las luces con que contaba durante el periodo colonial un país que medio siglo despues habia de llegar a ser el mas aventajado de la América Española por el sistema establecido de instruccion pública.

La junta de gobierno del consulado se negó a convertir por la noche su antesala en clase de aritmética, jeometría i dibujo; i a destinar al pago de profesor i gasto de alumbrado la exhorbitante suma anual de seiscientos pesos.

Sin embargo, la negativa fué mui suave en la forma, pues calificó el proyecto de laudable, aunque inadmisible por entonces a causa de que las entradas del consulado aun no sufragaban a la moderada dotacion de sus empleados.

"I aunque por dicho síndico se apunta el arbitrio de que está llano a ceder la renta que se le asignase para el pago del perito que haya de destinarse a dicha instruccion, concluia la resolucion

(1) Salas, Presentacion a los señores de la Junta de Gobierno del Consulado, fecha 1.° de diciembre de 1795.

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