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I tantos pasos ¿para qué eran?—Para conseguir que se planteara una escuela cuyo sostenimiento demandaba un gasto anual de solo dos mil trescientos setenta i cinco pesos.

Todavía al fin de aquellos quince meses, todo lo que habia obtenido era el decreto del presidente Aviles que acabo de mencionar, el cual, como vamos a verlo, era únicamente el principio del principio.

Quizá haya quien considere demasiado prolija mi narracion; pero continuaré dando detalles minuciosos, porque los juzgo indispensables para acertar a pintar el atraso estremado de aquella época i la perseverancia heroica de don Manuel de Sálas.

Verdaderamente merece admiracion la grandeza de ciertos hombres en medio de tantas pequeneces.

Estaba el promotor de la academia de San Luis tratando de establecerla lo mejor que se pudiera, aunque solo contaba para ello con los mil cuatrocientos pesos ofrecidos por el cabildo i consulado, cuando la segunda de estas corporaciones salió diciendo que en atencion a haber sido disminuidas sus entradas por la guerra declarada entre España e Inglaterra, no podia por entónces entregar la cantidad que habia prometido (1).

Sin embargo, este inesperado contratiempo no desalentó al inquebrantable Sálas, que resolvió abrir luego la academia del modo que fuese posible, i con las únicas clases de gramática i dibujo. "Se creyó, i es necesaria, la cantidad (mil quinientos pesos por una sola vez i dos mil trescientos

(1) Representacion de la Junta de Gfobierno del Consulado al presidente de Chile. fecha 10 de mayo de 1797.

setenta i cinco pesos por año) que se calculó para su plantificacion i entretenimiento, decia en la solicitud que dirijió con este objeto al presidente Aviles; i solo hai efectiva la moderada (cuatrocientos pesos por año) que franqueó el ayuntamiento. Con ésta sola, puede ponerse en planta la escuela, invirtiendo la asignacion del primer año en costear mesas, bancos, colocacion de modelos i demas necesario, obligándome yo a satisfacer los salarios de los maestros de dibujo i gramática, i alquiler de la casa, miéntras Su Majestad, informado de la necesidad, estado i facilidad del establecimiento, se sirve proveer a su subsistencia por los medios que presenta el espediente. Cuando llegue la determinacion favorable (de que no dudo), ya las jentes habrán sentido las ventajas, i no se ¿ejarán alucinar por los interesados en frustrarlas; i yo me compensaré de los suplementos i pequeños s acrificios que haga al bien jeneral" (1).

VI.

Habiendo sido aceptada en 17 de junio la indicacion por el presidente Aviles, se abrió la academia el 18 de setiembre de 1797 en una casa de la calle de San Antonio, situada frente a la habitacion de Sálas, que al decir de éste era adecuada entre las raras de alquiler que se presentaban, i le proporcionaba la gran ventaja de facilitarle una asistencia inmediata i frecuente al establecimiento (2).

Tuvo desde luego tres clases: una de primeras

(1) Salas, Representacion al presidente de Chüe, fecha 23 de mayo do 1797.

(2) Salas, Informe al presidente interino don José de Santiago Concha, fecha 10 Je abril de 1801.

letras segun el método adoptado en la corte i sitios reales; la segunda de gramática latina i castellana; i la tercera de dibujo.

Entiendo que aquella fué la primera vez que hubo en Chile enseñanza pública de la lengua patria. Los españoles modernos se vanaglorian mucho de habernos trasmitido un hermoso idioma; pero por los documentos de la época que ya he citado, i los que seguiré citando, se conocerá que no se habian cuidado de enseñárnoslo con mediana perfeccion siquiera. Ha sido despues de la independencia cuando los chilenos hemos venido a aprenderlo regularmente, habiendo tenido la gloria de que el señor don Andres Bello haya compuesto i dado a luz en nuestro país la mejor de las gramáticas conocidas.

Era tanta la escasez de hombres de alguna instruccion en cualquier ramo, que la clase de dibujo no habria podido abrirse si por casualidad no hubiera llegado un profesor italiano.

Por lo que tocaba a las de matemáticas, el mismo Sálas declaraba que aun habiendo fondos, habría sido imposible comenzar su enseñanza por falta de maestros (i).

En 31 de enero de 1798, el rei tuvo a bien aprobar la fundacion de la academia de San Luis, ordenando que para su sostenimiento dieran anualmente: mil pesos, la junta de minería; mil, el consulado; i cuatrocientos, el cabildo de Santiago.

Gracias a esta real disposicion, Sálas pudo contar con los dos mil cuatrocientos pesos que tanto habia anhelado; "pero la falta de un profesor de matemáticas, decia en el informe a que he aludido varias veces, nos redujo a pensar solo en dis

(1) Informe antes citado.

poner las cosas para cuando se consiguiese, alejándonos de esta esperanza la guerra, que hizo necesaria la presencia de los tres injenieros que habia en el reino en los puertos de mar" (1).

Al fin, despues de tan porfiado batallar contra obstáculos de todo jenero, pudo abrirse bajo la direccion del injeniero don Agustin Márcos Caballero, recien venido de la Península, la tan deseada clase de matemáticas el 1.° de octubre de 1799, casi a los cuatro años cabales de haberse propuesto un proyecto tan sencillo i poco costoso (2).

Junto con la real órden en que se aprobó la fundacion de la escuela o academia de San Luis, se espidió con igual fecha otra mui honorífica para Sálas, en la cual se confirmaba el nombramiento de director que le habia conferido el presidente de Chile.

"El capitan jeneral de ese reino marques de Aviles ha dado cuenta al rei en carta de 12 de mayo del año próximo anterior de que a consecuencia de la real órden de 24 de julio de 1796, procedió a la ereccion de una escuela de aritmética, jeometría i dibujo, nombrando a Usted por director de ella, así por haber sido el primero que promovió tan útil proyecto, como por las recomendables circunstancias que en Usted concurren; todo lo cual se ha dignado Su Majestad aprobar con mucha complacencia, i espera del celo patriótico de Usted, i de su acreditada contraccion, que en desempeño del honroso encargo procurará con la mayor eficacia el aprovechamiento de la juventud que concurra a dicha escuela. Lo que participo a Usted de real órden para su satis

(1) Informe citado.

(2) Informe citado.

facion e intelijencia. Dios guarde a Usted muchos años. Aranjuez 31 de enero de 1798.—Saavedra.— Señor Don Manuel de Sálas."

Cuado Sálas vio algo regularizada la enseñanza, procuró asegurar por todos los medios que estafean a sus alcances la mayor concurrencia de alumnos.

Fueron varias las medidas que tomó al efecto.

Determinó distribuir cada año por partes iguales doscientos pesos entre los seis discípulos mas aventajados de cada curso de matemáticas para estimularlos a no cortar su carrera (1).

Ausilió con comida i ropa a los que eran mui pobres, i descubrian buena intelijencia (2).

A solicitud suya, declararon la asistencia con aprovechamiento a la academia de San Luis motivo de preferencia en igualdad de circunstancias, el consulado, para la provision de sus cargos vitalicios (3); i el cabildo, para los empleos de alarife i agrimensor (4).

Con igual propósito, Sálas dirijió a las diputaciones territoriales de minas una circular en que les instaba para que promoviesen suscripciones destinadas a sostener en la academia a uno o dos niños de cada mineral que por sus disposiciones naturales dieran esperanzas de poder formarse peritos competentes.

Son dignas de ser leidas las frases siguientes con que terminaba la carta a que me refiero: "Cor mo he comprometido mi honor en verificar este

(1) Cuentas de las entradas i gastos de la Academia de San Luis.

(2) Id.

(3) Acuerdo de la Junta de Gobierno del Consulado, fecha 21 de enero de 1800.

(4) Libro de actas del Cabildo de Santiago, sesion de 16 de mayo do

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