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aquel a que se refiere el acta del cabildo de Santiago que voi a copiar.

"En la mui noble i mui leal ciudad de Santiago de Chile, en 15 de enero de 1793, los señores de este ilustre cabildo, consejo, justicia i rejimiento, estando juntos i congregados en su sala de ayuntamiento, como lo han de uso i costumbre, en cabildo ordinario, a saber, los que abajo firmaron, acordaron que se comisionase al señor don Manuel de Sálas para que inmediatamente haga reparar los empedrados de las calles públicas, que con el tiempo i tránsito de carruajes se han descompuesto, ántes que el invierno los acabe de arruinar, haciendo llevar cuenta por separado de sus costos; i que respecto de hallarse empleados todos los forzados condenados por la justicia al trabajo de obras públicas, sin poder dar abasto a las tres considerables que hoi se están ejecutando, podrá pagar jente libre; i para la aprobacion de todo, haga el recurso que convenga el señor procurador jeneral de ciudad; i así lo acordaron i firmaron dichos señores, de que doi fe.—José Ramírez.Ramon Rosáles.José Miguel Prado.Juan de Espejo.Juan José de Santa Cruz.José Teodoro Sánchez.Francisco Gutiérrez de Espejo.Manuel de Sálas.—Ante mí, Don Manuel Andres de Villarreal, escribano público de cabildo i minas."

La audiencia aprobó el precedente acuerdo por auto de 6 de marzo del mismo año.

"Vistos: de consentimiento del señor fiscal de Su Majestad, apruébase el acta capitular celebrada por el ayuntamiento en lo de enero liltimo; i en su conformidad, el rejidor encargado de componer los empedrados de las calles los ejecutará con los presidarios de la cadena, a cuyo efecto se les hará a los alcaldes la prevencion oportuna para que celen i cuiden de recojer cuantos puedan, haciendo primero que se limpien de las basuras e inmundicias que tienen, comenzando por las mas principales; i en el caso que sea preciso hacer algun gasto de los propios por no poderse evacuar este encargo con el arbitrio indicado, calculará el costo de una de ellas, i lo hará presente a este tribunal." Don Mnnuel de Sálas era uno de los secretarios.

Aparece de estos documentos que Sálas tenia tiempo para limpiar, no solo las basuras de la ignorancia, sino tambien las do las descuidadas calles de Santiago.

En 18 de diciembre de 1802, el presidente don Luis Muñoz de Guzman comisionó a don Manuel de Sálas para fundar un hospicio en la antigua casa de ejercicios de la Ollería.

Sálas ejecutó este encargo con el entusiasmo que le era característico.

No solo cuidó de refaccionar i arreglar aquel edificio para su nuevo destino, sino que tambien pasó al presidente Muñoz luminosos informes, en los cuales propuso arbitrios mui sensatos para amparar a los efectivamente menesterosos, para perseguir la holgazanería i para convertir el hospicio en un establecimiento de industria.

La solícita atencion que Sálas dió a la fundacion i sostenimiento de aquella casa habría sido suficiente para que hubiera merecido con justicia el título de esclarecido filántropo.

Don Mauuel de Sálas tuvo el honor de ligar su nombre a la introduccion i propagacion de la vacuna en Chile.

El 2 de diciembre de 1808, se encontraba reunida en la sala capitular de Santiago una junta de la que formaban parte algunas de las personas mas condecoradas del país.

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En aquella reunion, se dió lectura al siguiente oficio:

"Habiendo vacunado en esta capital, rio de Maipo, lienca i otras haciendas, a mas de ocho mil almas, como consta del papel adjunto, sin dejar un dia desde el 8 de abril hasta el 1.° de diciembre de que los individuos logren de este bien, estendiendo esta operacion de brazo a brazo, traído el fluido desde la capital de Lima a mi costa, como puedo manifestar por los documentos que me acompañan, tengo el honor de presentar hoi a la mui ilustre junta el mismo don que fué entregado en la metrópoli al director don Francisco Javier Bálmis, para que ésta desde hoi le propague i le perpetúe en virtud del plan que tengo presentado. Espero de los sentimientos que acompañan a dicha junta, se cumplan las sabias i piadosas intenciones de nuestro augusto monarca. Dios guarde a Ustedes muchos años. Santiago de Chile, diciembre 1.° de 1808.—Manuel Julian Grajáles, ayudante de la espedicion filantrópica para la introduccion de la vacuna."

El oficio que acaba de leerse manifiesta cuál era el objeto de la junta que aquel dia se hallaba reunida en la sala capitular.

Salas fué el alma de ella.

El blanco de sus primeros desvelos fué descubrir el benéfico fluido en las vacas de este país.

Semejante aspiracion era mui propia de Sálas, que estaba persuadido de que en Chile se hallaba todo lo bueno, i que habia infundido esta idea en cuantos le rodeaban.

En este feliz país, segun él, no habia mas que buscar para hallar todo lo que el hombre habia menester.

Efectivamente, se descubrieron vacas en las cuales se habia producido la vacuna.

Aquello importó una confirmacion espléndida de la opinion optimista de Sálas acerca de su patria.

Debian ser muchos los que, visto el resultado, se repetian por lo bajo: ¡lástima grande que no se nos proporcionen recursos para esplotar como corresponde una tierra tan privilejiada de Dios, i tan desatendida de los hombres!

XVIII.

Para llevar a cabo los mencionados i otros planes relativos al bien público, don Manuel de Salas mantenia una correspondencia seguida con otro gran filántropo de Buenes Aires, el secretario del consulado de esta ciudad, don Manuel Belgrano.

Han venido casualmente a mis manos cinco comunicaciones de Belgrano a Sálas, de las cuales cuatro son cartas confidenciales, i la quinta, un oficio

Voi a insertarlas aquí, tanto para salvarlas del olvido, como porque pueden servir para acabar de trazar el retrato de Sálas.

"Mi estimado amigo. Con el caballero Orguera, remito a Usted varios ejemplares impresos aquí, como recuerdo de mi amistad, para que Usted me diga lo que juzgue merece reforma en mis ideas. Otro tanto quisiera hacer con las demas producciones mias; pero las continuas ocupaciones de mis escribientes no me permiten recargarlos; i asi espero haya un corto hueco para aprovecharlos, i darle a Usted esta prueba mas del afecto que me debe.

"Actualmente tenemos en ésta dos jóvenes gaditanos con mucha habilidad i conocimientos en todo lo perteneciente a una academia de diseño. Uno de ellos profesa la pintura; i el otro, la arquitectura. Ambos han dado pruebas de su instruccion, de modo que a no tener maestro la academia de este consulado, ya se hubieran recibido.

"El pintor, en su nombre i en el de su hermano el arquitecto, me ha pedido escriba a Usted por si se pueden colocar en esa academia, de directores respecto a la ausiencia de Petris; con que, he de estimar a Usted me conteste lo conveniente, dándome parte del sueldo i de todo lo demas que les dé las ideas mas ciertas del destino que apetecen.

"Usted páselo bien, en la intelijencia siempre de que es su amigo de corazon.—Manuel Belgrano. Buenos Aires, diciembre 16 de 1799.

"P. D. Siempre estamos de prisa, porque apuran los negocios.

"Señor don Manuel de Sálas."

"Mi estimado amigo. Yo creia que Usted me tenia olvidado, pues le he escrito una i otra carta, i no he tenido su contestacion, bien que sí sus noticias, pues siempre pregunto a los amigos de ese país, interesándome en su salud.

"He estado bastante enfermo de mis ojos, i aun actualmente no noto mejoría mayor. Esto, junto con otras atenciones benéficas a mi país (cierto de que si me separara de él no tendrian efecto) me han hecho posponer mi viaje a Europa, aun prometiéndome ventajas; i me hallo aquí engolfado

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