Imágenes de páginas
PDF
EPUB

sin tener tiempo muchas veces ni aun para curarme.

"Romero me ha escrito largamente; pero nada me dice de Usted, i lo he estrañado; así se lo he escrito en las primeras embarcaciones que han salido despues del correo primero que llegó, i pronto espero su contestacion.

"Estamos aguardando de un momento a otro al nuevo virrei que viene a mandarnos en lugar de Pino, quien ha caído en desgracia en la corte; se llama don Antonio Amar, mariscal de campo, i estaba de comandante jeneral de Guipúzcoa. Puede ser que guarde mejor armonía con mi cuerpo que el actual, a quien no han dejado de hacer poco aire nuestras representaciones al ministerio.

"Usted disfrute salud, i viva cierto de que siempre es i será su amigo de corazon, Manuel Belgrano.—Buenos Aires, octubre 15 de 1802.

"Señor don Manuel de Sálas."

"Don Buenaventura Marcó acaba de pasar a la secretaría de este cuerpo una cajita con una nota de las muestras de cáñamo i lino que Usted remitió a don Manuel Cano, vecino de Cádiz, que se han hilado i blanqueado en Madrid, i tejido en la Coruña, a fin de que se le dé la direccion que corresponde. Por el primero que se presente, la dirijirémos a Usted; i entre tanto, le aseguramos que todo nos ha parecido mui bien, como de que nos alegraríamos se llevase esa industria a su último punto para bien i feliedad de ese reino, i quitar de algun modo a la mano estranjera los numerosos tesoros que arranca a la España i sus dominios con ella. Dios guarde a Usted mucho» años. Buenos Aires, noviembre 15 de 1803.—Francisco Ignacio de ligarte.Ramon Jiménez.Eujenio Balbastro.Manuel Belgrano, secretario.—Señor don Manuel de Sálas."

Parece que los firmantes eran los miembros del consulado de Buenos Aires.

"Mi querido amigo. Recomiendo a Usted encarecidamente a mi paisano i amigo don Silvestre Ochagavía, tesorero de esa casa de Moneda. Por su mano, remito a Usted los adjuntos cuadernos de muestras para escribir que he encontrado aquí mui a mi gusto; i si se necesitasen mas, sírvase Usted avisármelo para aprovechar su compra ántes que se acaben.

"Dias há que no tengo el gusto de leer una carta de Usted, i deseo que no guarde tanto silencio con su apasionado afectísimo amigo. — Manuel Belgrano.—Buenos Aires, febrero 8 de 1805.

"Señor Don Manuel de Sálas."

"Mi mui querido amigo. Desapareció la esperanza de reforma, i ha venido a sustituirla la ejecucion de un proyecto fiscal, de cuyos efectos se lamentan los habitantes de la metrópoli, con otras noticias análogas al mismo intento, aunque suavizadas con un si es no es de buena direccion para los objetos interesantes de nuestra defensa. Sigamos, pues, en nuestros trabajos, dejando al tiempo su medro. Talvez corriendo, llegarán las circunstancias oportunas para que se conozca el mérito. Entre tanto, nos queda la satisfaccion de obrar como debemos.

"Usted no puede ménos de tenerla, puesto que consigue realizar sus benéficas ideas. Trabaja segun mi modo de ver en un país donde hai patriotismo, i parece que su gobierno las mas veces ha dirijido i dirije sus miras al beneficio jeneral de esas provincias. Este resorte principal casi siempre se observa en las colonias, o mal colocado, o sin la elasticidad necesaria. Por desgracia, una de las que adolecen de ese mal es ésta; i no le encuentro remedio, por mas conato que se ponga. Todo lo halla prematuro, miéntras la urjentísima necesidad no se aparezca, i toque de cerca a los que deben cooperar a la existencia de las buenas ideas.

"Los hornos del célebre Remford solo se conocen aquí por Cerviño i Vieites, que los han establecido para sus fábricas de jabon; i seguramente no debería haber casa donde no los hubiese, mucho mas, notándose la falta de combustible; para lo cual no veo que se tomen disposiciones a pesar de nuestros recursos. Estos habitantes tienen todo su empeño en recojer lo que da la naturaleza espontáneamente; no quieren dejar al arte que establezca su imperio, i tratan de proyecto aéreo cuanto se intente con él.

"Nada me dice Usted del nuevo camino a Talca. Al fin sabemos que hai paso por la cordillera para carretas. Do la Concepcion nos han enviado un diario de un tal Molina, que señala otro paso por el boquete de Antuco, si mal no me acuerdo. tambien para carros. Con mucho gusto mio, veo la competencia de los talquinos i penquistas, aspirando cada uno a llevar el camino por su territorio, pues de este modo conseguirémos nuestra comunicacion por todas partes con esas fértiles provincias, i podrémos ausiliarnos mutuamente. Cerro i Zamudio tendrá siempre para mí el mérito de haber promovido estas empresas, i espero verlas realizadas en mejores circunstancias.

"Como nuestra correspondencia con la corte está interrumpida por la guerra, ignoro todavía el efecto que habrán causado estos pensamientos; hice cuanto pude; los recomendé; i espero con ansia la contestacion para que se logre ejecutarlos por el consulado científicamente, i haciendo el camino directo desde la Guardia de Lujan, pues todo lo demas hallo que es proceder a ciegas.

"En estos dias, he recibido carta del comisario Mr. Beckman recordándome la coleccion de minerales de ese reino que Usted me avisó hace algunos meses me remitiria. Tendré mucho gusto en poder dirijírsela en la primera oportunidad, que será para marzo. Espero, pues, que Usted se sirva corresponder a mi encargo para satisfacer a ese amigo, digno de amarse.

"Continúe Usted con sus afanes. Ellos han de ser premiados, si Dios permite que, tranquilo el mar, pueda este su amigo pasar a manifestarlos, talvez con mas anhelo que los propios, pues le amo sinceramente i deseo su felicidad.—Manuel Belgrano.—Buenos Aires, setiembre 16 de 1805.

"Señor Don Manuel de Sálas."

Este último habia tomado particular empeño en el descubrimiento i esploracion de los caminos de cordillera.

Tengo a la vista un informe del secretario del consulado de Chile don José de Cos Iriberri, fecha 28 de octubre de 1799, en el cual, enumerando los espedientes de asuntos de utilidad pública, fomentados por Sálas, existentes en el archivo, menciona uno "sobre apertura i construccion de un nuevo camino de cordillera promovido por don Martin de Lecuna i Jáuregui, en el que constaba haber sido comisionado don Manuel de Sálas por la junta para las dilijencias previas de reconocimiento i formar la instruccion necesaria para gobierno del comisionado que iba a practicar dicho reconocimiento."

Las muestras que he podido dar a conocer de la correspondencia que sostenian dos americanos tan beneméritos como Sálas i Belgrano pueden hacernos conjeturar cuál sería la materia i cuál el tono de las otras piezas, que, o ya se han perdido, o se hallan sepultadas en algun viejo escritorio.

Sálas i Belgrano eran, puede decirse, dos simples particulares, que de propia autoridad se habian atribuido los ministerios de fomento i de instruccion pública, i que se desvelaban i trabajaban por la prosperidad de estas atrasadas comarcas, mucho mas que los ajentes oficiales de la metrópoli.

En mas de un pasaje de las cartas de Belgrano, aparece la resignacion a causa de los obstáculos que los patriotas encontraban para operar el bien; pero al propio tiempo, se revela el disgusto natural que estos obstáculos debian inspirales contra el réjimen establecido.

Este último sentimiento debia convertirse al fin lójicamente en espíritu declarado de revuelta, por lo ménos en los individuos que no estaban dotados de una dósis estraordinaria de paciencia.

La solicitud de Sálas para obrar el bien era tan ardorosa, que le aguzaba el injenio para buscar los medios de realizarlo.

« AnteriorContinuar »