Imágenes de páginas
PDF
EPUB

traban en muchos benévola acojida, contribuia, como sucede en casos análogos, a hacerlos mas odiosos, i a aumentar la impopularidad de la causa a que servian.

Voi a referir como comprobacion un caso de esta especie que ocurrió en nuestro país.

En el libro de votos de la audiencia de Santiago de Chile, se lee en la fecha correspondiente al juéves 5 de octubre de 1809 lo que sigue:

"Se contestó un oficio del señor presidente que remitió con una denuncia de la villa de Chillan contra don Ramon Amagada i el prior de San Juan de Dios sobre sembrar ideas suversivas i de independencia, esponiéndole remitiese una partida con un oficial de graduacion para que previas las dilijencias correspodientes, i con la debida reserva, condujese a esta capital dichos sujetos para su competente averiguacion" (1).

El presidente interino don Francisco Antonio García Carrasco procedió como se lo indicaba el supremo tribunal o consejo del reino.

Cuando los reos hubieron sido traídos, el presidente Carrasco dirijió al oidor don Manuel de Irigoyen, encargado de levantar el sumario, el oficio que va a leerse.

"Verificada la prision de don Pedro Ramon Amagada i frai Rosauro Acuña, relijioso de San Juan de Dios, en 1 os cuarteles de Dragones de la Reina i de San Pablo de esta capital, i el comparendo de otros por conversaciones de conspiracion en la ciudad de Chillan, segun instruyen las dilijencias adjuntas, las paso a Usía para que forme la correspondiente sumaria; i evacuada, me dé cuenta.

(1) Libro de votos de la Audiencia de Santiago de Chile, acuerdo de 6 de octubre de 1809.

"Este procedimiento se ha fundado en un denuncio que se me dió con carácter de verídico, de que en un dia del mes de agosto concurrieron con don José del Solar, en su tienda i ciudad de Chillan, don Clemente Lantaño, don Jacinto Piedra, don Felipe José de Aciego i don Pedro Ramon Arriagada, quien, despues de varias noticias i novedades de Europa que refirieron entre todos, concluyó espresando que en España ya no habia rei; que José Bonaparte estaba jurado i coronado por tal, i que estaba gobernando sin impedimento de los españoles; que la junta central era compuesta de unos intrusos, que no eran mas que unos hombres particulares como ellos, a quienes no se debia rendir subordinacion; que no debíamos vivir sujetos a ellos; que esta junta no trataba mas que de mantenernoá engañados, sin comunicarnos cosa alguna, i expuestos a una sorpresa; que hacía mui poco aprecio de este reino; que lo que convenia era que los habitantes todos a una tratasen de ser independientes de todas las naciones, i de sacudir el yugo español, haciéndose republicanos; que este reino no necesitaba de rei; que tenian todos los ausilios proporcionados para construir armas i las municiones necesarias para la guerra i nuestra defensa; que así como estos pueblos se habian sometido al gobierno español por su propia voluntad, tambien podian retirarse i vivir libres de tantas pensiones i pechos que están sufriendo; i que poco tiempo se pasaria sin que viesen puesto en planta este proyecto. I aunque alguno de los circunstantes le reconvino sobre tan villanas i traidoras proposiciones, se sostuvo en ellas, repitiendo que poco tardarian en verse republicanos.

"En otro dia del mes de agosto, como a las ocho de la noche, estando de visita en casa de doña Javiera del Solar de la misma ciudad de Chillan con don Jacinto Piedra i don Felipe Aciego, suscitó frai Rosauro Acuña, prior del hospital de San Juan de Dios, el mismo plan que produjo don Pedro Ramon Arriagada, a presencia de ellos, de la dicha doña Javiera i sus hijas; i aunque se lo contradijeron los dos primeros, sostuvo su raciocinio, persuadiéndoles, como lo hizo don Pedro Ramon, lo útil que sería poner en ejecucion el sistema, i la conveniencia que debia i podia resultar a este reino de Chile, al del Perú i Buenos Aires, de que tuviese efecto.

"En aquel pueblo, se esparcen de continuo por varias personas algunas palabras sueltas inductivas al mismo fin. El subdelegado no tiene la espedicion correspondiente para el desempeño de su cargo.

"El espresado Arriagada es sujeto de los pudientes de dicha ciudad con conexiones con los superiores i otras personas poderosas de aquella provincia.

"Estos asertos servirán de cuerpo de delito i cabeza de proceso, observándose en cuanto al relijioso Acuña la concurrencia de la jurisdiccion eclesiástica respectiva a su inmunidad conforme a derecho canónico i real cédula; i para adelantarlo, paso igualmente dos envoltorios cosidos de los papeles secuestrados que cita remitir el comisionado, a cuya apertura i reconocimiento acompañará a Usía el secretario de esta presidencia para que dejando los que conduzcan a la causa, recoja los demas, formando inventarios de todos con la dicha reserva. Santiago, noviembre 1.° de 1809.—Francisco Antonio García Carrasco.—Señor Oidor Don Manuel de Irigoyen."

Quien lea el oficio precedente, sin conocer el resultado de la investigacion, se persuadirá probablemente que el presidente Carrasco habia descubierto una terrible conspiracion que se estaba tramando para proclamar la independencia absoluta de la metrópoli.

En aquel tiempo, no ocurría nada de semejante.

No pretendo que faltaran a la sazon completamente en Chile hombres previsores i espertos en los sucesos humanos, que supusieran posible en época quizá no lejana la realizacion de tan grandioso acontecimiento, i que aun la anhelaran con la mayor vehemencia.

Todo hace creer que don Juan Martínez de Rózas, uno de los magnates mas distinguidos e influentes que entónces habia en Chile, se contaba entre las personas de esta especie.

Martínez de Rózas era ademas el amigo i el inspirador de don Pedro Ramon Amagada i de frai Rosauro Acuña.

Pero sin embargo, aquello de que se trataba era únicamente de la organizacion de una junta gubernativa parecida a las que se habian establecido en la Península.

JNo se pensaba entonces en negar la fidelidad a Fernando VII ni en desconocer los derechos de la metrópoli rejentada por el lejítimo soberano.

La independencia que muchos buscaban era la de José Bonaparte, el intruso, el hermano del que tenia encarcelado al papa, i tambien, hasta cierto punto por lo ménos, la de la junta central i de los que se le pareciesen, los cuales prodigaban las buenas palabras a los hispano-americonos, reconociéndolos por sus iguales, pero en realidad pretendian seguir esplotándolos como a miserables colonos.

Esta era la verdad de lo que sucedía.

Todo lo demas eran exajeraciones del presidente Carrasco i de los ultra-españoles, que se irritaban a la mas lijera insinuacion de que los habitantes del nuevo mundo dejaran de rendir el mas sumiso acatamiento al gobierno de la Península, cualquiera que fuese, aunque tuviera un gato a su cabeza, segun la frase familiar de que se valían para espresar su pensamiento.

Era claro que si hubiera habido algo serio en el suceso de Chillan denunciado por el presidente Carrasco, los oidores, que eran celosísimos defensores de las pretensiones de los españoles europeos, se habrían esforzado por descubrir todo lo que habia, i habrían dado al asunto la correspondiente importancia.

Miéntras tanto, el acuerdo que voi a copiar comenzará a dar a conocer la opinion que formaron sobre el particular.

"Santiago de Chile, viérnes 1.° de diciembre de 1809. Se vió el voto consultivo sobre las sumarias o juicios informativos en órden a frai Rosauro Acuña, prior de San Juan de Dios de la ciudad de Chillan, i a don Pedro Ramon de la Amagada de dicha ciudad; i en cuanto al primero fueron de dictámen los señores oidores Concha, Aldunate, Irigoyen i Baso que mediante a lo que resulta contra dicho padre de la indiscreta conversacion que tuvo en casa de doña Ja viera del Solar, inji riéndose en materias de gobierno ajenas de sus conocimientos e instituto, instruyendo al prelado de lo que contra dicho padre resulta, se le prevenga le asigne a este convento, estando a la mira de su conducta para que en caso de reincidir en semejantes excesos, puedan imponérsele las severas penas que previenen las leyes i modernas reales

« AnteriorContinuar »