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Carrera reemplazó la bandera española por otra formada de tres listas: azul, blanca i amarilla.

La variacion se efectuó de hecho, sin ser ordenada por ningun decreto.

De otro modo, quizá habria suscitado una discusion enojosa, habria suministrado un nuevo motivo de descontento a las personas timoratas, que no eran pocas, i por supuesto, a los partidarios del antiguo sistema, que eran muchos.

Sin embargo, el acto tenia una gran significacion, puesto que daba a la personalidad de la nacion chilena, por decirlo así, un signo diferente del que simbolizaba la de España.

Frai Melchor Martínez, en su Memoria Histórica sobre la Revolucion de Chile, parece dar a entender que la nueva bandera tricolor fué enarbolada por la primera vez en una fiesta patriótica celebrada el 30 de setiembre de 1812 (1). Pero la Aurora de Chile, número 22, tomo 1, anuncia terminantemente que esa bandera habia aparecido ya el 4 de julio de aquel año, aniversario de la indépendencia de los Estados Unidos de Norte América.

"El gobierno, dice, tomó en la celebridad de este dia todo el interes imajinable. Preparó los ánimos para este grande objeto, dando órden a todos los cuerpos militares i empleados de llevar la escarapela tricolor. El ramillete en pue se veia cruzado el pabellon de los Estados Unidos con el estandarte tricolor, los bríndis, las espresiones i alegría de todas las personas ilustres que asistieron al lucido ambigú ofrecido por el cónsul de Norte América (Mr. Joel Roberto Poinsett), todo inspiraba ideas de libertad."

(1) Martínez, Memoria Histórica sobre la Revolucion de Chile, pajina 150.

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¿Los colores nacionales se ostentaron aquel dia por la primera vez?

Todo lo hace presumir así.

Lo que yo sé es que un decreto espedido con fecha 16 de julio de 1812 por la junta gubernativa, cuya alma era don José Miguel Carrera, ordenó que "todas las clases del estado secular" usasen "la escarapela tricolor que se dispensó al ejército, con solo la diferencia de no traer las presillas de oro i plata que habian sido privativas de los militares."

Evidentemente, lo que la junta .se proponia con aquella disposicion era que todos los ciudadanos se vieran obligados a decidirse de un modo ostensible por la causa de la revolucion.

El 30 del mismo mes i año, se dictaron otros dos decretos referentes al asunto de que estoi tratando.

Por el primero, se mandaba que no se pagara sueldo al emplead) que, no llevara la escarapela tricolor en el sombrero, cualquiera que fuese la clase de aquel que usase; i por el segundo, se permitia a los eclesiásticos seculares i regulares el decorarse con el emblema de la Patria.

Don José Miguel Carrera determinó en 1812 celebrar por primera vez con la mayor esplendidez el aniversario de la instalacion de un gobierno nacional en el 18 de setiembre de 1810.

No habiéndose podido terminar oportunamente los suntuosos preparativos, hubo que diferir la funcion para el 30 de setiembre.

No me detendré en la descripcion de las fiestas, que fueron mas o ménos las que se acostumbran en tales casos; pero tengo que mencionar las que tuvieron una significacion política, que en aquellas circunstancias fué por demas espresiva.

La nueva bandera tricolor fué enarbolada solemnemente al estampido de una salva de veinte i un cañonazos.

El sitio principal de la funcion era la casa de Moneda, en cuyos salones se dió un espléndido baile.

El esterior i el interior del edificio estaban decorados con adornos o inscripciones que revelaban a las claras los propósitos revolucionarios del gobierno.

Enumeraré los mas notables.

En la portada principal, se habia colocado un lienzo ovalado en el cual se habia pintado el nuevo escudo de Chile.

Este consistia en una columna dominada por un globo, sobre el cual habia cruzadas una lanza i una palma. Al lado izquierdo de la columna, estaba un gallardo jóven vestido de indio; i a la derecha, una hermosa mujer con el mismo traje. Encima de todo, a alguna distancia, se elevaba radiante una estrella. En la parte superior, se leia: Post tenebras lux; i en la inferior: Aut consillio, aut ense.

La bandera tricolor que se habia enarbolado en la fachada del edificio tenia en el medio el escudo que acabo de describir.

Habia entónces en el segundo patio de la Moneda, frente a la entrada, donde ahora está la puerta de la sala de armas, una gran ventana que tenia una primorosa reja de hierro con el escudo real de España.

Se pusieron muchas luces detras de aquella reja, habiéndose cuidado de cubrir con hojas de lata el escudo real, que así formaba una mancha oscura en medio de un espacio resplandeciente.

Era evidente, murmuraban los realistas, que con tal fantasmagoría se deseaba simbolizar el ocaso de la monarquía.

Dos señoras de alto tono asistieron al baile con trajes que imitaban los de las indias.

Doña Javiera Carrera, hermana de don José Miguel, lucia en la cabeza una guirnalda de perlas i diamantes, de la cual pendia una corona trastornada.

Don José Miguel Carrera, i su hermano don Luis, llevaban tambien, aquel en el sombrero, i éste en la gorra, una corona, pero sobre ella aparecia una espada en disposicion de partirla i un fusil en disposicion de apuntarle.

Así Carrera declaraba con las decoraciones emblemáticas de aquella fiesta memorable una independencia que todavía no osaba confesar en los documentos oficiales.

Efectivamente, el 27 de octubre de 1812 hizo jurar un Reglamento Constitucional Provisorio, en cuyo artículo 3.° se disponia que el rei de Chile fuese Fernando Vil; i que la junta gubernativa rijiese el país a su nombre.

A la verdad, ese artículo 3.° estatuia que Fernando VII habia de aceptar "en el modo mismo que la de la Península," nuestra constitucion, "que el pueblo haria por medio de sus representantes."

Pero fuese como fuese, aquel artículo proclamaba la soberanía de Fernando VII.

I esta es la oportunidad de llamar la atencion sobre un hecho que manifiesta el prestijio inmenso de que el monarca de España gozaba en estas comarcas.

Don José Miguel Carrera, a quien no faltó audacia para declarar en ese estatuto a Chile independiente del papa, por decirlo así, no consideró prudente desconocer con entera franqueza los pretendidos derechos de Fernando VIL

Miéntras el artículo 1.° establecia que "la relijion católica apostólica (suprimiendo de propósito deliberado el dictado de romana) era i sería siempre la de Chile," el artículo 3.° prestaba homenaje de fidelidad a Fernando VII.

El lector puede hacer por sí mismo las reflexiones que se desprenden naturalmente de un hecho semejante.

Miéntras tanto, sobrevino la invasion preparada por el virrei del Perú don Fernando Abascal.

Don José Miguel Carrera salió de Santiago para ir a ponerse a la cabeza del ejército patriota.

Despues de algunas vicisitudes, que no es este el caso de enumerar, la junta gubernativa se compuso de don Francisco Antonio Pérez, don José Miguel Infante i don Agustin Eizaguirre.

Esta junta declaró por un decreto publicado en el Monitor Araucano, número 30, tomo 1.°, fecha 15 de junio de 1813, que atendiendo a los reprobados i violentos procedimientos que estaban practicando contra los habitantes de Chile la rejencia de Cádiz i el virrei del Perú, no debian "usarse en nuestros ejércitos los signos i banderas con que se distinguian las tropas de los tiranos; i que en su consecuencia, en lugar de la bandera española, que se habia usado hasta entónces, se sustituiria la tricolor en la forma del modelo que se habia puesto en la secretaría, que para los buques mercantes sería sin estrella."

El mismo decreto ordenaba "que el próximo juéves 17, dia en que se acostumbraba formar todas las tropas en celebridad de la festividad de Corpus, se hiciese tremolar en la plaza mayor esta bandera, i todos los rejimientos se presentasen con ella."

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