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teres en la sucesion; i como tal representante ejercerá el Cónsul, en cuanto lo permilan las leyes de cada Pais, todos los derechos que corresponderian a las personas llamadas por la lei a suceder al difunto, exceptuando el de recibir los dineros o efectos, para lo que necesilará siempre de autorizacion especial, depositándose miéntras tanto dichos dineros o efectos en poder de una per: sona a satisfaccion de las autoridades locales i del Cónsul. Si la sucesion consistiere en bienes raices, los derechos de los interesados se arreglarán por lo que dispongan las leyes de cada Pais respecto a extranjeros.

Art. 20.

Desertores.

Se ha convenido i estipulado por las Allas Partes Contratantes, que se prestará por las autoridades locales competentes de los respectivos Paises todo el auxilio que sea conforme a sus leyes para la aprehension i entrega de desertores del servicio naval, militar o de la marina mercante, siempre que dichas autoridades sean requeridas con ese objeto por el Cónsul de la Nacion a que pertenece el desertor, i se comprobare por el rejistro de los buques, rol de la tripulacion i otros documentos semejanles, que dichos desertores eran parte de la tripulacion de tales buques i que han desertado de buques que se hallaban en los puertos, costas o aguas del Pais ante cuyas autoridades locales se reclaman.

Semejantes desertores, luego que sean arrestados, se pondrán a disposicion de los dichos Cónsules, i pueden ser depositados en las prisiones públicas, a solicitud i expensas de los que los reclamen, para ser enviados a los bugues a que correspondan. Pero si no fueren enviados dentro de dos meses contados desde el dia de su arresto, serán puestos en libertad i no volverán a ser presos por la misma causa. Bien entendido que si apareciere que el desertor ha cometido algun crímen u ofensa, se podrá dilatar su entrega hasla que se haya pronunciado i ejecutado la sentencia del tribunal que tomare conocimiento en la materia.

Art. 21.

Intervencion de los Consules en la policia interior de los buques

En todo lo concerniente a la policía de los puertos, al embarque i desembarque de los buques, a la seguridad de las mercaderías, bicncs i efectos, los ciudadanos o súbditos de los dos Paises estarán respeclivamente sujetos a las leyes i estatulos del terrilorio. Sin embargo, los Cónsules respectivos esta:án exclusivamente encargados de la policia interna de los buques de comercio de su Nacion i las autoridades locales no podrán intervenir en ello.

Corresponde tambien a dichos Cónsules intervenir en las diferencias que se suscilen entre el capilan, los oficiales i la tripulacion. Pero si ocurrieren desórdenes que puedan turbar la tranquilidad pública, o apareciere implicado en ellos algun ciudadano o súbdito del Pais o alguna persona que no pertenezca a la tripulacion, podrán las autoridades locales intervenir en ellos para su represion i castigo.

Art. 22.

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Para la mayor seguridad del comercio entre los ciudadanos o súbditos de las dos Altas Partes Contratantes, se conviene en que, si desgraciadamente en algun tiempo tuviere lugar un rompimiento o interrupcion de las relaciones de amistad entre las dos Partes Contratantes, los ciudadanos o súbditos de cada una de ellas, establecidos en los territorios de la otra, que residieren en la costa, gozarán de seis meses i los que residieren en el interior, de un año completo, para arreglar sus cuen las i disponer de sus bienes; i se les dará un salvo-conducto para que se embarquen en el puerto que ellos mismos elijieren. Los ciudadanos o súbditos de cualquiera de las Partes Contratantes que en los territorios o dominios de la otra se hallen establecidos ejerciendo el comercio o cualquiera otra ocupacion o deslino, podrán permanecer i conlinuar en dicho comercio u ocupacion, no obstanle el rompimiento de la amistad entre ambos Paises, i en el libre goce de su libertad personal i de su propiedad mientras

seconduzcan pacíficamente i observen las leyes; i sus bienes o efectos, cualesquiera que sean, ya estén en su

poder, o en el de otros individuos o del Estado, no esta rán sujetos a embargo o secuestro, ni a otros gravámenes o exacciones, que a aquellos que se exijen sobre iguales efectos o propiedades perlenecientes a ciudadanos o súbditos naturales. En el mismo caso, ni las deudas entre particulares, ni los fondos públicos, ni las acciones de compañía, estarán sujelos a confiscacion, secuestro o embargo.

Art. 23.

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En el caso de que uno de los dos Estados estuviere en guerra con alguna otra polencia, pacion o estado, los ciu dadanos o súbililos del otro Estado podrán continuar su comercio i navegacion con estos mismos estados, excepto con las ciudades o puertos que estuvieren realmente sitiados o bloqueados. I para evitar toda duda en el particular, se declaran siliados o bloqueadlos, aquellas ciudades o puertos que en la actualidad estuvieren alacados por una fuerza de un belijerante capaz de impedir la entrada del neutral.

En ningun caso un buque de comercio, perteneciendo a los ciudadanos o súbditos de uno de los dos Estados, que se encontrare despachado para un puerto bloqueado por el olro Estado, podrá ser lomado, caplurado i condenado, si previamenle no le ha sido hecha una nolificacion de la existencia del bloqueo, por meilio de algun buque que pertenezca a la escuadra o division bloqueadora. I para que no se pueda alegar una pretendida ignorancia de los hechos, i para que el buque que hubiere sido debidamente advertido, se halle en el caso de ser capturado, si llega despues a presentarse delante del mismo puerto durante el tiempo que dure el bloquco, el comandante del buque de guerra que lo encontrare primero, deberá estampar su visto bueno, en los papeles de este buque, indicando el dia, lugar o allura en que lo haya visitado i hecho la notificacion antedicha, la cual contendrá por otra parte las mismas indicaciones que las exijidas para el visto bueno.

Art. 24.

Esta libertad de navegacion i comercio se extenderá a la

Articulos de contrabudu.

todo jénero de mercaderías, exceptuando aquellas solamente que se distinguen con el nombre de contrabando, i bajo este nombre de contrabando, o efectos probibidus, se comprenderán :

1.• Cañones, morteros, obuses, pedreros, trabucos, mosqueles, fusiles, rifles, carabinas, pistolas, picas, espadas, sables, lanzas, chuzos, alabardas, granadas, bombas, pólvora, mechas, balas, con las demas cosas correspondientes al uso de estas armas.

2. Escudos, casquetes, corazas, cotas de malla, fornituras i vestidos hechos en forma i para el uso militar.

3.° Bandoleras i caballos junto con sus armas i arneses.

4.° I jeneralmente toda especie de armas e instrumentos de hierro, acero, bronce, cobre i otras materias cualesquiera, manufacturadas, preparadas i formadas expresamente para hacer la guerra por mar o tierra.

Art. 25.

Visita en alta mar

En el caso de que una de las dos Partes Contratantes estuviere en guerra con otra potencia i que sus buques tengan que ejercer en mar el derecho de visita, so conviene en que, si encuentran un buque perteneciente a la otra Parte que ha permanecido neutral, enviaran en su bole dos examinadores encargados de proceder al examen de los papeles relativos a su nacionalidad i a su cargamenlo. Los comandantes serán responsables, con sus personas i biencs de todo vejamen o acto de violencia que cometieren o toleraren en esta ocasion.

La visita solo se permite a bordo de los buques que navegaren siu convoi: será suficiente cuando fueren convoyados, que el comandante del convoi declare verbalmente i bajo su palabra de honor, que los buques colocados bajo su proteccion i bajo su escolla pertenecen al Estado, cuya bandera enarbolan, i que declare, cuando los buques fueren destinados a un puerto enemigo, que no tienen contrabando de guerra.

Art. 26. Cuando en caso de guerra i por exijirlo imperiosamente el interes del Estado seriamente compromclido, se dictare

Embargo o clausu. ra de puertos,

embargo o clausura jeneral de puertos por cualquiera de las Partes Contratantes, se estipula que si el embargo o clausura de puertos no excediese de seis dias, los buques mercantes que se hallaren comprendidos en esta medida, no podrán reclamar indemnizacion alguna por razon de la demora o de perjucios que ella les causare; que si la detencion o clausura excediere de seis dias i no pasare de doce, el Gobierno que hubiese dictado el embargo o clausura, será obligado a pagar a los capilanes de los buques detenidos, por toda indemnizacion, los gastos de salario i sustento de las tripulaciones durante los dias que se les haya forzado a permanecer, a conlar del séptimo: i que cuando circunstancias de una gravedad excepcional hicieren necesario prolongar el embargo o clausura por mas de doce dias, será obligacion del Gobierno autor de la medida, indemnizar a los buques detenidos las pérdidas i perjuicios que se les hubieren seguido de la detencion forzada a causa del embargo o clausura.

Se estipula igualmente, que en caso de que las propiedades de un ciudadano o súbdito de cualquiera Parte interes publico. Contratante, residente en los territorios de la otra fueren lomadas, usadas o menoscabadas por las autoridades lejilimas de ese Pais, para un uso o servicio de interes público, se concederá al dueño de la propiedad por el Go. bierno del Pais en que la medida se lomare, una justa i completa indemnizacion o compensacion. I en el caso de que no pueda arreglarse de una manera amigable la suma de estas indemnizaciones, su determinacion se someterá a árbitros nombrados, el uno por el Gobierno autor del embargo o medida que orijine el reclamo, i el otro por el Ajente Diplomático, i en su defecto por el Cónsul Jeneral de la Nacion a que pertenezca el buque detenido o el propietario perjudicado. En caso de desacuerdo de los árbitros nombrados, i no pudiendo convenirse en el nombramicnlo de un tercero en discordia, la delerminacion final, sin apelacion, se remitirá al Gobierno de una Tercera potencia amiga..

Expropiacion forZda por causas de

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