Imágenes de páginas
PDF

LEY IV.

mento de los libros de contaduría y memoria

Ordenanza 4 de 1605 , y 12 de 1609. Vdssc la ley 69 de este título.

Que los contadores /tugan audiencia todos los dias por la mañana, y tres por la tarde cada semana.

Mandamos que los contadores de cuentas se junten y asistan en la parte y lugar señalado para hacer audiencia, donde despachen por las mañanas los mismos dias que no fueren feriados, á las horas que asi«ten nuestras reales au diencias: y por las lardes los lunes, miércoles y viernes, sin hacer falta ni ausencia por nin

f;una causa que no sea de enfermedad ú oLra egitima , y esta con licencia del virey ó presidente por tiempo limitado, y'no deotra forma, á los cuales encargamos que la den con mucha limitacion y justificacion.

LEY V.

Ordenanza 5 de 1605.

Que los tribunales de cuentas tomen todas las de hacienda real.

Concedemos facultad á nuestros contadores de cuentas para tomar y fenecer todas las que por cualquiera causa, razon ó formá tocaren y pertenecieren á nuestra real hacienda, asi á los tesoreros como á los arrendadores , administradores, fieles y cogedores de nuestras rentas reales, derechos , tasas , quintos , azogues y otros cualesquier efectos que nos pertenezcan y puedan pertenecer, y á todas y cualesquier personas , sin escepcion de estado y condicion, que los hayan recibido y entrado en su poder , y los recibieren , cobren , tuvieren ó debieren tener. Y mandamos que no las puedan tomar ni fenecer otras .ningunas personas, sino los dichos nuestros contadores: y en sus tribunales y audiencias se trate de lo que á esto toca, y no en otra parte ni tribunal: y declaramos por nulas y de ningun efecto las cuentas dadas, tomadas, fenecidas y satisfechas en otra forma, y que los obligados las deben dar otra vez, porque convienen á nuestro real servicio que todas se tomen en las coutadurias, y los contadores de cuentas tengan noticia de ellas, y por esto no es de nuestra voluntad alterar ni innovar en la cobranza y administraclon de nuestra real hacienda, como hasta ahora se hace por los oficiales reales, ni en lo que especialmente estuviere esceptuado por leyes de este titulo, y declarado eu la ley 78 de él y otras de este libro. (1)

LEY VI

Oidcuanza 6 de 1605.

Que los oficiales reales envieu recelas d los tribunales de cargos contra personas particulares.

Ordenamos que para formacion y fuuda

(2) Sin embargo de cuta lev 5, por real cedula del Pardo á 21 de enero de Í6S , que esta a folio 294 , tit. 21, creó S. M un contador mayor de Cuentas en Buenos-Aires para tomar las de aquellas cajas, y las de las provincias del Paraguay y '1 ucuman con particular obligacion do i emitir al viiey un exacto resumen de tudas las que tome , gloso y fenezca con copia de las listas y muestra de la gente de guerra para que se halle con noticia de todo: otra de igu.d t:nor «e lii/.u para Chile, conforme ú la nota de la ley 79 de cite titulo.

les y llamar á cuentas A los que hubieren recibido ó recibieren algunos maravedis ú otra cualquier cosa de nuestra real hacienda, de que las deban dar, sean obligados los oficiales reales á cuyo cargo estan los libros de cuenta y razon , á dar á las contadurías recetas de seis en seis meses de todos los cargos que por sus libros resultaren contra cnalesquier personas obligadas a dar cuentas , y en ellas declaren la vecindad de cada una , loque recibio, en qué dias y para qué efecto, y asi lo hagan y cumplan , sin omision ni dilacion, por ningun caso que sea , y los dichos contadores se las pidan, pcua de que incurra cana contador y oficial real en pena de cincuenta mil maravedís para nuestra camara.

LEY VII.

Oidenauza 8 de 1605.

Que los contadores tengan libro de los que deben dar cuenta.

Nuestros contadores de cuentas tengan un libro intitulado: Memoria para llamar a cuentas, en el cual asienten los nombres de los que las deben dar y hayan recibido hacienda nuestra, por abecedario y números , para que con mas facilidad lo puedan buscar y hallar, cómo y cuando conviniere, y en este libro han de alentar la diligencia que fueren haciendo contra los que hubieren de dar cuentas cada mes y año, y para que en todo tiempo se pueda ver y conste la omision, negligencia ó descuido que hubieren tenido los contadores y las partes en cumplir lo referido.

LEY VIH.

Ordenanza 8 de 1605Que tengan libro de recetas. Mandamos que los contadores tengan un libro de las recetas que les dieren nuestros oficiales, en el cual satisfagan y testen las cuentas luego que se tomaren y fenecieren.

LEY IX.

Odenanza 9 de 1605.

Que tengan libro inventario de cuentas pendientes y

fenecidas.

Ordenamos que tengan otro libro que sirva de inventario, donde asienten las cuentas que tomaren y hubieren fenecido, poniéndolas por letras de abecedario, y en cada una el nombre del que hubiere dado sji cuenta, espresando de qué la dió y en qué libro se puso, para que en todo tiempo se halle con facilidad.

LEY X.

Ordenanza 10 de 1605. Que tengan libros de alcances, resultas y diligencias.

Mandamos que hayan de tener libro donde se saque razon de los alcances que hicieren en las cuentas, y asienten las diligencia* que fueren haciendo en su cobranza, con dia, mes y año, y el cobro y recaudo que en ella pusieren , y otro encuadernado , donde saquen las resultas y cargos que salieren de las cuentas que tomaren y fenecieren, contra diferentes persoñas. para que en todo tiempo tengan razon do lo que cada uno debe satisfacer y pagar, y estando satisfechas , testen las partidas.

LEY XI.

Ordenanza 10 de 1605.

Que tengan libro de rentas y otros efectos, y los oficiales reales den razon y claridad pai a su formacion.

Ordenamos que asimismo sean obligados á tener libro de todas las rentas y derechos , almojarifazgos, azogues, tasas y encomiendas incorporadas en nuestra corona real y otros efectos que nos pertenecen y puedan pertemjcer en todos los lugares y distritos de las partes donde cada tribunal residiere, en el cual no falte cosa alguna. Y mandamos a nuestros oficiales rea les, á quien toca tener la cuenta y razon de lo susodicho, en sus distrito», que den á los contadores de cuentas la razon con la claridad que convenga, para que puedan formar y fundar este libro y saber en todo tiempo la hacienda que á Nos pertenece y se deba cobrar por nuestra, el cual han de formar y tener lo mas cierto y puntual que fuere posible: con apercibimiento de que haciendo lo contrario paguen de pena los unos y los otros mil ducados para nuestra cámara , demas de quedar todos obligados a tener el dicho libro.

LEY XII,

- Ordenanza 11 de 1605.

Que los contadores tomen cuenta d los oficiales i tutes.

Ordenamos v mandamos que los dichos contadores hayan de tomar y tomen cuentas á todos nuestros oficiales reales que tienen llave de nuestras cajas de lo que recibieren y cobraren, procedido de todas las rentas y derechos que por cualquier causa, título, razon ó forma nos pertenecen y deben pertenecer y se han cobrado, acostumbrado y debido cobrar , al tiempo asignado por la ley 25 de este titulo.

LEY XIII.

Ordenanza 13 de 1605.

Que los oficiales reates dsn razon todos los años d las contadurías de cuentas de lo i/ue pertenece o hacienda real.

Para que las cuentas se tomen y fenezcan con las aprobaciones y justificaciones que conviene y son necesarias, y no pueda haber dolo ni fraude en ellas , los oficiales de nuestras Indias donde hay cajas reales , y se cobran y re cogen nuestras rentas y derechos de los libros particulares que cada oficial esta obligado i tener por su oficio, hayan de dar y dé cada uno |ior si solo razon á nuestros contadores de cuen tas de todo lo que á Nos pertenece y hemos de haber en cada un año, por cualquier causa que sea, con distincion , claridad y géneros en tal forma, que se pueda entender lo que de cada cosa y género nos toca y pertenece á nuestro haber, sin dejar omitida ni encubierta cosa alguna , pena de privacion de sus oficios, demas de ser castigados como personas que encubren y ocultan nuestra real hacienda.

[merged small][ocr errors]

Ordenanza 14 de 1605. Con l» lev 3 , lit. 29 , de este libro.

Que antes de tomar las cuentts se entreguen relaciones juradas, con la pena del tres tanto.

Al tiempo de tomar y fenecer las cuentas antes que otra cosa se haga, nuestros oficiales reales y todas las demas personas de cualquier estado, calidad y condicion que hayan recibido y estado ó e-té á su cargo recibir y cobrar hacienda nuestra, deben entregar y entreguen á los contadores de cuentas relaciones juradas y firmadas de sus nombres, de todo loque han recibido y se le» ha entregado y de lo que de elfo han gastado, pagado y distribuido, y juren en forma de derecho al pie de las relaciones juradas, que todo lo contenido en ellas es cierto, leal y verdadero, y que no han recibido mas maravedís de los que se hacen cargo: y han pagado lodo lo que eu ellas ponen en data y descargo: y que se obligan con sus personas y bienes, que si en algun tiempo pareciere y se hallare haber dejado de cargarse algo de lo recibido ó puesto en data mas de lo que real y verdaderamente hubiereu pagado, gastado ó distribuido, lo pagarán con la pena del tres tanto, en la cual desde luego los damos por condenados, y mandamos se ejecute en sus personas y bienes, y sea la tercia parte para el que lo denunciare, la otra para nuestra cámara , v la otra para los jueces que lo sentenciaren y determinaren.

LEY XV.

_ Ordenanza 15 de 1605.

Que los cargos se comprueben por las relaciones, recetas, libros y escrituras.

Los cargos de cuentas se han de compiobar por relaciones juradas que dieren las partes y recetas de nuestros oficiales, sacadas de los libros particulares que cada uno tiene y por el comun y general que ha de estar en las cajas reales y el particular que los contadores de cuentas han de tener, como está dispuesto, de todas las rentas, derechos, almojarifazgos y otras cualesquicr cosas y efectos que á Nos pertenecen y pueden pertenecer: y asimismo por los libros que tienen los escribanos de minas para nuestros quintos reales, y por los registros y avaluaciones que se han hecho ó hicieren de las mercaderías y otras cosas de que se nos deben y pagan almojarifazgos, y por los otros recaudos y averiguaciones que pareciere conveniente y necesario, de forma que tengan toda cum. probacion y nade se pueda encubrir.

LEY XVI.

Ordenanza 16 de 1605.

Que los contadores puedan pedir y ver loi libros de

los oficiales reales, y eltos lo cumplan.

Si para mas comprobacion de los cargos fuere necesario ver los libros particulares y el comun que deben tener los oficiales reales de lo que recibieren y cobraren eu nuestras cajas, puédanlos pedir y tomar los contadores de cuentas cuantas veces quisieren y les pareciere I conveniente, y hagan las averiguaciones y cumÍ>robaciones necesarias , y hecho y averiguado
o que se pretende vuélvanlos á nuestros oficia-

les, a los cuales mandamos que guarden y cum-

plan los autos y provisiones que sobre esto pro-

veyeren y despacharen los contadores.

LEY XVII.

Ordenanza 17 de 1605.

Que los oficiales reates den a las contadurías de
cuentas razon de situaciones y salarios.

A los contadores de cuentas lian de dar ra-

zon los oficiales reales de todas las situaciones,

mercedes y salarios que están consignados y se

pagan de nuestris cajas reales, con la claridad

y distincion necesaria, para que la puedan po-

ner y asentar en las cuentas que tomaren y com

probar las siguientes : y no se pueda recibir ni

pasar en cuenta mas de lo que por Nos estuvie-

re concedido, y sepan cómo y cuándo se aca-

ban y fenecen las mercedes y consignaciones,

y se dau y subrogan de nuevo otras en su lu-

gar.

LEY XVIII.

Ordenanza 18 de 1605.

Q«e los contadores pasen en cuenta lo pagado por

órdenes óJacultades del rey, y lo que fuere justicia

Ordenamos que los contadores reciban y pa-

sen en las cuentas que tomaren a nuestros ofi-

ciales y i las demas personas que las hubieren

de dar, todos los maravedís y otras cosas que hu

bieren dado y pagado en virtud de cédulas y

órdenes firmadas de nuestra mano, y de]los vi-

reyes y otros cualesquier ministros que en nues

tro nombre se las pidieren y ellos debieren dar,

segun sus comisiones y facultades que de ^7os

tuvieren: y asimismo lo que de razon y justicia

se debiere recibir, y no otra cosa por ningun ca-

so que sea.

LEY XIX.

Ordenanza 19 de 1605.

Que al tiempo de comenzar las cuentas se ponga el

dia, mes y año, y hagan se citen las partes y seña-

len los estrados.

Al tiempo que los contadores comiencen á

tomar las cuentas pongan al principio de cada

una el dia, mes y año, y hagan notificar á las

partes que las hubieren de dar que asistan á ellas

to.las las audiencias y horas que les señalaren,

hasta las fenecer y acabar, imponiéndoles penas

á cada una que faltare, y las ejecuten en sus

personas y bienes, con señalamiento de estra-

dos en su ausencia y rebeldía: y estando con-

vencidos les paren tanto perjuicio como si se

hubieren tomado y fenecido con sus personas,

y puedan ejecutarse los alcances.

LEY XX.

Primera parte de la ordenanza 20 de 1605. En A ran-
da á 24 de julio de I6i0.

Que los alcances por relaciones juradas y cuentas
finales se cobren y pongan en las cajas.

Luco que los obligados á dar cuentas pre-

sentaren relaciones juradas y firmadas de los

cargos que hubieren tenido, hagan cobrar y co-

bren los contadores el alcance que en ellas-hi-

cieren y confesaren deber, desus personas, bie-

nes y fiadores primero que se comience la cuen-

ta: y lo mismo hagan de los alcances que des-

pues de fenecidas resultaren y pareciere deber,

y lo que asi se cobrare lo hagan entregar y en-

treguen en las cajas reales y no en otra parte

alguna , donde se tenga con cuenta separada y

distinta, y pueda constar lo que de este género

se cobra y envia á estos reinos. (3)

LEY XXI.

Segunda parte de la ordenanza 20 de 1605.

Que los contadores no libren en alcances de cuentas

sin orden del rey.

No puedan librar los contadores por ningun

caso en -alcances que resultaren de relaciones

juradas ni cuentas fenecidas, escepto en la can-

tidad que por nuestras leyes y órdenes se les

permitiere.

LEY XXII.

Que el contador mas antiguo reconozca e'inventarie

cada año la caja.

Para que mejor y con mas claridad se pue-

dan tomar y fenecer las cuentas de oficiales

reales, saber el estado que cada una tiene y

lo que se ha cobrado de nuestras cuentas y de-

rechos , y puesto en las cajas, y lo que esta por

cobrar y se resta debiendo: Mandamos que al

fin de cada un año el contador de cuentas mas

antiguo donde estuviere el tribunal vaya á la

caja real, y con intervencion de nuestros ofi-

ciales y personas que suelen concurrir con ellos,

haga que se cuente é inventaríe todo cuanto en

ella hubiere y hallare , sin reservar ni omitir

cosa alguna, poniéndolas todas por sus géneros,

con especificacion y distincion, como se estila,

y tome copia del inventario, para poder con él

comprobar la cuenta final y poner cobro en lo

3ue estuviere por cobrar, haciendo que con to-

a diligencia sean enteradas nuestras cajas rea-

les, y los contadores de la Habana y Caracas

hagan lo mismo en los de aquellas ciudades.

LEY XXIII.

Cuarta parte dela ordenanza 20 de 1605.
Que si de la visita resultare que hay alguna hacien-
da real fuera de la caja se haga cargo y avise al rey.

Si de la visita de cajas y tanteo de cuentas
(que se han de hacer de lo recibido y pagado,
espresando eu qué diasy loque se hallare cuan-
do se barrieren) resultare y pareciere estar fue-
ra de ellas alguna cantidad de oro y plata en
moneda, ó pasta ó joyas, ú otra cualquier cosa
que se habia cobrado , y que no han cumplido
y guardado nuestros oficiales las órdenes que
sobre esto disponen, se dará noticia á los vire-
yes ó presidente, para que procedan, averigüen
y sentencien , y de lo que por esta razon fue-
ren condenados los oficiales reales, se les. hará
cargo en sus cuentas, como de la otra hacienda
nuestra , y se nos dará aviso para que hagamos
proveer lo que convenga á nuestro real servicio,
en cuanto al esceso: y en la Habana y Caracas

(3) No se alcanza en que pudo fundarse la dea

TM no ser estos alcances de real Hacienda, y que fuese

piccisose declarase serlo en real ceduta-de 21 de

junio de 1686, y no reputarse por efectos estraordi-

narios.

Iirocederán á la averiguacion y determinacion

os gobernadores.

LEY XXIV.

Ordenanza 21 de 1605.

Que los contadores hagan cada año un tanteo y lo

envien al consejo.

Luego que los contadores de cuentas hayan

acabado el inventario de lo que se hallare y hu-

biere en las cajas reales hagan un tanteo de

cuenta con nuestros oficiales reales, el mas ajus-

tado y preciso que sea posible, de todo lo que

aquel año se hubiere cobrado por sus géneros,

con distincion y claridad, y en él espresen lo

que está por cobrar de aquel año y por qué cau-

sa , y de él nos remitan una copia, dirig'da a

nuestro consejo de ludias en la primer ocasion

de ilota ó galeones, para que se entienda y se-

pa lo que el mismo año ban valido nuestras

rentas y derechos y de él se resta debiendo, y

la causa porque no se hubiere cobrado.

LEY XXV.

Primera parte de la ordenanza 22 de 1605. D. Feli-
pe IV en Madi id á 9 de julio de 1630.

Que los contadores tomen cuenta de las cajas reales,

y en que tiempo.

Nuestros contadores de cuentas han de to-

mar y fenecer la cuenta final de los oficiales y

cajas reales del año precedente, en el prime-

ro siguiente, sin dilacion en ningun caso: y to-

dos nuestro* oficiales lian de ser obligados á ir

ó enviar procurador con sus poderes bastantes

ante los contadores de cuentas, á dar las que

fueren de su cargo y obligacion: y en cuanto i

las de Potosí, Chile, Filipinas y Panamá se

guarde lo dispuesto por las leyes 32, 79 y 80 de

este titulo. Y porque la grande omision que ha

habido en tomar cuentas á nuestros oficiales y

cobrar los alcances , de que se halla notable-

mente enflaquecida la real hacienda , por los

muchos atrasados y de grande consideracion

que hay pendientes en las contadurías, nos ha

obligado á considerar el medio mas eficaz para

su reparo: Ordenamos y mandamos que los vi-

reyes del Perú y Nueva-España, y presidente

del Nuevo Reino, desde el principio del año que

señalaren , hagan que se comiencen á tomar las

cuentas del año presente, y continúen en los

siguientes , segun permitiere la posibilidad y

distancia, hasta fenecer y cobrar los alcances,

poniendo en esto tan particular cuidado como

requiere la sustancia y gravedad de la mate-

ria. (4)

LEY XXVI.

D. Felipe III en Zamora á 16 de febrero de 1602. Y

en ta segunda parte de la ordenanza 22 de 1605. Y

en la de 20 de 1609. En Madrid á 12 de enero de

1618. En El vas á 13 de mayo. En Lisboa a 21 de agos-

to. En Santarcn á 13 de octubre de 1619. D. Feli-

pe IV en Madrid á 26 de agosto de 1636.

Que en las cuentas se haga cargo de lo cobrado y
debido cobrar.

En las cuentas que á todos se tomaren y fe

(4) En real orden de 3 de mayo de 94 se manda

cumplir esta ley bajo de ta pena de suspension de

sueldo e los contadores y oficiales reales que preve-

nía la cedula que cita del año 53, si aquellos Do to-

necieren , se les ha de hacer cargo de lo cobra-

do y debirlo cobrar, conforme á las escrituras y

recaudos que hubiere para ello, y ha de ser de

todas nuestras rentas y derechos que en cual-

quier forma nos pertenecieren y debieren per-

tenecer en aquel año, como está ordenado, no

embargante, que digan y aleguen que no lo

han cobrado ni podido cobrar , y se les ha de

hacer alcance de lo que aquello montare , y si

presentaren recaudos bastantes, por donde cons-

te que hicieron las diligencias necesarias á los

tiempos de su obligacion y no lo pudieren co-

brar, se suspenderá por un termino breve que

baste á poderlo cobrar y poner en nuestras ca-

jas: y si pasado no lo hubieren cumplido ni

presentaren recaudos bastantes de haber hecho

las diligencias necesarias para su cobranza, se-

rán apremiados por todo rigor de derecho en

sus personas, bienes y fiadores á que lo enteren

y pongan en las cajas reales, haciendo sobre

ello las ejecuciones y diligencias necesarias, co-

mo por maravedís de nuestro haber: y si por

los recaudos que presentaren pareciere que las

han hecho y no se ha podido cobrar, y que en

esta parte han cumplido con su obligacion, se

les recibirá en cuenta lo que montare, y los

contadores harán las nuevas diligencias que pa-

reciere convenir para la cobranza, hasta que se

ponga en nuestras cajas, y por ninguna forma

se dé lugar á que sobre ello sean oidos en justi-

cia los oficiales reales, y los contadores hagan,

cumplan y ejecuten lo que está mandado acer-

ca de esto.

LEY XXVII.

Ordenanza 23 de 1605.

Que el alcance y duplicado de la cuenta se remita en

la primera ocaiion.

El alcance que se hiciere á los oficiales de

nuestra real hacienda de la cuenta del año an-

tecedente en el primero siguiente de lo que tu-

vieren por cobrar, conforme á lo ordenado, se

ha de enviar a estos nuestros reinos en la pri-

mera flota ó galeones, inviolablemente, con

declaracion de qué procedió, y con él un du-

plicado de la cuenta final , que asi se hubiere

tomado., para que se vea en nuestro consejo de

Indias, y asiente en los libros de los contadores

de cuentas de él, y en todo tiempo conste del

estado que tiene nuestra real hacienda, de for-

ma que la cuenta final y el alcance de un añose

haya enviado y I ruido á estos reinos dentro de

los dos siguientes, y lio lo puedan dilatar mas

tiempo los contadores, pena de mil ducados

para nuestra cámara.

LEY XXVIII.

Ordenanza 24 de 1605.

Que las cuentas que tomaren los gobernadores d cor-
regidores sirvan de tanteo, y se envien d las conta-
durías donde tocan.

En diferentes partes y provincias de las In-
dias hemos fundado cajas, y proveemos oficia-
les reales, donde se cobra y recoge lo que nos

masen , y estos no diesen las cuentas en el termino
que señala.

pertenece y habemos de nuestras rentas y de-
rechos que en las provincias del Perú se cobra
y iunta en la ciudad de los Keyes, y en el Nue-
vo Reino, en la de Santa Fe y en la Nueva
España, en la de Méjico, para remitirlo en
las armadas y ilotas que vienen á estos reinos.
Y porque antes de ahora se traian las cuentas
de los oficiales reales que los gobernadores y
corregidores les habia.n de tomar, conforme á
nuestras órdenes, mandamos que las cuentas
de los dichos oficiales se remitan y sean obli-
gados a las remitir y entregar á las contadurías
de cuentas donde tocaten, y con ellas los re-
caudos originales para las fiiiales que se les hu
hieren de tomar , porque las que tomaren los
gobernadores y corregidores no han de servir
nías que de tanteo, y con ellas se han de com-
probar las finales, y entretanto que se toman,
revean los contadores y pasen los tanteos y
'asiéntelos en sus libros, sacando de ellos los car-
gos y resultas que hubiere., y satisfaccion que
de los alcances y otras cosas que resultaren han
de pedir á las personas que lo debieren dar,
pena de que si cuatro meses de pasado el año
no se las enviaren , puedan los contadores en-
viar y envien comision, con dias y salarios , á
costa de los oficiales reales, guardando lo dis-
puesto por la ley g, tit. i, lib. 7.

LEY XXIX.

Ordenanza 25 de 1605.

Que cada aña vaya un oidor de los Charcas ii Potosí
d Visitar las niinis r hacer tanteo de cuentas.

Por estar ordenado que en cada un año va-
ya á la villa imperial de Potosí un oidor de nues
tra audiencia de los Charcas a visitar las minas
y oente que en ellas reside, y tomir cuentas á
nuestros oficiales .pie tienen ías llaves de la ca
ja real, de lo que han cobrado y debido cobrar
el año antes por hacienda nuestrá i Mandamos
(me la audiencia lo envie para el efecto referí
do por enero de cada año, sin falta ni dilacion,
y haga un tanteo de cuenta con los oficiales
reales de todo lo cobrado y debido cobrar aquel
año, y él y ellos sean obligados a enviar luego
un traslado á los contadores de cuentas, con de-
claracion de todo lo que hubiere procedido de
quintos , azogue y otros efectos, y de lo que se
ha cobrado y estuwere por cobrar, quién y
como lo debe, y á qué plazos, y por qué no
se ha cobrado, y los contadores lo pasen y re
vean, y por él comprueben el del año ante-
cedente y siguiente y la cuenta final, que hu-
bieren de dar los oficiales reales de Potosi, pa-
ra que no se pueda encubrir cosa alguna. (5)

LEY XXX.

Ordenanza 26 de 1605
Que se guarde lo resuelto sobre haber nombrado

(5) Por real cedula de Madrid i 31 de enero de
1720, se mandó cesar en esu comisiona los oidores;
ordenándose qne en sn lugar pasaran cada ti es años
por turno los contidorus deí tribunid mayor de Li-
ma con la ayuda de costa , qne sobre los 3,600 de
sueldo completase los 5,000 , y con facultad de nom-
brar dos subalternos que les ayuden con et sueldo
de 1,355 pesos en cada año, y asimismo sean visita-
dores de cajas , minas tí ingenios , como se manda en
las teyes de este título. .

Y últimamente , á representacion de D. Manuet
de Amat se espidió una real cedula en 14 de abril de
66, aprobándole su decreto provisional para que vi-

contadores para algunas provincias, y tomar y re-
mitir las cuentas.

Habiendo proveido por diferentes determi-
naciones que las cuentas de oficiales reales y
otiM* personas se den á los tribunales de cuen-
tas de Lima, M::jico y Santa Fé , ha parecido
conveniente que en las otras partes se pongan
contadores que las tomen á nuestros oficiales y
otros que tienen esta obligacion como está or-
denado : Mandamos que se guarde lo'resuelto
por los títulos de los contadores nombrados en
la provincia de Venezuela é isla de la Habana,
y fenecidas las cuentas se remitan á nuestro
consejo de Indias, para que vistas se provea lo
que convenga, y en las demas se dé cumpli-
miento a lo última mente resuelto, de forma
que todas las cuentas de nuestras cajas reales y
otras que se deben dar, donde no hubiere de-
terminacion especial, vayan á los tribunales de
sus distritos ó a los contadores nombrados para
el efecto, guardando lo que últimamente estu-
viere determinado.

LEY XXXI.

Ordenanza 27 de 1605. Vease la ley 29 , tit. 8 de este

libro.
Que los oficiales reales envien d las contadurías cada
siis mises relacion rie valores, cobranzas y rezagos.
Para que los contadores de cuentas la pue-
dan tener de todo lo que se recoge y cobra eu
las partes y lugares donde estan nuestras cajas
reales y se debe recoger y cobrar en cada un
año de las rentas y derechos que á Nos perte-
necen, sean obligados los oficiales reales á en-
viarles de seis en seis meses relacion particular
firmada de sus nombres, de todo lo que lian
valido, recibido y cobrado y está por cobrar, y
por ellas comprueben las cuentas finales.

LEY XXXII.

Ordenanza 28 de 1605 Veanse las leyes 99 de este

título , y la 5 , tit. 6 de e-tc libro en lo que toca á

la caja de Potosí.

Que oda tres años vaya un contador de cuentas de
Lima d tomarlas d la caja real de Potosí.

Atento á que en nuestras cajas reales de la
villa imperial de l'otosi se recoge y cobra mu-
cha cantidad de hacienda nuestra, y conviene
que en ella haya toda cuenta y razon y el co-
bro necesario: Mandamos que cada tres años
uno de los contadores de cuentas del tribunal
de Lima por su turno, sea obligado á ir y va-
ya a asistirlas, y tomar y fenecer las cuentas fi-
nales de los oficiales redes por la misma orden
y forma que está dispuesto, se tomen y fenez-
can las de todos los demas y cajas reales de In-
dias , con las mismas recetas y comprobacio-
nes, y para mas justificacion lleve las copias de
los tanteos y relaciones que cada año I:..hieren
enviado nuestros oficiales: y asimismo las cueu-

niesen en derechura las cuentas de Potosí al tribu-
nal de eltas, como las demas del reiuo , y para este
fin se creó un contador ordenador^continuado por
real oideu de 20 de noviembre de 769.

« AnteriorContinuar »