Imágenes de páginas
PDF

aejo real de las indias, qne tomen y reciban del superintendente nombrado por Nos, el juramento y solemnidad, que en lal caso se requiere y debe hacer de que bien y fielmente usará el dicho oficio, y habiéndole hecho, todos nuestros jueces y justicias y los demás vecinos estantes y habitantes en las Islas de Canaria, le dejen usar y ejercer; y á los que nombrare por sus subdelegados los dirhos oficios y para ello les den y hagan dar todo el favor, ayuda y asistencia y guarden sus preeminencias, honras, gracias, franquezas y libertades sin falta alguna.

INOTA.

Sobre que las apelaciones de los jaeces de registros de las Islas de Canaria, que no excedieren de cuarenta mi! maravedís vayan á aquella audiencia y excediendo, a la casa: y si la pena fuere corporal, al consejo, se vea la ley 5, título 12, lib. 5, y que la audiencia de Canaria no retenga las causas de los jueces de registros, la ley 6, I allí.

[ocr errors]

TITULO CTAEEHTA 7 "JHO.

Del comercio y navegación de las Islas de Canaria.

LEY PRIMERA.

D. Felipe II en Madrid á 5 de junio de 1567. Y á 4

de octubre de 156J. Que por la casa no se visiten los navios para Canaria, no yenda á cargar para Indias, y estos sean de ciento y veinte toneladas.

El presidente y jueces de la rasa de Sevilla no se introduzcan en visitar los navios, quede aquella ciudad 6 de otras partes salieren 6 se cargaren para ir á las Islas de Canaria, de cualquier parte ó calidad que sean , no yendo á cargar á ellas para las Indias, y déjenlos ir libremente , porque la visita de ellos no es á su cargo; pero si para algunos navios que hubieren <lc irá las Indias les pidieren visita y licencia, y dijeren los capitanes ó maestres que quieren cargar en las Islas de Canaria, y les pidieren regis tro de las mercaderías y cosas que hubieren de llevar, en tal caso si fueren de ciento y veinte toneladas 6 menos, los podrán visitar y dar sus registros, y si fueren de mayor porte, no les consientan ir á cargar en las dichas Islas.

LEY II.

El mismo, Ordenanza 6 de 1566. En Madrid a' 4 de

agosto de 1561. La princesa gobernadora, en

Valladolid á 16 de junio de 1566.

Que los maestres y dueños de navios de las Canarias para Indias, de'n fianzas de volver d Sevilla.

Los maestres y dueños de navios, y otras cualesquier personas que quisieren cargar en las Islas de Canaria para las Indias, conforme á la permisión, demás del registro que han de hacer, sean obligados á dar fianzas legas, llanas y abonadas, antes de cargar ante el juez de registros y su escribano á su satisfacción, con sumisión á el y al presidente y jueces de la casa de contratación, que en cada un año de los de la permisión, y en aquel viaje traerán á la casa los registros que hicieren de los navios, mantenimientos y mercaderías que de las Islas llevaren á las Indias , y los navios volverán derechamente con el retorno a Scrilla, y se presentarán ante el presidente y jueces delaiMsa: y que no llevarán personas de ninguna calidad para quedarse en las Indias, ni mas de las que fueren menester para el servicio y navegación: y traerán testimonio de que son los misTOMO \V.

mos, por sus nombres, c información de los que fueren muertos: y no consentirán que ninguno de las Islas 6 fuera de ellas lleve ninguna cosa fuera de registro, y guardarán las leyes de este título, licencias y órdenes dadas y que se dieren para cargar en aquellas Islas, y no lo haciendo, puedan ser ejecutados sus fiadores por las penas que se les impusieren , y se obliguen á lo demás contenido en las permisiones y licencias.

LEY III.

D. Felipe II, ordenanza 5 de arribadas En Madrid

á 51 de marzo de 1591. D. Carlos II en esta

Recopilación.

Que las justicias de la Andalucía den licencia , y visiten tos navios que fueren á cargar d Canarias.

Algunos navios , con ocasión de ir a carear á las Islas de Canaria para las Indias, salen de la costa de Andalucía y van cargados de todas las suertes de mercaderías de gran precio y valor. Y porque después las llevan encubiertas á vuelta de los frutos de las dichas Islas, que solamente pueden llevar , mandamos que de la costa de Andalucia no pueda salir ningún navio á aquellas Islas , sin registrarse ante la justicia del puerto de donde saliere, la cual declare en la licencia que diere la parle adonde sale, y que habiendo visitado el navio, no le halló cargado de ninguna mercadería ni otra cosa, ó la carga que halló en el, y en otra forma no pueda dar ni dé el registro, so las penas impuestas contra los jueces oficiales de Canaria , que contravienen á lo dispuesto en este caso; y las dichas justicias de la Andalucía tengan obligación á enviar luego á la casa de contratación de Sevilla una copia del dicho registro, para los efectos qne hubiere lugar de derecho, la cual remitan autorizada en pública forma.

LEY IV.

D. Felipe II »llí.

Que los jueces de registros visiten los navios antes

que carguen, y asistan d la carga para lo que

se ordena.

Para que en los navios de las Islas de Canaria, que se hubieren de despachar a las Indias i vuelta de los frutos de ellas, no se puedan llevar

a8

mercaderías de eslns reinos, de ningún genero n! calidad, sino solamente los frutos que produjeren , como conviene y e* nuestra voluntad : Mandamos que los jueces oficiales de registros con sus escribanos, cada uno en lo que le tocare, entren en los navios an:es «Je ucibir la carga , y los vi siten, vean y averigüen si en ellos hay algunas cosas prohibidas , y hallándolas procedan contra los maestres y las condenen por perdidas , y ap'iquen por tercias partes el valor á nuestra real cámara, juez y denunciador; y hecha estoy habiéndolo asentado asi por auto, asistan personalmente á verlos recibir la carga conforme á su porte, para que solamente se haga de los frutos de aquellas Islas, y no permitan que se embarque ni introduzga otra cosa en ellos, pena de privación perpetua de sus oficios, y de otros cualesquiera de nuestro servicio y perdimiento de todos sus bienes aplicados por tercias partes, cámara, juez y denunciador.

LEY V.

D. Felipe II en el Pardo á 19 de octubre de 1566,

Ordenanza 2. Y en la Ordeirinza 5 de 1567.

Que los niOlos que salieren de las Catarías , hagan.

sus registros ante los jaeces oficiales de ellas.

Todos los navios que se hubieren de despachar de las Islas de Canaria para las Indias, según las licencias y prorogaciones que de Nos tuvieren, hagan sus registros ante el juez de registros que en cada una de ellas residiere, y ante el escribano que por Nos estuviere nombrado, y sean visitados por los registros por los dichos jueces, conforme i las leyes de este título, y el antecedente y las demás que tratan de la materia de registros en el l'lulo 33, y disponen en la navegación de las Indias.

LEY VI.

El mismo, Ordenanza 4 de 1567. Fn Madrid á 25 de

diciembre de 1593.

Sobre el despacho de los navios de Islas donde no

reside juez.

Los jueces oficiales de registros pongan todo cuidado y diligencia , en que no salga ningún navio de las Islas á las Indias sin su licencia y despacho , por la orden que está dada; y en cuanto a las Islas de la Gomera, el Hierro, Fuerteventura y L^inzarote, mandamos que los navios vayan despachados por el juez superilendcnte ó subdelegado mas cercano.

LEY VII.

D. Felipe III en Valladolid á 5 de setiembre de 1601.

Q«e concurriendo en dos puertos navios d pedir

visita, el juez pueda nombrar persona que asista

en el uno.

Mandamos que si el juez de registros estuviere tan legítimamente ocupado en despachar algún navio, ó por otra causa en puerto distante, y en otro fuere necesario dar despacho á diferente navio, concurriendo á un tiempo, pueda nombrar persona de toda fidelidad y confianza que lo visite y despache*

LEY VIII.

D Felipe ll ert San Lorenzo a 15 de agosto de 1575. Que el juez y escribano de Tenerife visiten los navios de Gurachico con ios det echos que se ordena.

Porqtte en e\ puerto de Garachico, que es en

la Isla de Tenerife, distante nueve leguas de la ciudad de la Laguna se despachan algunos navios: Mandamos que en cada un dia de los que se ocupare el escribano en el despacho de ida y vuelta , lleve trescientos maravedís, repartiéndose este salario entre los que se despacharen igualmente, y el juez tenga cuidado de repartirlos en lodos los navios, y que cada uno pague \o que le locare y no mas, por lo« días de la ocupación sin fraude, y al juez y escribano los dias que por impedimento del mar se detuvieren, y no despacharen, y de cada visita se pague al juez de salario en cada un dia dos ducados, y uno al alguacil.

LEY IX.

D. Felipe llalli.

Que la primera y segunda visita de los navios no

se hagan por el juez, escribano ni alguacil.

Declaramos y mandamos que sola una vez es necesario asistir el juez, alguacil y escribano en el puerto, que es cuando se visita la gente del navio, cierra el registro y entrega al maestre , y en su presencia se hace á la veía , para que no pueda introducir pasajeros, esclavos, ni otra cosa mas de lo registrado, porque las demás se han de hacer por los visitadores, por ser de su profesión. Y porque esta última tiene ya sus derechos señalados, ordenamos que el juez no asista á las antecedentes, ni haga costas a las parles.

LEY X.

El mismo, Ordenanza 5 y 15 de 1566. En el Pardo á

19 de octubre de 1566. Fu Madrid á 20 de enero

de 1567.

Que los navios de las Islas pnra ir d las Indias, saquen los registros conforme d las leyes de la casa.

Todos los dueños y maestres de navios, y los demás que quisieren cargar en las Islas de Canaria según lo permitido, sean ob ¡gados á hacer registro ante el juez oficial á quien tocare, conforme las leyes y ordenanzas de la casa de contratación de Sevilla; y los navios que en otra forma salieren para cualquier parte de las Indias, mandamos que las justicias , y oficiales reales de los puertos y partes de aquellas provincias, los tomen y aprendan por perdidos, y las mercaderías que en ellos se llevaren, aplicado por tercias partes á nuestra cámara, juez y denunciador, y prendan á los dueños y maestres, y á la demás gente que en ellos fuere de cualquier calidad que sea , y los envien á su costa i la casa de contratación, para que sean castigados, y avise á los jueces de registros de las Islas, para que procedan contra sus fiadores.

LEY XI.

D Felipe 11 y la princesa gobernadora, en Valladolid á 16 ile ¡unió de 1556 Fu Madrid ¡i 11 de julio y i i de agosto de 1561. Y a 20 de enero de 1567. Don

Felipe 111 en Madrid a 26 de julio de 1611.

Que los navios de ¡as Islas para ir d las Indias sean

de menor porte.

Mandamos que los navios que hubieren de salir de las Islas de Canaria con frutos de su labranza, sean de menor porte, y bien artillados., guardando lo ordenado , y el juez no permita exceder de la permisión , y scfiale las partes donde han de ir á satisfacer el registro, y haga que afiancea los dueños y maestres , de no llevar ñinganas mercaderías fuera de los dichos frutos, pena de perder los navios y mercaderías, y nuestros oficiales lo tomen por de contrabando , ejecutando las demás penas impuestas por las leyes.

LEY XII.

D. Felipe II allí á 28 de febrero de 1590.

Que en navios de ochenta toneladas abajo puedan ir

de las Canarias pilotos examinados por los

jueces de registros.

Los jaeces de registros de las Islas de Canaria , despachen y dejen ir á las Indias los navios de ochenta toneladas abajo, con pilotos y maestres examinados por ellos, hallándolos hábiles y suficientes , no embargante que no estén examinados en la casa de contratación de Sevilla.

LEY XIII.

D Felipe II y la princesa gobernadora, en Valladolid á 8 de agosto de 1558. Y á 16 de junio de 1556. En Madrid á 4 de a¡gos o de 1561, Ordenanza 16 de 1566. Que en las Canarias ns se puedan cargar sino frutos , conforme á la permisión pura Indias.

Con pretexto de las licencias y permisiones concedidas y que se concedieren, nuestros jueces oficiales de registros de las Islas de Canaria no consientan cargar para las Indias, ni llevaren los navios, mercaderías, paños, lienzos, tapicerías ni otra ninguna cosa trailla de fuera de las dichas Islas , si no solamente lo que fuere de las cosechas y trato de lo criado, nacido y cogido en ellas, sin embargo de que las tales mercaderías y cosas estén en dichas Islas.

LEY XIV.

El mismo y la princesa gobernadora, en Valladolid

¿ 8 de agosto de 1558.'Y tí 4 y 17 de marzo de 1559

Que ninguno pueda cargar en las Cunarías para tas

Jadías, no siendo vecino ó natural de estos

reinos.

Ninguno pueda cargar , comerciar, ni tratar de las Islas de Canaria á las ludias en mucha ni en poca cantidad, si no fueren los vecinos de las dichas Islas , y los naturales de nuestros reinos de Castilla y León , y estos solamente por el tiempo que tuvieren licencia, no llevando mas de lo permitido por otras leyes de este título, pena de perderlo con las aplicaciones referidas en ellas.

LEY XV.

D. Felipe II en Madrid á 14 de julio de Í561, Ordenanza 8 de 1566. Que en las Islas de Canaria sean habidos por naturales para cargar d las Indias los que esta ley declara.

^íingun extranjero de estos reinos pueda cargar , ni cargue de las Islas de Canaria para las Indias si no hubiere vivido en estos reinos ó en las dichas Islas, diez años con casa y bienes, de asiento, y fuere casado en ellos ñ en ellas con inuger natural de los dichos reinos ó Islas, que estos t:i!cs son habidos y tenidos por naturales, y asi los declaramos en cuanto ü poder cargar en aquellas Islas los frutos para las ludias.

LEY XVI.

El misino allí. Que no se consienta salir , cargar ni pasar d las Indias d ningún extranjero , so color de maestre

ni piloto. No consientan los jueces de registros cargar,

ni salir de las Islas de Canaria para las Indias á ningún extranjero de estos nuestros reinos, aunque diga y pruebe, que ha diez años que anda en la carrera de Indias, ni le den despacho, ni permitan pasar por maestre ni piloto, ni en «Ira forma ni razón alguna que ser pueda.

LEY XVII.

D. Felipe III en Madrid a' 10 de diciembre de 1618.

Que el cabildo de la Iglesia Canaria pueda navegar

d las Indias la décima de sus frutos en la

permisión.

Permitimos y damos licencia al obispo y cabildo, ó arrendadores de los diezmos de las Islas de Canaria, para que puedan cargar, y navegar á las Indias la decima parle de toneladas de la permisión, y si no fuere en perjuicio de tercero, lo puedan hacer de los diezmos ó diezmo de las Islas que les perteneciere; y si hubiere de resultar alguno por esta causa, es nuestra voluntad que carguen y naveguen los vinos de sus cosechas, según y como gozaren de la vecindad del distrito de los dichos diezmos. Y mandamos á los jueces de registros, que repartan las toneladas y den los despachos necesarios.

LEY XVIII.

D. Felipe II allí á 12 de abril de 1562. D. Felipe 111

en Iiuylrago á 19 de mayo de 1603.

Que loi jueces de registros no den licencia para que navios extranjeros naveguen U las ludias.

Los jueces oficiales de las Islas de Canaria guarden lo dispuesto y ordeuado , aeerca de que de aquellas Islas á las Indias no naveguen navios extranjeros, y no den licencias para ello.

LEY XIX.

El mismo en Valladolid á 2 de abril de 1601.

Que de las Islas de Canaria no vayan d las Indias

fuiboles ni navios extranjeros.

Ordenamos á los jueces de registros de las Islas <le Canaria, Tenerife y la Palma, que no den registro ni despacho en aquellos puertos á ninguna urca , filibule ni otro navio extranjero, para navegará las Indias, sin expresa disposición y licencia nuestra.

LEY XX.

D Felipe II en Madrid á 2 de abril de 1562. Que contra ln% navios y gente extranjera que pasaren de las Canarias , se proceda como esta dispuesto.

Mandamos á los gobernadores, justicias y oficiales reales de los puertos de las Indias , que continuamente se informen y sepan si de las Islas de Canaria van algunos navios y gente extranjera contra lo que por Nos está dispuesto, prohibido y mandado , y procedan contra ellos con lodo rigor, ejecutando las penas impuestas.

LEY XXI.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador, en Guadalajara á 8 tic setiembre de 1546. El mismo emperador y los reyes de Bohemia, gobernadores, en Valladolid á 7 de julio de 1550. D. Felipe III en Tarragoua á 19 de julio de 1599 En Madrid á 5 de

diciembre de 1614. Que los jueces de registros no dejen pasar d las Indias personas sin licencia, ni en los navios de los que se declara.

Ordenamos y mandamos á los jueces de registros, q'ie por ningún tiempo, caso ni forma, consientan ni den lugar ú que ningunos entran jeros de estos nuestros reinos ó de cualquier calidad que sean, pasen á las [odias por oficiales, marineros ni pasajeros en los navios que fueren á ellas, ni con otro pretexto sin expresa liceucia nuestra; y asimismo no den licencia para que otras ningunas personas, aunque sean naturales de estos reinos , puedan pasar ni pasen por pasa • jeros á las Indias ni parte de ellas, sino tuvieren expresa licencia nuestra, y en los dichos navios que de 'as Islas se despacharen á las Indias, en virtud de la permisión, solamente dejen ir i los oficiales y marineros precisamente necesarios para el servicio y gobierno de ellos, y no á otras personas ningunas, con apercibimiento, de que si dieren licencia ó lo permitieren contra el tenor de esta nuestra ley , se les hará cargo en sus residencias.

LEY XXII.

D. Felipe II, Ordenanza 9 de 1566.

Qae el extranjero que vendiere su navio d natura!,

no pueda ir en el d las Indias por maestre

ni piloto.

Si algún extranjero, maestre 6 dueño de navio, visto que no le dejan pasará las Indias, ó por otro respeto le vendiere ó trocare: Mandamos que no pueda ir en él, ni en otro por maestre, piloto, marinero ó pasajero, ó en otra ninguna forma á nuestras Indias, aunque él ó el que hubiere habido el tal navio, dé información de que no hay otro maestre, piloto ó marinero en las dichas Islas, que le pueda gobernar y servir; y si fuere , incurra en perdimiento de todos sus bienes, aplicados por tercias partes á nuestra cámara, juez que lo sentenciare y denunciador, y él tea preso y en*iado á su costa á la casa de Sevilla, y el presidente y jueces lo remitan i nuestras galeras, para que sirva en ellas tiempo de diez año, por galeote, al remo y sin sueldo, en las cuales penas desde ahora le habernos por condenado; y es nuestra voluntad que en la misma pena, incurra el que comprare el tal navio , y enviare alguno de los dichos extranjeros por maestre, piloto , marinero , pasajero ó en otra forma «ii el dicho navio, aplicada como en esta nuestra ley se contiene.

LEY XXIII.

D. Felipe II en el Escorial á 28 de mayo de 1567.

Que los vecinos de las Canarias usen de las licencias

que tuvieren para pasar d Indias, sin presentarlas

en la casa.

Los jueces de registros vean las licencias que Nos mandáremos dar á los vecinos de las Canarias para pasar á Indias, y aunque hablen y vayan dirigidas al presidente y jueces de la casa de contratación de Sevilla, las guarden y cumplan, como si á ellos fueran dirigidas, y en su virtud den el registro y despacho necesario para pasar cada uno a las Indias, según la parte adonde tuviere la licencia, y no tenga necesidad de venir á la dicha ciudad para usar de ella.

LEY XXIV.

El mismo en Aranjuez á 18 de febreio de 1574. Que no pasen d las Indias los vecinos de las Canarias que/aeren para quedarse.

Ordenamos á los jaeces de registros, que no

consientan ni dejen pasar a* las Indias i ningún vecino de las Islas de Canaria, que vaya con ¡nlento de quedarse en ellas , si no se hiciere mención en la licencia que ha de llevar nuestra, de que es vecinu de las Islas , y en otra forma la obedezcan y suspendan el cumplimiento.

LEY XXV.

El mismo en el Pardo á i de mayo de 1569. Que los /ucees de registros visiten los navios , y reconozcan si van pasajeros d las Indias por Cabo rerde y el Brasil.

Todas las veces que los jueces de registros tuvieren relación é información de que algnnos pasajeros van á las Indias por Cabo Verde y el Brasil, sin licencia nuestra, visiten los navios y provean lo que fuere justicia.

LEY XXVI.

El mismo en Monzón á 17 de enero de 1564. Ordenanza 7 de 1566. I). Felipe 111 en Valencia a 22 ele lebrero de 1599. En Vulladolid a 19 de febrero de 1606. Eu Madrid a 26 de julio de 1612. Y á 6 d«

julio de 1617. Que los jueces de registros envíen d la casa los registros yfianias de navios.

Nuestros jueces oficiales de registros envien a la casa de Sevilla copia por dos vías de todos los registros de navios que despacharen para las Indias, y las ñanzas en las primeras ocasiones que se ofrecieren, con la fe de los dias en que hubieren salido y para qué provincias, para que habiendo de volver á la casa se les pueda pedir cuenta, pena de privación de oficios y las demás que pareciere á nuestro consejo, y por la negligencia, descuido y omisión se les haga cargo en sus residencias.

LEY XXVII.

D. Felipe II en Monzón :i 1" de eoero de 1594. Kn

el Pardo á 29 de octubre de 1566. Que el presidente y jueces oficiales de la casa guarden y ejecuten los registros de las Canarias, como se ordena.

El presidente y jueces de la casa de Sevilla tengan mucho cuidado con los registros que los enviaren los jueces de Canaria, y de visitar los navios que hubieren cargado en ellas con licencia nuestra si volvieren de tornaviaje á la dicha ciudad, conforme al registro que hubieren he* dio en las Islas, y faltando algo avisen á los jueces de registros, con testimonio autorizado para que puedan hacer sus diligencias contra los obligados y fiadores, y castiguen á los culpados.

LEY XXVIII.

El mismo, Ordenanza 5 de 1567. En Madrid á 2 de agosto de 1575. D. Felipe 111 cu Valladolid á 11 de

setiembre de 1601,

Que los navios que solieren de tas Islas de Canaria

para Indias sin registro sean perdidos.

Todos los dueños y maestres de navios qos salieren de las lilas de Canaria para las Indias, tengan obligaciou á hacer registro ante nuestros jueces oficiales que allí residen; y el navio ó navios que no lo hicieren, sean perdidos asi los bajeles , como las mercaderías que eo ellos fueren, todo aplicado por tercias parles á nuestra cámara , juez y denunciador: y las justicias, oficiales reales y ministros de los puertos , prendan á los dueños y maestres, y los remitan presos á su eosta a la casa de contratación de Sevilla, para que allí sean castigados , conforme á eslas leyes y penas en ellas contenidas.

LEY XXIX

D. Felipe II en Monzón á 17 de junio de 1564. En el Pardo á 19 de octubre de 1566. D. Felipe III en VaJladolid á t5 de julio de 1603. D. Felipe IV en Madrid

á 23 de junio de 1627.

Que en los puertos de las. Indias se visiten los navios

de Canaria,

Ordenamos que en todos los puertos de núes tras Indias, se visiten los navios que fueren despachados de las Islas de Canaria, teniendo particular cuenta y razón , si los han despachado nuestros jueces oficiales de registros de ellas conforme á lo ordenado: y en la ciudad de la Veracruz nombre el virey de la Nueva España un fiscal que se halle présenle á la visita de ellos, y hallándose algunos sin despachos legítimos, se procederá conforme á derecho, y el navio, ropa y mercaderías se dará por perdido, y aplicará en la forma ordinaria por los jueces que de esto deban conocer: y asimismo serán castigados el maestre, capitán y piloto. Y mandamos » nuestros gobernadores y oficiales reales de ios puertos, que continuamente avisen al presidente y jaeces de la casa de contratación de Sevilla , de lo que hubieren actuado, aprehendido y ejecutado, y penas impuestas á los susodichos, y á los marineros y otres cualesquier personas que hubieren resultado culpados, para que avisen a los jueces de registros de las dichas Islas, porque si en ellas hubieren dado algunas fianzas, procedan y ejecuten contra los fiadores.

LEY XXX.

D Felipe II, Ordenanza 10 de 1566.

Q(/e los jueces oficiales de Canaria tengan cuidado

con los navios que alli aportaren de las Indias

y pidan la cuenta que se ordena.

Mandamos á los jueces de registros, que tengan mucho cuidado, y pongan grande diligencia en averiguar y saber de los navios que aportaren a las Islas de Canaria para ir á las Indias , ó vinieren de ellas, ó fueren navios de cosarios , que anduvieren en la carrera haciendo daño á los navios que van ó vienen á ellas, y puedan peoir y pidan cuenta de las mercaderías, gente y las demás cosas que trajeren, y de donde salieron y fueron despachados, y adonde van consignados,

Ír no mos'raudo haber salido con despachos de a casa de contratación de Sevilla, para ir ü las Indias, 6 viniendo de aquellas provincias de lus oficiales y ministros por Nos alli puestos, hallando culpados á los capitanes y maestres, puedan proceder y procedan contra personas y bienes, y los castiguen conforme á derecho, leyes de este título y ordenanzas de la casa, y a ¡o demás proveído cerca de cargar para las Indias.

LEY XXXI.

El mismo en Madrid a 21 de marzo de 1575.

Que los fiscales de la casa sigan las causas de navios

de canaria que llegaren d Sevilla.

Nuestros fiscales de la casa de contratación

de Sevilla tomen los testimonios de registros

que enviaren los jueces de las Islas de Canaria,

y piduD y sigan justicia, y lo que convenga con

JÜ.MÜlV.

tra los que no hubieren cumplido lo que son obligados , y hagan las diligencias convenientes y necesarias, en tal forma que los culpados sean condenados y castigados en las penas que incurrieren, deque nos darán aviso.

LEY XXXII.

D. Felipe»IV en Buen-Reliro á 10 de julio de 1657. Que permite el comercio de las Canarias con tas Indias, según la nueva /orina de esta ley y siguientes.

Habiéndose representado por parte de las Islas de Canaria, Tenerife y la Palma , que no hallaban salida ni comercio de sus frutos por varios accidentes que han sobrevenido, y cnanto convenia para su conservación y defensa, darles licencias de que los pudiesen navegar á las Indias Occidentales: Nos, en atención á lo susodicho, y por hacer bien y merced á los vecinos y habitadores de ellas, hemos resuelto concederles, y les concedemos, y á la dicha Isla de Tenerife y su partido, tres navios de situado, cada uno de carga de doscientas toneladas útiles: y i la Isla de la Palma otro de trescientas: y á la de Canaria ano de ciento , que por todas sean mil toneladas, en los cuales puedan navegar sos vinos y frutos, con registro y no otras mercaderías, con que esta permisión solo se entienda según las prorogaciones de tiempo que Nos fuéremos servido de conceder, para que se experimente como se usa de ella, ó si convendrá proseguir ó prohibir este comercio: y con calidad que de las dichas Islas no se puedan despachar para las Indias mas navios que tos cinco del dicho situado, aunque sea con pretexto de que no hallan bajeles del dicho porte, porque aunque sean menores, no han de poder despachar mas que los cinco referidos del dicho porte y no mayores, y esto en cada un año que durare esta permisión y prorogacion.

LEY XXXIII.

D. Felipe IV allí.

Que los navios de las Islas puedan volver d ellas con

sus retornos, y qué derechos se han de pagar.

Es nuestra voluntad que los navios de esta permisión de vuelta de las Indias, puedan venir á las Canarias adonde serán admi'idos, con las mercaderías que trajeren pagando de ellas los derechos de averia, consulado y almojarifazgo de Indias, como las que entran eu Sevilla, y con que en las aduanas de aquellas Islas no se ha de cobrar mas de los dos y medio por ciento, que se acostumbra de las mercaderías que se cargan para las Indias con permisión y no otra cosa alguna, como se ha estilado hacer y cobrar i seis por ciento, á título de lo que se cargaba é iba sin registro, ni tampoco se ha de poder cobrar otro derecho al::.mo de los frutos de Islas, que en la dicha permisión fueren á Indias, ni de los retornos de los que trajeren para los reinos de Castilla, Leoa y Vizcaya, cuyos derechos pertenecen a las'mercaderías de Indias y á las consignaciones de Sevilla, adonde se han de remitir.

LEY XXXIV.

El misino allí.

Que los navios de Canaria de vuelta de las Indias sean admitidos, y no traigan uro ni plata.

Cumpliendo con los requisitos referidos en las leyes antes de esta y no trayendo los dichos *9

« AnteriorContinuar »