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TITULO OTAREHTA. T SSXS.

De los consulados de Lima y Méjico.

LEY PRIMERA.

D. Felipe II en Martin Muñoz á 15 de junio de 1592.

En Madrid á 9 de diciembre 1595 En el Pardo a 8

de noviembre de 1591. 1) Felipe 111 eu Madrid á 16

de abril de lbl8.

Que en las ciudades de l.iina y Méjico haya consulados como los de Sevilla y Burgos.

Por cuanto los vireyes del Pera y Nueva España , en viriud de facultad nuestra, fundaron consulados de mercaderes en las ciudades de Lima y Méjico, á imitación de los de Sevilla y Burgos: Nos, considerando cuánto conviene á nuestro real servicio, y bien común y universal de las Indias y estos reinos , conservar el comercio y trato con ellas, y el gran beneficio y utilidad que se ha experiméntalo en estos consulados y universidades de mercaderes, de regirse y administrarle por sus priores y cónsules, aprobamos y confirmamos las erecciones y fundaciones de los dichos consulados de Lima y Méjico. Y mandamos que se conserven y continúen, como ahora están fundados, y el prior y cónsules usen y ejerzan la jurisdicción de sus oficios, conforme á las leyes de este titulo.

LEY II.

D. Felipe IV en Madrid a' 30 de marzo de 1627, ordenanza 1 y 2 de el consulado de Lima.

Que el consulado de Lima se intitule universidad de la caridad, y tenga por armas las que se declara.

Ordenamos que el consulado de Lima se nombre c iutitule Universidad de la Caridad. Y porque la serenísima Virgen Maria nuestia Señora , concebida sin mancha de pecado original en el primer instante de su ser natural , es madre de la Caridad , y refugio cierto de los que con devoción la invocan , y el dicho consulado y universidad le esta ofrecido desde su principio , y la tiene elegida por patrona , para que mediante su intercesión y favor florezca y se aumente en servicio de Dios nuestro Señor y nuestro, concedemos que tenga , como ahora tiene, por armas, un escudo coronado de campo azul, y en el ana jarra de oro con un ramo de azucenas, y alrededor esta letra: María concebida sin pecado original: y pendiente del remate del escudo, un cordero : las cuales armas é insignias ponga en la capilla y ornamentos , y en todas las cosas que fueren soyas , como edificios y tribunales , y en lo demás que le tocare y por sello con que se despache. Y asimismo es nuestra voluntad que se intitule y nombre Consulado de los Mercaderes de la riodad de los Reyes y provincias del Perú, Tierra-Firme y Chile, y de los que tratan y negocian en estos y aquellos reinos (i).

(1) Esle consulado ha hecho señalados servicios á S. M.; y en prueba de lo apreciables que ie han sitio, en cédula de 25 de junio de 1782 se le concedió asiento en el ayuntamiento después del último regidor en todas las funciones de tabla á que quisiese asistir; y que en las del octavario de concepción y

LEY III.

D. Felipe III en Valladolid á 9 de junio de 1603. Y a 4 de julio por auto del consejo, y en Veutosilla á 20 de octubre de 160J, ordenanza 1." del consulado

de Méjico.

Que el consulado de Méjico tenga el titulo, advocación

y armas que esta ley declara.

Ordenamos que el consulado de Méjico se intitule y nombre Universidad de los Mercaderes, y su advodcion sea de la limpia Concepción de la Sacratísima siempre Virgen María nuestra Señora , concebida sin mancha de pecado original en el primer instante de su ser natural, y del glorioso y seráfico padre S. francisco: y tenga por insignias las de la limpia Concepción de la siempre Virgen María nuestra Señora y las llagas del seráfico padre S. Francisco, que sean las armas de la dicha Universidad: y se pongan en la capilla, ornamentos, sello, tribunal , casas y otras partes , donde se requieren para conservación de su nombre y autoridad , y como dicho es, se intitule Universidad de los ¡ Mercaderes de la dicha ciudad de Méjico en la Nueva España, y sus provincias del Nuevo ReiI no de Galicia , Nueva Vizcaya , Guatemala, Yn: catán , Sonocuzco, y los que tratan en los reinos de Castilla y los demás.

LEY IV.

El mismo, ordenanza 3 del consulado de Méjico. Don

Felipe IV en la 3 del de Lima. Que d dos de enero se pregone la elección de electores, y se vote a cuatro y siete, conforme d lo dispuesto.

El prior y cónsules del comercio de Lima y Méjico se junten en aquellas ciudades á los dos dias del mes de enero en cada un año, y hagan pregonar públicamente : los de Lima en la puerta de las casas reales , donde tienen su sala de consulado, y en la esquina de la calle de los Mercaderes , que sale a la plaza de la dicha ciudad , donde es el comercio de todos; y los de Méjico en la entrada de la calle de S. Agustín, y en las de S. Francisco, Sto. Domingo y Tacuba j donde asimismo es el trato y comercio de los Mercaderes , á las horas que mas suelen concurrir por ante el escribano de cada consulado: y el pregón sea , que se han de elegir electores de prior y cónsules , y los que quisieren se hallen presentes para dar sus votos en la dicha eloc

ficsta que hace en San Pedro á San Francisco Javier se siente entre los dos alcaldes.

En uso de cita ley se permitió á este consulado nombrar diputado eu Chile por cédula de 30 de diciembre de 1708.

Pero posteriormente se estableció un consulado independiente en aquel reino, asi como en BuenosAires.

Estos diputados por céiluli de 5 de ¡uü.i de 1795, no pueden sentenciar, y solo deberán substanciar los pleitos y remitirlos al consulado para que determine y otorgue las apelaciones.

cion en la sala del Consolado ó lagar señalado para ello: en la dicha ciudad de Lima , á los cua

tro dias del mismo mes de enero, un dia antes de la víspera de la santa pascua de los Reyes: y en la de Méjico á siete de enero otro dia después de dicha Pascua : y este pregón se dé dos dias continuos que no sean fiestas , asignándoles la hora en que se ha de comenzar a »otar la dicha elección , para que desde ella, como fueren entrando, voten ante los dichos prior y cónsules, estando presente el oficial real, que fuere juez de apelaciones de cada consulado y ante el escribano de el , guardando en la forma de esta elección lo dispuesto por sus Ordenanzas.

I). Felipe III, ordenanza 4 del confutado de Méjico,

y por los autos del consejo. D. Felipe IV eu la 3 de

Lima.

Qae los electores, y electores de ellos hayan de

tener Lis calidades que se expresan.

Los electores de prior ycóns-tles. y diputados, y los que hubieren de elegir electores han de ser hombres de negocios, mercaderes casados ó viudos, de mas de veinte y cinco años, y tener casa por sus personas en la ciudad, y no han de ser extranjeros de estos nuestros reinos; y no se entienda que lo son los de la corona de Aragón, ni reino de Navarra: ni han de ser escribanos, ni criados de otras personas, ni letrados, porque estos tales no han de tener voto para elegir ú los | electores, ni ser nombrados para ninguna cosa. I Y porque para el consulado de Méjico está dispuesto, que no entrenen esta elección los que tuvieren tienda pública de sus oficios, ni los que tuvieren tienda de mercaderías de Castilla, China y las que se traían y hacen en la N ieva España: con declaración que esto no se entienda con los mercaderes que tuvieren tiendas y en ellas vendieren solamente las mercaderías, que por su cuenta ó por encomienda les vinieren consienadas, ni con mercaderes tratantes en los reinos y provincias del comercio del dicho consulado: y en la ciudad de Méjico los que fueren escribanos, como hayan dejado de usar el dicho olicio y no lo usen actualmente, y estén tratando y contratando en el comercio, porque con estos no se ha de entender 1a prohibición y han de tener voto activo y pasivo, elegir y ser elegidos como los demás en todas las cosas de aquella universidad: Es nuestra voluntad y mandamos, que asi se guarde (a).

LEY VI.

El mismo allí.

Que los electores'del prior y con tules sean y se elijan

como se declara.

Ordenamos y mandamos que la elección de electores del prior y cónsules, y diputados de los

(21 ¿obre esta ley y calidades que deben tener los electores, véase la cédula de 25 de junio de 1/89.

En otra de !» misma fecha se ha declarado sobre cargadores de España y derechos que deben haber pagado.

Kn la primera se declara que no se incluyan en la matrícula los que uo hubieren pagado la cantidad de derechos reales que dice la ordenanza Que sobre esto ninguno sea oído en las 24 horas antes señaladas para cerrarla Que entren en ella los que tuviesen

consulados de Lima y Méjico, se haga en la forma siguiente: El prior y cónsules actuales elijan éntrelos que se hallaren encada una délas dichas ciudades treinta personas honradas, del comercio de mercaderes de ellas, para que s an electores de los oGciosde prior y cónsules y diputados, dando cada uno de los que á esta elección vinieren una memoria ó lista de los nombres de los que asi nombrare por electores, y antes que la den se reciba juramento de ellos, de que elegirán las personas que entendieren ser mas conveniente para electores, las cuales reguladas queden señalados y nombrados los que tuvieren mas votos en aquellas lisias ó memoras, y el escribano del consulado les notificará su nombramiento, para que al dia señalado se hallen á la elección de prior, cónsules y diputados, y en el consulado de Méjico los treinta electores, electos y nombrados, lo sean por dos años primeros siguientes: y en el consulado de Lima, elegidos los dichos treinta electores al otro dia siguiente, que será víspera de la Santa Pascua de los Keyes, se juntarán los dichos prior y cónsules con el oficial real y treinta electores ó los que de ellos se hallaren presentes, con que no sean menos que veinte en la forma, parle y lugar que por sus ordenanzas está dispuesto, donde cada uno de los electores escriba su nombre en una cédula y doblada que no se pueda leer la echará en una caja que para esto ha de eslar sobre la mesa, en presencia del prior y cónsules y oücial real y de todo aquel número de papeles juntos, habiéndose revuelto sacará el escribano un papel so'o y la persona en él nombrada, volviendo á echar el mismo papel de su nombre en la dicha caja y revolviéndole con todos los demás, sacara quince papeles de ellos sin desdoblar ni mirar los que saca, sino como se ofrecieren, y las demás cédulas se romperán, y las quince personas que se hallaren escritas en los quince papeles que se hubieren sacado, asiente el escribano por memoria leyendo el prior y cónsules y oficial real estas cédulas y los que el escribano asentare han de elegir y nombrar de entre ellos, ó fuera de ellos prior y cónsules y diputados para aquel año siguiente.

LEY Vil.

D. Felipe III, ordenanza 5 de Méjico. D. Felipe IV,

ordenanza 5 de Lima.

Que los electores de prior y cónsules hagan primero

el juramento que se ordena.

Nombrados los treinta electores en el consulado de Méjico y quince en el de Lima, en presencia del escribano de cada consulado, ante quien ha de pasar la elección de prior, cónsules y diputados, cada elector haga juramento de elegir bien y fielmente, segan Dios y sas conciencias, y que nombrarán personas, que entiendan han de guardar el servicio de Dios nuestro Señor y nuestro, justicia de las partes y bien de la universidad.

concepto de españoles sin dar lugar a' examen de otras calidades; que los letrados que en los dos años anteriores no hubiesen hecho de abogados, tengan voz activa y pasiva etc.

En la segunda se previene que todo cargador que hubiere pagado 750 pesos de alcabala ó 400 de almojarifazgo sean matriculados y voten: que gocen de esta prerogaliva los tenderos de la calle de inerraderes como hasta aquí, y también los de las demás calles que tengan 12.000 pesos de giro; y que lo mismo se eutienda cou todo dueño de buque.

LEY VIII.

D. Felipe 111, ordenaiua i del consulado de Méjico. D. Felipe IV en la dicha ordenanza de Lima. Forma de hacer las elecciones en la ciudad de los lieyes. Habiendo hecho los quince electores el juramento que está dispuesto en la ciudad de Lima, harán primero la eleoion de prior, votando cada uno por la persona que le pareciere para el dicho oficio y escribiendo su nombre en un papel doblado, que no se paeda leer le echara en la caja que para esto ha de haber, delante de todos los que asistieren, y recibidos todos los quince papeles de los quince electores, el prior y cónsules, juntamente con el oficial real, juez de apelaciones, leerán los quince votos y el escribano los pondrá por escrito y será prior el que mas votos tuviere: y si hubiere igualdad de votos en tal caso se les diráá los electores sin nombrarles las personas, que vuelvan á votar y elegir oirá vez prior; y si esta segunda vez hubiere igualdad, vuelvan otra vez á votar; y si hasta la tercera hubiere la misma igualdad de votos, se echen los papeles de los nombres de los que tuvieren la última vez votos iguales, en la dicha caja y el que sacó los quince papeles, saque el uno de ellos y el qui sa care sea habido por prior y luego se publique su elección, y guardando la misma forma, procedan los electores luego á elección de un cónsul.

LEY IX.

D. Felipe 111, ordenanza 5 de Méjico.

Que la elección de prior y cónsules en Méjico se

liaga como se dispone.

Nombrados los treinta electores en el consalado de Méjico, otro dia siguiente el portero del consalado los llame á todos, para que se junten en la casa de él con el oficial real, juez de apelaciones y el prior y cónsules que fueren aquel año á las dos de la tarde, y estando todos presentes con que no sean menos de veinte electores, se procederá á la elección; y si faltaren y estuvieren los demás en U ciudad, sin impedimento por enfermedad, incurran en pena de veinte pesos de oro de minas, la mitad para nuestra cámara y fisco, y la otra mitad para gastos del consalado: y no embargante que se ejecute y pague la dicha pena, el prior y cónsules los compelan y apremien con rigor de prisión, y las demás penas que les pareciere á que vengan á la dicha elección y á su llamamiento.

LEY X.

El mismo allí, Ordenanza 5 y 6.

Forma de hacer las elecciones en la ciudad de

Méjico.

Hecho el juramento por los electores en el consulado de Méjico, nombren entre ellos ó fuera de ellos como les pareciere, prior y un cónsul conforme al estilo qoe para eso tienen por sus ordenanzas, y el prior y cónsules que asistieren á la elección, no han de tener voto en ella; salvo si fueren electores, y solamente han de asistir para que se guarde lo ordenado; y si acaso nora

braren dos ó tres personas para prior y cónsul, que tengan tantos votos el uno como el otro, en esta paridad el oficial real que asiste á la elección, vote en ella y quede elegido el que tuviere el voto del oficial real.

LEY XI.

El mismo, Ordenanza 7, y por los dichos autos del

consejo de 16u3 y 1604.

Que los elegidos pura prior, cónsules y diputados en

Lima y Méjico hayan de tener las calidades de

esta ley.

Los que hubieren de ser elegidos para los cargos de prior y cónsules y diputados en las ciudades de Lima y Méjico, han de tener las calidades siguientes: Que no sean extranjeros de estos nuestros reinos, como se declara respecto de los electores. Que sean casados ó viudos y de mas de treinta años. Que tengan casa de por sí en la ciudad donde fueren elegidos. Que sean hombres honrados , de buena opinión, vida y fama, abonados y ricos, en cantidad de mas de treinta mil ducados los de Lima, y mas de veinte mil los de Méjico, y que estos de Méjico para ser cónsules, sean cargadores por sí ó sus encomenderos, en cantidad de dos mil pesos cada año, y hayan cargado dos años antes que sean elegidos y no tengan tienda pública en que ellos asistan, por si ni por encomienda, ni la hayan tenido dos años antes de su elección: que no hayan sido oficiales de ningún oficio, ni tenido tratos humildes y bajos, y que no sean ni hayan sido escribanos, ni sean letrados, ni puedan ser elegidos en un año dos hermanos, ni padre é hijo, ni dos que sean compañeros de una compaf;ia: y asimismo no se ha de elegir á ninguno que hubiere sido prior y cónsul en los dos años antecedentes, porque entre una elección y otra en una misma persona han de pasar dos años, por ser cargos de mucho trabajo y ocupación, y como los lian de ejercer personas de contratación y negocios, se impiden los suyos propios, y porque los dichos oficios y cargos se repartan entre todas las personas de la universidad, qoe fueren idóneas y suficientes: y si antes de haber pasado los dos años fueren nombrados, el tal nombramiento sea en si ninguno y se vuelva á votar y nombrar de nuevo otra ú otras personas, en quien no concurra el dicho impedimento: y para que los electores elijan conforme á lo referido, el escribano de cada consulado tenga obligación á darles por memoria los que han ocupado estos oficios dos años antecedentes.

LEY XII.

D. Felipe III, ordenanza 6 del consulado de Méjico. D. Felipe IV en la ordenanza 3 de Lima.

Que los electos hagan el juramento que los del consulado de Semita, y se les la posesión.

Nombrados y elegidos el prior y un cónsul y puestos por escrito por el escribano, luego el prior y cónsules pasados y el oficial real, publiquen y declaren la elección hecha, para que los elegidos en prior y cónsul sean habidos por tales, el prior para el año siguiente y el cónsul para dos años, y les tomarán juramento en forma por ante el dicho escribano, de que usarán estos oficios con toda rectitud y liarán justicia á las partes, conforme á las leyes reales y ordenanzas de aquel consulado, teniendo respeto al servicio de Dios nuestro Señor y nuestro, y bien común de la universidad; y donde vieren su provecho se lo allegarán y el daño se lo evitarán, y que a todo su saber y entender liarán lo que buenos y recios jueces deben hacer, como está dispuesto para el consulado de Sevilla: y luego los dichos prior y cónsul que dejaren los oficio;, se levantarán de sus asientos y se asentarán los nuevamente electos por sus antigüedades, precediendo el cónsul del año antes al que de nuevo fuere elegido, y quedando el prior, en medio y en virtud de la dicha elección tendrán poder y facultad, por el tiempo de sas oficios para administrar las cosas del consulado, conforme a lo dispuesto por este titulo, y harán y proveerán en lodos los casos anejos y con cernientes á aquella universidad, y en las averías y bienes de ella, según y como lo hicieron y pudieron hacer sus antecesores.

LEY XIII.

D. Felipe III en Almada al" de junio de 1619. Don Felipe IV, ordenanza 3 del consulado de Lima. Eu

Madrid á 11 de junio de 1625.

Que el cónsul segundo quede el otro año por primero,

y se elija segundo.

El cónsul moderno y segundo, que saliere un aiío elegido por tal en los consulados de Lima y Méjico, quede nombrado para el año siguiente por primer cónsul, y solamente se haga elección eo dos personas, la una para prior, y la otra para segundo cónsul, como se hace en el consulado de Sevilla.

LEY XIV.

D. Felipe III, ordenanza 34 del consulado de Méjico.

D. Felipe IV, ordenanza 4 de Lima.

Que «l prior y cónsul primero queden al otro año

por consejeros.

Para mejor inteligencia y expedición de los ■egocios, y los que nuevamente elegidos en prior y cónsul, puedan con mayor facilidad proseguir los que estuvieren comenzados, conviene que haya quien los pueda aconsejar y advertir en ellos: Ordenamos y mandamos, que el prior y cónsul que hubieren cumplido sus oficios y cargos, queden para el año siguiente por consejeros del prior y cónsules actuales, para que los ayuden , y den su parecer en las cosas que le pidieren y consultaren, como mas instruidos en los negocios v waterias tocantes al consulado.

LEY XV.

D. Falipe III, ordenanza 8 del consulado de M tí jico.

D Felipe IV en la ordenanza 5 de Lima.

Que los electores en Lima nombren seis diputados,

y en Méjico cinco, de las calidades que se declara,

y hagan el juramento.

Porque demás de los consultores de cada consulado, es bien que haya otras personas de la universidad , que ayuden al prior y cónsules á concillar las parles unas con otras, y se hallen en los ayuntamientos de cosas que convengan al con talado, y hagan lo demás que se les encargare, locante al despacho de los negocios que se ofrecieren : Ordenamos y mandamos, que los quin en. electores del consulado de Lima al tiempo que eligieren prior y cónsul, elijan y nombren de catre ellos y fuera de ellos seis diputados: y los treinta electores del de Méjico elijan cinco diiiu TOMO iV.

tados que sean habidos y tenidos por diputados de los dichos consulados el año siguiente, advirliendo que entre los dichos diputados no haya dos hermanos ni padre é hijo , ni dos personas de una misma compañía, los cua'es hagan juramento en forma ante los consulados de que usarán y ejercerán sus cargos de diputados , y darán sincera y rectamente sus votes y pareceres en lo que se les pidieren, según la disposición de las cosas y negocios que se trataren , todas las veces que para ello fueren llamados y consultados, y cumplirán lo que se les ordenare con toda fidelidad.

LEY XVI.

D. Felipe III, ordenanza 9 de Méjico. D. Felipe IV

en la 6 de Lima.

Que el prior, cónsules, consejeros y diputados hayal*

de aceptar estos cargos, so las penas y forma de

esta ley.

Mandamos qoe el prior, cónsules, consejeros y diputados acepten los dichos cargos y oficios, y los usen y ejerzan , pena de doscientos pesos ensayados a cada uno de los que fueren nombrados por prior y cónsules, y de cien pesos ensacados á cada uno de los nombrados por consejeros ó diputados, notad para nuestra cámara, y la otra mitad para gastos del consulado: y no obstante que paguen la dicha pena, sean apremiados a que acepten los dichos oficios por el prior V cónsul que lo dejaren de ser, los cuales y los consejeros y diputados usarán los oficios, cada uno por el que faltare mientras durare el apremio, hasta que acepten y ejerzan los nuevamente elegidos, cobrando de ellos las dichas penas irremisiblemente, y no embargante que las paguen , los tengan presos con el rigor que les pareciere, hasta que acepten y ejerzan los dichos oficios en que fueren nombrados, sin embargo de cualquier contradicción y excusa que dieren.

LEY XVII.

El mismo allí, Ordenanza fi, y en esta Recopilación.

Que hti.hu la elección, los electores y elegidos vayan

ü dar cuenta de ella al vil ey.

Hecha la elección de prior , cónsul y diputados en los consulados de Lima y Méjico, todos* los electores y elegidos Vayan juntos á dar cuenta de ella , y hacer el reconocimiento que se dehe a los vireyes ó ministros a cuyo cargo estuviere el gobierno.

LEY XVIII.

D. Felipe 111, ordenanza 7 de Méjico.

Que los electores en Méjico duren dos años, y ¡aliando alguno, le elijan.

El nombramiento de electores en id consulado'de Méjico, ha de durar por dos años primeros siguientes, y cada uno ha de nombrar prior y cónsul , conforme ú lo dispuesto: y pasados los dichos dos años, todos los mercaderes y tratantes han de nombrar electores por otros dos años, como está ordenado, y si faltare alguno de los treinta electores por muerte ó ausencia del reino, ó mudanza de domicilio, ó por otra causa dentro de los dichos dos años, los que quedaren de los treinta electores, elijan los que faltaren por el tiempo que quedare de los dos años, por la misma orden que elijen prior y cónsul.

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LEY XIX.

El mismo en Lerma a' 5 de julio de 1608. D.Felipe IV,

ordenanza 8 de Lima.

Que el prior y cónsules y jueces de apelaciones de

Lima y Méjico tengan el salario de esta ley, y no

llei'en derechos.

Ordenamos y mandamos, que al prior, cónsules y jueces de apelaciones del consulado de Lima , se den cada año de salario quinientos pesos de á ocho reales ¡i cada uno por el tiempo que sirvieren; y ») los del consulado de Méjico doblado mas de lo que gozan los de Sevilla, con calidad que no lleven ningunos derechos, pena de volverlos con el cuatro tanto ¡í la parte á quien los hubieren llevado, y los demás para la cámara y consulado.

LEY XX.

D. Felipe II en San Lorenzo ¡i 19 de octubre de 1574,

1). Felipe IV, ordenanza 9 del consulado de Lima.

Que cada consulado pueda nombrar escribano, y

señalarle salario en la forma que se declara.

Damos licencia y facultad al prior y cónsules de los consulados de Lima y Méjico , para que si Nos no fuéremos servido de proveer escribanos de ellos, puedan nombrarlos; y si por ausencias ó enfermedades estuvieren impedidos los propietarios, usen de la misma facultad, si ya no estuviere prevenido por los títulos que se despacharen á los dichos propietarios, y señalen salario con consulla del virey 6 quien tuviere el gobierno (3).

LEY XXI.

D. Felipe III, ordenanza 22 del consulado de Méjico. D. Felipe IV en la 10 de Lima.

Que los cónsules puedan nombrar alguacil, portero y receptor, como se dispone.

Porque es preciso que los consulados de Lima y Méjico, tengan otros ministros que camplan y ejecuten lo que el prior y cónsules ordenaren y mandaren en lo locante á sus oficio*: Concedemos y permitimos al prior y cónsules ó á los dos de ellos de una conformidad , que puedan nombrar y nombren un alguacil que ejecute sus órdenes, y un portero que asista á las audiencias y llame i las personas que se le mandare, y cuide

(3) Sobre esta ley debe tenerse presente, que desavenido el consulado de Lima con su escribano,

Ílidió al rey rescindiese la venta de esle oficio que se e habia hecho que le entregaría los 8000 pesos que liüliid dado por él, y que para lo sucesivo le declarase la facultad de nombrar y remover sus escribanos, y ademas exhibirla 21,000 pesos. S. Al. lo denegó en cédula de 10 de ¡unió de 1/89 entre tanto no caducase. Otras declaraciones acerca del uso de esle oficio hay eu otra cédula de 11 de noviembre de 1/95, que deben tenerse presentes.

El mismo consulado de Lima prestó al rey millón y medio de pesos fnertes con ocasión de las urgencias que sufrió esle erario el año 78 para subvenir ri los gastos que causó el armamento que se envió aquel año contra las posesiones de la América portuguesa; y para reintegro de este préstamo se permitió al referido consulado exigir un 1 3/4 por 100 en la plata y 1/2 por 100 en el oro, por órdenes de 16 de abril de 83 y 9 de febrero de 85. Corriendo esta imposición, pretendieron en Buenos- Aires los comandantes de los buques de guerra llevar exentos de ella los caudales de sueldo v prest de la tropa; pero S. AI. • u real orden de 12 de majo de 1787 se denegó y mandó que pagasen al consulado aquel derecho.

del aderezo y limpieza de la sala del consulado, y un receptor con obligación y fianzas, como pareciere al prior y cónsules, los cuales puedan señalarles salarios competentes en la avería que cobraren, y crecerlos y disminuirlos en todo ó en parte , con que al primer señalamiento y aumento da salario, preceda consulta del virey ó quien tuviere el gobierno, y los puedan remover y quitar con causa ó sin ella , y si los hallaren culpados en estos oficios, penar pecuniariamente, suspender, privar y nombrar otros en su lugar, y hacer lo que mas conviniere y les pareciere,

LEY XXII,

P. Felipe III, ordenanza 31 del consulado de Méjico,

y por tos dichos autos del consejo de 1603 y 1601.

Que el consulado de Méjico tenga arca de tres llaves

para ¡a aver ¡a, como se dispone, y el de Lima guarde

en esto la costumb> e.

Ordenamos y mandamos que el consalado de de Méjico tenga arca de tres llaves, en que entre el dinero de la avería que se cobrare, la cual no este en casa del prior ni cónsules, ni de otra persona particular , sino en el monasterio de Sao Francisco de la dicha ciudad , ó en las casas reales donde el prior ó cónsules se juntan en cualquiera de las dos partes que les pareciere estar mejor, y que haya un contador diputado, que tenga cuenta y razón de la dicha hacienda, y la entrada y salida de ella en la dicha arca y so distribución, el cual sea nombrado por el prior y cónsules ¿i satisfacción del virey , con salario moderado que no pase de doscientos pesos cada año, y que las llaves no se junten por ningún caso en una ni en dos personas, y el ausente ó impedido que las tuvieren , las envien con personas de satisfacción , que en su lagar asistan al entrar y salir del dinero, y puedan hacer lo que los propietarios, y en Lima se guarde la costumbre,

LEY XXIII,

D. Felipe III, ordenanza 22 del consulado de Méjico. 1). Felipe IV en la 11 de Lima.

Que cada constado pueda tener letrado, asesor y pi ocurador con ¿alario, como se dt clara.

Ordenamos que el prior y cónsules de cada consulado , puedan tener uno ó dos letrados, que lo sean en sus causas y asesores de sus juzgados, y un procurador ron poder para lo que se le ordenare , con el salario que les pareciere en averias de la universidad , el cual podran crecer ó disminuir, consultando al virey ó ñ quien tuviere el gobierno para el primer señalamiento, y los letrados no han de llevar asesorías ni otros derechos, y los podran remover con causa tí sin ella.

LEY XXIV.

D. Felipe III, ordenanza 23 del consulado de Aléjico. I». Felipe IV en la 12 de Lima.

Que cada consulado pueda tener en esta corte letrado y solicitador, y en Sevilla agente con salarios.

Cada uno de los consulados de Lima y Méjico, pueda lener en esta nuestra corte un letrado, y un solicitador para los negocios qoe se le ofrecieren, y en la ciudad de Sevilla on ajenie, cuan do les pareciere que conviene al despacho y avio de sus negocios, y puedan señalarles salarios com

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