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LEY VII.

T> Felipe II, capítulo 53 de Instrucción tle Generales

Que el general no consienta que las naos que dieren al truve's se deshagan de cosa alguna, ha\ta que las

que han de Volver se provain de ello.

líales , jarcia , cables, lastre, ni otro aparejo de nao , hasta que eslen prevenidas de lo que les fallare las naos que hubieren de volver á Esparta : y para que por esta causa ninguna de las partes reciba agravio , si no se concerlare enlre ellas el precio, el general, con pirecer de dos personas de satisfacción y pericia, tase y mande

No consientan los generales que si algunas naos dieren al través, se deshagan de sus ár- ¡ lo que se debiere pagar y mereciere cada cosa.

XTTJLO TBSH.TTA Y T53S.

De los registros.

LEY PRIMERA.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador,

Oideuunza 157 de la Casa. D Felipe 11 en Madrid

á 10 de febrero de 1J6C>.

Que se registre en la casa todo lo que se Cargare para llevar d las Indias.

Mandamos que los dueños ú otras cualesquier personas que cargaren mercaderías en géneros, especies ó en otra forma , de cua Iquier calidad que sea , para llevar á las Indias ó Islas adyacentes , sin excepción de personas ó cosas, sean obligados á lo manifestar y registrar ante el ptesiilente y jueces de la casa de contratación de Sevilla , y lo asienten en e! registro real del navio donde lo cargaien, pena de que todo lo que llevaren sin legistro, como dicho es, sea perdido y aplicado a nuestra < anima > fisco , y de ello lleve la cuarta paite el denunciador , sino fuere excesiva (ij.

LEY II.

l>. Felipe III en Valladolid á 15 de julio de 1603. En Madrid ti 11 de octubre de 1607.

Que los registros de las flotas viyan en ellus, so. las penas declaradas.

Ordenamos que los cargadores y mercaderes den y presenten sus registros de las mercaderías que cargaren para las Indias en la contaduría de la casa de contratación , á tiempo que puedan ir y vayan en las mismas (Iotas ó navios donde fueren las mercaderías, y no después, pena de perdimiento de ellas. Y asimismo mandamos á los oficiales de nuestra real hacienda de los

(L) 'indas las leves do este título están confirmadas por cumias cédulas y órdenes de su materia les han subseguido: v es una prueba de esto el ejemplar di; la real unlen do '¿ti de lebrero de I7c¡7, en que se aprobó el comiso do dos piezas i!e paño do Aleo)' venidas al Callan Fuera do registro, no obstante lia Serse expuesto al Rey por el dueño en España que fué olvido, y que el bocho ei a inocente por no adeudar derechos.

Véase lo notado sobre la ley 7>Ti.

Y sobre todo, véase la reai orden de 20 de folircro do 79, en que estrechó á declarar por caido un comiso cuanto se encuentre no comprendido en las facturas que vienen unidas ú los reglados.

puertos de Cartagena , Porlobelo, Nueva VeraCruz , Honduras y Yucatán , y á los demás de las Indias é Islas de Barlovento, que tomen por descaminadas y perdidas todas y cualesquier mercaderías y hacienda que fueren y se llevaren en las ilotas y otros cualesquier navios, de que no se llevare registro en las mismas (Iotas ó en lo» tales navios, y que asi lo cumplan y ejecuten precisamente, sin remisión ni dispensación en ninguna cosa.

LEY III.

El emperador y príncipe, Ordenanza 5í de la Cuja.

Que los cargadores den los memoriales firmados con

declaración de la iuo y consignación, Y en otra

Jornia no se admitan.

Porque no pueda haber yerro ni fraude en el registro de las merca lenas que se cargan para las Indias , registrándolas unas personas en nombre de otras, y consignándolas á quien les parece: y asimismo poniendo en el olicio del con» tador de la casa los memoriales que tos maestres y otras personas dan de las mercaderías y rosas que registran en el registro de otra nao , y no en la donde han da ir: Ordenamos y mandamos que los maestres y demás personas firmen desús nombres los memoriales que entregaren i la contaduría , y declaren en ellos en que naos se han de cargar , y ú quién van Consignadas las mercadeías, y siendo en otra forma, no los reciba ! el contador ( a).

LEY IV.

D. Felipe II cu Guadalupe á 6 de febrero de 1570.

D. Felipe III en Valladolid ú 1 ° de junio do 1Ü04.

En Madrid á 14 de octubre tle lo07.

Que los cardadores d¿n relaciones juradas en Sevilla, pena ríe perder sus mercada las.

Ordenamos y mandamos, que los mercaderes y cargadores de Indias dé.i en Sevilla relaciones juradas de toda? las mercaderías que cargaren para las Indias, sin replica ni contradicción, pena de perdidas y que incurran en lo que está declarado por los asientos y arrendam en toa de lusal

(¿) Por cédula de l." do diciembre de 7(ii', no >« deben admitir registro :í consignación de cvl.i.njuros. Hf^iulida en uti» de 1 do ^tieiuhre cié 7U

mojarifazgos, que de esto Iralan, y en las otras penas que se les impusieren, las rúales es nuestra voluntad que se ejecuten en ellos por nuestros ministros y oficiales á quien locare.

LEY V.

El emperador D. Cirios y el prmeipe gobernador, Ordenanza 55 de la Casa.

Qae el contador en recibiendo los memoriales asiente el dia, y los acumule al registro de la nao.

Luego que se cntregarer los memoriales de las mercaderías al contador ele la casa, asiente en cada uno de' ellos el día en que lo contenido se registra y baguio juntar y acumular con el registro de la nao, donde ha de ir p irque no se pierda, ni pueda haber yerro poniéndose con otro regWtro.

LEY VI.

El mismo, Ordenanza 50.

Que el contador de la casa ó su oficial escribano y aprobado corrijan los registros

Ordenamos que la corrección de los registros se baga por el contador de la casa personalmente ó por su oficial, que sea escribano y aprobado por nuestro consejo de Indias, y habiendo dado lianzas que irán bien y fielmente corregidos y si no lo fueren, pagara el da:"io que por no lo hacer viniere a las partes, estai.Jo asimismo el contador obligado a ello.

LEY Vil.

El emperador D Carlos y l;i emperatriz gobernadora, a 4 de setiembre de 153b.

Que el contador Jir me en cada ¡A.incide los registros.

R colador de la ca-a firme eo cada plana de tai registros y eu la última bojí ponga las que hay en el

s LEY VIH.

D Felipe IV en Madrid á 19 de jnnie. de 1621.

Que el escribano y ron'ador que tienen los libros de licencias //'ira cargar, tengan hoja con cada mercader de lo iftie monta su registra, y se envié copia de todas U las Indias.

l'.l contador y evrihanná rovo rargo esta vie ren ios libros de licencias para cargar en Sevilla, Sariltícar ó Cádiz, tengan cu uta y linja con cada nno de los mercaderes que cargaren á las Indias, donde escriban la cantidad qiic monta cada registro y a la partida copien las hojas con el cargo, y lo entreguen al presidente y jueces de la casa, para qne l« remitan á las Indias y allí ajusten nuestros oficiales de Cartagena, Vera-Cruz y Portoiie'o, si lo que se cargrf .viene con los registros y cobren los derechos que nos pertenecieren, guardando lo ordenado.

LEY IX.

El emperador D. Carlos en Palencia á 28 de setiembre de 1534.

Que los registros se hagan ciertos y corregidos.

Ordenamos al presidente y jueces de la casa que tengan mucho cuidado de proveer que los registros vayan ciertos y corregidos, de forma que en ellos no haya niuguna falta.

LEY X.

D. Felipe II en Madrid a' 17 de julio de 1572.

Que d los generales se do copia de los registros para

que lomen vor perdido lo que no fuere en ellos.

Mandamos que á los generales de las armadas y flotas se les de un traslado de los registros que »n la casa de contratación de Sevilla se hicieren, para que por ellos tengan mas claridad, por lo que loca á la ejecución y cumplimiento de lo que está ordenado, sobre que lomen por perdido todo lo que en las dichas armadas y flotas fuere sin registro; y en su cumplimiento lodo lo que hallaren sin registro lomen y pongan i buen recaudo, y no lo vendan, ni dispongan de ello y lo consignen por hacienda nuestra á nuestros oficiales de los puertos donde llegaren, teniendo cuenta y cuidado en que se les haga cargo y lo asienten en los libros que deben tener y los venérales traigan testimonio.

LEY XI.

El mismo, capítulos 95 y 96 de Instrucción de 1597.

Que cuando se diere alguna permisión para carear

en nao de armada, los maestres hagan registro como

los de merchante,

.c¡ por algún caso que se ofrezca se diere permisión para que en las naos de armada puedan llevar los maeslres alguna cantidad de toneladas <le vino ú otros géneros ó mercaderías; Mandamos que los maestres hagan su registro como las naos de merchante, ha>ta la cantidad que montare su permisión; y que no puedan introducir mas cantidad , registrada ni sin registro , so las penas contenidas en las leyes que lo prohiben. Y pa^a que en achaque de esta permisión no se ¡ntroduzga otra cosa ni sobrecarguen las naos, ordenamos que en llegando el general al puerto de la descarga, baga poner guardas p'ra que no se pueda sacar di? ellas ninguna cosa registrada-, ni de otra forma , y luego dé aviso á nuestros oficiales reales de la cantidad que cada uno lleva de permisión , y concierten el liemp en que se ha de descargar, para que se hallen presentes a ello, el general ó almirante, rf el veedor y uno de nueslros oficiales, y el .escribano mayor, y ante ellos se haga la dicha descarga para que vean por vista de < jos todo lo que saliere y tomen las setas y marcas, ajuslando si son conforme al registro; y si n , lo fueren tomen por perdido cuanto no fuere con este ajustamiento, aunque los maestres aleonen qae lo introdujeron a cumplimiento de su permisión, por no hallar quien lo quisiere registraren la tal nao y ser menos lo registrado de lo que ellos podían introducir conforme á ella; y viniendo bien las señas y todo lo demás conforme al regislro en siendo cumplido el número de las toneladas que pueden llevar, harán todas las diligencias posibles en averiguar si en la nao queda otra cosa ó si se lia sacado algo, aunque no se hayan hallado presentes los contenidos en esta ley y enlistándoles que se ha sacado, aunque digan que era de lo registrado, lo declaren por perdido y castiguen al maestre, contra-maestre y guardián, y á los demas que lo sacaron, en las penas de esta lev; y si averiguaren haber ido sin registro, lo que asi hubieren sacado, condenarán en la misma pena al dueño cuyo se averiguare ser. Y encargamos :

al general que en esto tenga muy particular cuidado* porque de lo contrario nos tendremos por deservido y se le liará cargo en su visita.

LEY XII.

El emperador D. Carlos en Valladolid á 28 de mayo de 152?. Lo* reyes dd Bohemia, gobernadores, aliíá 5 de junio de 1550. El príncipe gobernador. Urdelianza 159 de la Casa. La princesa gobernadora. en Pouferrada á 2> de juuio de 1551. tí. Felipe 11 en Madrid á 17 de marzo de 156?.

Que hecho el registro no se introduzga cosa alguna en las naos sin licencia, y asentándolo en el.

Después de cerrado y entregado e! registro ante el presidente y jueces de la casa, ninguno sea osado á introducir en las naos en el nuer to de las Muelas del Kio de Sevilla, ni por el Rio abajo ni en S.-niliícar, ni en otras partes, cajas, fardos, mercaderías, mantenimientos, ni otra ninguna cosa de caalquier calidad que sea, que no vaya asentado en el registro real, pena de perdido y aplicado como por la presente lo aplicamos, las tres cuartas partes á nuestra cámara y iisco y la otra cuarta parte para el visitador ó visitadores, que hallaren en el navio lo que se hubiere cargado é iritro lucillo i> para el que lo denunciare; pero si estando como sucede otras veces las naos en SanIdear á en otras partes, antes que se hagan á la vela tuvieren uecesidad de volver á proveerse de bastimentos (i introducir mas mercaderías, llevando licencia de la casa lo puedan hacer en aquella cantidad que á los jueces de ella pareciere, sin pena aunque sea después del registro general, con que los dichos jueces vuelvan á asentar en el registro lo qnn asi se cargare de nuevo, para qne aquello mismo sea obligado el maestre ó persona que lo lleva a su cargo a registrar en la Isla, puerto ó parte donde fuere á desembarcar y no mas, p«na de que sea perdido lo que excediere del registro, y en que no se guardare esta forma, aplicado como arriba se contiene.

LEY XIII.

El emperador D. Carlos en Palencia á 28 de setiembre de 1534, Ordenanza 11. El mismo y el príncipe gobernador, Ordenanza 186 de la Casa.

Que hechos los registros, se entreguen a los
visitadores.

Hechos los registros de las mercaderías y todo lo demás que vá en los navios y cerrados por los jueces de la casa, se entreguen á los visitadores cuando fueren á los visitar, y si se sacaren algunas mercaderías de las registradas, el visitador 6 escribano haga fé en las espaldas del registro de '•ue se sacaron, porque en la parte donde el navio llegare, no se pidan derechos de lo que se hubiere descargado.

LEY XIV.

D. Felipe 11 en Guadalupe á 6 de febrero de 1570.

Que el juez de Cddiz no reciba copia del registro sin el valor de las mercaderías.

Si el juzgado de Cádiz se mantuviere, no reciba ni admita el juez ninguna copia de registro de las mercaderías que en aquella ciudad se cargaren, si no pusieren laspirtes en ella, con juramento, el valor de las mercaderías que cargaren, guardando la drden y costumbre de la casa de contratación.

LEY XV.

D. Felipe IV en Madrid i 4 de marzo de 1651.

Que con los bajeles que fueren sin registro legitimo

se guarde lo (fue esta ley dispone.

Declaramos y mandamos que cualquier navio que llegare á los puertos de nuestras Indias Occidentales, e Islas de ellas, y no llevare juntamente registro legítimo, según está ordenado por estas leyes, caiga en conmiso con todas las mercaderías, ge'neros y carga que llevare: el cual registro ha de presentar el dueño ó maestre al tiempo de la visita y no después: y que nuestros oficiales no admitan denunciador supuesto, haciendo las ventas y remates de lo comisado, con asistencia de nuestro fiscal, si en el puerto le hubiere, precediendo tasación de personas peritas e inteligentes del verdadero valor: y los dichos nuestros oficiales y los demás que intervinieren en estas causas, no puedan comprar ninguna de las cosas contenidas en el comiso por sí, ni por interposición de otras personas.

LEY XVI.

El mismo allí ti 26 de agosto de 1627.

Que en llegando los maestres de navios y dado cuenta

ai gobernador acudan d los oficiales reales con sus

despachos.

Los maestres de navios en llegando á los puertos de las Indias, en habiendo dado cuenta de so. llegada al gobernador ó justicia que toviere el gobierno, acudan precisamente á los oficiales de nuestra real hacienda, con sus registros y despachos, y no den lugar á que se les obligue por los castellanos ó sargentos mayores, ñ ir á otra parle hasta haber cumplido con este requisito.

LEY XVII.

D. Felipe II, capítulo 65 de Instrucción da 1597. Que de lo que. fuere sin registro ó se trajere contra ordenanza, conozcan la justicia ó los oficiales reales.

Si alguno aunque sea de armada ó flota, llevare ó trajere algo por registrarló contra ley y ordenanza, las justicias ordinarias de las Indias y no otras 6 los oficiales de nuestra real hacienda puedan conocer á prevención, sentenciar la causa y condenar conforme á nuestras leyes y ordenanzas.

LEY XVIII.

El emperador D. Carlos y la princesa gobernadora, en Cigalas Á 21 de mayo de 1551.

Que los pasajeros se pongan en los registros.

En los rejjisiros de las naos para las Indias, se pongan todas las personas que en ellas fueren, declarando si tienen licencia nuestra para pasar á las Indias: y los oficiales reales de los puertos visiten los navios, vean sus registros y reconozcan si llevan mas personas que las registradas, y si algunas hallaren haber pasado sin licencia, vuélvanlas á estos reinos v avisen á la casa de contratación, y envíen información del navio en que hubieren ido, para que castigue al maestre ó piloto, que las hubiere lievado, y ejecute las penas en que hubieren incurrido ¡ y asimismo reciban información sobre si pasaron otras mas personas de las q>e hubieren hallado, y si las lian desembarcado en otro pucr'.o de las Indias, y remitan los autos á la casa.

LEY XIX.

El emperador D. Curios en Toledo i 7 de julio de 1539.

Que en los registros se ponga la artillería.

Los maestres He naos pongan en los registros la artillería , armas y municiones , ajustándose á lo que se ordenare por los visitadores, como son obligados, y de vuelta de viaje traigan id de ha berlo manifestado ante los oficiales reales de las Indias á la casa de contratación, para que conste en aquellos reinos y estos, sí han cumplido lo que deben, y de no hacerlo se ejecuten las penas de derecho.

LEY XX.

O. Felipe II en Madrid á 23 de noviembre de 1561.

Que si en l-i última visita fallaren algunos marineros y entraren otros se declare en el registro.

Húyeose algunos marineros, grumetes y gente de mar en Sevilla, Sanlúcar y Cádiz, después de cerrados los registros, y otros se mueren ó faltan, sobre que se suele hacer causa a los maestres y pilotos ; y porque conviene no pedirles cuenta por este registro: Mandamos que i espaldas de él se noten los muertos y ausentes, y nuevamente recibidos en su lugar, y que en esta forma, llamadas y oidas las partes se haga cumplimiento de justicia, breve y sumariamente á los maestres y pilotos en la última visita.

LEY XXL

El mismo allí á 21 de octubre de 1571. En el Pardo i 17 de octubre do 1572. Eu Madrid á 2(3 de mayo de 1573. Y á 23 de iimv.0 de él. Ku Aranjiiez á 26 <le mayo de 1574. En el Pardo á 17 de octubre de 1575. 1*. Carlos 11 en esta Recopilación.

Que los generales y ministros que se declara no abran los registros.

Mandamos á los generales, almirantes y veedores de las armadas y (Iotas, y á los gobernadores y alcaldes mayores de los puertos de las Indias y á cyalesquier dueños y maestres de las naos, que á ellas fueren que no abran, ni consientan abiir los registros: y que los dichos dueños y maestres los entreguen cerrados, como de estos reinos fueren, á los oficiales de nuestra real hacienda de los puertos donde las armadas, flotas y navios surgieren y asi lo guarden los presidentes y oidores de naestras reales audiencias, y dejen y consientan que vayan i poder de nuestros oficiales, asi como llegaren cerrados y sellados para que los abran, hallándose presentes los gobernadores y y puedan por ellos hacer la visita de los navios y guardar lo ordenado sobre las avaluaciones y cobranza del almojarifazgo y derechos que ú ¡Nos pertenecen, como se acostumbra y ejecuta en lodos los puertos de las Indias y casa de contratación de Sevilla.

LEY XXII.

D. Felipe II, capítulo 63 de Instrucción de 1567.

Que si los maestres no satis/acieren tos registros ó

lo tocante aellas, se pida unte el general o aiite la

Justicia.

Si los maestres de las naos de la armada, que llevaren permisión ó los maestres de naos inerchautas que llevaren registro no lo hubieren sa

TOMO IV.

tisfecho, A si les faltare de entregar algo, 6 $1 lo que entregaren no fuere lo propio que hubieren recibido, ó hubiere en ello algún fraude ó en todas las lemas cosas que á esto tocaren, puédanlo pedir los interesados ante la justicia ordinaria de aquella tierra, ó ante el general de la armada d Ilota, como quisiere el encomendero ó persona que lo baya de recibir y haber, y puédanlo sentenciar los dichos jueces y castigar conforme á derecho.

LEY XXIII.

D. Felipe II y la princesa gobernadora, en Valladolid

á 1/ de mayo de 1557, capítulo 8 Que ningún navio entre ni salga sin registro en puertos de lis Indias aunque vaya de otros de ellas. Todos los navios que fueren de cualquier parte de las Indias rí Islas de ellas á otros puertos de las mismas Indias ú Islas, no puedan ir .«in llevar registro de donde salieren, en que se ponga por menor todo lo que llevaren, pena de perdido y aplicado á nuestra cámara y fisco.

LEY XXIV.

D. Felipe II en Madrid á 11 de marzo de 1591.

Que en los mantenimientos y mercaderías del Perú

d Tierra-Firme se ejecute tápena en lo que no se

registrare.

Porque estando ordenado, que todas las mercaderías que se llevaren de estos reinos á las Indias Mo registro se tomen por perdidas, se debe guardar lo mismo en las que se navegaren por el mar del Sur en los navios que bajaren del puerto de la ciudad de los Reyes y los demás del l'erú, con mercaderías de la tierra y mantenimientos: Mandamos á nuestros oficiales reales de la dicha provincia, que guarden precisamente lo ordenado y ejecuten las penas sin remisión alguna como se contienen, respecto de los viajes de estos reinos á las Indias.

LEY XXV.

El emperador D. Cirios en Toledo á 13 de agosto

de 1525.

Que el oro, plata y mercaderías se registren en los

puertos de donde salieren.

Ordenamos y mandamos que todas las personasde cualquier estado, preeminencia, condición ó dignidad que fueren, registren todo lo que llevaren en mercaderías, géneros, especies ó en otra forma á las Indias ó Islas adyacentes, conforme á la ley i." y otras de este título y libro, y si los que vinieren de ellas remitieren ó trajeren oro, plata, perlas, piedras, joyas, metales, azúcar, cañafistola y otras cosas, de cualquier calidad que ahora haya y se crian en las Indias, Islas y Tierra-firme ilel mar Ocréano y después hubiere y se criaren, sean obligados a registrarlo todo en el registro real del navio en que asimismo viniere por ante nuestros oficiales, que por Nos está mandado y ordenado: y sean asimismo obligados á venir con todo ello, según y tomo lo hubieren registrado enteramente a la rasa de contratación de Sevilla, á lo manifestar y presentarse con todo ante el presidente y jueces que alli residen, pena de que no lo cumpliendo sean perdidas todas las 1 cosas que por esta ley fe refieren y aplicadas a nuestra cámara, que Nos desde luego las aplicamos.

i5

LEY XXVI.

El emperador D. Curios y el príncipe gobernador, ordenauz;i 203 de la casa. La emperatriz gobernadora, en Valladoli.l á 9 de setiembre de 1536. Don

Felipe IV en Madrid á 2 de marzo de 1631.

Que el oro, plata y perlas se registre en los registros

generales, ó en tas espaldas de ellos, estando

cerrados.

Todo el oro, plata, piedra*, perlas, mercaderías y otras cosas que se trajeren de las Indias, se registren dentro del registro general del navio en qae vinieren: y si se llegaren á registrar á tiempo que ya esté cerrado, se registren a las espaldas y á continuación de él, con la misma forma y solemnidad y se lia de volver á cerrar y sellar, pena de que si de otra forma viniere registrado, sea perdido y lo a plica too» á nuestra cámara y fisco D. Felipe 111 en el Pardo á 12 de noviembre de 1617.

Otrosi mandamos, que en el registro de la grana que hicieren los oficiales reales digan de qué género es.

LEY XXVII.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador,

ordenanza 202 de la casa. D. Felipe 11 eu las de la

visita del licenciado Gamboa de 1580. D. Felipe IV

en Madrid á 2 de marzo de 1631.

Que de todo lo que se trajtre de las Indias se

entregue registro en la casa de Sevilla.

Los maestres y escribanos de navios en que vinieren el oro, plata, mercaderías y otras cosas, que de las Indias se trajeren á estos reinos y casa de Sevilla, es nuestra voluntad y mandamos que traigan registro, certificación y copia firmada de los oficiales reales de las Indias, que de esto tuvieren cargo del número de personas, cantidad de oro, plata, perla* y las demás cosas que trajeren, para que por la dicha copia lo den y entreguen á los jueces oficiales de la casa de Sevilla, las cuales copias y registros han de guardar los dichos jueces oficiales, para dar sus cuentas por ellos y han de dar conocimiento de lodo lo que recibieren á los maestres y escribanos para su descargo.

LEY XXVIII.

D. Felipe 11 allí á 30 de noviembre de 1561. Y á 28

de junio de 1562. Y á 11 de octubre de 1574.

Que se registre lo que se trajere procedido de

sueldos y salarios.

Todo lo procedido de sueldos y salarios de marineros y gente de mar ó por otra cualquier causa, en las flotas y navios que fueren a las Indias y de ellas vinieren á estos reinos, se ha de traer registrado como lo demás perteneciente á otras personas particulares conforme á lo ordenado: y si los dichos sueldos ó salarios ó partes de ellos, se les entregaren despurs de haber salido de los puertos de Indias, ó Isla de Cuba para estos nuestros reinos: Mandamos que los susodichos lo registren ante el escribano del navio en que vinieren, pena de haber perdido lo que trajeren en otra forma.

LEY XXIX.

El emperador D. Carlos y el principe gobernador, ordenanza 158 de la casa. Que se registren las cédulas de cambio que se trajeren dt las indias.

liase acostumbrado traer cantidad de mara

vedis en letras de cambio, dadas en las provincias de las Indias á pagar en estos reinos, y porque no se registran y los acreedores, compañeros é interesados padecen fraudes: Ordenamos y mandamos, que ninguno traiga tales cédulas sin registrarlas, y el que contraviniere incurra en las penas establecidas contra el que trajere oro, plata á perlas sin registro.

LEY XXX.

D. Felipe IV en Zaragoza á 5 de setiembre de 1616. Que se registre toda la plata que se llevare de

Portobelo d Cartagena.

Porque la experiencia ha mostrado, qae se pasa mucha plata sin registro de Portobelo á Cartagena, suponiendo los dueños que es para dicha ciudad y con este color se trac á España sin registrar: Ordenamos y mandamos que todo el oro y plata que viniere a Cartagena, se registre en Portobelo con registro especial y particular, y que para este efecto se comuniquen el general de la armada y oficiales de nuestra real hacienda, interponiendo todo cuidado para que no haya fraudes, y averigüen y procedan al comiso por falta de registros.

LEY XXXI.

El mismo eu Fraga ú 5 de junio de 1644. Que la plata, oro y mercaderías que no se registraren en los puertos antes de la habana caiga en comiso.

Todo el oro, plata y mercaderías qae se trajeren de las Indias, se han de registrar en los puertos de donde primero salieren para estos reinos ; y todo lo que en otra forma viniere de las ludias, y se hallare en la ciudad de la Habana ó en estos reinos , ó viniendo de vuelta de viaje , desde los dichos puertos á España, mandamos que se tome por de comiso , en que desde luego declaramos haber caido por defecto de registro en las partes referidas.

LEY XXXII.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador, ordenanza 207 de I» casa. D. Felipe 11 eu Madrid

10 de febrero de 1575.

Lo que en los dos mares se cargare de unos puertos

d otros se registre.

Todos los que cargaren algún oro, plata, piedras, perlas, joyas y otras cualesquier cosas en el mar del Sur, para llevar á otras partes del mismo mar, como es la ciudad de Panamá , regístrenlo todo ante nuestros oficiales y escribanos de registros, declarando específicamente lo que asi cargaren , y dejen un regislrocn poder del escribano ante quien le otorgaren , y presenten otro ante nuestros oficiales 6 justicias y escribano del puerto donde descargaren ; y lo mismo hagan los que cargaren en Panamá, y los que pnrtieren de Portobelo y la Vera-Crnz, y de todos y cualesquier puertos y parles del mar del Norte, asi de Tierra-Firme, como de las Islas, para venir a estos reinos 6 ir de las dichas Islas á Tierra-Firme ,<5 de unas Islas á otras, aunque hayan registrado en el mar del Sur, pena de que todo sea perdido , y el maestre, si fuere suyo el navio, le pierda, y si no lo fuere, pague el valor, aplicado lodo couforme nnestras leyes, no obstante que dipi

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