Imágenes de páginas
PDF
[ocr errors]

El emperador y príncipe. Ordenanza 122. Y el emperador en Valladolid á 15 He setiembre de 1522. Que ninguno nuevamente convertirlo fie moro ó ¡lidio, ni sus hijos, pasen d laf Indias sin expresa licencia del rey.

Ninguno nuevamente convertido ;i nuestra Santa Fe Católica dr moro ó judio, ni sus hijos, ¡Hiedan pasar i las ludias sin expresa licencia nuestra.

LEY XVI.

El mismo en Zaragoza íí 21 de seti'inb'-e do 1513. La emperatriz, gobernadora en Madrid ¡i 25 de febrero de 1550. El misino emperador allí » 5 de octubre de 1559. El príncipe gobernador, Ordenanza 122 de

I.i Cafa.

Q«e ningún reconciliado, hijo ni arrio de quemado,

sambenitado ni hereje, pise alas Indias.

Mandamos que ningún reconciliado, ni hijo ni nieto de! que públicamente hubiere traído sambenito, ni hijo ni nieto de quemado ó condenado por la herética pravedad y aposiasía por linca masculina ni femenina, pueda pasar ni pase á nuestras Indias ni Islas adyacentes, pct.a de perdimiento de todos sus bienes para n'icslra cania ra y Gsco, y sus personas á nuestra merced, y de ser desterrado perpetuamente de las Indias, y si no tuvieren bienes les den cien azotes públicamente. Y ordenamos a! presidente y jueces de la casa, qae lo averigüen en las informaciones luego que se presentaren las licencias despachadas por Nos ó las que dieren, en los casos que tuvieren facultad por estas leyes.

LEY XVII.

El emperador D. Carlas y el principa gobernador. Ordenanza 121 La emperatriz gobernadora en ¡Madrid :i 25 de febrero de 1550. Que no se pasen esclavos Llanos , negros , loros, mulatos ni berberiscos, sin expresa licencia del rey, y penas de la contravención

Ordenamos que no se puedan pasar á las Indias esclavos ni esclavas, Illancos, negros, loros ni mulatos, sin nuestra expresa licencia presentada en la casa de contratación, pena de que el esclavo que de otra forma se llevare ó pasare, sea perdido por el mismo hecho y ap'icado á nuestra cámara y fisco, y los jueces de la casa, oliciale« reales y juilieias de las Indias los aprehendan para Nos, y no los depositen ni den en fiado; y si el esclavo que asi se pasure sin licencia fuere berberisco, de casia de moros o judíos, o mu lato, el general b cabo de la armada ó flota, le vuelva á costa de quien le hubiere pasado á la ,casa de contratación, y le cnlre;;"e por nuestro i los jueces de ella; y la persona que esc'avo morisco pasare, incurra en pena de mil pesos de oro, tercia parte para nuestra címiara y Gsco, y tercia para el acusador, y la otra tercia parte para el juez que lo sentenciare', y si fuere persona vil y no tuviere de que pagar, le condene el juez en la pena a su arbitrio.

LEY XVIII.

El einperador l). Cárjos en Sevilla a' 11 de mayo de 1526. La emperatriz gobernadora en Medina del

Campo á 15 de enero de 1532. (¿ue no pasen d las Indias negros ladinos, ni se consientan en ellas los que fueren perjudiciales,

No puedan pasar á ninguna parle de las In

dias ningunos negros que en estos nuestros reinos ó en el de Portugal hayan estado dos años, salvo los bozales nuevamente traídos de sus tierras , y los que en otra forma se llevaren sean perdidos, y los aplicamos á nuestra cámara y fuco, sino fuere cuando Nos diéremos licencia á los dueños p.ira servicio de sus personas y casos, y que los tengan v hayan criado ó en otra forma lo hayamos permitido, con que si los dichos negros fueren perjudiciales á la república, nuestras jus. liria» los destierren y echen de ellas. Y mandamos i sus dueños que no los vuelvan á aquellas partes, pena de nuestra merced, y que los hayan perdido y de cien mil maravedís para nuestra cámara.

LEY XIX.

Fl emperador I). Carlos en Peviila «' 11 de m»v» de 152>. La emperatriz gobernadora en Segivia «, 21 de setiembre da 1532. Los reyes de Bohemia, gobernadores en Valladolid á II) de julio de 1550.

Que no pasen esclavos gelofes ni de Levante, ni

criadas entre monis.

Tengase mucho cuidado en la casa de contratación de que no pa?en a las Indias i.ingunos esclavos negros, llamados gelofes, ni los que fueren de Levante, n¡ los que se hayan traido de allá,, ni otros ningunos criados con moro.», anuqucsea» de casta de negros de Guinea, sin particular y especial licencia nue»tra y expresión de cada uua de las calidades aqui referidas.

LEY XX.

D. Felipe II en Guadalupe á 1." de febrero de 1570.

D. Cái los 11 en esta Recopilación.

Que no pasen d las, Indias gitanos, ni sus hijos ni

criados.

No puedan pasar á las Indias ningunos gitanos ni sus hijos ni criados; y si algunos pasaren, guárdese en su exlrañcza y expulsión lo ordenado por la ley 5, tít. 4. ,íu- 7 de esla ^tco" pilacion.

LEY XXI.

El emperador D. Carlos en Barcelona á 31 de roif« de 1543. Que con licencias generales no pncn mulatos. En virtud de nuestras licencias generales para pasar esclavos negros á las ludias, se llevan y pasan algunos mulatos y otros que no son negros, de que se si¡;uen inconvenientes: Mandamos al presidente y jueces de la casa de contralacioo, que en virtud de las dichas licencias generales ni en otra forma, no dejen pasar a ningún esclavo que no sea negro, aunque sea mulato, sin especial licencia nuestra.

LEY XXIÍ.

D. Felipe II en Guadalupe á 1.° de febrero ríe 1570.

Que no pase d las Indias esclavo casado sin llevar á su niuger.

Mandamos que no se consienta llevar ni enviar á nuestras Indias á ninguna persona de cualquier calidad quesea esclavos negros, siendo casados en estos reinos si no llevaren consigo i sus mugeres é hijos; y pan que conste si son casados, al tiempo que hubieren de pasar y hacerse el registro de ellos, se tome juramento i las personas que los llevaren; y si pareciere que ton tasados en estos reinos, no tos dejen pasar sin •us mugeres c hijos.

LEY XXIII.

El mismo y la princesa gobernadora en Valladolid

á 50 de enero de 15:19.

Que In.í mestizos puedan volver d las Indias con

licencia de la casa.

Los mellizos hijos de cristianos é indias que vinieren a estos reinos á estudiar, ú otras cosas de sa aprovechamiento, y pretendieren volver á la* provincias de donde vinieron, el presidente y jueces de la c.isa los dejen vo'ver á ellas y no sea necesaria otra licencia no.est.ra.

LEY XXIV.

El emperador D. Carlos en Toledo a 25 de mayo

de 1539. D. Felipe 11 en Madrid á 8 de lebrero

de 1575.

Que no pasen mujeres solteras sin licencia del rey, y las cusadus vayan con sus maridas.

El presidente y juer»s de la casa no den licencias a mugeres solieras para pasar i las Indias, porque esto queda á ¡Nos reservado; y las casarlas pasen precisamente en conipafiía de sus maridos cí coustando que ellos están en aquellas provincias, y van á hacer vida uiaridab'e.

LEY XXV.

El emperador D. Calo» y la princesa gobernadora

«n Valladolid a 9 de Koviúiubiv de 1551. Y á 17 de

julio de 1555.

Que d las m'igerrs r/ae sus maridos enviaren d llamar, nueda dar licencia la casa: y viniemla lis maridos per ellas, la hayan de llevar del rey.

Algunas mugeres casadas que lienen en las Inlia.s sus maridos, piden licencia para pasar » aquestas partes y hacer vida uiaridab'e con ellos, y muestran que las envian h llamar, porque se les man<la en las indias que vengan por sus mugeres: Mandamos al presidente y jueces de la casa, que á las mugeres que hubiere de esta calidad, presentando informaciones hechas en sus tierras y vecindades conforme á lo ordenado, dejen pasar aunque no tengan licencia nuestra: y i los hombres que vinieren por sus mujeres, no permitan pasar ni que vuelvan á las Indias si u» lloran la dicha licencia nuestra.

LEY XXVL

El emperador D Curios y el príncipe gobernador en

Guadulajara ú 21 He setiembre de 1516.

Que ios pasajeros casados en estos reinos, puedan

llevar á sus mugeres con la calidad de esta ley.

Cuando algunos hombres casados quisieren ■tasar á las Indias y llevará sus mugeres, el presidente y jueces de la casa sepan si son casados y velados á ley y bendición pomo lo manda la Santa Madre Iglesia, y reciban la información hecha en sas residencias, y contando qnc son los contenidos, los dejen y consientan pasar conforme á las licencias que llevaren y no en otra terina.

LEY XXVII.

D. Felipe II en Toledo ¡i 26 de junio de 1563.

f$vc si pasando marido y muger, muriere el uno en ti viaje, pueda pasar el otro con sus hijos y familia.

Embircanse á las Indias muchos pasajeros ton sus mujeres c' hijos, y llegando i Tierra

TOMOIV.

Firme, por la destf mplanj-a «le la lirrra, socale el morir el marido ó la muj-r, con desamparo d« sus hijos. Y porque las licencias llevan clausula de que pasen juntos, se ha dudado si cesa la gracia, declaramos que en este caso y los semejantes no se impida el paso, y si tuvieren voluntad d« proseguir el viage donde van destinados, no s« impida pasar al que quedare vivo con sus hijos, hijas, deudos y familia contenidos en las licencias.

LEY XXVIII.

El emperador D. Carlos y la emperatriz gobernadora en Madrid a 25 de febrero de 1550. El mismo v los reyes de Bohemia, gobernadores, en Valladolid á 18 de febrero de l;>19. D. Carlos 11 en esta Recopilación..

Que los ministros de guerra, justicia r hacienda, lleven á sus mugeres y licencia d¿l rey.

Declaramos por personas prohibidas para embarcarse y pasar á las Indias, todos los casados y desposados en estos reinos, si no llevaren consigo sus mugeres, aunque sean vireyes, oidores, gobernadores, ó nos fueren á servir en coalesquier cargos y oficios de guerra, justicia y hacienda: porque es nuestra voluntad que todos loa susodichos lleven á sus mageres: y asimismo cou^ curra la calidad de llevar licencia nuestra para sus personas, mugeres y criados.

LEY XXIX.

El emperador I) Carlos y los reyes de Bohemia *^

hernadnres, en \ altad.did a Iti Je julio de 1550. U0»

refipe 11 en Madrid ;¡ 5 de octubre de 1561. Y » U

de julio de 15(>3.

Q«e los mercaderes cesados puedan estar en h< Indias tres años, y no se les prorogaciun.

Concedemos facultad a' los mercaderes casados qu¿> pasaren á las Indios, para que por l¡,,„. po de tres años que corran, y se cuenten drsJ« el dia de la dala de ¡a licencia que han de lle>ar del presidente y jueces de la casa de Sevilla, i.trcdan ir á aquellos reinos y volver ¡í «is rasas, y en la licencia se ha de espresar que sin embargo de ser casados se les d.i por tres años para ir, estar y volver, y que los jueces y justicias no los extrañen ni inquieten, en virtud de las ordenes generales dadas sobre que los casados vengan ó envíen por sus mugeres, y cumpliendo el termi no de los treinta y dos meses de los tres años qu« llevaren de licencias, los compelan y apremien las justicias ó que luego en la primera «casionse embarquen, y vngan a estos reinos y no lo cumpliendo, los prendan y mvicn presos Y mandamos al presidente y jueces de la casa, que den estas licencias ;i los mercaderes casados por el dicho término, y tengan libro aparte en que laa asienten; pero si dijeren los mercaderes casados que quieren vivir y permanecer en las Indias, y llevar A sus mugeres y dieren fianzas de llevarlas dentro de dos aííos, las justicias de las Indias los dejen estar, con que las fianzas sean de la cuarta parte de sus bienes y excedan de mil ducados: y si no excedieren sean de los dichos mil ducados: y si luego que sean pasados los dichos treinta y das meses no afianzaren, los compelan i venirse. Y asimismo mandamos que de los Uírminos asignados por esla nuestra ley, no se dé prorogacion (2).

LEY XXX,

D. Felipe H y I» princesa gobernadora en Valladolid á 14 de febrero de 1557. En Madrid « 5 de octubre

de 1561. Que habiendo tos mercaderes Venido por sus mujeres, no vaelvan sin ellas, y con los enviados por casados se guarde lo mismo.

Si algún mercader hubiere pasado á las Indias sin su muger por el término conCed.do, y después de cumplido volviere á eslos reinos, el presidente y jwcces de la casa no le dejen ni consientan volver á pasar por ninguna vía ni forma, si no llevare á su muger: y asimismo si de las Indias fueren enviados algunos á estos reinos, por ser casados en elloS para que vengan á hacer vida con sus mugeres, y eslos quisieren volver á titulo de mercaderes d de otro cualquiera, sin llevar á sus mugeres, el presidente j jueces no los dejen pasar.

LEY XXXI.

El emperador D Carlos y la pripce.^a gobernadora en Valladolíd :i 5 <le julio de 1555.

Que no pasen d titulo de mti caderes los que no lo fueren.

Algunas personas pasan á las Indias á título

de mercaderes , otorgando en empréstito ó como

pueden, la cantidad que deben tener para poder

comerciar. Y porque esto no se debe permitir,

mandamos al presidente y jueces de la casa, que

no consientan pasar á ninguno con este pretexto,

si no les constare haber u^ado esta profesión el

ti mpo que estuviere ordenado y tener el caudal

que se dispone.

LEY xxxn.

El mismo allí á 19 de diciembre de 1554.

Que los factores de mercaderes puedan pasar Con

licencia de I.t casa, por tres años.

El presidente y jueces de la casa dejen pasar a las Indias por tres anos i los que verdaderamente fueren factores de mercaderes, como está dispuesto y ordenado se haga con los dichos mercaderes! advirtiendo, que en esto no haya fraude, sabiendo primero si en realidad de verdad los mercaderes que enviaren factores envian con ellos mercaderías 6 las tienen en las Indias en las partes donde las envian para efecto de las beneficiar y vender; y constando asi, los dejen pas.ir, y den licencia y no de otra forma, y para esto den fianza y seguridad de volver dentro del dicho término.

LEY XXXIII.

t) Felipe til en Madrid á 14 de octubre de 1608. Y

á 8 de julio de 1609. Que la casa de SeviHa avise al consejo de las licencias que dicreá cargadores de trescientos mil maravedís.

Ordenamos, que el presidente y jueces oficiales de la casa, antes que partan á las Indias las armadas y flotas , envicn á nuestro consejo de Indias relación de las licencias que dieren á mer

deres que pasaren y llevaren trescientos mil maravedís de empleo.

(2) Mandase guardar esta ley y la_32 por cédula de San Lorenzo de 7 de octubre de 1750.

LEY XXXIV.

D. Felipe 11 »11¿ á 25 de jnnío de 1567.

Que los prohibidos alguna vez de pasar a las Indias, no vayan sin nuevo despacho.

Sí estaviere mandado por Nos 6 el consejo de Indias, que el presidente y jueces de la casa no dejen pasará algunas personas que antes de la prohibición hubieren tenido licencia: Mandamos qoe asi lo cumplan y ejecuten, sin embargo de que les lleven duplicado el despacho que se les hubiere dado, sino llevaren otro diferente dado por Nos ü el dicho consejo, después que se les hubiere mandado que no pasen.

LEY XXXV.

El mismo en San Lorenzo á 25 de julio de 1593.

Que no se pueda usar de las licencias de criados y ropa en diferente ocasión.

A los que van á servir cargos y oficios á las Indias, y á otros que se han de embarcar para diferentes fines, acostumbramos dar licencia para llevar criados, esclavos, armas, joyas y ropa, libres de derechos para su servicio, y algunas veces no lo llevan ó p2rte de ello, y dejan poder para que se les envíe, y porque la licencia no se extiende á esto: Mandamos al presidente y jueces de la casa, que si los susodichos no llevaren consigo y en su nombre lo permitido en las licencias, no las cumplan ni hagan cumplir con quien tuviere sus poderes ú órdenes para llevarlo, ni parte de ello en ninguna forma.

LEY' XXXVI.

D. Felipe III en Valladolid a 25 de setiembre de 1604.

Que en las licencias de criados va yan los contenidos y no se vendan d otros.

En virtud de las licencias para llevar cria» dos no admitan el presidente y jueces de la casa al que no lo fuere del que la hubiere obtenido y pasare á su costa, y no permitan que semejantes licencias se vendan á otros; y el juez que asistiere al despacho de las armadas y flotas, ponga en esto mucho cuidado, haciendo lista particular de los que van en cada navio, y de su calidad y empleo, de que enviará copia á nuestro consejo de ludias luego que saliere la armada ó flota.

LEY XXXVII.

El mismo en Madrid a' 18 de junio de 1606.

Que en hts licencias para pasar criados se anoten los testimonios que se dieren.

Los que llevan licencias para criados suelen venderlas, y de los nombramientos que hacen suelen sacar cuatro y seis testimonios de una propia licencia, diciendo, que no caben en los navios donde va la persona principal: Mandamos, q'i»' no se den semejantes testimonios si no fuere notándolo al margen de la real cédula, y que ningún escribano dé testimonio de ella sin la nota.

LEY XXXVIII.

El emperador L>. Carlos y los reyes de Bohej»¡a, gobernadores, «n Valladolid á 29 de abril de 1519. Don

Felipe Jl .en Madrid á 28 de enero de 1560.

Que la casa averigüe los que venden licencias d título

xie criados.

l'injcn los que llevan licencias para criados, que lo son suyos los jque las lian comprado, y de esta suerte pasan Á Jas Indias; y porque no conviene tolerarlo: Ordenamos y mandamos al presidente y jueces de la casa, que se informen y procuren saber que personas yenden tales licencias; y habiendo averiguado los que asi las hahieren .vendido y fingido que los compradores son sus criados, no los dejen ni consientan pasar, ejecutándolo asi en los unos y en los otros, y tomen las dichas licencias á cualquiera que las tuviere, y las envien ante Nos á nuestro consejo de Indias, con relación é información de lo qne sobre esto hallaren y se hubiere hecho para que visto, provea lo que convenga y sea justicia.

LEY XXXIX.

El mismo en Galapagar á 4 de julio de 1569.

Que la casa proceda contra los que vendieren
.Ucencias.

El presidente y jueces déla casa procedan contra todos los que vendieren licencias nuestras y las compraren para pasar á las Indias; y los que fueren culpados naciendo justicia conforme á la culpa que contra cada uno resultare,^ eu ningún caso permitan que se vendan.

LEY XL.

El mismo en Madrid á 25 de febrero de 1568.

Que no se licencia d los que las luvieren de ir á

las Indias para que vayan en navios de Cunurjut, no

se expresando en ella.

A ninguna persona se permita por la casa en los casos que pueda dar Licencias de pasar i las Indias, que pueda ir en los navios que fueren por Canaria,aunque la tenga nuestra, si expresamente no fuere por jVos dispensado en ella.

LEY XL!.

El mismo en el Pardo á 19 de octubre.de 1566. Y á 6 ,de octubre.de 1578..

Que los pasajeros con obligación de .residir en parte cierta, no -vayan d otras.

El presidente y jueces y el -juez oficial de 'la casa de Sevilla que fuere al despacho y visita de las armadas v flotas, se informen particularmente de los que llevaren licencia nuestra para pasar i algunas islas y provincias, con obligación de residir .en «lias por algún tiempo limitado, y provean que vayan en los navios fletados para aquellas partes en derechura, y residan en ellas por el tiempo que fueren obligados, y encarguen al general y maestres de los navios que no los dejen pasar adelante; y los dichos jueces asimismo provean todo lo demás necesario al cumplimiento de lo contenido en las licencias y obligaciones, haciéndolo guardar los vireyes, audiencias y justicias de las Indias.

LEY XLIL

El mismo en Madrid á 9 de diciembre de 1568.

Que los jueces y justicias ejecuten las venas contra

los que no residieren donde son obligados.

k. los que llevaren licencia para residir en

provincias y partes ciertas, no dejen pasar a otras los gobernadores y justicias, si no tuvieren nueva y expresa licencia nuestra, ó se hubiere pasado el tiempo que debieren residir, y procedan en este caso contra el inobediente, y le castiguen conforme á derecho, despachando sus requisitorias á nuestros jueces y justicias de las parles donde hubieren pasado: á los cuales mandamos, que se los envien presos y á buen recaudo, para que se ejecuten las penas en que hubieren incurrido.

LEY XLIII.

El emperador D. Carlos y el príncipe gobernador

allí a h de abril de 1555- D. Fjeiipe 1J en el Escorial

á 25 de febrero de 1567.

Que los que pasaren con obligación de usar oficios, sean competidos d ello.

Todas las veces .que fueren navios de estos reinos á Jos puertos de las Indias, los oficiales de nuestra real Hacienda vean por los registros qué personas van puestas .en ellos con obligación deservir oficios, y de las partidas que á esto Locaren hagan sacar un traslado que haga fé, y envíenlo al presidente y oidores para que tengan cuenta dejas personas que fueren con esta obligación de servir oficios y provean que los usen-, y si para quedar en alguna provincia fuere alguno .registrado,con esta obligación, den el traslado autorizado de la partida de registro al gobernador para que lo haga cumplir; y si los oficiales no quisieren asistir al uso y .ejercicio de sus oficios, sean castigados conforme ¿.derechoy desterrados de las Indias.

LEY LXIV.

D. Felipe III en Madrid á 28.de enero de 1609. Don Oírlos \\ en esta Recopilación.

Que los pasajeros prevengan matalotage. L,«s pasajeros han de prevenir, embarcar ,y llevar todo el matalotage y bastintentos que hubieren menester para el viage, suficientes para sus personas, criados y familias, y no se han de poder concertar con los maestres .de raciones ó con los Jemas oficiales; y esta prevención es nuestra voluntad que se haga, interviniendo el veedor de la armada ó (Iota si los pasajeros fueren 6 vinieren en capitana rf almiranta de la dicha (Iota ó en las naos de Honduras, porque no reciba fraude ni menoscabo el caudal de 'a avería 6 el que costeare estas provisiones.

LEY LXV.

D. Felipe III en el Tardo á 18 de febrero de 1609.

Que los capitanes ni otros oficiales de armadas y

flotas, nopuediiii llevar ni traer pasajeros d su mesa.

Ordenamos que los capitanes y oficiales de ía armada de la carrera, capitanas y almirantas de flotas y naos de Honduras, no puedan llevar ni traer en el viage de. las ludias á ningún pasajero á su mesa, ni le den de los .bastimentos que se embarcaren para provisión de la gente de mar y guerra, y que los generales y cabos lo hagan ejecutar precisamente.

LEY XLVI.

D. Felipe II en Aranjuez á 24 de enero de 1574.

Que no se tomen las licencias originales d los

pasajeros. Porque á los pasajeros que van á las Indias

[merged small][merged small][ocr errors]

I>. Felipe 11 en el Paj-do á l.° de noviembre de 1595.
i) Felipe HI allí» 23 de noviembre <le 1613 ."En Va-
lladolkl « '¿0 de agosto do 1015. D. Felipe IV eu
Madrid á 51 do diciembre de 1615.
One el gobernador de Cartagena no consienta des-
embarcar d los que no llevaren licencia.
Ordenamos y mandamos al gobernador de la
ciudad y provincia de Cartagena, y las demás
justicias de ella que no dejen ni consientan des-
embarcar á ninguna persona de cualquier calidad
y condición que pasare de estos reinos en arma-
das y üotas y otros navios, sino llevare licencia
nuestra, ni se la den para pasar á la pro-
vincia de Tierra-Firme, Nuevo reino de Grana-
da ni á otra parle, sea pasajero, soldado o ma-
rinero, pena de que si el dicho gobernador u
otro ministro de justicia no lo cumpliere ó con
gimieren que alguno de los susodichos asienten
plazas de soldados, incurran en pena de privación
de sus oficios, y mas mil ducados para nuestra
cámara-, y en la misma pena y destierro perpe-
tuo de las Indias incurran los capitanes de gale-
ras, armadillas ó carabelones que hubiere en
aquella costa, y los arráeces y maestres de naos
y barcos, y cualquiera de ellos que llevaren des-
de la dicha provincia de Cartagena a otras parles
los dichos pasajeros que no tuvieren licencias
nuestras. Y asimismo mandamos que los gober-
nadores de la dicha p.ovincia y los demás de los
puertos de las Indias, no consientan que salgan
al mar ningunos dueños de barcos, arráeces y ca-
porales si no fueren primero examinados y apro-
bados por la justicia de la ciudad, y dado fianzas
de fidelidad y recato con que deben proceder en
la ca-lidad que pareciere á los gobernadores.

LEY XLVIS1.

r>. Felipe IV en Monzón á 8 de marzo de 18G2. t)ne el gobernador de Cartagena no permita, en su gobernación <i los que hubieren pasado sin licencia. Los gobernadores de Cartagena no permitan que ninguno de los que fueren en galeones, ilotas, escuadras ó navios sueltos, sin licencia nuestra', se queden en aquella ciudad ó provincia, ni entre la tierra adentro: y haga que todos los que asi fueren sean vueltos ñ embarcar, y los em-¡en a estos reinos en la forma prevenida por Jas leyes de este título, y para la ejecución se comunicarán con el fiscal de nuestra real audiencia del Nuevo Reino de Granada.

LEY XLSX.

El mismo en Madrid á 26 de marzo de 1638.
<W ti gobernador de Cartagena de" las licencias para
pasará Por tóbelo, conforme desta ley
Atiendan mucho , y cou especial cuidado los ¡

gobernadores de Cartagena, a las personas a' quien dieren licencias para salir de aquella ciudad i la de Portobelo, y justifiquen primero si la hubieren tenido nuestra para haber pasado á ella ¡ y si no la tuvieren ó no fueren naturales de su provincia no se la de.

Ley L.

D. Felipe 11 allí á 4 da agosto de 1574.

Que ninguno pase de Venezuela al Nuevo Reino sin licencia del rey.

Mandamos quede la provincia de Venezuela, no pase al Nuevo Reino de Granada ninguna persona sin licencia nuestra que haya ido de estos reinos: y que la audiencia de Santa Fe y gobernador de Venezuela, tengan del cumplimiento mucho cuidado.

LEY Lt

El mismo allí ú 1 de ¡igost.) de 15G1.

Que del JSuevo Reino no pasen al Perú sino lasque llevaren licencia para ello.

Ninguna de las personas qie de estos reinos fueren al Nuevo Reino de Granada, ni de los que en él estuvieren, pueda pasar ni vaya ;í las provincias del Perú sin especial licencia nuestra.

LEY LSI.

D. Felipe III en Valladdid á 3 ele abril de 1605. Que el alcalde mayor de Portobelo no licencia d pasajero que fuere sin ella pura quedarse allí ni pasar adelante

El Alcalde major de San Felipe de Portobelo ó justicia mayor, no pueda dar ni dé licencia ante los escribanos de gobernación ni otros, a ningún pasajero que no ia llevare y tuviere nuestra para quedarse en aquella provincia , ni pasar adelante á Tierra-Firme, el Perú, Nuevo Reino de Grainda ni otra parte; y si algunos fueren los ha* ga embarcar y volverá Españaá costa de los mis* mos pasajeros, y de los que los hubieren llevado, guardando lo pro>eido y ordenado precisamente, sin disimulación ni dispensación con ninguno, y envié al presidente y jueces de la casa de contratación las informaciones, y autos que hiciere contra los maestres y culpados.

LEY LI!I.

D. Felipe II en el Pardo á 30 de noviembre de 1595

D: Felipe 111 cu Valladolid á <) de abril de 1Ü01. Ka

Leí ma Á 10 do noviembre de 1612.

Que el gobernador del Rio de li Plata no deje entrar por aquel puerto persona alguna sin licencia del rey.

El gobernador del Rio de la Plata y sus tenientes no permitan que por los puertos de aquella gobernación pasen al Perú ni otra parte, extranjeros ni naturales,sin particular licencia nuestra , pena de nuestra indignación , y de que mandaremos hacer un ejemplar castigo: y á los que hubieren entrado sin la dicha licencia y llagaren á aquellos puertos, bagan volver á embarcar y echar de la tierra, sin disimulación con ninguna persona ni causa.

LEY LIV. ^

D. Felipe III en el Paulo a l.° de uuvirmbre de 16l8.

tu Madiid á ¿ti de setiembre (!c Ioij.

Que el gobernador del Rio de la Plata no Ucencia*

para venir por allí U eslus rtiiws.

Ordenamos y mandamos á los gobernadores de la provincia del Rio du ia Plata y puerto de

« AnteriorContinuar »