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Unidas al sin numero de dificultades que encontraron para conciliar las respectivas pretensiones de los dos paises, se les unió el espinoso arreglo de los intereses de Federico Enrique de Nassau, priucipe de Orange. No solo queria este conservar los bienes con que durante la guerra de la independencia habian premiado los Estados generales sus servicios y los de su casa , sino que alegaba que Felipe IV debia restituir al principado de Orange las propiedades que tenia y le habian sido confiscadas , durante la rebelion , en los paises fieles al dominio español,

Despues de una larga y penosa negociacion y cuando el rey de España se habia convenido con los Estados generales en el tratado preliminar del reconocimiento de su independencia, el conde de Peñaranda y Juan Knuyl, embajadores de España y de las Provincias Unidas en aquel congreso , firmaron en Manster el 8 de enero de 1647 á nombre de Felipe IV y de Federico Eurique un tratado transijiendo sus diferencias. En cambio de la cesion que hizo el principe de Orange de todas sus acciones y pretensiones contra la corona de España, se obligó Felipe á darle como feudo de dicha corona las tierras y señorios de Monfort y de Turnhout , situado aquel en las inmediaciones de Ruremonday este en el Bravante, cuyas rentas anuales se calcularon en treinta y siete mil florines. Tambien se dió como feudo á la Princesa de Orange la ciudad y señorío de Sevemberga; y en compensacion de los Estados hereditarios que la casa de Nassan poseia en los dominios españoles y que Federico Enrique dejaba a disposicion del rey de España, prometió este darle el marquesado de Bergues-op-Zoom. Al fallecimiento de Federico, acaecido al poco tiempo de esta transaccion, se renovó con muy cortas alteraciones con su hermano y sucesor Guilermo por un acuerdo firmado tambien en Munster el 27 de diciembre de aquel año.

Los artículos 44 y 45 del tratado definitivo de paz celebrado entre España y las Provincias Unidas el 30 de enero de 1648 no solo confirmaron las dos transacciones del año antecedente, sino que declararon lejitimas y permanentes las donaciones territoriales hechas por los Estados generales å la casa de Orange y señaladamente la de la bailia de Hulster. Ambacht. Pero sin embargo, habian mediado circunstancias tales, que al rey de España le fue imposible poner en posesion al principe de Orange del marquesado de Bergues-op-Zoom. Fue necesario pues recurrir á un nuevo arreglo que se celebró en la Haya el 12 de octubre de 1651 entre Felipe IV y los tutores del jóveo Guillermo Enrique, hijo único y heredero de Guillermo, principe de Orange. Felipe se obligó á devolver á este los estados territoriales de su casa situados en dominios españoles, y para compensar el menos valor de estos, comparados al rico marquesado de Bergues-op-Zoom y cancelar otras obligaciones en favor de la casa de Orange, prometió concurrir á Guillermo por una vez con quinientos mil florines y con una renta perpétua y hereditaria de ochenta mil flurines anuales. Finalmente, como el pago de dichas cantidades sufriese entorpecimientos , se celebró en la Haya el nuevo convenio que se refiere en este artículo, señalando para satisfacer las rentas que menciona , los derechos de entrada y salida del Mosa, del Escalda y otros productos de los Paises Bajos españoles.

Esta nueva obligacion hipotecaria tampoco se oumplió en un todo por las tristes circunstancias políticas de España y los apuros de su erario. Los negociadores holandeses en Utrech se esforzaron de todos modos para que se reconociese aquella obligacion y se satisfaciesen los atrasos. Quizá fue este uno de los puntos que mas contribuyeron a retardar durante un año el tratado de paz ; pero sus tentativas fueron inútiles y solo consiguieron de los plenipotenciarios españoles la insercion del presente articulo meramente recordatorio.

Tratado de paz y amistad ajustado entre España y el Portugal en Utrech á 6 de febrero de 1715 (1).

En el nombre de la Santísima Trinidad. Sea notorio a todos los presentes y venideros, que hallándose la mayor parte de la cristiandad aflijida por uua larga y sangrienta guerra, ha

sido Dios servido de mover los corazones del muy alto y muy poderoso principe don Felipe V, por la gracia de Dios, rey católico de España, y del muy alto y muy poderoso principe

don Juan V, por la gracia de Dios, rey de Portu buena fé sin dilacion ni dificultad, castigande
gal, à un ardiente y sincero deseo de contribuir rigurosamente a los agresores, у volviéndolo
al universal reposo y asegurar la tranquilidad á todo á su primer estado.
sus subditos, renovando y restableciendo la paz

Articulo 2.o
y buena correspondencia que habia antes entre En consecuencia de esta paz se olvidarán en-
las dos coronas de España y de Portugal, para teramente todas las hostilidades cometidas hasta
cuyo efecto sus dichas Majestades han dado sus ahora; de suerte que ningun súbdito de las dos
plenos poderes á sus embajadores estraordina coronas tendrá derecho para pretender satisfac-
rios y plenipotenciarios, á saber: su Majestad cion de los daños padecidos por las vias de jus-
catolica al escelentisimo señor don Francisco ticia , ni por otra alguna; ni tampoco podrán
Maria de Paula Tellez, Jiron, Benavides, Car- alegar reciprocamente las pérdidas que hayan
rillo y Toledo, Ponce de Leon, duque de Osu- tenido durante la presente guerra, y olvidarán
11. conde de Ureña, marques de Peñafiel, gran todo lo pasado como si no hubiese habido inter-
de de España de primera clase, camarero y co rupcion alguna en la amistad que se establece
pero mayor de su Majestad católica , notario al presente.
mayor de los reinos de Castilla , clavero mayor

Articulo 3.o en la orden y caballeria de Calatrava, comenda Habrá una amnistia para todas las personas, dor de ella y de la de Usagre en la de Santiago, asi oficiales como soldados y otros que durante general de los ejércitos de su Majestad , jentil esta guerra ó con motivo de ella hubieren muhombre de su cámara y capitan de la primera dado de servicio; escepto para aquellos que hacompañía española de sus reales guardias de yan tomado partido, o que se hayan empeñado corps; y su Majestad portuguesa, á los escelen en servicio de otro principe que no sea su Matisimos señores Juan Gomez de Silva, conde jestad catolica ó su Majestad portuguesa : y solo de Tauroca , señor de las villas de Tauroca, La- aquellos que hayan servido á su Majestad católim, Lazarim , Peñalva , Gulfar y sus dependen- lica ó á su Majestad portuguesa serán comprencias, comendador de Villacoba , del consejo de didos en este articulo , los cuales lo serán tamsu Majestad y maestre de campo general de sus bien en el artículo 11 de este tratado. ejércitos, y don Luis de Acuña, comendador de

Articulo 4.0
Santa María de Almendra, y del consejo de su
Majestad portuguesa : los cuales habiendo veni Todos los prisioneros y relenes serán resti-
do á Utrech , lugar destinado para el congreso, tuidos prontamente y puestos en libertad de una
y habiendo examinado reciprocamente sus ple- parte y otra sin escepcion y sin pedir cosa algu-
nos poderes , cuyas copias se insertarán al fin na por su trueque , ni por el gasto que hubieren
de este tratado, despues de haber implorado la hecho, como ellos satisfagan las deudas parti-
divina asistencia, han convenido en los artículos culares que hubieren contraido.
siguientes.

Articulo 5.o
Articulo 1.o

Las plazas, castillos, ciudades , lugares, terHabrá una paz solida y perpétua y una verda- ritorios y campos pertenecientes á las dos corodera y sincera amistad entre su Majestad cató nas, asi en Europa como en otra cualquiera lica, sus descendientes, sucesores y herederos, parte del mundo se restituirán enteramente y todos sus estados y súbditos, de una parte; y sin reserva alguna; de suerte que los límites y su Majestad portuguesa , sus descendientes, su confines de las dos monarquias quedarán en el cesores y herederos, todos sus estados y súb- mismo estado que tenian antes de la presente ditos, de la otra; la cual paz será observada guerra. Y particularmente se volverán á la cofrme é inviolablemente tanto por tierra como rona de España las plazas de Alburquerque y la por mar , sin permitir que se cometa hostilidad Puebla con sus territorios en el estado en que alguna entre las dos naciones en ninguna parte

se hallan al presente , sin que su Majestad pory con ningun pretesto; y si, aunque no se espera, tuguesa pueda pedir cosa alguna á la corona de se llegase á contravenir en alguna cosa al pre España por las nuevas fortificaciones que ha hesente tratado, este quedará no obstante en su cho aumentar en dichas plazas; y á la corona de vigor, y la dicha contravencion se reparará de Portugal el castillo de Noudar con su territo

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rio, la isla de Verdejo y el territorio y colonia | portuguesa , el dicho territorio y colonia pertedel Sacramento.

necerán á su Majestad católica como si no lo

hubiese jamás vuelto ni cedido ; pero si el dicho Articulo 6."

equivalente no llegase á ser aceptado por su Su Majestad católica no solamente volverá á | Majestad portuguesa, su dicha Majestad quedasu Majestad portuguesa el territorio y colonia rà en posesion del dicho territorio y colonia, del Sacramento, situada a la orilla septentrio como está declarado en el artículo antecedente. nal del rio de la Plata , sino tambien cederá en

Articulo 8. su nombre y en el de todos sus descendientes, sucesores y herederos toda accion y derecho Se espedirán órdenes á los oficiales y otras que su Majestad católica pretendia tener sobre personas a quien tocare para la entrega reciproel dicho territorio y colonia, haciendo la dicha ca de las plazas tanto en Europa como en Amécesion en los términos mas firmes y mas autén rica, mencionadas en el artículo 5. Y por lo ticos, y con todas las cláusulas que se requieren, que mira á la colonia del Sacramento , no solacomo si estuvieran insertas aqui , á fin que el mente enviará su Majestad católica sus órdenes dicho territorio y colonia queden comprendi- en derechura al gobernador de Buenos Aires dos en los dominios de la corona de Portugal, para hacer la entrega , sino que dará tambien un sus descendientes, sucesores y herederos , co- duplicado de dichas órdenes, con una prevenmo haciendo parte de sus estados, con todos cion tan precisa al dicho gobernador que no los derechos de soberanía, de absoluto poder y pueda bajo de pretesto alguno, ó caso no prede entero dominio, sin que su Majestad calólica, visto , diferir la ejecucion, aunque no haya resus descendientes, sucesores y herederos pue cibido todavía las primeras. Este duplicado, codan jamás turbar á su Majestad portuguesa , sus mo tambien las órdenes que miran á Noudar y descendientes , sucesores y herederos en la di a la isla de Verdejo se cambiarán con las de su cha posesion. En virtud de esta cesion, el tra-Majestad portuguesa para la entrega de Alburtado provisional concluido entre las dos coro querque y la Puebla por medio de comisarios nas en 7 de mayo de 1681 quedará sin efecto ni que para este efecto se hallarán en los confines vigor alguno. Y su Majestad portuguesa se obli- de los dos reinos; y la entrega de dichas plazas, ga á no consentir que otra alguna nacion de la asi en Europa como en América la harán en el Europa, escepto la portuguesa, pueda estable término de cuatro meses, contados desde el dia cerse ó comerciar en la dicha colonia directa del cambio reciproco de las dichas órdenes. ni indirectamente, bajo de pretesto alguno : pro

Articulo 9.o metiendo ademas no dar la mano ni asistencia á nacion alguna estranjera para que pueda intro Las plazas de Alburquerque y la Puebla se volducir algun comercio en las tierras de los do verán en el mismo estado en que estan, y con minios de la corona de España : lo que está igual cantidad de municiones de guerra , númeigualmente prohibido á los mismos súbditos de

ro de cañones y calibre de estos, como tenian su Majestad portuguesa.

cuando fueron tomadas, segun los inventarios Articulo 7."

que de esto se hicieron : y los cañones, muni

ciones de guerra y provisiones de boca que se Aunque su Majestad católica cede desde ahora hallaren de mas en dichas plazas, deberán ser á su Majestad portuguesa el dicho territorio y conducidas á Portugal. Todo lo que se acaba de colonia del Sacramento, segun el tenor del ar decir tocante á la restitucion de las municiones ticulo antecedente; su Majestad católica podrá de guerra y cañones se entiende igualmente por no obstante ofrecer un equivalente por la dicha lo que mira al castillo de Noudar y á la colonia colonia que sea á gusto y satisfaccion de su Ma del Sacramento. jestad portuguesa, y señalar para este ofrecimiento el término de año y medio, que empe

Articulo 10.o zará desde el dia de la ratificacion de este trata Los habitantes de las dichas plazas y de todos do , con la declaracion de que si este equivalente los demas lugares ocupados durante la presente llega a ser aprobado y aceplado por su Majestad

guerra que no quieran quedarse en ellos, ten

drån la libertad de retirarse y de vender y dis coronas en 18 de junio de 1701, los cuales queponer á su gusto de sus bienes muebles é inmue darán todos en su fuerza y vigor , como si estubles , y gozaran de todos los frutos que hubiesen vieran insertos aqui palabra por palabra. cultivado y sembrado , aunque las tierras y ca

Articulo 15.o serias sean traspasadas á otros poseedores.

En virtud de todo lo estipulado en la susodicha Articulo. 11."

transaccion del asiento para la introduccion de Los bienes confiscados reciprocamente con negros, su Majestad católica debe a los interemotivo de la presente guerra se restituirán a sus sados en el dicho asiento la suma de doscientos antiguos poseedores y á sus herederos , pagando mil escudos de anticipacion que los interesados estos antes las mejoras útiles que hayan hecho en prestaron á su Majestad católica con los intereellos; pero no podrán pretender jamás de las ses á ocho por ciento desde el dia del empréspersonas que han gozado hasta aqui los dichos tito hasta el entero pago, lo que hace , contando bienes el valor de sus productos desde el tiem desde 7 de julio de 1696 hasta 6 de enero de 1715 po de la confiscacion hasta el dia de la publica- la suma de doscientos noventa y seis mil escudos, cion de la paz. Y á fin de que la restitucion de la como tambien la suma de trescientos mil cruzapropiedad de los dichos bienes confiscados pue- dos, moneda portuguesa, cuya reduccion ascienda ejecutarse, las partes interesadas estarán obli- de á ciento y sesenta mil escudos. Estas tres gadas á presentarse en el término de un año ante sumas se reducen por el presente tratado á una los tribunales a quienes toque, en donde dichas sola de seiscientos mil escudos, que su Majestad partes litigarán sus derechos , y sus causas serán católica promete pagar en tres pagos iguales y juzgadas dentro del término de otro año. consecutivos de doscientos mil escudos cada

umo. El primer pagamento se hará al arribo de Articulo 12.•

la primera flota, flotilla ó galeones que lleguen Todas las presas hechas de una parte y otra a España despues del cambio de las ratificaciones durante el curso de la presente guerra, ó con del presente tratado; y este primer pago será ocasion de ella, serán juzgadas por buenas; y aplicado a los intereses debidos por el capital de no quedara a los súbditos de las dos naciones los doscientos mil escudos de anticipacion ; el algun derecho ni accion para pedir en tiempo segundo al arribo de la segunda flota, flotilla ó alguno que dichas presas se les vuelvan , atento galeones, y este será por el capital de los dosà que las dos Majestades reconocen las razones cientos mil escudos de anticipacion; y el terceque ha habido para hacer las dichas presas. ro al arribo de la tercera flota, flotilla ó galeo

nes, por los trescientos mil cruzados , valuados Articulo. 13.0

á ciento y sesenta mil escudos, y el resto de los Para mayor seguridad y validacion del pre cuarenta mil escudos de intereses. Las sumas sente tratado, se confirma de nuevo el que se necesarias para estos tres pagos podrán ser llebizo entre las dos coronas en 13 de febrero vadas á Portugal en moneda acuñada ; ó en barde 1668, el cual queda en su fuerza en todo lo ras de oro u de plata : mediante lo cual la suma que no suere revocado por el presente tratado, de doscientos mil escudos de anticipacion no y se confirma particularmente el artículo 8." de llevará intereses despues del dia de la firma del dicho tratado de 13 de febrero de 1668, como si presente tratado ; pero si su Majestad católica estuviera inserto aqui palabra por palabra. (2) no paga la dicha suma al arribo de la segunda Y sas Majestades católica y portuguesa ofrecen flota, flotilla ó galeones, los doscientos mil esreciprocamente dar sus órdenes para que se cudos de anticipacion llevarán intereses al ocho haga una pronta y entera justicia á las partes por ciento desde el arribo de la segunda flota, interesadas.

flotilla ó galeones hasta el entero pago de esta

suma.

Articulo 14.°

Articulo 16.o Tambien se confirman y comprenden en el Su Majestad portuguesa cede por el presente presente tratado los catorce artículos contenidos tratado, y promete hacer ceder á su Majestad en el tratado de transaccion hecho entre las dos católica todas las sumas debidas por su Majestad

católica en las Indias de España á la compañía que todas las fábricas de tabaco portuges que portuguesa del asiento para la introduccion de se hallaren en los reinos y tierras de los arriba negros, escepto los seiscientos mil escudos dichos dominios se destruyan, como tambien mencionados en el articulo 15 de este tratado. las que se hagan de nucvo, imponiendo graves Su Majestad portuguesa cede tambien á su Ma penas á los culpados en estos delitos, y encarjestad católica lo que los susodichos interesados gando, no solamente a los oficiales de justicia, puedan pretender de la herencia de don Bernar sino tambien á los de guerra, que hagan obserdo Francisco Marin. (3)

var y ejecutar lo que queda arriba dicho. Y su Articulo 17.

Majestad portuguesa se obliga igualmente á manEl comercio será generalmente abierto entre dar hacer la misma prohibicion y con las mislos súbditos de las dos Majestades con la misma mas circunstancias que su Majestad católica por libertad y seguridad que lo estaba antes de la lo que mira al tabaco de España en las tierras de presente guerra : y en muestra de la sincera Portugal y otras cualesquiera de sus dominios. amistad que desean, no solamente restablecer,

Articulo 19.o sino aumentar entre los súbditos de las dos co Los navios de las dos naciones asi de guerra ronas, su Majestad católica concede á la nacion como mercantes podrán entrar reciprocamente portuguesa, y su Majestad portuguesa á la espa en los puertos de los dominios de las dos coroñola todas las ventajas en el comercio, y todos nas donde tenian costumbre de entrar por lo los privilejios , libertades y exenciones que han pasado, con condicion de que en los mayores concedido hasta ahora y concederán en adelante puertos no haya á un mismo tiempo mas de seis à la nacion mas favorecida y mas privilejiada de naves de guerra, ni mas de tres en los puertos todas las que tralican en las tierras de los domi menores. Y en caso que un mayor número nios de España y de Portugal, lo cual, no obs de naves de guerra de una de las dos naciones tante, no debe entenderse sino por lo que mira arribe delante de algun puerto de la otra, estas á las tierras situadas en Europa , respecto de no podrán entrar en él sin el permiso del goberque el comercio y la navegacion de las Indias nador o del magistrado. Pero si obligadas por cstan únicamente reservados a las dos solas na la fuerza del temporal ó por alguna otra necesiciones en las tierras de sus respectivos dominios dad ejecutiva , dichas naves llegasen á entrar en en América; escepto lo que ha sido estipulado él sin haber pedido el permiso para ello, estarán últimamente en el contrato del asiento de negros obligadas á dar luego parte de su arribada, y no concluido entre su Majestad católica y su Majes- podrán quedarse alli mas tiempo que el que les tad británica.

fuere permitido, teniendo gran cuidado de no Articulo 18."

hacer daño alguno ni perjuicio al dicho puerto. Y por que en la buena correspondencia que

Articulo 20.0 se establece se deben precaver los daños que Deseando sus Majestades católica y portuguepueden ser reciprocos, respecto de que en la sa el pronto cumplimiento de este tratado, princoncordia hecha entre las dos coronas en tiempo cipalmente por el reposo de sus súbditos, se ha del rey don Sebastian, de gloriosa memoria, convenido que tendrá toda fuerza y vigor inmehabiéndose declarado los casos en que los delin- diatamente despues de la publicacion de la paz; cuentes deben ser vueltos de una parte y otra, y que se hará la dicha publicacion en los lugares y la restitucion de los robos, no se pudo com de los dominios de las dos Majestades lo mas prender el tubuco, que no conocian cuando hi- presto que sea posible. Y si despues de la suscieron dicha concordia; y que no obstante está pension de armas se hubiere cometido alguna tan introducido y en uso, asi en Portugal como contravencion, se dará satisfaccion de ella recien España, que se saca un gran producto de sus procamente. estancos ; su Majestad católica se obliga a hacer

Articulo 21.o que no puedan introducir en las tierras del rei Si por algun accidente (lo que Dios no quiera) no de España y en ningunas otras de sus domi- hubiere alguna interrupcion de amistad, ó romnios el tabaco de Portugal, aunque haya sido pimiento entre las coronas de España y Portrabajado ó molido en las dichas tierras ó reinos tugal, en este caso se concederá a los súbditos o en otras partes; y á dar sus órdenes á fin de de estas dos coronas el término de seis meses

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