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324. Como la ejecucion de una providencia dada por un taibunal estrangero solo puede tener lugar bajo la autoridad de la ley y por el ministerio de los tribunales del pais, donde la ejecucion se pide; la ley de este pais es la que determina la forma de la peticion ó demanda de ejecucion, las formalidades qne han de guardarse, las diversas vias á que puede acudirse, asi como los efectos que puede surtir la providencia (1).

§ III.

DE LA EJECUCION DE LAS SENTENCIAS ARBITRALES DADAS EN

PAIS ESTRANGERO.

325. Las sentencias de los árbitros ó han sido dadas mediando cierta intervencion del poder publico del estado (2), ó son obra de persones pombradas voluntariamente por las partes y revestidas por las mismas de la facultad

niendo a la demanda la excepcion rei judicatæ, ora sea el que ha sucumbido en el pleito, súbdito de la nacion en que se ha dado el fallo, ora haya establecido sencillamente alli su residencia.

(1) La ley del lugar de la ejecucion será por consiguiente la qne decida si la ejecución de la providencia o fallo ha de decretarse á la simple demanda ó requirimiento de la parte que lo obtuvo, o si el tribunal del lugar de la ejecucion puede exigir la presentacion de un despacho requisitorio expedido por el tribunal que dió el fallo, si la providencia trae hipoteca, que vias de ejecucion pueden emplearse, sies posible valerse de todas á la vez ó si ha de ser sucesivamente etc.

(2) Esto se verifica en el caso en que el legislador ha creado una jurisdiccion por árbitros, obligando a las partes a acudir a esta jurisdiccion para decidir sus contestaciones, o en otros términos, siempre que es forzoso valerse de árbitros. El arliculo 323 del Código de Comercio Español, el

de decidir la cuestion sin que en toda esto intervenga de modo alguno el poder publico (1).

En el primer caso; como que la sentencia arbitral es un verdadero acto de jurisdiccion contenciosa, dependerá su ejecucion de las leyes y principios que rigen en cada estado respecto de los fallos dados por los tribunales públicos de una nacion estrangera, porque estos y aquellas tienen el mismc orígen. Mas en el segundo caso, participando la sentencia arbitral de la naturaleza de una convencion, será ejecutada en todas partes como los sería un simple contrato.

326. Siempre que por haberlo convenido expresa mente las partes ó por no haber acuerdo en cuanto al nombramiento de los árbitros ó del tercero, tiene que hacer este nombramiento un tribunal; el árbitro asi nombrado, se considera como defegado del poder público, y la sentencia que dará ó en que tomará parte, se tendrá por un acto de jurisdicción,

327. En todos los casos en que la sentencia arbitral no es realmente mas que el resultado de un convenio en

51 del Francés y los correspondientes de los de otras naciones, á quienes este ha servido de modelo, nos ofrecen de esto un ejemplo. Aunque los partes tengan el derecho de elegir cuda una su árbitro forzoso, esta circunstancia no basta para hacer el arbitraje puramente voluntario; la jurisdiccion es forzosa u obligatoria en principio, y el caso es exactamente el mismo que cuando el actor tiene la facultad de escoger entre diferentes tribunules. Es por lo mismo evidente que el árbitro forzoso al dar su sentència ejerce un acto de jurisdiccion, obrą como delegado del poder público, aunque su fallo no sea desde luego ejecutorio.

(1) Sucede esto cuando las dos partes nombran voluntariamente uno ó mas árbitros para determinar sus cuestiones, y dan su sentencia las personas nombradas. Este fa. llo no es en la realidad sino la emanacion o consecuencia del

tre las partes, está sujeta al vicio de nulidad, á la rescision, revocacion y reduccion, como cualquier otro contrato, pudiéndose por la mismo oponer todas estas excepciones à la demanda en que se pide la ejecucion de dicha sentencia.

§ IV.

DE LA AIPOTECA QUE RESULTA DE LOS PALLOS DE LOS TRIBU

NALES Y DE LAS SENTENCIAS ARBITRALES EN PAIS EST RANGERO (?).

328. Como la ley real determina todo lo concerniente á los derechos de hipoteca legal, convencional ó ju

convenio de las partes que han nombrado el árbitro. Este puede ser considerado como una especie de mandatario comun de dichas partes, y asi como lo que hace el mandatario se tiene como hecho por el mismo mandante , de la misma .suerte lo que practique el árbitro, deberá ser mirado como el resultado de la voluntad comun de las dos partes. Este caso es muy análogo á aquel en que el vendedor y el comprador dejan al arbitrio de un tercero la determinacion del precio de la cosa que se vende, en cuyo caso están contestes las leyes y los autores en que si el tercero nombrado por las partes designa el precio, la venta queda perfeccionada ; y sin embargo no existe entre las partes sino una convencion, y. no puede decirse que la fijacion del precio á que procede el tercero, sea un acto de jurisdiccion.

(1) Aunque una sentencia no es por punto general sino un lítulo, en virtud del que puede el tribunal o autoridad competente decretar la ejecucion contra los bienes del deudor, o conceder hipoteca especial en los muebles ó inmuebles que designa el acreedor, ó poner á este en posesion de los bienes indicados; con todo como en Francia y en los demás estados que han adoptado su legislacion, da todo fallo derecho de hipoteca general sobre los bienes presentes y futuros del deudor; se continuan en el presente párrafo algunas reglas sobre esta materia.

dicial (4) en los bienes inmuebles, ó en otros términos no puede existir sobre bienes inmuebles ninguna hipoteca, á menos que la autorize la ley del lugar donde estos están situados; solo cuando lo permite la ley de la nacion donde existen los bienes raices, puede traer hipoteca sobre estos bienes la sentencia dada por los tribunales ó por árbitros en otra nacion.

329. La sentencia arbitral cuando participa de la naturaleza de convencion, traerá hipoteca general en los bienes raices del deudor, en los paises en que la ley ha concedido esta garantía al acreedor; pero en aquellos en que la ley no la permite, será dicha sentencia un título para instar la ejecucion, pedir la hipoteca especial, ó la posesion de una, parte ó de todos los bienes del deudor. Respecto de los fallos arbitrales considerados como actos de jurisdiccion, solo podrán traer hipoteca en las naciones en que se dé lugar á la ejecucion de las sentencias de los tribunales estrangeros.

§ V.

DE LA EJECUCION DE LOS ACTOS DE JORISDICCION VOLUNTARIA

EN PAIS ESTRANGERO. (2).

330. Procediendo la jurisdiccion voluntaria, al igual que la contenciosa, del poder soberano de cada estado; conforme al principio de la independencia de las naciones, en rigor de derecho los actos de jurisdiccion voluntaria no

1 Véase la página 243.

2) En la página 283 hemos continuado la definicion de la jurisdiccion voluntaria asi como los actos que generalmente se consideran como propios de esta jurisdiccion; ahora solo debemos añadir que no todas las legislaciones estan de acuerdo acerca de los actos que corresponden à cada una de las dos jurisdicciones, pues el acto que en un estado se considera como perleneciente a la jurisdiccion contenciosa, se mi

pueden tener efecto en los paises estrangeros, perdiendo la autoridad de estos actos en la frontera toda su fuerza civil.

Con todo por un uso generalmente recibido casi en todas naciones, se admite la autoridad de los actos de la ju

ra en otro como propio de la voluntaria y viceversa. Asi vemos que la interdiccion de los pródigos y el nombramiento de curador para los individuos que se hallan en un estado habitual de demenciu o furor, no pueden hacerse en Francia sino por la via contenciosa, al paso que en Alemania pertenecen ambos actos á la jurisdiccion voluntaria. Las dos especies de jurisdiccion se distinguen tambien por la calidad de las personas nombradas para ejercerlas. Una regla admitida en todas las naciones civilizadas, llama al ejercicio de la jurisdiccion contenciosa solo a los jueces, revestidos de este carácter en virtud de un nombramiento hecho por el poder soberano; al puso que respecto de las personas que tienen á su cargo la jurisdiccion voluntaria, se observa suma variedad entre las leyes de diversos estados. Por regla general los jueces que desempeñan la jurisdiccion contenciosa, tienen igualmente confiada una parte no menos considerable de los actos de la jurisdiccion voluntaria, y el resto de los actos de esta categoría pertenece a otros funcionarios del órden administrativo o judicial, y aun á veces llama la ley á simples particulares para que practiquen solos estos actos o concurran á ellos con ciertos empleados públicos. En Francia el consejo de familia, aunque presidido por el juez de paz, es el que hace el nombramiento de tutor, no obstante de considerarse acto de jurisdiccion voluntaria; en Prusia un comisario de justicia ó un notario pueden proceder á varios actos de esta misma jurisdiccion, y finalmente los documentos que casi cn todos los paises autorizan los escribanos y las legalizaciones que en otros expiden los emplados del orden administrativo, pueden colocarse sin dificultad en aquella categoria.=Las dos especies de jurisdiccion, dice Gluck, llevan por objeto asegurar los derechos de las partes; mas no es la misma la garantia en ambos casos. La jurisdiccion contenciosa se dirige á garantir y á restablecer los derechos ya perjudicados, y la jurisdicción voluntaria establece seguridades contra las lesiones futuras; de ahí se sigue que, propiamente hablando, los actos de la primera catego

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