Imágenes de páginas
PDF
EPUB

tropas habia empezado á decaer, minada ya por la politica de los jefes patrióticos, sobretodo por la de O'Higgins; salvo los Chilotes y las tropas de Valdivia, que confundiendo siempre el rey con la relijion, se mantenian sumisos y obedientes, las demas, ya por temor ya por codicia, desertaban sus banderas y se pasaban al ejército de los patriotas. Esta desercion se estendia ya á los oficiales, circunstancia que empezaba á causar zozobras á Sanchez, y habria desmoralizado completamente á todas sus tropas, si eminentes realistas no hubiesen hecho todos sus esfuerzos para mantenerlas en su deber.

Entre estos realistas se distinguieron por su celo y perseverancia los Franciscanos, los cuales, animados de sentimientos de la mas acendrada lealtad al rey , y temiendo que aquella revolucion fuese contraria á la relijion y ocasionase el olvido de todos los deberes que impone, se habian presentado desde el principio como auxiliares los mas seguros yjenerosos, tomando todos una parte activa en el bienestar del ejército.

« El padre presidente Fray Antonio Banciella pertenecia al ejército en calidad de capellan, suministrando de paso los conocimientos mas útiles respecto del terreno, y de los sujetos adictos ó contrarios á la justa causa. (1)» Otros servian en las enfermerias, o en otros ramos administrativos, y pusieron sus caballos, trigos, bueyes y carneros a la disposicion del comisario de viveres, que se aprovechó mucho de ellos, y aun destruyeron muchos libros y manuscritos, unos de la comunidad y otros particulares de los padres, para fabricar cartuchos. Su convento, asilo de santa paz, fué fortificado y convertido

(1) Relacion sobre la conducta de los relljiosos del colfjlo de Chillan, por el reverendo padre Fray Juan Ramon Guardian. Mss.

en cárcel de estado, en donde los reos, la guardia de estos, que constaba de cuarenta hombres con sus oficiales, y muchas personas de las provincias, que habian venido á refujiarse en él, vivian á espensas de la comunidad. Una casa grande que tenia esta en los Guindos, con sus dependencias y capilla, que podia servir de punto do reunion y de defensa á los patriolas, mandaron los relijiosos demolerla é incendiarla, y en razon de la penuria y escasez de dinero, que ocasionaba la interrupcion de comunicacion con el Perú, por la pérdida deTalcahuano, mandó el padre provincial á Fray Gregorio Equiluz pasase inmediatamente á Valdivia, atravesando por medio de los Indios araucanos, ya conmovidos por las facciones enemigas. Enfin, «exortaban pública y privadamente con enerjia apostólica al valor y á la constancia las tropas, suministrando asimismo á los respectivos jefes aquellos conocimientos que consideraban útiles y necesarios á la subsistencia, y prosecucion del feliz éxito de la ardua empresa que teniamos entre manos.» (1)

Asi daban estos celosos misioneros patentes muestras de su doble influjo, á saber, el que nacia del amor estremado que tenian á su rey, y el que les daba su mision, esencialmente evanjélica, teniendo constantemente alerta, sin pararse en fatigas ni en peligros, la conciencia de los soldados y de los habitantes del campo, y no se pasaba, por decirlo así, dia alguno sin que hiciesen funciones relijiosas para dar mas prestijio á sus palabras, asi sucedia que los milicianos, animados de un cristiano entusiasmo , y escitados, ademas, por el ardor de algunos valientes oficiales, estaban siempre dispuestos a batirse, y se formaban en guerrillas mandadas por comandantes bizarros, tales como los dos Eleorriaga, Urrejola, Quintanilla, Lantaño, Chaves y otros, cuya audacia rayaba en temeridad, y fatigaban continuamente con ataques parciales las diferentes divisiones de los patriotas, que se defendian con no menos vigor y teson.

1) Relacion sobre la conducta de los relljiosos del colejio de Cbillau , por el reverendo padre Fray Juan Ramon , Guardian. Mss.

[graphic]

Despues de la pérdida de Talcahuano, estos oficiales, enteramente aislados, sin poder recibir especie alguna de socorro, se hallaban en una posicion enteramente particular, y su mision mudó totalmente de aspecto,

i

pues obligados á hallar todos sus recursos por sí mismos y en ellos mismos, tenian que obrar mas bien como cabezas de partido que como jefes militares, usando alternativamente y sin descanso, de audacia y de astucia para atraerse partidarios y defenderse contra tantos enemigos. Tal era el carácter que parecia deber tomar la resistencia , y que la lentitud del ataque hacia necesario.

Sin duda, todas las salidas que hacian aquellos infatigables milicianos no obtenian siempre felices resultados , y aun hubo una, la de San Xavier, que fué completamente destruida por el bizarro teniente Molina, enviado por O'Higgins contra ella ; pero otras, en cambio , les surtieron muy favorables, y entre estas se puede citar la que fué dirijida contra la division de Cruz.

Este coronel, que, como lo hemos visto ya, habia quedado en San Carlos con algunos pocos soldados para observar los movimientos de Sanchez, se hallaba en la imposibilidad de hacer frente al mas indiferente ataque, en primer lugar, por tener poca fuerza numérica, compuesta casi toda de milicianos; y en segundo, por las deserciones que esperimentaba, principalmente de parte de los voluntarios. Mas de una vez habia dado parte de

suposicion embarazosa á Carrera, que alfin , habia dado orden á Vial para que fuese inmediatamente á socorrerle con las tropas acantonadas en Talca; pero á pesar de esta orden, Vial se quedó, quizá con intencion, en Talca, y dió lugar al infatigable Urrejola á marchar sobre San Carlos con doscientos hombres, que mandaba el valiente Elorriaga. Esta espedicion no tuvo mucho éxito, y solo sirvió á incomodar la division de Cruz, que se retiró mas al norte, y a hacerle algunos prisioneros que fueron llevados como trofeo á Chillan; porque el fin principal de los realistas era entusiasmar las tropas y el populacho con grandes demostraciones en favor de cuantos hubiesen participado de la mas pequeña escaramuza , á fin de que conociesen las ventajas que habian de sacar de la victoria.

Urrejola gustaba demasiado de batirse para darse por satisfecho con tan pequeño resultado, y desistirse de una empresa de la cual algunos Chilenos, por una tendencia criminal á ser desleales, le aseguraban el buen éxito. Resuelto á volver segunda vez á atacar aquella pequeña division, incorporó en su destacamento las guerrillas de Quintanilla y de Chaves, y pocos dias despues de haber llegado , ya se volvia á poner en marcha con direccion al sur para mejor engañar á las espías del enemigo. Aquella marcha, que duró toda la noche, fué tan penosa como cansada, por la oscuridad y la lluvia continua que hizo crecer mucho al Nuble, cuyo paso, necesariamente, habia de ser muy difícil y peligroso. Sin embargo, ningun obstáculo pudo enfriar el ardor de aquellos Chilotes, armados por el fanatismo contra sus propios hermanos, y soportaron sin quejarse la fatiga de la espedicion , atravesaron el rio , muy cre

V. Hutoiiu 24

cido, como acabamos de decir, y llegaron antes de ser de dia, á la hacienda de Juan Manuel Amagada, en donde Cruz habia formado sus cantones. Por aviso que Urrejola habia tenido de personas que conocian sus posiciones , sabia que la division enemiga se hallaba alojada en dos puntos poco lejanos uno de otro, motivo por el cual, tambien él dividió su coluna en dos, reservándose la mas fuerte y enviando la otra, al mando del bizarro Quintanilla, á atacar al coronel Cruz, que la traicion acababa de entregar, por decirlo así, á su enemigo; pues completamente sorprendido, le fué imposible hacer mucha resistencia, y tuvo alfin que rendirse.

Pero no sucedió lo mismo con el capitan Victoriano, encargado de la defensa del otro punto. Este capitan, habiéndose despertado al ruido que hacian los caballos, tuvo lugar bastante para formar los pocos soldados que tenia, los situó ventajosamente y recibió con un buen fuego graneado á la compañía que le iba en cima, mandada por Chaves. Los fuegos fueron tan bien dirijidos, que ocho hombres de Chaves, contando á Chaves mismo, cayeron en el primer ataque, y los demas se replegaron sobre Elorriaga, que sin titubear, llevó con nuevo ardor sus moldados á la carga. Pero en primer lugar, los puso á cubierto de las balas con el muro del recinto , penetraron luego en lo interior, y una vez se hallaron debajo del corredor esterior, pudieron escalar la casa y ponerle fuego.

En vista de esto, el valiente Victoriano no pudo defenderse y hubo de rendirse, bien que obteniendo una honrosa capitulacion , la cual fué posteriormente violada. Así, de toda la division de Cruz no hubo mas que algunos heridos, y treinta hombres con su comandante José

« AnteriorContinuar »