Imágenes de páginas
PDF
EPUB

cuan necia presuncion hubiese sido la de los chilenos, si en aquella época de infancia, hubieran tenido la pretension de hacer una mejor que los demas.

Esto no es decir que quiera escusar las faltas de O'Higgins. Por mucho respecto que me merezca este hombre, que tanto hizo por Chile, no puedo menos de desaprobar ciertos actos muy significativos de venganza y animosidad, que no fué bastante á saciar la muerte misma de sus enemigos políticos. Me refiero a las mezquinas sumas que se pagaron cuando la ejecucion de las víctimas de los acontecimientos, pero de ninguna manera á la muerte de Rodriguez, en la que verdaderamente no puede precisarse lo que ocurrió, y menos aun á la de los hermanos Carrera , respecto de los cuales se ha cuestionado muchas veces si su sentencia fué legal ó un asesinato jurídico. Todo lo que el proceso arroja de sí es que la conspiracion se descubrió en fragrante delito, y que fué castigada con arreglo a las leyes, escesivamente rigorosas por desgracia en tales casos. Reflexionese, antes de juzgar los hechos, en el estado de efervescencia febril que dominaba los ánimos en aquellos momentos de lucha política, y en la especie de delirio que les arrastraba á todo sacrificio, sin que ningun rigor les detuviese ni hiciese volver atrás. Reflexiónese bien sobre todo, en que cuando la patria está en convulsion, algunas gotas de sangre para apaciguarla, son siempre muy dolorosas, especialmente si se vierten con pasion y la justicia procede con rigor escesivo, pero que ahorran al pueblo los funestos horrores de la guerra civil; en tal Caso la humanidad , habituada à semejantes calamidades y á nuestras pasiones, pasa indiferente y sin detenerse, y continúa su mision, que es avanzar y jamas retroceder.

Triste y espantoso es confesar esto, y que los grandes pensamientos sociales no pueden llegar á sus últimas evoluciones sino entre los escesos de la brutalidad y los destellos de la razon; pero lo mismo sucede con las revoluciones cuando están dominadas por teorías absolutas, las cuales no podrian dejarse guiar por la moderacion sin perder su virilidad y su fecundidad. Por mas que la historia rejistre todos estos estravíos del corazon humano, no por eso dejan de ser víctimas de ellos las jeneraciones que se succeden. Compadezcamos, pues, las debilidades y miserias de nuestras pasiones, echemos un velo sobre los errores de O'Higgins, y aun sobre sus faltas, mientras dimanen de la necesidad del momento y de inesperiencia, y no pensemos mas que en sus buenas obras, que en último resultado son las que interesan á la jeneralidad de la nacion.

Bajo este punto de vista es necesario confesar que Chile debe una buena parte de su gloria y de su independencia á este ilustre chileno. En el curso de esta historia hemos visto con qué celo, con qué desinterés y con qué actividad trabajó, poniendo en juego todos los recursos intelectuales y materiales con que le favorecieron la naturaleza y el destino. Acabadas las guerras, y aun en medio de ellas, no olvidó nunca la suerte interior del país, y procuró por todos los medios rejenerar la sociedad, protejiendo la instruccion, este motor principal de la felicidad pública. Con este objeto destinó fuertes sumas en medio de sus apuros, á dar mas estension á las enseñanzas del instituto, y á mandar comprar en Inglaterra con destino al mismo establecimiento, instrumentos de física y química, á fin de introducir el estudio de estas ciencias tan útiles á la industria, y que eran completamente desconocidas en Chile. Para las clases inferiores hizo ir de Lima al profesor Thomson, con objeto de que propagase en el país la enseñanza mutua , entonces muy en voga en toda la Europa y que aquel estimable inglés acababa de introducir en América. Para moralizar aún mas la instruccion, hizo penetrar en ella el espíritu relijioso, valiéndose de eclesiásticos virtuosos, y por entonces, es decir en 1821, restableció en su silla al señor Rodriguez, cuya primera entrada en la iglesia catedral fué celebrada con aclamacion y aplausos de los ciudadanos de todas clases y de todas opiniones.

De resultas del abandono en que se hallaba la policía de las mujeres de clase inferior, muchas se habian hecho perversas, corrompidas é indignas del progreso moral que debia tener la nueva sociedad. Para remediar estos vicios creó una casa de correccion , en que no solo estaban privadas de su libertad y apartadas de los sitios de desórden, sino que se habituaban al trabajo. Al efecto puso a la cabeza de esta casa un suizo muy intelijente, que les enseñaba, ó les obligaba á hacer, una infinidad de cosas, que el público compraba, y cuyo producto era en beneficio de las detenidas. De la misma manera, para que no estuviesen ociosos los prisioneros españoles, se les ocupó en una multitud de trabajos públicos y particulares. Mas de mil de estos antiguos soldados fueron empleados en el canal de Maypu, principiado hacia mucho tiempo y terminado al fin con gran utilidad de aquella vasta llanura casi esteril hasta entonces, debiéndose á él el pequeño pueblo que con tanto acierto supo dirijir y gobernar el gran patriota don Domingo Eizaguirre, el cual tuvo la feliz idea de ponerle el nombre de San Bernardo , en memoria de su ilustre fundador. La alameda, este hermoso paseo, que no tiene igual en América, fué tambien dibujado bajo su inspiracion y hecho por los mismos prisioneros, como igualmente muchos monu

mentos provinciales con que hoy Chile se honra y envanece,

Ocioso seria ciertamente recapitular aquí todo lo que O'Higgins hizo en favor de su país : inútil hablar de lo que trabajó para la reunion de un congreso americano; del banco de rescate que estableció en Huasco con grande utilidad de la casa de moneda de Santiago; de las medidas que tomó para destruir el mucho contrabando que hacian los ingleses y los americanos; de los útiles establecimientos de comercio que creó, y que tanto han contribuido a la prosperidad del país, dando á Valparaiso la perspectiva de llegar a ser mas tarde el depósito principal de la mar del sur. Procuró igualmente entablar relaciones amistosas con las diferentes naciones, cuya amistad podia ser util á Chile. Al efecto envió un ministro á los Estados Unidos y otro á que negociase en Inglaterra un empréstito, que desgraciadamente no fué de grandes resultados para la felicidad pública, y cuya primera remesa de ochenta mil onzas que llegó en los últimos dias de su mando, acaso contribuyó mucho á su caida. El mismo ministro llevó la mision de promover la independencia de Chile, muy amenazada por la influencia de la Santa Alianza, cuyos individuos reunidos en congreso en Aix-la-Chapelle, se hubieran declarado decididamente contra América , si Inglaterra por un lado y los Estados-Unidos por otro, no se hubiesen opuesto con todas sus fuerzas á este acto de injusticia internacional. Por último fué á Roma el canónigo Cienfuegos á reanudar los lazos que deben unir á la iglesia cristiana con el jefe de la iglesia universal, y neutralizar al mismo tiempo las intrigas de España, bastante poderosas para haber conseguido inclinar de su lado esta grande influencia. Mientras Cienfuegos negociaba sobre

el destino de la iglesia chilena y sobre sus pretensiones al concordato americano, hecho en otro tiempo en favor del rey de España, los publicistas de Santiago empezaron á discutir cuestiones de la mas alta importancia. Se escribió sobre la tolerancia relijiosa, sobre ciertos abusos de los curas, y sobre la reforma de los conventos de frailes de diversas congregaciones : cuestiones que nunca habia habido atrevimiento bastante para abordar y demasiado nuevas para haber sido apreciadas y sostenidas.

Pero en lo que mas brilló el gobierno de O'Higgins fué como poder militar, y. bajo este punto de vista y el de los resultados de sus grandes empresas, este poder llegó á ser el preponderante, á consecuencia de algunas grandes crisis de las repúblicas hispano-americanas. Diputados de Méjico y de Colombia fueron en momentos de apuro á solicitar su proteccion. Buenos-Aires, que lo habia hecho todo por Chile, le debió tambien algunos auxilios, y elevados personajes de Europa, sabedores de sus buenos servicios, no cesaron de alentarle en sus cartas y por medio de escritos. Por entonces, diferentes gobiernos, cuyos paises disfrutaban completa tranquilidad, deseando tener relaciones amistosas y comerciales con Chile, favorecieron, sino oficial al menos secretamente, el comercio de sus súbditos; y el rey de Suecia, adelantándose á las intenciones de la nacion francesa, entonces sometida á los protocolos de la Santa Alianza, le ofreció encargarse á sus espensas de la instruccion de una docena de jóvenes chilenos, que siguiesen los cursos de mineralojia para que mas tarde pudieran sus ricos paises aprovechar tan útiles conocimientos.

Todo pues, favoreció los deseos y buenas intenciones de O'Higgins. Desgraciadamente la civilizacion no consiente ni la monotonía, ni una marcha jeométrica y

« AnteriorContinuar »