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INTRODUCCION. .

NIHIL DESPERANDUM.

Problema del libre arbitrio.—Influencias fïsicas.—Influencias sociales.— '.[‘estimonio de la conciencia.—Confirmacion de la esperiencia.—Teoría verdadera. de la participacion humana. en la direccion de los sucesos.—Doctrihas sobre el particular de los sostenedores dela revolu— cion de la. independencia hispano—americana.—Ejemplo de Camilo llenríquez.—Objeto de esta obra.

I.

¿El hombre tiene una influencia personal i directa, mas o ménos grande, en la realizacion de su propio destino; o‘bien está sujeto a ejecutar un movimiento determinado por leyes fija's e invariables?

¿Es una voluntad dotada del libre arbitrio, o una

fuerza sometida a evoluciones regladas de que no puede prescindir? ¿La virtud i el vicio son actos imputables al individuo; o se producen en el mundo moral, como la. azúcar i el vitriolo en elmundo físico, segun la osada comparacion de un cé1ebre escritor moderno‘?

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Es este un interesante i elevado problema que ha sido planteado desde los tiempos mas remotos, icuya discusion se halla todavía abierta.

Como se comprenderá fácilmente, la cuestion propuesta se refiere, tanto al individuo, como a la sociedad o conjunto de individuos.

¿Las naciones son impulsadas a un progreso mas 0 ménos rápido por el jenio de ciertos hombres superiores, i la sensatez i enerjia de la mayoría de sus ciudadanos; o bien obedecen solo al imperio de leyes constantes i fatales?

¿La vida del jénero humano, ya bastante larga, nos hace asistir al bello espectáculo del empeño, a veces feliz, a veces desgraciado, del hombre, para mejorar su condicion en la tierra; o bien se limita a descubrir ante nuestra vista asombrada el imponente movimiento de un gran número de fuerzas portentosas i distintas que llevan a cabo una evolucion cuyo oríjen i cuyo término nos son completamente desconocidos?

¿Podría decirse con toda propiedad que la historia es la física de la sociedad; i que la física es la historia de la naturaleza?

¿No habría ninguna diferencia esencial entre los dos jéneros de hechos a que se refieren esas dos ciencias?

Preciso es confesar que muchos lo creen así; i que semejante opinion no es moderna.

Puede notarse aun que en los últimos años esta doctrina sostenida por eminentes pensadores ha adquirido prestijio, i ha aumentado el número de sus adeptos.

Se ha intentado demostrar con todos los recursos de la mas vigorosa dialéctica,i con todos los atractivos de la mas brillante fantasía, que el individuo en particular i la sociedad en jeneral son goberna

dos por leyes enteramente análogas a aquellas por las cuales son rejidos los fenómenos del mundo material. ‘

El libre arbitrio es una pura ilusion.

La aptitud de las naciones para llegar al fin que les parezca mas apetecible, una patraña desmentida por la esperiencia

II..

Los‘ individuos i los pueblos, segun. los pensado—res a que aludo, obedecen a dos clases de influen—

cias que fijan irremediablemente su; marchai su destino.

Esas influencias son: o físicas, o sociales.

Pertenecen a. la primera de estas categorías: el clima, la calidad del suelo, el aspectode la. natura—' leza. '

Cada comarca, segun su posicion jéográfica i. su

constitucion jeolójica, es propia para tal especie

de civilizacion, como lo es para tal especie de vejetacion.

El frio, el calor, la abundancia iescasez. de la llu— vía, los meteoros, los terremotos, la proximidad del mar, la existencia de rios caudalosos o de estensas i enmarañadas selvas, las montañas, los llanos, la cantidad i la calidad de las producciones naturales forman los principales elementos de la historia de las naciones.

Segun los sostene&oresde este sistema, los act0—

res verdaderos del gran drama social en el teatro

de la tierra son, no los individuos del linaje humano, emperadores, pontífices, tribunos, filósofos, sacerdotes, caudillos, hombres de la guerra, de la ciencia, de la industria, sino las fuerzas del universo, por las cuales se encuentra completamente avasa— llad0 aquel que se habia imajinado ser el rei dela creacion.

El hombre ha dejado de ser una persona dotada del pensamiento que puede concebir lo que mas convenga a la consecucion de su bien, i de la vOluntad que puede ejecutarlo, i por eso superior a la poderosa naturaleza física que puede abrumarle; i ha pasado a ser simplemente una caña mui frájil, i ademas despojada de toda la grandeza divina que erroneamente se le habia atribuido.

El rei de la creacion ha sido tambien depuesto como tantos otros reyes.

Muchos creian, verbigracia, que la organizacion social de la India era debida a los sacerdotes de Brahama i de Buda; la del Ejipto, a los Faraones; la de Méjico, a los emperadores aztecas; la del Perú,‘ a los incas.

Si hemos de aceptar la teoría de las influencias físicas, parece que esta era una gravísima equivocacion. . La organizacion social de la India es debida al arroz; la del Ejipto, al dáfcil; la de Méjico i el Perú, al maíz.

La demostraicion de ello es mui sencilla, casi matemática.

En toda sociedad un número determinado de individuos dotados de mayor intelijencia i actividad acumula en su provecho una suma de riquezas i de elementos de dominacion mas considerable, que los otros miembros de la misma asociacion.

La supremacía de la primera de estas clases sobre la otra es tanto mas absoluta, cuanto los subordinados son mas numerosos, i se ven por consiguiente forzados a pedir ménos precio por su trabajo.

No hai producciones mas abundantes i mas fáciles de obtener, que el arroz, el dátili el maíz.

Miéntras mas abundantei mas adecuado a las circunstancias del clima es el alimento, como lo es el que se saca de las tres plantas enumeradas, mas se multiplica la poblac‘ion.

Miéntras mas numerosa es la poblacion, por una

‘lei económica mui conocida, mas baratos son los sa

larios.

Miéntras mas baratos son lbs salarios, mas se enriquecen i enaltecen las clases directoras de la sociedad, i mas se empobrecen iabaten los proletanos.

De tales antecedentes, resultaron necesariamente en la India, en el Ejipto, en Méjico, en el Perú, la

organizacion de las castas i todas sus consecuencias.

El arroz, el dátil, el maíz pudieron respectiva.— mente en aquellos antiguos imperios mas que el hombre, cuyas institucionesi cuyas obras fueron dirijidas por la naturaleza de aquellas producciones.

Los ejemplos del poder de las influencias físicas análogos al precedente, que se citan, son tan variados, como numerosos; pero siendo todos mui conooídos, basta el mencionado para dar idea de los medios de demostracion que se emplean en favor de esta teoría.

)

III,

Si el individuo i la sociedad se hallan sujetos al imperio de las fuerzas materiales, no lo están mé‘ nos, segun se dice, al influjo tambien irresistible de los elementos sociales que se han ido creando iconobinando en una larga serie de años.

Los dogmas relijiosos ipolitieos, las creencias de

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