Imágenes de páginas
PDF
EPUB

y el trabajo de separarlo de las matas, que me representan serles bastante.

Para la presente cosecha he hablado días ha con algunos cosecheros, y tratándoles de tal beneficio han quedado conmigo verificarlo y su producido pienso remitir á esa superioridad para hacer constar que el tabaco de esta provincia es de superior calidad, de buen gusto, de buena fortaleza y por consiguiente de duración, no obstante lo es con el que se le ha dado siempre.

También he advertido que entre los labradores hay unos mejores que otros para el prolijo beneficio del tabaco, como llevo dicho á V. S., pero esto consiste, por experiencia que tengo, en que dejan las matas con más número de hojas, cuyo vicio y fertilidad se comunica en todas; y los que las dejan con pocas cogen el tabaco más grueso y de más consistencia, de manera que dos hojas de éstas pesan como tres de aquéllas, como así lo he reconocido por algunos labradores. Este exceso de dejar criar tanta hoja á la mata proviene del interés que les mueve á acopiar porción de tabaco, sin conocimiento de la diferencia que hay de coger uno sencillo y otro doble, del que les resulta mayor peso sin conocerlo.

Finalmente, señor, ninguno con más propiedad que mi antecesor Don Juan de Zavala puede hablar de las circunstancias de esta provincia por todos asuntos y especialmente por lo que conduce á la renta del tabaco, pues me consta que adquirió mucho conocimiento por medio de distintas juntas de cosecheros que hizo durante se mantuvo en este empleo, especulando y registrando los más eficaces arbitrios conducentes al mejor servicio, á costa de un infatigable trabajo. Es cuanto debo decir á V. S. sobre el particular de su superior orden; cuya importante vida pido á Dios felicite por muchos años. Administración de tabacos de Costa Rica, y Villa Nueva, 12 de diciembre de I786.=B. L. M. de V. S. su más rendido y seguro servidor=Manuel Josef de Zea=Muy Ilustre Señor Presidente Gobernador y Capitán General Don Josef Estachería.

Señor Director General=El contador de la renta, enterado de lo que se solicita por la superioridad en el oficio que antecede, hace presente á Vmd. que por no constar en las correspondencias respectivas á Costa Rica y Nicaragua el tiempo fijo que en sus viajes han tardado los barcos que últimamente han conducido tabacos desde Punta de Arenas al Realejo, con lo demás que la misma superioridad previene en dicho oficio, no puede dar el contador las noticias que se le piden por medio del Estado que en el mismo oficio se le encarga, pero lo hará extractando sustancialmente los capítulos que en las nominanadas correspondencias tratan de la materia en la forma siguiente: Según aviso que el factor de Granada dió á esta Dirección en oficio de 23 de junio último, se hizo á la vela el paquebot de Don Máximo Domingo de Zeleta en el puerto del Realejo, para el de Punta de Arenas, el 26 de mayo anterior, á recibir la primera carga, y llegó á su destino de 7 al 9 del citado junio, según se percibe del oficio que en 12 de julio inmediato pasó el factor de Costa Rica á esta Dirección, en el que participa le escribió el capitán del mismo paquebot, con fecha del 9 del mismo, desde Punta de Arenas, dándole noticia de su llegada; y aunque no le dice el día en que ésta se verificó, se viene en conocimiento de haberse hecho el viaje como en quinze días.

Aunque remitió el factor de Costa Rica el conocimiento respectivo á las mil cuatrocientas y dos petacas que dicho capitán recibió en Punta de Arenas, no avisa el día en que se hizo á la vela su paquebot; pero habiéndose extendido dicho documento en 30 del nominado junio, que es regular fuese al siguiente día ó á los dos de haberse concluido el embarque de toda la carga, y siendo muy verosímil pasasen otros dos días ínterin se bastimentaban y pusiesen el buque en facha, viene á resultar se haría éste á la vela para el Realejo como el día 2 de julio; y para averiguar el de su arribo (1), respecto á que no hay constancia en esta Contaduría, parecen muy prudentes estas reflexiones. El reconocimiento de dichas petacas trajo de fecha 31 del mismo julio, siendo natural se finalizara el día antes. La descarga y prolija inspección de este tabaco, por haber llegado averiadas algunas petacas, teniendo en consideración la distancia que hay desde aquel fondeadero hasta la

(1) Llegó el día 19 de julio del año próximo pasado.=Eceta.

población, vendría á durar por un moderado cómputo de doce á catorce días; luego se viene en conocimiento de que la navegación se haría en quince días, con diferencia cuando más de uno ó dos.

No obstante á haber noticias en esta contaduría de que el citado paquebot vino á salir del Realejo para Puuta de Arenas por la segunda carga en principios de octubre, habiéndose estado carenando en este intermedio, no consta ni se puede congeturar el día de la llegada á su destino de Punta de Arenas, sucediendo lo mismo en cuanto á la salida de allí con la segunda carga, aunque se sabe por carta de aquel factor, su fecha 12 de diciembre próximo pasado, haberse hecho á la vela con mil trescientas cuarenta petacas antes del día 8 del mismo, en que despachó otro buque con igual cargazón al propio Realejo, sin que por las expuestas razones pueda esta contaduría dar otras noticias en cuanto á este segundo viaje (1), ínterin no escriban los factores de Nicaragua y Costa Rica comunicando otras que den más luz, como lo verifican al remitir los conocimientos de recibo y reconocimientos de entrega; y aunque en sentir del exponente es natural se hayan recibido días hace en el Realejo las nominadas mil trescientas cuarenta petacas del segundo viaje del paquebot, no es de estrañar se carezca aquí de esta noticia en virtud de que aquel factor nunca da aviso hasta que se forme el correspondiente cargo, que se verifica después de preceder el reconocimiento y demás formalidades que son anexas, y cuyas noticias suelen llegar aquí como al mes y medio del arribo de los barcos al Realejo.

Por oficio del factor de Costa Rica, fecho en 12 de octubre, consta haberse hecho á la vela el 9 del mismo en Punta de Arenas el barquito canoa de Don Agustín de Gana, vecino de Panamá, con doscientas cuarenta y ocho petacas que condujo al citado Realejo. Y no habiendo tampoco constancia en esta contaduría del día fijo de su arribo (2), hará el exponente para averiguarlo, siguiendo la antecedente idea, las reflexiones que le parezcan del caso.

(1) Lo completó llegando al Realejo el día 17 de ñoviembre.= Eceta.

(2) Lo fué el 28 de octubre.=Eceta.

El reconocimiento de este tabaco se extendió en 31 del mismo octubre, siendo verosímil se finalizase el 30. Excluyanse los siete ú ocho días que regularmente pasarían desde el arribo hasta la conclusión del reconocimiento y resultará haber fondeado el 21 ó el 22, y por consiguiente se vendrá en conocimiento de que con corta diferencia se haría el viaje en catorce ó diez y seis días.

No habiéndosele dado á Vmd. noticia alguna del día en que salió del Realejo el dicho barquito canoa en busca de la segunda carga para Punta de Arenas, ni menos de el de su llegada á este último puerto, no halla el exponente qué decir en el particular; pues aunque el factor de Costa Rica escribe con fecha de 12 de diciembre próximo había determinado despachar el barquito por segunda vez con doscientas sesenta petacas y que contemplaba se haría éste á la vela el 8 del mismo, no se extendió á más en el asunto, ni se hizo á la vela dicho día (1), según aparece de una certificación dada por el alcalde mayor de Suchitepeque, quien en virtud de haber fondeado el nominado barquito cerca del parage nombrado Chopán, en las costas de su jurisdicción, en solicitud de práctico, y á donde sin duda vino á recalar por haber errado el rumbo su capitán y piloto (2), determinó se reconociesen los papeles y cartas que venían á su bordo, entre las cuales halló dos escritas en Cartago el mismo día 8; y siendo constante que dista Punta de Arenas de aquella ciudad como treinta leguas, visto esto no pudo hacerse á la vela este día.

Los fletes de las tres mil cincuenta petacas que en los cuatro viajes citados vienen á transportar dichos dos buques, están ajustados á razón de veinte y ocho reales cada una, siendo las averías de cuenta de los conductores.

En cuanto á los ochocientos quintales de tabaco que el nominado Gana contrató en Panamá conducir de su cuenta y riesgo á aquella Administración General desde la de Costa Rica, lo que consta en esta Contaduría es lo siguiente:

(1) Se hizo á la vela á mediado de diciembre.=Eceta.

(2) Dijo el capitán maestre y piloto Isidro Arguello, preguntado judicialmente sobre la causa de dicha arribada, que no la sabía y se hallaba confundido y se había engañado en su navegación con los volcanes de Quezaltenango.=Eceta.

Por orden de esta superioridad se entregaron en octubre de 81 por el gobernador de Costa Rica al apoderado de Gana trescientos quintales para que se condujesen, según lo oyó decir el contador allí, en el barquito citado. En setiembre de 84 remitió el que expone, hallándose de factor en el propio Costa Rica, doscientos treinta y seis quintales cincuenta y cuatro libras en la propia embarcación de Gana. Y últimamente se ordenó que en iguales términos y en la misma embarcación se remitiesen los doscientos sesenta y tres quintales y seis libras que faltaban para el completo de los anunciados ochocientos quintales, cuya última conducción aun no se ha verificado por hallarse actualmente el buque que los ha de llevar ocupado en el transporte de las petacas que de Punta de Arenas se están conduciendo al Realejo.

Tampoco aparece noticia alguna en esta Contaduría del tiempo en que el nominado barquito canoa hizo estos dos viajes á Panamá, pero según la distancia que al contador le consta hay de uno á otro puerto y las circunstancias de su navegación, juzga vendría á dilatarse en cada viaje de doce á quince días.

Por lo que puede importar no omite el exponente hacer presente se tenga á la vista la propuesta que el apoderado del mencionado Gana y el capitán de su barquito tienen hecha á Vmd. por conducto del factor de Costa Rica, y en la que sustancialmente se vienen obligando á hacer anualmente de siete á ocho viajes con tabacos desde Punta de Arenas al Realejo con el sobre dicho barquito y con calidad de que se les paguen los mismos fletes que en la actualidad se están abonando, que son los que el Contador lleva mencionados.

El paquebot citado es de ciento y cincuenta toneladas y el barquito canoa como de treinta escasas; por cuya razón el primero carga de mil cuatrocientas á mil quinientas petacas de tabaco de las de á quintal neto, y el segundo de doscientas sesenta á doscientas y setenta. Que es cuanto sin faltar en nada á la verdad y á presencia de las indicadas correspondencias puede exponer el contador, certificándolo en debida forma. Contaduría de la renta, 26 de enero de I786.=Juan de Zavala.

[ocr errors]
« AnteriorContinuar »