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Sombreros y otras vagatelas que arrebatan la afición de estos miserables.

De que resulta que los Misioneros no pueden ofrecer estas cosas á los Gentiles para aliciente de su comunicación, como que ellos las adquieren por otra mano; y si alguno, movido de las eficaces persuasiones, determina venirse de las Parcialidades á los Pueblos, se lo impiden los otros como sucedió este año, que habiendo reducido el P. Fr. Francisco Echevarría diez de estos Infieles que se venían gustosos á Guadalupe, salieron al Camino los rebeldes y se los quitaron dejándole solamente un Christiano que reconquistó esta vez.

Los Talamancas, que se nombran también Biseytas, siempre han mostrado su dura cerviz al yugo suave de la Christiandad,aunque á veces profieren algunas palabras que al parecer dejan esperanzas de su conversión, pero vanas en efecto y que la esperiencia ha enseñado que no nacen del Corazón, conjeturándose de aquí que estos Indios necesitan ser compelidos á la manera de aquellos rebeldes que refiere S.n Lucas en el Cap.° 14 de su Evangelio.

Persuade esto un hecho acontecido por los años pasados de 1742 y 1743, en los que hizo algunas entradas con gente y armas el Maestre de Campo Don Francisco Fernández de la Pastora, Gobernador de Costa Rica, logrando sacar suficiente número de Indios para formar el pueblo de los Tres Ríos, distante tres leguas de aquella Ciudad, los que catequizaron los Misioneros de este Colegio hasta ponerlos capaces de ser gobernados por los ordinarios eclesiásticos, como se verificó; notándose que en la primera entrada sacó 123 personas de ambos sexos y en la segunda 314, de los cuales solamente 144 salieron forzados y los restantes voluntarios.

De suerte que casi en valde se cansarán los Misioneros, por que no están los Indios en estado de oir con docilidad y reverencia las verdades Católicas que deben moverlos á dejar sus irracionables costumbres, si no son obligados á ponerse en civilidad por una fuerza que los conduzca á esperimentar las ventajas que les resultan de su conversión, pues aunque al principio saldrán temerosos, después perseverarán voluntarios en los Pueblos, reconociendo el beneficio que se les dispensó por medio de la coacción.

Fundado en estos principios y en vuestra R.1 Cédula de 19 de Noviembre de 1787 que habla del asunto, procedió vuestro Presidente D.n José Domás y Valle á librar sus Despachos el año pasado de 1794, á efecto de que los Gobernadores de Costa Rica y Comayagua franquearan los ausilios oportunos para verificar las entradas á las Parcialidades Gentiles, á la manera que lo practicó el citado Maestre de Campo D.n Fran.co Fern.z de la Pastora; pero las actuales circunstancias de la Guerra no han permitido la execución de aquellas saludables providencias, como todo consta del expediente instruido con vista del Fiscal de vuestra R.1 Aud.a

Y es cuanto por ahora se ofrece informar á V. M., cuya C. R. P. guarde Dios los muchos años que la Christiandad ha menester. Nueva Guat.a, 3 de Noviembre de 1797.= Señor=Fr. Fran.co Reygada.

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Carta del gobernador D. Tomás de Acosta á S. M. sobre la conveniencia de enviar tabaco de Costa Rica á los reinos del Perú y Chile.—Año de 1798 (0.

Señor=El Gobernador de la Provincia de Costa Rica en el Reyno de Guatemala, lleno de celo por el bien de S. M. y alivio de sus vasallos, llega á los Reales pies de V. M. y con todo rendimiento dice que desde que tomó posesión de este Gobierno en Abril del año próximo pasado se dedicó á examinar con atención las inclinaciones, conducta y ocupaciones de estos vecinos é igualmente el estado actual de esta Provincia, y ha encontrado con ellos inclinaciones rectas, conducta arreglada, laboriosos en la agricultura, pero ve con bastante dolor que el estado presente de la Provincia es el más mísero y decaído, desmereciendo hoy el nombre que se le puso en su Conquista por la feracidad de su suelo, saludable clima y abundantes riquezas que encierra en sus entrañas.

Esta Provincia, Señor, se halla en tan miserable estado que tal vez no tiene igual en toda la Monarquía, sin que pueda atribuirse esta decadencia á otra causa que á la falta de Comercio y ésta á las repetidas incursiones que desde el siglo pasado ha padecido de los Indios Bárbaros de las Naciones Moscos y Zambos, ya por sí solos, ya con coperaciones de los Yngleses, tanto en tiempo de Paz como en el de Guerra con la Gran Bretaña, habiéndose experimentado estos desgraciados eventos en el Puerto y Valle de Matina situado en la Costa del Norte de la misma Provincia, único terreno conocido para el cultibo del Cacao, cuyo solo ramo de Comercio sostenía á estos vasallos, los cuales, por los desastres insinuados, abandonaron unos sus haciendas en aquel Valle, y otros por este temor han descuidado el trabajo de las pocas que existen.

(1) Archivo General de Indias.—Estante 101, cajón 6, legajo 15.

Cortado aquel ramo de que estaban asidas las principales familias para subsistir y las de las clases inferiores para sustentarse con el trabajo que les proporcionaban aquéllas, les quedaba todavía á estos desvalidos vasallos el auxilio de sembrar Tabacos, que produce con abundancia y exelencia su fértil Patria, y compraba un asentista á cuantos se dedicaban á este cultibo á los precios y bajo las condiciones y circunstancias que expresa el documento adjunto número primero, dado por el Alférez Real de este Ayuntamiento; y como en aquel tiempo era libre á todos la Siembra del Tabaco, estos laboriosos Vasallos encontraban su utilidad en aquel cultibo, no siéndoles permitido vender su fruto á otro que al asentista, bajo graves penas, mediante lo cual no se careció jamás de Tabaco para el surtimiento de las Tercenas de su cargo; y como eran muchos los Sembradores é ilimitada la Siembra, no compraba el Asentista sino del mejor para su cumplimiento.

Por este método continuó la Siembra y salida de los Tabacos de esta Provincia para los demás de este Reino, desde el año de mil setecientos sesenta y ocho hasta el de mil setecientos ochenta y uno que vino Don Manuel Galisteo con órdenes Superiores á entablar las Siembras por cuenta de este ramo, sobre cuyo particular no expongo á V. M. los perjuicios que se le irrogaron, por no ser difuso ni separarme del obgeto que me guía; sin embargo diré que ni á V. M. ni á sus vasallos produjo este nuevo plan las ventajas que el antiguo, como se advierte del papel número primero, pues aunque no se limitaba en tiempo de Galisteo ni el número de Agricultores ni el de plantas de Tabaco que cada uno debía sembrar, como sucede hoy, con todo se minoró mucho la exportación y empezaron á sentir estos Vasallos el peso de la miseria. Ksta fué excesiva desde el año de mil setecientos noventa y dos, en el que sin consultar la voluntad de V. M., sus Reales intereses ni el bien de sus vasallos, se mandó suprimir casi del todo la siembra de Tabaco en esta desgraciada Provincia, cuya suma indigencia obligó á D.n José Bázquez Téllez, mi antecesor en este Gobierno, á representarlo á V. M. en seis de Septiembre de dicho, y su paternal benigno corazón se dignó resolver en el de noventa y cinco que se repusiese la Siembra sobre el pie que estaba antes de la violenta

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