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ESPAÑA SAGRADA, ""

CONTINUADA

POR

LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.

TOMO XLVII.

TRATADO LXXXV.

DE LA SANTA IGLESIA DE LÉRIDA EN SU ESTADO MODERNO.

SU AUTOR

EL DOCTOR DON PEDRO SAINZ DE BARANDA,
Presbilero , Individuo de Número de la Academia, su Bibliotecario y Archivero,
Correspondiente de la Imperial de Ciencias de Viena y de la de Buenas Letras de

Barcelona, y Bibliotecario de la Universidad Literaria de esta Córle.

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· MADRID:
IMPRENTA DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA,

A CARGO DE P. CELESTINO G. ALVAREZ, CALLE DE S. VICENTE RUA, NOM. 71.

1850.

a obra , sine

Academia 47 del mism

Estaba impriiniéndose el tomo XLVI de la España Sagrada cuando ocurrió la exclaustracion de los religiosos de Madrid. El P. Maestro Fr. José de la Canal, que habia previsto este suceso. se anticipó á dar pasos encaminados á asegurar la continuacion de aquella obra importante y conservar los escasos restos de la biblioteca del P. Florez que no habian perecido en la guerra de la Independencia. Mediado el año de 1835 acudió al Gobierno de S. M. con ese objeto, y su esposicion fué remitida de Real orden a nuestra Academia de la Historia en 5 de setiembre, para que propusiese no solo los medios de continuar dicha obra, sino de conservar los preciosos documentos que le estan destinados. La Academia miró este asunto con todo el interés que correspondia , y en 17 del mismo mes contestó recomendando la continuacion de « una obra , decia, que se ha he»cho clásica en su género, y como tal disfruta de una estima»cion europea. Por ella , añadia , se han dado á conocer varios v Cronicones y muchos otros documentos hasta entonces obscu»recidos y olvidados, que han ilustrado la historia de España, ono solo en la parte eclesiástica , que fué su principal intento, »sino tambien en la civil y general, singularmente en las épo»cas de la edad media, que era la menos averiguada por nues»tros otros historiadores.» En seguida se ofrecia á custodiar la biblioteca del Maestro Florez, en caso de que fuese suprimida la comunidad de S. Felipe el Real, donde estaba depositada; y respecto de la continuacion de la obra concluia diciendo, que para cuando llegase á faltar su digno continuador, « parecia o que la Academia estaba en el caso de merecer la confianza vde proponer al Gobierno uno de sus individuos, aquel que »por su saber y sus circunstancias reuniese la capacidad y la

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» posibilidad de dedicarse mas de lleno a esas especiales lareas.»

Cuando la Academia se habia dirigido ya al R. P. Provincial de los Agustinos con el objeto de adoptar los medios convenientes para la conservacion futura de la biblioteca del Maestro Florez, como el Gobierno la habia encargado en 6 de noviembre siguiente, ocurrió la exclaustracion de los religiosos de Madrid en 18 de enero de 1836. A vista de este suceso redobló su celo la Academia, dirigiéndose á S. M. en. 24 del mismo mes para repetir lo expresado en su anterior informe; y en cumplimiento de lo que dispuso S. M. trasladó a su habitacion la mencionada biblioteca en calidad de depósito. Pero todavia eslaba sin resolverse el otro estremo de su exposicion, y con este motivo acordó dirigirse nuevamente á S. M. repitiendo su propuesta anterior y comprometiéndose á ejercer sobre la em. presa igual inspeccion que hasta entonces el Definitorio provincial de la orden Agustiniana, á franquearla el depósito de noticias y documentos que posee, y á concurrir á su mayor perfeccion con las luces y talentos de sus individuos, asi de dentro como de fuera de la corte. Decia tambien que «conti. » nuando el Gobierno á la empresa la corta pension que disfru»ta al presente, con ella y el escaso producto de la venta de »sus libros, alenderá como hasta aqui á los gastos de viages, »impresiones y copias de documentos; y si la experiencia acre»dilase no ser suficientes, no dudaba que entonces S, M, se vdignará ampliarlos hasta donde sea necesario, asi como agre»gar algun auxiliar cuando el continuador lo necesitare , como .»se ha hecho cuando lo han pedido sus antecesores, conce»diéndoselo con las exenciones correspondientes y las conside»raciones debidas á sų trabajo, para que sin distraerse á otros »objetos se dediquen exclusivamente á este.» No dió lugar á esta comunicacion el haber recibido la Academia una Real orden de 30 de junio, mandándola continuar la España Sagrada y ponerla desde luego al cuidado del P. Canal durante su vida. Con gusto nos hemos detenido en referir todos estos pasos dados por la Academia para hacer público su interés hacia una obra que tan justamente le merece.

del tomo XLVI y empezó á trabajar el siguiente para conducir hasta nuestros dias la historia de la Santa Iglesia de Lérida. Aprovechando los materiales que habia recogido en su viage á aquella ciudad en 1833, y los documentos que le habia proporcionado la fina amistad y el ilustrado celo del respetable Archivero de la Corona de Aragon Don Próspero de Bofarull, escribió el. Episcopologio ; y lo relativo á Concilios, disciplina y Universidad. Pero sus años eran muchos y muy graves sus achaques: echaba de menos el silencio del claustro y la quietud de la celda , y ya no trabajaba rodeado de sus libros; cir. cunstancia que la Academia habia considerado como muy prin. cipal para continuar la obra , y por eso en sus comunicaciones al Gobierno de S. M. siempre habia hecho ver la conveniencia de que el continuador tuviese habilacion en su edificio. Abrumado , pues, con el trabajo el Maestro Canal no adelantó mas el tomo XLVII, y dándole por concluido escribió el prólogo correspondiente. "En él daba cuenta de los medios por donde la Academia habia recogido la biblioteca del P. Florez y encargádose de la continuacion de la España Sagrada: hacia mérito de los materiales que le habian servido para componer este lomo, se disculpaba de no haber dado cabida en él, como correspon- dia, á los Santos, Colegiatas , Monasterios , Conventos y Seminario conciliar del obispado de Lérida: y persuadido de que seria esta la última de sus tareas literarias, concluia con las paJabras tan sabidas de la Eneida : hic ... crestus artemque repono. El considerable atraso de seis años con que cobraba su corta pension el benemerito continuador de esta obra tan im. portante y acreditada , le impidió dar a la prensa el último fruto de sus vigilias ; pero sirvió para que tal vez salga á luz algun tanto mejorado. La modestia del autor hizo que nos le diese á reconocer como a persona que no se desdeñaba de honrar con su confianza, y no pudimos menos de decirle que le hallábamos escaso de noticias en los artículos que incluia , ademas de ser muy reparable la falta de los omitidos. Mas, á todo esto contéstaba que el remediarlo era una empresa superior á sus cansa

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