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millones de hombres que aniquilaron en el continente i en las islas de ámbas Américas. En la actual revolucion se han expuesto a los ojos del público aquellos horrendos monumentos de bárbara atrocidad. Pueden verse en los periódicos de Buenos Aires, en la Aurora de Chile, en los diarios de las cortes, i en muchos papeles impresos en Lóndres. En la Aurora se halla el vaticinio del venerable obispo Las Casas de la total ruina de la España en castigo de las atrocidades cometidas en todos estos paises desarmados e inocentes. Habia pues de llegar el tremendo dia de las venganzas. Todas las repúblicas, i todos los tronos han comparecido tarde o temprano delante del tribunal del Juez Supremo. Los imperios mas poderosos i formidables han desaparecido de la faz de la tierra; las naciones han sido exterminadas, han perdido hasta el nombre, cuando sus delitos han llenado la balanza, o cuando llega cierto periodo señalado. Léjos la España en sus últimas amarguras, i herida con tantas plagas, de dar señales de arrepentimiento, solo las ha dado de obstinacion e impenitencia. En la revolucion de América ha vertido torrentes de sangre. Los últimos momentos i agonias de su odiosa dominacion, sus últimos esfuerzos por sostener sus usurpaciones, se han señalado con hechos mui atroces en Méjico, Caracas, Quito, Potosí etc. Las violentas medidas de bárbara ferocidad adoptadas contra las Américas por los nuevos gobiernos españoles, prueban bien que el espíritu de opresion i tiranía es comuna toda aquella nacion, i que sus delitos son nacionales. No se ha armado contra nosotros un Felipe II. sino la rejencia i las cortes de Cádiz, esto es, un poder ejecutivo i un congreso nacional. Al paso que pelean por la libertad en Europa, intentan eternizar la esclavitud en

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las Américas. Maldicen la crueldad del emperador de los franceses, i ellos han sido en el Alto Perú, en Méjico, Caracas i Quito aun mas feroces. Ellos han hecho creibles i han reproducido los horrores de la conquista. Su conducta ha sido inspirada no por la lealtad en favor de un trono que ha caido para siempre, sino por las pasiones infernales i sordidas, la soberbia, el odio, la codicia. Solo en un rapto de locura i furor pueden los restos infelices de aquel pueblo concebir la idea de volver a elevar un trono, que está bajo el enorme peso de un poder colosal. Constantes en sus miras de violencia e injusticia aquellos gobiernos, se erijen en soberanos de las Américas a pesar de sus reclamaciones, les dictan leyes desentendiéndose de que les disputan la autoridad, conservan en su nueva constitucion el plan antiguo de opresion i desórden, i decretan contra ellas invasionos, muertes e infamias. En vista de esto sus tropas invasoras no son, o no se dicen ejércitos reales, sino ejércitos de gobiernos intrusos, o de un complot de tiranos. No obstante, ellos se atreven a mirar al cielo, i proclaman que la Providencia los favorece. Impiedad contra la justicia del Ser Supremo. La Providencia no puede bendecir a la injusticia i tiranía. Nosotros, sí, tenemos derecho para invocarla, i ella se ha declarado en favor nuestro: no podemos negarlo sin ingratitud. Mil veces la inesperiencia, la excesiva confianza, la falta de prevision i de política, los defectos personales, han conducido al borde de su ruina a las provincias revolucionadas; pero Dios las ha salvado. Oh! que la relijion, la justicia, la beneficencia i las sanas intenciones nos aseguren la continuacion de sus misericordias. La justicia de nuestra causa es palpable, i solo podria perderse por nuestros delitos. Pueblos i caudillos de los pueblos en tan memorable periodo! no deshonreis la sublime i bellísima causa de la libertad. Vais a influir poderosamente sobre la suerte actual i futura de la especie humana: mostrad al mundo que la libertad no es para los pueblos un peso intolerable, i que pueden ser libres sin atraer sobre sí nuevos infortunios. ¿Quién numerará los males causados por la mal conducida revolucion de Francia? El jeneral desmayo que inspiró aquella serie de acontecimientos melancólicos, fué igual a las esperanzas que se habian concebido de la libertad universal. Un jacobinismo diabólico, una inquietud facciosa, una inmoralidad sin límites, hicieron abortar los planes mas hermosos.

(Del mismo.)

ILUSTRACION ARAUCANA SACADA DE LOS ARCANOS DE LA
RAZON.

Mártes 7 de Setiembre.

3. la libertad del hombre hereditaria del primer tronco humano, forjó la malicia de los tiranos cadenas para atarnos i reducirnos a la mas áspera esclavitud. Todas las causas en el mundo tienen una causa primaria: asi la lei natural es madre de todas las leyes positivas, i la democrácia de todos los gobiernos establecidos en el globo. El autor de la naturaleza grabó en el corazon de los hombres—lo que no quiero para no quiero para mis semejantes; estos son los deberes mas sagrados de la creatura racional, i todo el nacido que se aparte de estos principios es un monstruo. Mas siendo la base de mi discurso estas reflexiones, pasemos a ver cual ha sido la virtud de la Europa en venir a esclavizar a la América por medio de la fuerza, a unos pueblos libres gobernados por un congreso nacional, como la nacion araucana, trayendo por objeto la propagacion de la lei evanjélica, envolviendo lo divino con lo profano i cometiendo las atrocidades de que hace mencion el célebre Molina. Dios puso al hombre en el teatro del mundo libre, i le dijo: crescite et multiplicamini. Cristo señor nuestro autor de la lei de gracia, mui léjos de mandar a sus discípulos de que sembrasen a sangre i fuego la semilla de su lei santa, les ordenó que se apartasen luego de aquella nacion que no creyese en su lei, i que sacudiesen las zandalias para que no llevasen el polvo, ni las arenas de aquellos pueblos incrédulos. Luego todos los pasos con que se condujo la Europa en la conquista de la América son criminales; i de consiguiente la nacion esclavizada de este modo tiene derecho para sacudirse del yugo ignominioso i opresor forjando por la mas conocida malicia. Mis escasas luces, i pocos arbitrios no me permiten poner a la faz del mundo un plan interesante a mis conciudadanos: yo he deseado en esta ocasion tener la elocuencia de un Ciceron i la ciencia de un Salomon para demostrar la verdad puramente sin artificio; pero seguire a Quintiliano—majister meus est populus. Para despedazar el yugo opresor de los tiranos es preciso que hagamos de nosotros una metamórfosis, i para esto es necesario que tengamos carácter, union, amor a la virtud, i horror sempiterno al vicio. Acostumbrémosnos a pensar, dudar, convinar, i haciendo aprecio de los objetos mínimos, alcanzaremos la posesion de los de

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grande entidad. Seamos prudentes, humildes i obedientes a nuestra sábia representacion, porque faltando estos principios, nada podemos adelantar. En el gobierno republicano los pueblos son soberanos, i una vez nombrados los representantes, en ellos reside la soberanía del pueblo: les debemos obedecer, ligados estos a la constitucion nacional, teniendo el pueblo derecho de velar sobre su conducta por si faltan a la fé prometida: asi como el cuerpo representante tiene obligacion de averiguar, si el pueblo camina segun la constitucion, i cuidar de que no se desgreñe del camino de la virtud. La Europa olvidada de todos los principios morales i relijiosos, transformando la especie humana en furias sanguinarias, monstruos sedientos del aurifero metal que la naturaleza fué pródiga a crear en nuestras rejiones, en la derecha la espada i en la siniestra la cruz sujetó numerosas naciones libres a la invariable servidumbre, diciendo que Dios lo mandaba, poniendo al autor de la naturaleza por delante para cubrir sus maldades: amodelando un Dios de piedad, de bondad, de misericordia, padre de los hombres, a un Dios destructor, Dios de su jénio i de sus latrocinios. Ah! Patriotas, que tenesi la dicha de habitar el terreno mas feraz de la América, recobrad vuestros derechos, imitando en la union i en la constancia a vuestros ascendientes araucanos, cuyas cenizas reposan en la urna de la causa sagrada de la libertad. Caminemos al campo de Marte a segar los maitenes del honor, i aunque seamos mártires de la traicion, habremos logrado inmortalizar nuestro nombre en la piramide de la fama, dejando la memoria a la posteridad de que somos hombres libres, i que defendemos la causa mas justa de que nos hizo herederos la naturaleza.

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