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papeles son confusos, medítense, pues tambien está en moda la contemplacion. Si no tiro tajos i reveces, es porque están en moda los cumplimientos i las cortesías, ¡Oh Terraza! esta contemplacion i estos cumplementos me reventan. Con todo, si mis escritos son incomprensibles, esto es un robo público, porque mis escritos se venden, i debemos tener presente lo que dijo Lope de Vega de sus comedias: Pues que las paga el vulgo, es justo Hablarle en necio, para darle gusto. De lo principal no me has acusado, Terraza mio, i es de que no salí en la procesion, por estarme tomando mate. No se te ocurrió que yo era papel esencial en aquella funcion por razon de mis campanillas. Voi a satisfacer esta imputacion, que si te se escapó a tí, no se escapará a la posteridad. Para esto debes tener presente muchas cosas. Lo primero, que yo no tengo en público asiento ni lugar señalado, por la justa consideracion de que no me haga jente. Lo segundo, porque yo siempre he huido de que me tengan por caballero, a causa de que mi jénio es mui corto. Lo tercero, porque no tengo carta de ciudadanía, la cual se cree que necesito por motivo de la rebelion de mis paisanos trompetas. (") Dirás que debia ir a tu lado en calidad de individuo de cierta compañia o cofradia, a la cual tú tambien perteneces. Pero, ¡oh lejislador mio acuérdate que aquella cofradia ya murió de chavalongo ántes de dar un solo paso en este mundo. Debes tambien acordarte de lo que te he dicho varias veces, a saber, que yo detesto i aborrezco las cofradias i las juntas de muchos, porque la razon i la experiencia me han enseñado que de ellas no

(*) Alude a la insurreccion de Valdivia, su patria —El Editor.

resulta nada de provecho, sino confusion, demoras i disparates, i que en ellas hai que sufrir, no los defectos de uno solo, sino las tonteras, los intereses i las pasiones de muchos. Yo mejor quiero que me aconseje i dirija uno solo, con tal que sea de luces i de buenas intenciones. Si es difícil hallar uno bueno, menos se puede esperar de la reunion de muchos inútiles. Por esta razon ni aun quize ir con la turba detras de la primera anda, síno que me subí al cerro, i desde allí lo estuve observando todo con anteojo de larga vista. El anteojo, Terraza, es un mueble mui útil para ver las funciones sin peligro i sin incomodidad. Las preguntas que me haces en tu segunda epístola son de solucion demasiado intrincada. Lo único que puedo hacer es darte una respuesta de pie de banco a la primera, proponiéndote otra: ¿por qué lei o justicia los reyes i sus mandatarios jamas guardan los juramentos, capitulaciones i promesas que hacen a los pueblos que de nuevo subyugan, o que les han hecho alguna resistencia reclamando sus eternos i naturales derechos? En la primera revolucion de Quito capituló la nobleza, i cuando estuvo desarmada se apresaron a los principales despues de la alegria de un sarao, i en seguida se les quitó la vida atrozmente. En Caracas capitularon los patriotas, i luego los ahorcaron en cuatro horcas. La Francia cedió la Luisiana a la España, como quien cede una hacienda llena de ganado; los naturales i habitantes europeos del pais mostraron mui vivo disgusto acerca de separarse del gobierno ilustrado de Francia, i de obedecer sin consuelo al de España, tan desacreditado en todas partes; mas cedieron en fin a la necesidad, i el gobernador español se vengó cruelmente de aquella resistencia i disgusto de un pueblo desarmado, i a quien se habia prometido toda seguridad: algunos de los mas zelosos del pais perecieron en los patíbulos, otros fueron trasportados a la Habana, i murieron en sus calabozos. Por tanto, Terraza, ten entendido, que el que no tiene hombria de bien para guardar su palabra i promesas, tiene bastante inmoralidad para quebrantar i burlarse de sus juramentos. La respuesta a la segunda pregunta la hallarás en una obra que ha de publicarse, intitulada: Juicio de residencia de los Monitores: su autor J. A. R. Pero no sé cuando esta obra verá la luz, porque su autor es individuo de la sociedad de los Modorros, i es constitucion de aquella sociedad que el exámen de toda ella preceda a la publicacion de las obras de sus miembros; i este exámen no tiene cuando hacerse. Basta la falta o ausencia de un miembro para que no se haga nada en las sesiones, i se entorpezca el despacho de los asuntos. A veces se ocupa el tiempo en frioleras i pequeñeces, i se omite lo mas principal. Otras veces todo se vuelve disputas. Lo que es depender de muchos la resolucion de las cosas Uno solo de los individuos que sea pesado, locuaz, o tonto, basta para que no se haga nada, i para que si algo se hace, no sea bueno, ni a tiempo. Mucho ha perdido dicha sociedad por no resolver con prontitud: ¡ojala se enmiende que ciertamente entonces veremos obras grandes, i dignas de la alabanza del universo. El autor de dicha obra lo es tambien de una hermosa comedia, que ha enviado a imprimir a Lóndres, cuyo título es: Que despierten los Modorros i se verá si son jentes. Aguarda pues con paciencia la grande obra, buen Terraza, que ya no puede tardar, porque de todas partes se reunen socios para el exámen, i socios de alto mérito.

Entre tanto, Dios N. S. te conserve en su santa i digna guarda.—B. T. M.

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I no lo digo por mal.

Ya ves aquel sarraceno,
Que pretende con audacia
Minar los planes mas justos
I el sistema de la patria.
Él funda en nuestra modorra
La mas segura confianza
De su impunidad total.
I no lo digo por mal.

Yacía en profundo sueño La española monarquía, Dominaba la modorra Desde el trono a la cocina: De España aprendió la América A consumir noche idia En sempiterno roncar. I no lo digo por mal.

Si mirases ultrajados Los mas dignos personajes, Las canas de D. Aurelio, De Emilio, i Fausto el carácter, I el respeto de otros muchos Sujetos recomendables; Es porque durmiendo van. I no lo digo por mal.

¿Ves lanzar fuego i metralla
Aquellos dos patriotazos?
Pues estos son defensores
De los mas sarracenazos.
Ellos se empeñan por ellos,

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