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PROCLAMA DEL GOBIERNO A LOS PUEBLOS.

Viernes 18 de Febrero.

Hileros! ha llegado el momento en que desplegueis

Uvuestro heroismo. La libertad del estado está en vuestras manos. Las jeneraciones futuras hoi tienen pendiente su suerte de vosotros. Con un razgo de jenerosidad podeis hacerlas felices. La campaña ha de abrirse prontamente. El enemigo ha solicitado refuerzos, conociendo el valor, intrepidez, i pericia de nuestros invencibles guerreros. Todos sus planes i recursos seran desbaratados al momento que nuestra infantería pueda escoltarse de un competente número de caballos. ¡Hacendados! i permitireis que se pierda vuestra patria estando en vuestras manos su salvacion? ¿Mesquinareis en estas circus. tancias los que teneis para vuestro servicio? La posteridad os llenaria de ignominia i execracion, si en el mayor apuro abandonaseis vuestra patria, i renunciaceis el mas precioso bien que el autor supremo le concedió al hombre cuando le hizo libre. Conoced los peligros a que exponeis vuestros intereses, si usais de mesquindad en esta ocasion. Los lugares revolucionados, que por desgracia han sucumbido, han sido vietimas de la ambicion europea. Volved los ojos al Perú , i os 'lastimarán los recientes bechos que alli se han cometido, i continúan con crueldad. No solo castigan estos tiranos a sus contrarios con la pena terrible de muerte , a frentando a sus tiernas esposas i esclavizándolas con sus inocentes hijos, sino que oprimen a los pueblos con exacciones i contribuciones que no pueden soportar. Ninguna mayor consideracio n mereceis vosotros que esos infelices, i la suerte que ellos corren se os aguarda, si en este caso no remediais a poca costa un mal que ya esta decretado i prevenido en las pérfidas entrañas de los antiguos mandatarios. i Majistrados! a vosotros toca impresionar a todos de estas verdades. Con vuestras palabras, con vuestro ejemplo, i con cuanto esté a vuestros alcanzes debeis persuadir las grandes ventajas que logra un estado con la libertad, i que con este corto servicio hoi le adquirirá el chileno. Desmostradles sin cesar a todos esos vecinos los conflictos de la patria i la gloria inmortal que alcanzaran sus libertaderes, de cuyo nombre tambien son acredores los que concurren con sus bienes al sosten de la gran causa. Santiago Febrero 15 de 1814.

Joaquin de Echeverria. (*)

Belesillelilllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllll

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CARTA DE DIONISIO TERRAZA I REJON A SUS AMIGOS,

Sábado 19 de Febrero,

ARÍSIMOS amigos inios : por esta semana he dejado

de la mano a Cayo Horacio para tomaros a vosotros por mi cuenta. Tened un poco de paciencia , como aquel la ha tenido , i 'sufrid con resignacion mis reconvenciones, que os seran sin disputa favorables. Yo tengo que quejarme de vuestra amistad , i vosotros debeis escuchar mis quejas como nacidas de un afecto sincero , jeneroso i agraviado. (*) Gobernador Intendente de Santiago i supremo director delegado..

El Editor,

He sabido que se ha tratado por algunos de hacer una variacion en el gobierno, i que se ha dicho que yo tenia influjo e interes en ella. Ya no es la primera vez que se toina mi nombre para estas cosas, pues antes de ahora supe que se habia hecho lo mismo, i tan injusto fue entonces como lo es hoi. Yo no he sido antes, ni soi ahora , ni seré nunca del gremio de aquellos que gustan de revolver i de sacar ventajas particulares de las revoluciones: yo soi mui amigo de mi vida privada , que ciertamente me la paso mui gustosa: yo no puedo ver con satisfaccion los alborotos públicos, que son propensos a la injusticia i al desórden ; i por tanto no soi yo el hombre aparente para manejar estos bolos. Los que quieran andar en estos pasos, pueden desde luego buscar otros coriféos de jenio mas travieso que el mio, i dejarme a mi tranquilo sin tomar mi pobre nombre para cosas que nunca he pensado hacer. Yo no he querido jamas mandar a nadie, ni tengo ningun ahijado a quien acomodar en un destino de la patria ; i como estas dos cosas son las que por lo comun hacen entrar a los hombres en estas revoluciones , yo estoi por ahora libre de tomarme esa pension, i siento mucho, que cuando me estoi en mi casa escribiendo cartas a Cayo, o pensando en sacudir el polyo a otros próximos, vengan algunos diablos descomedidos a hacer que danze donde no quize danzar, Mas de todo esto yo no puedo echar la culpa a otros que a mis amigos, pues solo ellos pudieran tener mi nombre tan presente para acomodarlo en todas partes como pieza de encaje. Dispensad pues, amigos mios, que no apruebe la franqueza con que me tratais ,a i que os afeé la supercheria que usais conmigo. Os agradezco que me tengais tan presente; pero maldigo vuestra memoria, porque os acordais de mi, cuando me estuviera mejor vuestro olvido. Os suplico, finalmente, que me dejeis en paz metido en mi retiro, i que sí os quereis divertir con turbulencias, no os tomeis la pension inútil de mezclarme en ellas contra mi voluntad i mis ideas.

En el corto tiempo que contamos desde la creacion de la Junta hasta hoi, tenemos ya tantas revoluciones, que es difícil numerarlas, sin hacer de antemano un exámen a la memoria ; pero no es lo peor que sean ellas tantas, sino que todas hayan sido tan malas i de tan fatales consecuencias. Discurramos por ellas un breve rato, i veremos, como enlazándose las unas con las otras, han hecho una cadena de desgracias, cuyo último eslabon nos sirve actualmente del mayor martirio. Despues del movimiento de 18 de Setiembre de 810, de que resultó hecha la primera Junta; despues de la fatal disension de los partidos de Rosas i contrarios; despues de las ridículas desavenencias de estos i otros nuevos partidos, que se suscitaron por las elecciones de diputados, que se solicitaban como si fuesen unas grandes conveniencias; despues de los disturbios del congreso, en donde se desplegaron la animosidad, el interes, el espíritu de partido, i todas las furias del infierno; despues de estos i otros muchos sucesos desagradables, se hizo la revolucion del 4 de Setiembre de 811, en que por la primera vez rompió la fuerza los límites del decoro i se empleó en aflijir a los ciudadanos desarmados. Se hicieron al gobierno proposiciones amenazantes, llenas de violencia i de una autoridad usurpada. La tropa se erijió en poder absoluto, dispuso a su arbitrio lo que quizo , dictó leyes, varió los funcionarios , i tomó un aire de omnipoten

cia que ainenazaba la duracion de cuanto no fuese de su gusto. Desde aquel momento los hombres pensadores debieron haber temido el cúmulo de males que despues nos han oprimido tan de veras.

A los dos meses de este atentado se cometió otro de mayor consideracion. La tropa habia gustado ya de hacer i deshacer gobiernos a cada paso; pero no estando contenta aun con el ascendiente que se habia tomado sobre el pueblo, quizo dar la prueba real de que ya no nos dejaria un momento de tranquilidad. Vino el batallon de granaderos a la plaza con dos cañones a hacer alarde del descaro i arrogancia militar; arrojó del gobierno a los que habia colocado dos meses antes; amenazó al congreso, i llenó de aflixion i pesadumbre a todo el pueblo de Chile. Todo ciudadano virtuoso se encerró en su casa , o huyó al campo para no yer la opresion de su patria , i solo se miraba al rededor de los tiranos aquella clase de jentes, que vive del daño público' i está demas en todas partes. Pero como entonces no pudo completarse la obra proyectada, cuyo principal fin habia sido dar en tierra con el congreso, para poder hacer mal con mas desembarazo, dentro de breves dias se repitió la escena militar; se repitieron los escándalos, i se arrojaron a los diputados de los pueblos como si hubiesen compuesto una cuadrilla de bandidos.

Las conjuraciones se suceden uuas a otras; el despotismo se aumenta a cada paso; el vicio se coloca al frente de todos los negocios del estado; la proteccion de los malvados se presenta al público con descaro; la persecusion del hombre de bien , del hombre útil no conoce limites algunos; todas son violencias, todos desórdenes , todo dilapidacion, todo tiranía. Los destierros, las prisio

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