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aparicion de la palabra que es fatalidad y libertad yáque nosotros llamamos filosofia.

'Fichte ha dicho: « Marchamos conducidos por la fé, y no » puede 11 i ha podido suceder de otro modo en esta relacion.» — Yo he filosofado, equivale á decir yo he pensado el pensamiento de Dios. Yo he ejercitado la fé, vale tanto como he visto, he creido, he afirmado. Yo he glorificado aquel que es la gloria y al mismo tiempo al hombre que tiene la de revestir^, el esplendor de! eterno. ',

Habrá una religion porque nosotros no podemos destruir la fé primera—La ley que nos domina. Habra una filosofia por que tampoco podemos destruir el pensamiento y la lógica, que aspiran sin cesar á ensanchar sus horizontes.

Luz de dos lados, en religion ella es amor, y en filosofía es conciencia; fatalidad de vision y de amor en religion, de reflexion y de nrrapnia en la filosofía; fatalidad de una personalidad ilimitada en el seno del infinito, de una libertad limitada en el pensamiento de Dios—cuadro vago de la naturaleza en la catedral del universo, estatua sublime; sobre un pedestal personal en el templo de Dios, himno pasivo á la aurora—epopeya resplandeciente al sol.

Indestructibles ambas coexisten, é indestructibles marchan.

Suprimid á Dios y A la personalidad,

¿Qué queda de la religion?

Suprimid el infinito y la libertad,

¿Qué quedara de la filosofía?

Suprimid el amor, láley, el pensamiento,

¿Qué se hace el hombre?

Religion-filosofíi, voz idéntica, armonia dela luz y la refleccion—ellas existen y existirán y el hombre alcanzará su prometido destino.

Religion ó filosofia desaparecen, si el pensamiento y el amor, la fé y la razon desparecen, y nosotros sumergidos en las tinieblas abdicaremos en el caos.'.

Dacir que toda religion es falsa, es decir una cosa aventurada. Debe decirse en todas las religiones. hay cosas que son falsas, mas no podemos negar que hay otras que son verdaderas. ,

Otro tanto puede decirse de la filoso' ía—¿Quien podrá afirmar hé ahí la filosofía verdadera? Ninguno. Nosotros diremos—hay verdad y hay falsedad alternadamente, tan pronto es un principio que falta como es el método, el punto de partida, la lógica—la hipótesis que se establece, un olvido, una suposicion; mas en el fondo siempre se encuentra verdad. Entre tanto no trepidamos en llamarnos filósofos, y yo no trepido en llamarme religioso. Sócrates fué filósofo, su doctrina encierra verdad, estamos con él, mas no podemos reconocer la» profundidades incalculables de los misterios del Oriente, y negando la humanidad sintética resulta lo incompleto.

No debe despreciarse la fé instintiva, por que ella es la luz flotante sobre el rostro de la humanidad.

Buscad ejemplo en las religiones mas absurdas y encontrareis, bajo el símbolo mas embustero, ocultarse una verdad que la ciencia no poseia y que no habria poseido sin esa circunstancia.

Entre los negros, los últimos de esa raza desgraciada, refiere un viajero que sus fetiches (Mokinos) presentan a sus adoradores el concepto de una causa verdaderamente sobrenatural. El Africa ha visto á Dios cu el animal. ¿Y no recordais vosotros aquel dicho de Lineo en sus trabajos sobre las plantas? Acabo de ver pasar á Dins. Entre los indios de la América del Norte existe la adoracion de un oso y un buey, creadores de todos los animales de su especie, y cosa admirable! ¿No es este el problema que ha agitado el mundo científico sobre la unidad ó diversidad de tipos en los diferentes animales, acerca de la persistencia ó la transformacion de las especies, problema aun por resolverse, notablemente ¡lustrado por Geoffroi S'Hilaire y Cuvier. Importante trabajo seria el estudio de todas las religiones b¡ jo el punto de vista del primitivo instinto y con el fin de reconstruir con el auxilio de la ciencia y de la filosofía la primera intuicion. Toda transformacion radical en lascreencias es inaugurada por hombres de síntesis. Moisés, Platon, Jesucristo, Vol tu i re, han sido los mas grandes sábios, enciclopedistas y al mismo tiempo los hombres de mas fuerte intuicion.

En nuestros dias Goethe decia que* la mitologia griega era inagotable, ofreciendo símbolos para todas las verdades.

La filosofía, la ciencia y la religion coexisten. El filósofo quiere la verdad, la llama, la desea, se entusiasma a su aproximacion, se estremece á cada paso que abanza en la armonia, y sin detenerse ante ningun horizonte sigu•* hacia el infinito y aun cuando poseyese la velocidad de la luz, como quiera que el ✓fin JtyVM ¿j^i p^enpia. esja jornada

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de la .h^raanWnd, (¡Ipria á Dios!

El ho mi) re de instinto y religioso aspira á la satisfaccion en Dios. Dios es su alegria y su tormento. Lp busca por todas partes, quisiera reunir todo lo bello, toda la luz pnra formar una ofrenda que presentar al altar del sacrificio. La creación vuélvese el tema favorito de sus inyes^igaciones, el pensamiento primero, presente siempre quisiera comprenderlo,esplicarlo todot 7 encarnar la visión de la unidad en todos los fenómenos variables. Mas el no se detiene, no se satisface,no puede detenerse ya: marcha, marcha te repite la voz y de astro en astro, de dogma en dogma hasta el punto en que la luz sin limitacion material se vuelve la oscuridad del infinito. La voluntad no puede decir basta sin que el bien ideal y la virtud incompleta se conviertan en un aguijon incesante hacia el bien absoluto. Asi el hombre religioso termina su himno de estático arrobamiento con la afirmacion consciente del filosofo:

Dios es Libertad y Amor.

Todo esto, señores, puede reasumirse en este principio: la filosofia trata de despejar en el hombre la impresion del infinito—En matemáticas, como sabeis, no se inventa nada, no se enseña nada de nuevo, se trata t in solo de despejar el problema encerrado en la razón y lu conciencia—Es la evocacion de la fórmula de Dios—Podemos decir que la verdadera religion es el dogma latente y la verdadera filosofía el dogma transparente ó transparentado.

La humanidad posée el primero, ved ahí porque la filosofia debe prestar el oido á la voz de los pueblos—y es ahora que yo comprendo todo lo que hay de sagrado en este dicho:

La voz del pueblo es la voz de Dios

Decíase de Filon, uno de los filósofos mas célebres.de la escuela de Alejandria—ó Platon fiIoniza ó Filon platoniza—Digamos tomismo del asunto que nos ocupa:—ó la filosofía pontificea 6 la religion cientifica.

Ijf relafion-rLqi vida. .

La afirmacion religiosa y filosófica—la vision de fé y la de reflexion nos han dado idéntico resultado: El infinito, ei eterno creando el finito, la variedad^. La preacipn existe pon posterioridad al ser y lógicamente debe encontrarse ligada á su principio sin lo que resultaria un dualismo contradictorio —Dios crea— impone su ley, trátase ahora de aclarar por medio del método, esta afirmacion de la relacion que media entre el infinito y eI finito.

La eternidad no puede reproducirse en eternidad, ni la unidad absoluta puede tampoco reproducirse en unidad' absolutaLuego si la creacion existe, no puede aparecer sino bajo la condicion del limite. Creacion con respecto á eternidad equivale á presente porvenir— lo que llamamos tiempo;—creacion con respecto á la unidad es variedad que no recibe su existencia sino del fundamento de la identidad absoluta, con relacion á la inmensidad, de lo que conocemos y comprendemos bajo el nombre de espacio—El acto de Dios de identidad, ósea órdeny libertad, es libertad en el hombre—posibilidad del mal—Creacion en fin, bajo tadas sus faces ó modo de ser posibles, es finita con respecto a la manera infinita de ser del ser absoluto. Vemos señores, que las necesidades de la razon conocidas bajo el nombre de categorias, segun Aristóteles y Kant, no hacen sino demostrar el fundamento coexistente de la razon y de la fé—La razon se constituye en juez de la razon. ¿Siguiendo qué principio la subjetividad absoluta juzgará á la subjetividad absoluta? ¿Y en virtud de cual, la razon juzgará al error y á la verdad, si la verdad y el error no son sitio modificaciones de ella misma? Claro es que la razon está basada pn la base objetiva de la vision de Dios, y es aquí que ella comienza con la fé para separarse en el método y vol ver á encontrarse con ella en lo mas elevado de la pirámide científica > religiosa.

El ser, el objetivo absoluto es causa porque nada puede existir sin ser,—ser y el ser finito no pudieado crearse á sí mismo ni engendrar todo el ser, no obstante la posibilidad indefinida de nna agregacion sin limites, no podrá revestir jamás lanecesictya iógica, y la indivisibilidad del ¡ufinitp. El finito es la .division.! del indivisible absoluto, del ilimitado. El finito es efecto, entretanto culi es la ley del efecto? cual su destino?

Es este señores el problema cuja solucion es una religion ó una filosofía.

Oñ snis-je, oñ rais-je, et d'on suis-jetiré. ,

. VOLTAIRE.

Qué cosa es una religion ó una filosofia? sino una respuesta áesa inmortal interrogacion del alma humana que nos agita y se levanta terrible ante el pensamiento cuantas veces escuchamos al Dios interior, Ovemos soplar sobre la humanidad á ese espíritu incomprensible que trastorna sociedades, destruye imperios y regenera á la humanidad misma cuando se creia próxima á bajar al sepulcro de la vergñenza ó de la Inferencia.

La creacion tiene un destino, tiene un principio—ella avanza, una le.* la domina—llena un i necesidad, un fin debe ser su objeto. Todas las afirmaciones que preceden pueden reasumirse . en esta: El finito partiendo del infinito aspira al infinito. Dios creando. no se aleja de su obra porque entonces esta pereceria faltándole el fundamento necesario que es el ser y la unidad— Dios está relacionado á la creacion y está vinculada a él—Dios dá el ser, mas no dá todo el ser, y al darlo dá con él todo lo que constituye al ser que da y el destino que debe llenar. Puede decirse que creando él realiza una verdadera encarnacion de su espíritu con las solas diferencias del modo. Él es uno—crea el mu'tiplo, mas en este multiplo hay individuos que representan su unidad. Existe forzosamente y hace existir por la fuerza que da al ser. y que constituye el poder, la sustancia real fuera de Dios; existe^ se vé en si mismo, y encarna la ley que hace que los seres sean ellos mismos y no otros, es decir las diferenc ias específicas de los individuos. Y Dios termina en evolucion eterna sobre sí mismo, siendo la persona que es, que se vé, y vé y siendo el complemento infinito de si mismo constituye la vida de la personalidad infinita.

La vida.—Dios dando el ser da la vida, y con ella las condiciones necesarias que son la aspiracion, la marcha. el desarrollo, el progreso—la asencion, en una palabra, todo esto derivando de la nocion del finito que constituye la creacion:

Existe en Dios la vida y al trasmitirla la trasmite con su con

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