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dicion fundamental que es volver á la fuente de donde partióLa vida relativa no existiría sino tuviese por sosten la vida suprema. .

Hay en Dios respiracion y aspiracion del ser y es el amor y la creacion quienes responden en losseres inferiores por sus transformaciones sucesivas en formas mas acabidas, y en el hombre por el deseo de fuerza, de luz, y de amor. Yo no os mostraré la armoni i de la creacion, el amor de las existencias -las relaciones indestructibles entre sus leyes y su sencilla y universal unidad,esa perpetua transfiguracion del amores del hombre de quien me ocuparé espechlmenle.

Venimos de Dios—hé aqui el punto de partida. Estamos en marcha—Y nos dirigimos a Dios principio necesario, porque sino tenemos al infinito por mira, qué se interpondria eutre la humanidad y su Dios? E1 hombre tiene un destino iucompleto y aspira a completarlo—durante la vida aspira A la inmortalidad, finito, desea sumerjirse en el infinito. personalidad creada por Dios, quiere la luz para vivir de ella la libertad para hacerse digno de poseer la facultad de reflexionar sobre la creacion. de considerar el destino, de ver el tiempo en el momento invariable de la afirmacion primera, y dela uuion del ser—vive,ama, y pide el alimento sagrado de la existencia.

El hombre ama, decimos, y no os parece que esa palabra encierra el acento de la naturaleza, el suspiro de la creacion, la peticion inmortal de la humanidad de todos los tiempos y lugares? . ¡«

Si El amor es el aguijon quetenemos para cumplir la ley—Dios es amor—puesto que existimos y sostenemos su mirada,—y el amor que Dios ha puesto en el hombre contiene en gérmen el cumplimiento del fin de este—Y no se diga que la ciencia no tiene nada que ver con el amor y el sentimiento, porque la ciencia tiene forzosamente que ocuparse de lo que existe, so pena de condenarse á la impotencia, y tan existe el amor que es el término que cierra la evolucion metafísica de la idea. La variedad no podria existir sin la union—tampoco un ser sin la afinidad consigo mismo, sin su propio amor, sin relacion á la unidad superior, sin el impulso del finito hácia el infinito, y sin la belleza del infinito que atrae al finito.

El amor se llama calor, atraccion, en la naturaleza y no se dura que la ciencia no tiene que ver con una de las condiciones de eílá misma, porqué' si ÍW eiériViánbsé ímSaSe á Si propia, yo dútionttfcHo que 8tfpi'éSemóáafgO.

Hemos visto el último fundamento de la religion y la filosofía, q%fe é8 lá utíiori. Este principio ha sido y es aún lá sola religion de fartbfiKdad de la especie humitn; y el que ha planteado los térYÍuies1 problemas que le transmiten las generaciones deedad étf'édWd1. En nosotros mismóf y en los monumentos de las literaturas, Escuchamos esta queja, este deseo, esta duda, estos inmfeúáOfs do lores, estas profundas tristezas que postran al alma en los momentos de aspiracion, de olvido, ó de error. Job, Prometheo, Fausto, Byron—Shasverus—qüe son cinco notas de ese jémido intenso de un abismo de amor qi^e no puede comprenderse ni satisfacerse—la muerte, la espantosa muerte, las tinieblas del porvenir, lo incompleto de la vida, y de la accion, el eSpl'etaculO del mal, del desorden, el hombre y los pueblos en esclavitud—la vergüenza sentada durante Siglos á la cabeza de la humanidad, monárquica, aristocrática, papal etc. Todo esto, señores, y el misterio vago de la naturaleza, durante sus hóras silenciosas, la belleza qúé hace llorar antte la impotencia de una satisfaccion Suprema, la sed de heroismo, de ciencia, de libertad de fraternidad, qué son sino relampagos del infinito que atraviesan las tinieblas del pensamiento, el aráor en el corazon del hombre, y el infinito én Dios? La ausencia de la ley, el vacio en el corazon, siempre la inmortal interrogacion que nos conmueve, la ley qúe nos obliga, la vida.que nos falta ó nos sofoca, la accion que se desborda fuera de nosotros, son todos, efectos de qúe la religion ha desaparecido durante la tempestad del siglo y el hombre tío abdica su Dios rio obstante las blasfemias, que escapan a veces de sus labios pero jamás de so corazon.

El problema es pues, señores, el problema religioso, qrie'ld es á la vez de la fuerza, de la inteligencia, y del anlor. Una filosofía es necesaria por cuanto sirve a satisfacernos, á llenarnos de creencia y esperanza, ó á mecernos etí él amor. Esós principios y sectas que por satisfacer á todo, no satisfacen á riada, que olvidan el abismo del airan, para contentarse de la apariencia.temporal delas necesidadés del nibiriéritO, en Vez de satisfacer, á la eterna necesidad , no hacen & mi jiiicio, tíib'ó érftpequeñecer al hombre. No debemos hiifeer W íMMú fÜcIl, primiendo Irá dificultades; la ciencia tférc 'tfttf viril,' V sirio ibordiló dessoriocidoi esta maértav * se cónVrert!é&,iariJ^ej^' áVpalakrasy contradicciones," búerio solamente para entretener la escolastica de una época de decadencia.

Nuestro primer deber es reconocer lo que vemos y no negarlo por d priorís sistemáticos. Venios lo que no podemos espllcar, y debemos aceptar lo inesplicable sopeña de negar la palabra y la vida. Hemos establecido el dogma, que es la verdad, el amor que es la vida, réstanos, la senda que es la moral, que tiene por fundamento en el hombre la libertad.

Siguiendo nuestro proceder ¿dónde estí la nocion de libertad? si es una verdad necesaria debe encontrarse en la afirmacion primera. El ¡ufinito es tambien el bien absoluto, él quiere el bien, mas creando, él no puede dar á sus creaturas sino bien relativo, por quede otro modo él se reproduciria como absoluto, lo que es absurdo. Dios co no personalidad infinita no tiene otra ley que sí propio, y de no de quién la recibiria? Es la libertad absoluta—diremos con Rousseau —mil peút cel q'uil veút.n La libertad es el pod :r con conciencia, de no tenerla seria fatatidad. La conciencia en Dios es el bien absoluto, y la libertad rio es por consecuencia sino el poder eternamente realizado en l t conciencia, creando la naturaleza ininteligente ha empleado potencia, pero cumpliendo su evolucion ascendente en la obscuridad intrínseca, porque la naturaleza no piensa, es el hombre quien traduce su pensamiento y lo espone—La natüráleza aspira al pensamiento y esto nos lo demuestra en sus transformaciones sucesivas. Dirige y levanta su organismo como si buscaes su cabeza—prepara su seno para la luz, mas la luz no llega á ella sirio á condicion de la lil ertad, que es el fundamento de la individuacion personal de las existencias. Podemos decir: la naturaleza llega al pensamiento con la personalidad, ¿ en otros términos, la libertad es la condicion de la revelacion de Dios. La naturaleza ha llegado á la Inz en el hombre. Este es una potencia—y esta potencia vé a la potencia absoluta y su potencia relativa. En esta vision el hombre es lento como en la de todas las verdades relativas & su ser, y á sus relaciones! necesarias con el ser, relaciones de ascension, de marcha, de trabajo, de movimiento, porque la inmobilidad es el aniquilamiento de si propio, no poseyendo la identidad inmovil cin» divi la

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otro poder, y su conciencia en la ley que lo une, liga y empuja & la unificacion. Esta fuerza consciente,este poder que se conoce, es la libertad. La naturaleza va, el hombre obedece, la naturaleza es poder, mas no viendo la ley es fatalidad. Recordad el símbolo que en este instante arroja luz á mi espíritu. Se representaba a la f talidad con los ojos vendados. Alli donde la luz hace ver la luz latente—la fatalidad retrocede y la libertad se muestra. Esto sucede en el ho ubre. Dios es libre porque no reconoce mas superior que su ley del bien absoluto. Crean lo una personalidad—ella debe encarnar sus propias necesidades constitutivas con la sola diferemia del limite en el efecto. El infinito es la causa, es perdona; si existe una persona en la creacion, ella debe ser la encarnacion de la causa. El poder de causalidad es la libertad—Asi el hombre que es inteligencia, psrsona, causa, el hombre es un ser libre. Fichte ha dicho: «Soy libre, hé aquí la prueba de la libertad» Kant dice : «Obedesco, luego soy libre» Permitidme decir a mi vez, siguiendo la teoria espuesta: El hombre vé á Dios, luego es libre—Vision y libertad—el deber hace la libertad, sin Dios no hay deber—luego Dios es la libertad misma.

Toda criatura posee un principio de individualidad ó egoismo que constituye su existencia y sin el que no seria m: s que una idea divina sin realizacion esterior; este principio encierra una tendencia hacia si; mas segun la ley general de la creacion, todo individuo debe marchar hacia la unidad. Aqui comienza la posibilidad del mal. Hay dos tendencias— la tendencia finita, y la infinita—¿cu il debe predominar? segun lo dicho— lo finito debe tratar de sacrificarse á lo infinito, y aqui la palabra sacrificio—el símbolo de los símbolos,— la ley de las leyes es presentada como el símbolo fundamental de todas las religiones. Esta ley es la ley de la naturaleza entera que llega á la reflexion en el hombre. El centro en la circunferencia, la atraccion y la expansion en los cuerpos, el foco de agregacion, la fuerza de toda organizacion que llama á la unidad,las diferencias que constituyen toda forma de vida, la muerte ó lo que es lo mismo la transformacion de los seres inferiores para servir y ayudar al desarrollo de los seres superiores; la libertad del hombre que describe el movimiento de la ley y produce el sacrificio, el heroismo, la virtud; la multiplicidad de las sensaciones que se convierte en idea á impulsos de la unidad que domina las impresiones; la multiplicidad de las ideas que se vuelve razon en virtud de la imposicion una é indivisible de la fórmula necesaria— la pasividad de la razon que viene á ser luz y libertad por la vision de Dios, unidad de unidades. Todo esto no es mas que el movimiento de la creacion hacia su principio,—el sacrificio del egoismo de la parte. el fenómeno de lo relativo hacia el todo y lo invariable; y el movimiento, queno esotra cosa que el sacrificio del pasado en aras del porvenir, de un porvenir que se aleja siempre, y está siempre presente, sin el que la vida «eria la inmovilidad, y la muerte la forma de la nada que no puede comprenderse sino como un pensamiento contradic torio al de la existencia.

Dejamos establecida 'a fé y la metafísica fundamental de la religiony la filosofia, probando que ellas parten del mismo princi* pio y tienden al mismo fin ó resultado. El principio es Dios y la creacion, -j crtesta el hombre, la vision de Dios autoriza la razon, la fé, la libertad y el movimiento de la creacion háeia su principio. Todo esto forma el dogma que contiene en si la razon de la ley de vida, que es la moral. La moral no puede existir sin cansa. Sin unidad, si ella es verdadera, precisa un fundamento necesariamente; este fundamento lo encuentra en el dogma de la creacion por el que el finito tiene por ley en la naturaleza y por deber en el hombre el sacrificio del movimiento, aislador de la individualidad finita que es la causa del mal, al movimiento heróico y unitario de sumercion en el infinito, sin abdicacion. Encuentro la prueba de lo que espongo en esta faz del fundamento de mi dialéctica.

Verdad es lo que es, error todo aquello que no es ó no existe; por tanto todo aquello que tienda á penetrar en la nada es falso, y todo aquello que tienda á acrecentar su existencia, por asi decirlo, á acercarse mas y mas al infinito, que es el ser, es verdadero. La aspiracion concéntrica del egoismo de la piedra que quiere ser siempre piedra, del animal que quiere continuar siéndolo y se opone á la irradia cion de la luz que contiene su' organizacion; esta aspiracion, digo, tiende al aislamiento, a la formacion de muchas unidad i s óreyecias destructoras de la creacion, a la anarquia de los seres; y son tales tendencias las que' autorizan mi proposicion, de que la aspiracion absoluta de la dividualidad que trata de sumergirse ó refundirse en sí misma tiende á lanada, de donde concluyo que lo falso y la muerte se

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