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sea una, que no naja dos hombres en la unidad de la persona.

Queremos que la conciencia crea en la religiosidad indivisible de sus pensamientos y acciones;—que el asunto de salvarse, empieza aquí eu la tierra, y tiene relacion con todas cosas de la tierra;-que el pecado no es solo relativo a la vida íntima y privada, sino á la vida pública y social.

Creemos que la falta a la verdad engendra en el hombre la posibilidad de todas las corrupciones, de todos los errores, y aun de todos los crimenes. Creemos que la palabra separacion y distincion entre el pensamiento y la palabra. entre la palabra y la conducta, entre la accion esterior y lo que creemos y sentimos. es la cobardia del alma: Es la dignidad, que es la rectitud, sacrificada a un interés, a una ambicion, a una miseria. Es el egoismo material de una hora, de un año, ó de una vida indigna, preferido al esfuerzo heroico del deber, para conservar la linea recta que nos lleva á la posesion de la verdad.

Reasumiendo: el problema consiste en trasportar el espíritu religioso del dogma falso, al axioma de justicia; ó en otros términos: en arrancar el espíritu de vida del organismo caduco, y encarnarlo en la organizacion del hombre regenerado.

El problema consiste en identificar todo lo verdadero, todo deber, y creer que hay una misma religion en todo acto de la vida íntima, privada, pública y social.

En radicar la unidad de conciencia, de pensamiento y obra.

— En la solidaridad de nuestros actos pasados, presenles y futuros, en solidaridad con el derecho de todos.

— En la union indisoluble en el hombre, de su triple y sagrado carácter de soberano. de rey, ó ciudadano, y de trabajador y sacerdote: ó en otros términos, la integralidad de la soberania del hombre.

Y concretando todo esto, haciendo que el hombre personifique el eterno imperativo: Verdad.

xmu.

DE COMO RESOLVER ESE PROBLEMA.

La solucion del problema presentado, puede verificarse, como se han verificado las grandes revoluciones que han cambiado la marcha de la humanidad.

Poir la accion individual, ó por la accion colectiva, ó por I* accion política y social.

Hp contamos bien entendido entre lo* medios la fuerza, la conquista, el terror.

El catolicismo se impuso en América por la fuerza terrífica de la conquista.

La revolucion francesa y la Independencia Americana, empezaron por el trabajo individual, que despues se hizo colectivo, para despues hacerse político y social. . i

Pero toda accion política, colectiva ó individual, encaminada a la reforma, supone la creencia en la reforma y el entusiasmo, móvil ó motivo que impulsa A establecerla.

Nosotros hemos presentado la religion de la ley, el axioma de justicia, y el amor á la verdad, como dogma, como moral, como política—El problema pues consiste en los medios de realizar y de instituir esa verdad.

Obra de afirmacion, de demostracion, de sentido comun y de entusiasmo del deber.

V obra de negacion de todo dogma, religion, sistema moral ó político que sea el antagonista de la razon, de la justicia y libertad.

El individuo es la palabra. Una coleccion de individuos ya es, á mas dela razon dgl individuo que convence, la atraccion de una fuerza y la garantía de su duracion. El poder, el Estado, el gobierno, la autoridad, ya es la fuerza de la razon del individuo, mas la atraccion de una fuerza colectiva, mas la fuerza social, la fuerza de la autoridad y la fuerza de la ley, aplicada al triunfo del axioma de justicia.

¿Cómo ser poder?—por el acrecentamiento de la fuerza colectiva de los racionalistas.

¿Cómo acrecentar el número?—por la accion individual.

Kmpecemos pues por el ¿tomo, por la monada social, por la individualidad soberana, para llegar á la reforma.

XXXIV.

LA ACCION INDIVIDUAL.

El pensamiento del hombre en la verdad, es como la palanca de Arquímedes: Dadle un punto de apoyoyharA saltar al mundo de su órbita. Mas espanto causabaá los romanos un genio dé Arquimedes, que las fuerzas todas de lá gfán'ciudad de Siracufca.—¿Por qué?^—porque poseia la verdad científica. Entre sectarios dé B'rahmn, un anacoreta concentrado en su pensamiento, ó inmovilizado en éxtasis, aterra á las poblaciones que vienen á sus piés a suplicarle salga de ese estado, porque temen un derrumbe del universo. Tal es taféenla fuerza atribuida al pensamiento en comunicacion con la verdad.

Una sociedad fuudada sobre dogma falso, persigue con furor que se comprende, íí un hombre, a un individuo, á un átomo inteligente, que posea ó proclame la verdad. Religion, sociedad, gobierno que temen, condenan y persiguen la luz, la discusion, larazon independiente y á la ciencia, proclaman a ciencia cierta, su error ó su falsía, su impotencia ó su maldad. Son vulgares los ejemplos, tantas veces presentadosde Sócrates, Jesu-Cristo y Galileo. Sócrates muere por ensenarla unidad de Dios y el idealismo. Jesu-Cristo muere por enseñar la pureza, la caridad, la humanidad una, contra la Iglesia judia, y la division privilegiada decastjs, clases, razas y naciones, que se miraban como privilegiadas y se despotizaban. Y no se crea que pretendo lisonjear, Jesu-Cristo es sublime como hombre, y como Dios absurdo. Galileoes atormentado por la Iglesia católica porque suj descubrimiento con vencia á la Biblia de mentira.

Y esos individuos han triunfado. Sócrates venció al paganismo, Jesu-Cristo i) la Sinagoga, Galileo á la Iglesia católica.

Despues se entronizó el paganismo católico. (Hasta hoy se cree en Nápoles en el milagro de la sangre de San Genaro )

Despues se entronizó otra sinagoga peor en Roma. Lá sinagoga sabia morir por la patria. La Iglesia católica sabe asesinarla.

Despues se ha pretendido con el sofisma y la mentira, ó la ignorancia arrogante, legitimar lo que se llamaba ciencia de la Biblia.

Pero para esos males ¿parecieron tambien individuos que se llaman, ó Lutero, ó Voltaire, ó Lainennais, y hechos sociales que se llaman la Reforma, la Revolucion y el Racionalismo.'

La accion individual, ó la verdad en un átomo humano, puede pues ser la fuerza vital que sacuda al universo. El átomo humano iniciado en el Verbo, alimentado con la forma eterna, viviendo en el Padrb, puede llegar á ejecutar cotas mas grandes que las que hizo Jesu-Cristq.

Aquellos para quienes la palabra de Jesu-Cristo es revelacion de Dios ó la palabra de Dios mismo, creerán lo que afirmo, pues dijo: « El que en mi cree, él tambien hará las obras que yo hayo,

« Y MAYORES QUE ESTAS HARÁ. »

(juan, cap. XIV.)

Lo cual prueba, que el hombre, pudiendo hacer cosas mas (¡ra ides que Jesu-Cristo, Jesu-Cristo 110 es Dios, porque el hombre jamás puede aspirar, ni pensar, ni mucho menos ejecutar obras mas grandes que las del Eterno Ser.

Pero, cuánta fuerza no recibe la creencia del hombre con osas palabras de Jesu Cristo? « En verdad, en verdad os digo: el que « en mi cree, él tambien h ..rrf las obras que yo hago, y mayores que M estas hará. »

XXXV.

. I
i

COMO DEBE PROCEDER LA ACCIOS INDIVIDUAL.

, i Un nouvel univers n'allend

pour se former que de reneontrer ilans Ii! vide des cicux deserts, un atome moral. >

E. Quinet.

El hombre poseído de la verdad, debe dar de ella testimonio. •

El hombre de verdad, debe ser afirmacion, demostracion y accion.

Para esto es necesario el estudio, el trabajo, el esfuerzo. Si el hombre se encuentra envuelto en una atmósfera enemiga, su palabra debe disiparla, con el soplo del heroismo. Si la libertad de la palabra no existe, acuérdese de los misterios celebrados en honor del Grande Arquitecto del Universo. Pero si la libertad de la palabra exije sacrificios, acuérdese que el deber del sacrificio, lo designa como holocausto de la verdad, para gloria de Dios y bien de la humanidad;—y no olvide. que nada de grande se consigue, sin el heroismo de la inteligencia, sin el heroismo del corazon, sin el heroismo de la voluntad.

Y sobre todo no olvide el hombre, que bajo el imperio de iVcron, ó bajo la dictadura de Rosas, que en medio del circo ontiguo, ó en medio de las llamas de los autos de fe de los católicos, Debe Dar el testimonio de verdad.

Y no olvide el hombre, que en medio de una sociedad gustada, que impone la hipocresia como medio necesario para ser ahjo, Debe Dar testimonio.dc verdad. . <

¿Para cuando se reserva la dignidad, el honor, el sacrificio, si cuando llega la batalla, el soldado quiere reservarse para mejores dias!—Eres soldado, estásenla batalla, tu causa es la verdad, la justicia:—cumple pues tu deber.

Tal es el modo de proceder para iniciar. El atomo que encarna la justicia, es el sol de un nuevo mundo.

XXVVf.

RECOJO PROCEDE HOY L\ ACCION INDIVIDUAL.

¿Porqué tantos años de tinieblas?—Si los que llevan la luz, la esconden, ¿como estrañar la oscuridad?

Si los -:u¡asse detienen,—la columna se paraliza.

Si la verdad teme contrariar lamasí que la aplasta, el sepulcro será su mansion. Y asi vemas tantos hombres que son sepulcros. Comen, beben, andan, hablan, rien, pero suenan hueco ce mo la tumba.

Conciencia humana, oh libertad ¡—Como áEncelado,una montaña te oprime, y como el gigante sepultado, el volcan que in • cendiay el terremoto que arrasa, son las señales de tu existencia mártir en la historia.

Y quienes oprimen á la humanidad?—Jío nos referimos en este momento a los poderes despotizantes de la tierra: uos relerimosal individuo, á la colectiv idad, á la sociedad que tambien oprimen i su modo, y ejercen el despotismo de la preocupacion, de la indiferencia del egoismo materializado.

El « hombre Ubre, » no lo es completamente, sino en una « sociedad libre. »

Si acepto y me someto á la costumbre opresora, a la preocu pacion reinante, sea religiosa, política ó social, no soy libre: He cedido, he abdicado, y contribuyo a la opresion general.

Si el ennocimiento de las causas que esclavizan y el estudio de los medios que libertan, me son indiferentes; —si desprecio

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