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«La asociacion es la ley, es la forma necesaria de la personalidad en sus relaciones. En paz ó en guerra, para domar la materia o los tiranos, para gozar de la justicia, para acrecentar nuestro ser, para perfeccionarnos, la asociacion es necesaria. Aislarse es disminuirse. Crecer es asociarse. Nada tenemos que temer de la union y si mucho que esperar. ¿Cuáles son las dificultades? Creo que tan solo el trabajo de propagar la idea. ¿Qué nacion o qué gobierno Americano se opondrian? ¿Qué razon podrían alegar? ¿La independencia de las nacionalidades?~Al contrario, la confederacion la consolida y desarrolla, porque desde el momento que existiese la representacion legal de la América, cuando viésemos esa capital moral, centro, concentracion y foco de la luz de todos nuestros pueblos, la idea del bien general, del bien comun, aparaciendo con autoridad sobre ellos, las reformas se facilitarian, la emulacion del bien impulsaria, y la conciencia de la fuerza total, de la gran confederacion, fortificaria la personalidad en todos los ámbitos de América.-Noveo sino pequeñez en el aislamiento;no veo sino bien en la asociacion. La Idea es grande, el momento oportuno, ¿por qué no elevariamos nuestras almas á esa altura?

«¿Y nosotros que tenemos que dar cuenta a la Providencia de las razas indigenas, nosotros que tenemos que presentar el espectáculo de la República identificada con la fuerza y la justicia, nosotros que creemos poseer el alma primitiva y universal de la humanidad, una conciencia para todos los resplandores del ideal, nosotros en fin llamados á ser la iniciativa del mundo por un lado y por otro la barrera à la demagogia y al absolutismo y la personificacion del porvenir mas bello, abdicaremos, cruzaremos los brazos, no nos uniremos para conseguirlo? — ¿Quién de nosotros, conciudadanos, no columbra los elementos de la mas grande de las epopeyas en ese estremecimiento profético que conmueve al Nuevo-Mundo?

«Debemos pues presentar el espectáculo de nuestra union Republicana. Todo clama por la unidad. La América pide una autoridad moral que la unifique. La verdad exige que demos la educacion de la libertad a nuestros pueblos; un gobierno, un dogma, una palabra, un interés, un vínculo solidario que nos una, una pasion universal que domine a los elementos egoistas, al nacionalismo estrecho y que fortifique los puntos de contr icto. Los bárbaros y los pobres esperan ese mesias; los desiertos, nuestras montañas, nuestros rios claman . por el futuro explotador; y la ciencia, y aun el mundo prestan oido para ver si viene una gran palabra de la América: Y esa palabra será, la asociacion de las Repúblicas) (1)

XL.

LA OPINION.

A pesar de la dificultad de las comunicaciones, vamos á consignar al fin de este trabajo, un resúmen de los actos que han

legado a nuestro conocimiento, sea de la opinion ó de los gobiernos de América, ante el atentado de la invasion francesa.

El gobiei no del Perú que ha sido el único que sepamos hubiese protestado contra la España por la anexion de Haity, ha sido tambien el mas diligente en acreditar enviados para ver modo de verificar la Union-Americana.-La opinion pública en Lina se ha manifestado de un modo solemne y las manifestaciones cunden en otros puntos de la República.

El Sr. Andraca en Lima, promovió la reunion el dia 29 de Marzo de 1862 que hizo la declaracion siguiente:

Despues de varios artículos:

«13° Que los Peruanos se congregan en patrióticos comicios para hacer oir su palabra desde la tribuna de la prensa defendiendo los derechos de su hermana la República de Méjico, los de toda la América y los suyos propios, para manifestar á las testas coronadas de Europa, que en America no existen simpatias ni partidarios para adoptar ni consentir el establecimiento de gobiernos monárquicos, y mucho menos el de ningun sumo imperante estranjero.

»14° Que en caso de que el conflicto en que se ha puesto la independencia de Méjico no se zanje por la via de las negociaciones diplomáticas, y se violente á sus nacionales para imponerles el proyectado trono ú otro cualquiera, el pueblo peruano debe ayudarle á sostener su personalidad politica y sus derechos imprescriptibles con todos sus recursos, sin omitir el saerificio de su misma existencia.

(1) Congreso federal por F. Bilbao.

» 15° Que los peruanos siempre hospitalarios, han ofrecido su fraternal estimacion á todos los estranjeros residentes en su territorio, garantizándoles por medio de las leyes, su trabajo y su personalidad; que los han mirado y los miran como compatriotas, otorgándoles los derechos de ciudadanía y de fraternidad política desde que pisan su territorio, y que por tan sagrados principios deben manifestar como manifestamos, que cualesquiera que sean las emerjencias de la guerra de Méjico, jamás podrán darnos una actitud hostil para los estranjeros residentes en nuestro suelo, y a quienes llamamos nuestros amigos y hermanos.

»16° Que los gobiernos de dos potencias de la Europa particularmente, olvidando el bautismo de sangre que nos rejeneró, sacándonos de la esclavitud á una vida de independencia y libertad, desatendiendo el sentimiento de sus mismos pueblos, cuya causa de libertad se opone á la opresion del principio de independencia y nacionalidad, no oyendo el grito universal de reprobacion del Mundo civilizado, parecen confirmar con los hechos la intencion que se les supone de implantar el gobierno monárquico en todas las secciones americanas.

»17° Que la memoria de nuestros padres mártires de la libertad y la sangre derramada en los campos de la Independencia y nuestra existencia y la de nuestros hijos, reclaman imperiosamente la resistencia pasiva y activa á toda dominacion estraña.

«18.° Que los Republicanos demócratas cuando se trata de arrebatarles su vida, que es la República, todo lo consagran á la patria, todo se lo deben, sin que ella nada les deba.

« 19.0 Que nuestra sangre, la de nuestros hijos y la de los hijos de nuestros hijos, no debe ahorrarse cuando se trata de abatir la tirania y de fecundizar la tierra de la libertad.

«Por todos estos fundamentos.» etc. etc.

En Chile se instaló la sociedad de la Union Americana, en Valparaiso el 17 de Abril de 1862 bajo las siguientes bases:

1.° Compondrán la sociedad todos los interesados en el porvenir de los repúblicas americanas y de los principios en que se basó su independencia. Su objeto principal será:

« 1.' Trabajar por la unificacion del sentimiento americano y por la conservacion y subsistencia de las ideas republicanas en América, por todos los medios á su alcance.

«2.° Promover y activar las relaciones de amistad entre lodos los hombres pensadores y libres de la América republicana, á fin de popularizar el pensamiento de la Union Americana, y de acelerar su realizacion por medio de un Congreso de Plenipotenciarios.»

Y en Santiago se organizó la misma sociedad, reuniendo lo maš escojido que tiene el pais en la literatura y en las armas. Las ciudades de Copiapó, la Serena y Quillota, ya a la fecha habian instalado sociedades con el mismo objeto, y últimamente el poder ejecutivo fué interpelado en la Cámara de Diputados sobre su conducta respecto a la situacion de Méjico. El gobierno del Sr. Perez respondió satisfactoriamente, dando cuenta de baber enviado á su ministro en Londres, la protesta del gobierno de Chile, y de haber decidido enviar una legacion á Méjico.-La prensa defiende enerjicamente la causa de América.

La República Oriental del Uruguay, pequeña en tierra pero grande en ánimo, ha manifestado en la prensa su decision por la causa, su reprobacion al atentado, y la «República» promovió la formacion de la «Sociedad Americana) que reuniese sus esfuerzos á los de Chile y el Perú. La juventud ha levantado una suscripcion para enviar al general Zaragoza una prenda de admira cion; el bello sexo ha bordado una bandera para el general Berriozabal, vencedor en las cumbres, y últimamente varios jóvenes del ejército han pedido sus bajas, para ir a ofrecer al grande presidente Juarez, sus servicios.

Todo eso es bello y animador, y siendo lo único notable que sepamos se haya hecho, lo consignamos, como un estímulo para hacer algo mas y realizar una de las grandes medidas indicadas.

Nada sabemos de las repúblicas de Colombia, del Centro, y de Bolivia. Del Paraguay, el silencio de la muerte;—y de la República Argentina, en otro tiempo tan americana, no hemos oido, ni hemos sabido se haya hecho nada hoy dia, por la causa del continente. Las fronteras de provincia la separan de la nacion; y la nacion sin capital, la despersonaliza en América. Los Bizantinos disputaban encarnizadamente sobre los panes-ažimos, cuando ya Mahoma II, golpeaba las puertas de Constantino. pla.

XLI.

LO URGENTE.

Si las circunstancias apremiaran, si el peligro de Mejico aumentara, y las naciones de América, no sintiesen ese entusiasmo que allana las dificultades y domina al tiempo y al espacio; si se creyera que la instalacion de ese congreso exijiria mucho tiempo, durante el cual, se consumase el atentado, entonces cada nacion, cada pueblo, todo individuo, proceda por sí, y contribuya segun sus fuerzas á la defensa de la República y del territorio amenazados.

Tres son las grandes medidas que pueden tomarse para só. correr a Méjico y dar respetabilidad al Continente.

PRIMERA MEDIDA..

INTERDICCION COMERCIAL CON LA FRANCIA.

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Grande, magnifico seria que el Congreso Americano decretase esa medida;—pero en su deficiencia, cada nacion puede hacer lo, y dar ese ejemplo sublime de fraternidad y solidaridad Americanas.

Imaginaos el efecto que produciria en Francia la noticia de no poder introducir en América ninguna de sus producciones y artefactos!

Qué estímulo para las naciones industriales, para la concurrencia de la Inglaterra, Bélgica, Alemania !~Qué gérmen de protesta y de revuelta, no produciria en Francia mismo, la intervencion comercial, causando bancarrotas, y arrojando multitud de obreros á la calle sin trabajo y sin pan! - Cuando la justicia impera en la conciencia de los pueblos, la interdiccion moral es lo bastante;—pero para pueblos materializados, el lenguaje de la materia es necesario.

SEGUNDA MEDIDA.

Envair un ministro plenipotenciario á Europa, otro á Méjico y otro á Estados-Unidos. El lector comprenderá que no podemos ocuparnos de sus instrucciones respectivas.

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