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sus empleos. Ellos elegían á los alcaldes y otros jueces que administraban justicia civil y criminal. Como se ha metido tanta bulla con los tales cabildos, oigamos á uuo que conoce la nuteria:

«El poder municipal españolhabia sufrido el primero losredo» blados j sordos ataques del trono,y en la época a que me rofie» ro habia sido despojado de su independencia y de sus atri» buciones: no existia entóneos sino como un simulacro ridículo. » Antes estaba reconcentrada en él la soberanía nacional, era » el órgano legitimo de la expresion de los intereses sociales » de cada comunidad, y al mismo tiempo el mejor custodio de » estos intereses; pero la fusion de las diversas monarquias y » señorias, en que estaba dividida la Península y el plan de » centralización desarrollado por Fernando el Católico y con» sumado por Carlos V, completaron al fin la ruina de aquel » poder precioso, de manera que al tiempo de la conquista de. » Chile no quedaban siquiera* vestigios de él en los cabildos » que antes eran sus depositarios. La legislacion de Indias » posteriormente redujo estas corporaciones a una completa » nulidad é invirtió el órden de sus funciones sometiéndolas » del todo al sistema absoluto y arbitrario de gobierno adopta» do por la metrópoli y sus representantes en América. De » consiguiente, los cabildos de las poblaciones chilenas no tenian » otra esfera de accion que la jurisdiccion cometida á los alcal» des y los cuidados de policia encomendados á los regidores en n en los casos marcados por la ley ó poi el capricho del fun» cionario que gobernaba la colonia, á nombre y por represen» tacion del monarca. No era por tanto esta institucion en » manera ninguna ventajosa al pueblo, antes bien estaba consa■ grada al servicio del trono, del cual dependia su existencia, » era propiamente un instrumento, aunque muy secundario, de » de la voluntad del rey y de sus intereses. Podemos, pues, » establecer como fuera de duda que la monarquía despótica » en toda su deformidad y con todos sus vicios fué la forma » política bajola cual nació y se desarrolló nuestra sociedad, » porque ésta fué su constitucion, su modo de ser, durante toda » la época del coloniaje.

K Esta forma política desenvolvió su influencia corruptora en » nuestra sociedad con tanta mas energía, cuanto que á ella » sola estaba reservado crear, inspirar y dirijir nuestras eos» lumbres, y cuanto que se hallaba apenada en el poder reli» gioso, formando con él una funesta confederacion, de la cual » resultaba el omnipotente despotismo teocrático que lo sojuz» gaba todo.» (1)

La justicia era administrada por tribunales llamados reales audiencias. Los vireyes y capitanes generales administraban justicia, y se podia apelar a las audiencias, y de las audiencias al consejo de Indias en Madrid. En todo esto, ni sombra de pueblo, ni aun los americanos eran oidores.—Qué justicia podia esperarse de esa organizacion?—Agregad á la legislacion, amalgama de leyes contradictorias, la multitud de códigos, pues habia Leyes de partida, Recopilacion castellana. Autos acordados, Código de Indias, Ordenanza militar, las ordenanzas de Bilbao, las reales cedulas, las ordenanzas del ministerio. (2) Agregad el monstruoso código criminal, impregnado por la barbárie de la edad-media, prescribiendo el tormento, la mutilacion de miembros, la pena de muerte aun por delitos leves. Agregad la chicana, la rutina, las estúpidas formalidades dispendiosas que aun hoy dia nos aquejan, para prolongar los pleitos, « los traslados, rebeldías, términos probatorios, consultas con letrados,» y la embrolla de escribanos, de procuradores y abogados. La justicia arruinaba y aun arruina. El pobre no puede luchar en ese terreno. Desigualdad monstruosa, que aun existe y que los legisladores no se cuidan de arreglar. ¿Qué era el pobre ante la ley y la justicia? Nada.—¿Cómo habia de obtener justicia contra el rico que era el noble?—Imposible. El pobre, el plebeyo, el hijo de la raza mixta, el indígena, eran hombres de otra esfera, de otra creacion, y hacerles justicia contra el rico, el español ó el noble, hubiera sido un escándalo. una injusticia, que pudiera conmover la organizacion de la conquista. Justicia ilegal en su origen, torcida en sus procedimientos, bárbara en sus códigos, torpe, criminal, prolongada, absurda en su laberinto de fórmulas, ¿cómo podia ser justicia?

(1) Lastarria. Memoria sobre la influencia social de la conquista y del sistema colonial de los españoles en Chile. Impresa en los Anales de la Universidad de Chile, correspondientes al año 1844.

Esta obra es, a juicio mío, el mejor ensayo de historia filosofica americana que conozco. Quizas es tambien el timhre mas brillante del ilustre Lastacria, autor de la declaracion de la Camara de Diputados de Chile, para no reconocer ningun gobierno debido a inñuencias europeas, lia perfeccionado la doctrina de Monroe. Reciba nuestro aplauso y el de la America entera.

(2) Vease. Rcstrepo y Lastarria, obras citadas.

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l>. José Joaquín de Mora, refiriéndose a ia-organizacion de (a justicia en España, exclama:

«Qué cosa tan injusta es la justicia.»

¿Y no explica este antecedente, el poco respeto con que se mira entre nosotros la justicia?—Ibamos á decir el odio.

Y sobre todos estos tribunales, se cernia casi omnipotente, el nombre terrible del tribunal de la Inquisicion. No se conocia al delator. Incomunicacion del acusado. El tormento era de ley para arrancar la confesion. Sin apelacion, sin recurso, sin esperanza. El fuego terminaba el proceso. El reo era quemado vivo, a nombre de la caridad, para el bien de su alma, por el dogma de la comunion de ¿os santos, solidaridad católica, que obligaba al creyente a quemar a su semejante por el bien de todos.

A mas de estas desigualdades, de estas ilegítimas y bárbaras instituciones y leyes, habia los fueros: Fuero eclesiástico, de real hacienda, de comerciantes y fuero militar que administraba hasta la justicia civil álos militares

Educacion De La Conquista. La educacion limitada á la teologia, la jurisprudencia y el latin. Ignorancia de las ciencias físicas. En fdosofía, una miserable escolástica, que se servia del silogismo de Aristóteles para procurar dar una apariencia de raciocinio al dogma supremo y soberano, que era indiscutible. Se educaban charlatanes ergotistas, que bien caro cuestan á la América hasta hoy día.

A esa educacion no llegaban sino los pocos privilegiados. En cuanto al pueblo ninguna educacion, sino la del culto, el rito, la ceremonia, la forma, la palabra interminable del rezo sin sentido. La ignorancia de las masas en América, en campos y ciudades, ha sido una de las herencias mas traoscendentaresde la España. Pero la educacion fundamental de la conquistaba sido la enseñanza y laencarnacion de la religion de la conquista. Hubo medios de enseñar á todos la obediencia. Aprendamos hoy (i enseñar á todos la rebelion sublime del derecho.

La educacion de la conquista, era la religion de la conquista; la religion de la conquista era el catolicismo. Los dogmas fundamentales del catolicismo y que lo constituyen en la mas apta y favorable de las religiones para conservar perpétuamente una conquista, sonla obedienciaá la autoridad culo que debo creer, en lo que debo amar, cu lo que debo hacer. Se impone la creenciasin juicio, ni raciocinio, sin atender ¿1 convencimiento. —El sacerdote debe pensar por todos en materia de religion. Es por estoque el catolicismo es el mayor enemigo del libre pensamiento. Se teme toda espontaneidad del alma humana, como se teme un acto de rebelion; y de ahí nace qúe es necesario sofocar los instintos, los sentimientos y las grandiosas pasiones de la humanidad. Es necesario aislar, separar, no solo á los pueblos, sino a los individuos. Para ello se introduce el espionage, la delacion, el terror en el hogar. El movimiento, la asociacion, el trabajo intelectual son declarados enemigos. Los libros no existen, se prohiben. La lectura es castigada. No hay prensa. No hay enseñanza, sino de la doctrina, de la obediencia y del terror. Las inteligencias inmovilizadas se embrutecen Los corazones estancados se corrompen. El vicio campea desde las altas clases hasta los plebeyos. La ociosidad, la espantosa ociosidad de la raza española decapitada de su pensamiento, se extiende, se hace habito, costumbre, orgullo, ley social. El catolicismo que comprendia el inmenso vacio que deja en las almas, se apresura á ocupar la vida, con el culto, con las fiestas religiosas, con las novenas, los procesiones, la via-sacra, las oraciones para todas las horas, con el somnoliento rosario. Es asi como se apaga el espíritu, es así como la brutal conquista se reclina durante trescientos años sobre América.

Y la iglesia desde su trono de terror y de misterio dice a los pueblos de América : obedeced. Y el Estado desde España, por medio del Yirrcy hasta el alcalde en su barrio y el propietario en su tierra dicen a los hombres: obedeced. Y la madre en el hogar; el maestro en la escuela, el fraile en el confesonario y en el pulpito, el doctor en su cátedra, el juez en su tribunal y el verdugo sobre la victima, todos en coro repetian : OBEDECER, OBEDECE!)!

Proscripcion del pensamiento. La América no hablará. No hay derecho á la palabra. La América será ciega. No hay derecho al libre estudio, á la lectura, a la vision de lo que pasa en el mundo. La América será sorda. No hay derecho & escuchar la palabra libre, ni ann las noticias del exterior. No hay prensa. No recibirá libros, ni periódicos. No se imprimírá ningun libro. Tena al que imprimiese ó circulase algun libro sin permiso. Nuestros padres se escondiau para leer. No se enseña sino lo que la iglesia autorizare.

No olvideis que la América recibió esa educacion durante trescientos aíios, para ser civilizada por la España. No olvideis que habia ejércitos permanentes. fortificaciones poderosas que hiciesen efectiva la reclusion de América.

No olvideis que habia clases interesadas y divisiones fomentadas para conservar ese réjimen. Los empleos en manos de los españoles. Aristocracia, por el hecho solo de haber nacido en Galicia ó en etc. Los americanos, aun loi hijos de españoles, considerados inferiores y despreciados. Los hombres y pueblos sin pensamiento, sin palabra, sin voto, sin voluntad. Esta es la civilizacion que la España introdujo á sangre y fuego en América.

No olvideis, en fin, que se habia identificado en las creencias, la religion y el Estado, el catolicismo y la monarquía: Dios y El Rey. Hé ahí la fórmula. El pecado segun la Iglesia, debia ser crimen segun la ley. No pensar como la Iglesia, era un crimen que el Estado debia reprimir. Y pensar mal del Rey ó de la autoridad, ó del régimen, era ademas de rebelion, un pecado que la iglesia castigaba.

Y en medio del aislamiento en que viviamos, separados del movimiento del mundo, sin noticias, ni viajeros, ni comercio, ni papeles, ni libros, ni enseñanza, en medio de ese espantoso silencio tenebroso, comprended americanos, el prodigio de la intuicion del derecho que vive en todo hombre, pues llegó á hacerse escuchar, llamandose la fíevofucion d? la Independencia! Comprendamos la magnitud de la obra y el mérito de nuestros padres!

Para mitigar la sofocacion espantosa, que tal órden de cosas debia producir, el catolicismo enseña el dogma de la gracia, promete el resarcimiento en otra vida, y procura inocular en las multitudes el principio de que (odo en la tierra es vanidad, é impone el dogma de que la fe salva.

Con el dogma de la gracia, se dice que muchos sontos llamados y pocos los escogidos. Si tú eres de los llamados por qué te inquietas? Y si no eres escogido, aguanta, pues te revelarias contra la predestinacion divina.

Con el resarcimiento de la otra vida, y de que todo en la tierra es vanidad hago mirar con desden el derecho, la justicia; y el deseo de mejorar, base del adelantamiento y del progreso delos pueblos, viene á ser despreciado por los pueblos católicos.

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