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III.

. I

EL MILAGRO.

Todo el edifioio de las revelaciones estriba en el milagro. ¿Qué es milagro? Nosotros definimos la idea milagro (porque la realidal no existe) con una sola palabra: El, Deicidio. E1 milagro es el deicidio. ,

Vamos a espücamos. No hay milagro sin violacion de una ley natural. La ley natural es la manifestacion del mismo Dios en la forma de los seres. Si Dios quí hizo graves á los cuerpos los despojase de esa ley, destruiria la esencia misma de la materia; y destruir la esencia de la naturaleza es anonadar su substancia. Seria lo mismo que crear para volver á la nada. La materia es ser y ningun ser puede dejar de ser: axioma. La materia es ser, es substancia, y no hay ser, ni substancia que no sea ó emanacion, ó participacion m is bien, ó aspecto, 6 forma limitada de la substancia infinita. Suponer pues que Dios aniquila un ser, que anonada su substancia, disipa su forma, ó destruye su esencia. es suponer que Dios puede aniquilar una parte de su ser, anonadar una manifestacion de su substancia, contrariarse A sí mismo alterando la forma eterna de la idea. Todo esto es despoj ir á la idea del Ser omnisciente, á la idea dela perfeccion de Dios, delas condiciones mismas, de los atributos esenciales de la naturaleza divina. Todo esto es destruir la idea de la divinidad. Es por esto que el milagro violando las leyes eternas del ser y de los seres, viene & ser un Deicidio.

lias adelante esto mismo recibirá mas aclaracion y confirmacion.

Veamos qué es loque Significa la palabra milagro, y la acepcion católica ortodoja.

Dice Be¡•cherelle: « Milagro, del latin miraculum, derivado * de mirari admirar. Acto del poder divino, contrario á las » le\es conocidas de la naturaleza. »

Locke, que era cristiano, define el milagro: « Es como una » operacion sensible que siendo superior á la comprension del * espectador, y (en su opinion) contraria al curso establecido » de la naturaleza, es considerada por él como divina. » (a)

El sábio Locke, toma en cuenta h comprension del espectador 6 como diria el Sr. Litré (b) traductor de Strauss, el milagro dependia del estado psycológico del espectador. Pero acepciones son estas, que aunque verdaderas, (pues lo que los hombres han llamado milagro, no ha sido otra rosn, sino fenómenos ó hechos, cuya causa no conocian, ó cu . a esplicacion uo acertabau por su ignorancia, recurriendo entonces á un poder divino que todo lo esplicaba) acepciones son estas, que no son católicas, pues aceptadas, el milagro desapareceria ó seria el equivalente de la admiracion del ignorante.

Webster define el milagro: « En teologia, un acontecimiento ó efecto contrario & la constitucion y curso establecido » de las cosas, ó una desviacion de las leyes conocidas delana» turaleza; un acontecimiento sobre-natural. »

Bescherelle abre campo á la discusion sobre la palabra milagro, al decir, contrario á las leyes conocidas de la naturaleza, porque entonces, conocida la ley, desaparece el milagro y esto es contrario a la acepcion católica, que establece el milagro como radicalmente contrario A las le\es naturales. En prueba de ello, hé aqui la opinion del abate Moigno, hombre entendido en teologia y ciencias naturales: « ¿En qué consiste el milagro » de Gedeon, referido en el libro de los Jueces VI, 37, 38? El » milagro operado por Dios, á peticion de Gedeon, consiste: » 1.° en que ( la primera noche, el vellon solose mojaba, » mientras que todo el suelo habia quedado seco; 2. ° en » que, la segunda noche, al contrario, el vellon habia quedado » seco mientras que todo el suelo estaba cubierto de rocio,

« En qué son sobrenafuralrs estos fenomenos y constituyen un mila» gro? En el órden natural, y como lo prueba la experiencia » diaria, la yerba y el vellon <ebian haberse cubierto á la vez » de rocio; lo contrario, es decir. la falta de rocio sobre el suenalo, en la primera noche, la falta de rocio en el vellon en la » segunda noche, no ha podido pues tener lugar sin una dero

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(a) A miracle then 1 take to be a sensible operaron, which being above the comprchension of the spectator, and in his opinion contrary to the established course of nature, is laken by him to be divine.—Locke. A discourst ofmiracks. Tomo IV de su* obras completas. Londres 1768. .(h) Lire. Prefacio pag. XHI. Pari» 1856. ...„.0

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» gacio» de las leyes de la naturaleza, siempre posible á Dios. » Segun la grande y bella expresion de San Agustín, el milagro » es el lenguage de Dios, la única via por la cual pueda mani» fes ta r ostensiblemente sus voluntades á sus criaturas inteli» gentes. Negar Ta posibilidad del milagro, es hacer de Dios » un ídolo mudo é impotente, negar la realidad del milagro, es » negar la revelacion, la mision divina de Moisés y de Jesucris» to.» (a)

Creemos pues ser exactos y expresarperfectamente la opinion católica diciendo: milagro es la violacion de una le) natural. Tal es la escencia de la acepcion católica de la palabra milagro.

Puede suceder tal cosa?—Bajo ningun aspecto y la demostracion es evidente.

, La creencia en el milagro supone la idea de un Dios, que no solo cambia de ideas, sino que se contradice á sí mismo. Decir con San Agustín y el abate Moigno, que el milagro es la única via por la cual pueda Dios manifestar ostensiblementesusvoluntades^ es decir, que Dios solo por la contradiccion puede revelarse ostensiblemente. La consecuencia es terrible, pero es de una lógica irrefutable. ¿A qué se reduce entonces la bella argumentacion que prueba la existencia de Dios, por el espectáculo de la sublima armonia y de la eterna concordancia de las cosas?—¿ Y vosotros todos, sábios de primer órden, génios que iluminais la humanidad, revelando, demostrando la sabiduria del Ser Supremo en todo momento del tiempo. en todo punto del espacio, en todo movimiento de los seres, cuan errados caminais en la senda del órden inmutable de las leyes, cuan engañados estais creyendo ver la mano de Dios en la armonia, en el número y medida que gobierna y pesa desde ab-elerno el átomo y la inmensidad en la misma balanza de justicia I—No, Dios no se nos ha revelado en las maravillas de la naturaleza, en la descomposicion de la luz, en la organizacion del animal; en la música del firmamento, en la sublimidad de la conciencia invariable de lo justo. Errabais. Dios no se revela ostensiblemente d sus criaturas inteligentes, sino derogand o su sabiduria, instigando á la razon del hombre, contradiciéndose á sí mismo

(a) El abate Moigno en la "Clef de la Science." Obra dedicada I Bonaparte •1 chico.—París 1888.

rompiendo la armonía de las existencias, desnliritiendo el orden eterno establecido. Hé ahí á donde llegais, • vóá'otrós. Itis que en vuestro deseo de humiítáros y de humillar á tarazón, hacéis descender al Dios, que es la iVazon absoluta, y al hombre sú divino reáejo, á la categoria dé Juglares.

Goethe, elJúpiter literario del'.siglo,XÍÍt, coronado crfll la triple coiona delgénio filosófico, de todo el saber dé sil edad, y del genio poético ha pronunciado estas palabras verdaderamente' sacramentales: .« Tu consideras, escribia Goethe & La» vuter, al Evangelio como la verílad mas divina. Eri cu nto a » mí, una voz del cielo mismo, no me persuadiria que el agua » quema, que el fuego hiela, 6 que los muertos resucitan. Jüz» go mas bien todo esto como una blasfemia contra el gran Dios » y coutra su revelacion eu la naturaleza. » (Corres^onJeácia de Lavater. 178) (a)

¿Qué mas se puede agregar?—Para to.^ó hombre que piensa y estudia,esas palabras serian mas que suficientes'para saciír!o del érror grosero, ó de la creencia en el milagro, pero nosotros escribimos con el objeto de convertir á los ciUlicos y es por eso que vamos á seguir al error en todas sus manifestaciones y acosarlo en los tenebrosos recónditos de la inteligencia por tantos siglos engañada.

Vamos a desenvolver otro aspecto de la cuestion bajo Ta forma de un dialogo entre él ¿ios-católico y la razon del hombre.

El Dios-católico.—¿No crees que el poder de hacer milagros revela mi omnipotencia?

La. í\azon.—En efecto. Si eres omnipotente puedes hacer' milagros.

Él Dios-católico.—Entonces por que rechazas el milagreó'?

¿a Razon.—Porcjue es suponer Ta contradiccion en Ím'ós'. *t un Dios que sé contradice no es omnisciente, no es él verdadero Dios.

Él Dios-católico.—Y en que ¿e fundas pora asignar á ¡frita náa ley. una norma?

f La Razon—En ía 'razon. La misma; ra&ñ qtié me rételá'* Dios, me lo revela con sus atributos inmutables, cóü stís lejéi

(&} Esta» palabras las,he encontrado e& una nota del señor F.dgard Qoinet en su Examen de la vida de Juús. tomo til, dé sos obris completas. París 1857.

eternos, con la inyariabüidqd de sa^pensamiento, con la persis* tencia de su voluntad.

El Dios católico.—¿Y no crees que un ser que ha establecido qne el fuego qu une, pusda hacer que el fuego hiele?

La Razon.—No. Porqus para hacer que el fuego helase. seria necesario cambiar ó destruir sus calidades esenciales. La destruccion de las calidades esenciales de las cosas equivale á la anihilicion de la substancia. La anihilicion de la subslmcia te es impusible, porque la substancia es el Ser, es Dios en la eternidad viva. Si Dios pudiese hacer que el fuego helase, sesuicidaria, no habria obstáculo para que dejase de ser lo que e».

El Dios catolico. — Pero tódas esas afirmaciones y demostmciones son obra de tu razon. ¿Quién no te dice, que tu razot te engaña?

La Razon.—Si la razon me engaña en la vision de lo necesario y absoluto, quién no me dice que Dios no existe? Si creo en Dios, es por mi razon. Si mi razon no debe crearse a si misma, ¿por qué te diriges á mi razon? Tienes algai olromedio de eutenderte conmigo? Escucha lo que dijo el sabio Locke que era cristiano, y que creia en el milagro, ermo una manifestacion divina pira revelar cosas razonables y iecesarias que los hombres no pudiesen por sus medios alcanzar

» Ninguna mision puedj ser considerada como divina, si » abandona algo que derogue el honor del uno, sdo, verdadero, » invisible Dios; ó que contradiga a la religion mtural y á las » reglas de la moralidad: porque Dios habiendodescubierto á » los hombres la unidad y magestad de su etern divinidad, y » las verdades de la religion natural y moralidd por la luz de » la razon, ño se le puede suponer establezca 1( contrario por » revelacion; porque esto seria destruir la eviencia y el uso » de la razon, sin la cual |os hombres no puedeiser capaces de » distinguir la revelacion divina de las impíturas diabóli» cas. » (a)

El Dios católico.—Me dirijo á tu razon para ue obedezca y crea lo que yo quiero que crea.

La Rctzon.—¡Para que obedezca! Está bien, Pero por qué debo obedecer? .No es verdad que si debo oblecer y si debo $reerlp que quieras, debo creer en una razon >r la cual debo ^bedecer y creer lo que quieras?

. • (f) A.J^ftWtf

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