Imágenes de páginas
PDF
EPUB

as m

rosa.

deber de asistir a la célebre reunion del vecindario noble de Santiago en el tribunal del consulado.

Don José Nicolas fué uno de los diez individuos designados en aquella reunion por don Mariano Egaña para que discutieran con O'Higgins sobre los graves sucesos ocurridos en el pais.

En tales momentos el mayorazgo Cerda se encontró, como en el cabildo de 1810, al lado de don Agustin de Eizaguirre..

Esta es una de las pájinas mas honrosas de la vida de Cerda.

Por lo demas, la lójica le ordenaba obrar así. Quien habia firmado la convocacion al cabildo abierto del 18 de setiembre de 1810, no debia aceptar que se perpetuara un réjimen dictatorial, por mas ilustre que fuera el jefe del gobierno.

Don José Nicolas de la Cerda falleció en el seno de su familia en el año de 1847.

A su hijo mayor, don Manuel José, le tocó esvincular las propiedades del mayorazgo, i, de acuerdo con la lei de 1852, impuso sobre la casa de Santiago i sobre las haciendas de la Ligua un capital a censo de 593,407 pesos, 25 centavos, al cuatro por ciento anual.

A PÉNDICE

MITIMITiiiiiiiiiiiiiTTUTTITYTTI

Número 1

OFICIO DE LA REAL AUDIENCIA AL VIRREI DEL PERÚ.

El capitan don Alonso de la Cerda ha que sirve en la guerra de este reino diez años efectivos, habiendo venido a ella a hacer lo ofrecido de su voluntad i a su costa, sirviendo los cinco anos de infante, i en el demas tiempo ha sido tres veces alférez i dos capitan de infantería, i actualmente lo es, i está conduciendo una compañía de infantería en esta ciudad, para lo cual le trajo del tercio de San Felipe de Austria el señor presidente don Francisco Laso de la Vega, gobernador i capitan jeneral de este reino, habiendo hecho dejacion de otra compañía de infantería que servia en dicho tercio de San Felipe; i siempre ha servido i sirve con lustre de su persona i a satisfaccion de sus superiores, i en la batalla que tuvo el enemigo con el tercio dicho de San Felipe en las Cangrejeras, gobernando este reino el señor presidente, gobernador i capitan jeneral de él, don Luis Fernández de Córdoba i Arce, despues de haber muerto dicho enemigo noventa i siete españoles, i herido mui mal al sarjento mayor del reino, teniendo la victoria por suya, el dicho capitan don Alonso con su compañía le resistió, i defendió que no matase al dicho sarjento mayor i lo restante del tercio, con que se retiró el enemigo, dejando mas de cien caballos enfrenados i ensillados, en lo cual el dicho don Alonso acudió al servicio de Su Majestad con tanto valor que si no fuera por él se hubiera llevado el enemigo todas las estan. cias del contorno de la Concepcion, i puesto el reino en condicion de perderse, por los pocas armas i soldados que entonces habian, a no haber llegado como llegó a tan buen tiempo dicho señor presi

« AnteriorContinuar »