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Número 4

Institucion Del Mayorazgo Cerda

En el nombre de Dios todopoderoso, padre, hijo i espíritu santo, tres personas i una esencia divina. Porque de la division de los bienes se siguen inconvenientes por ella, se pierden i destruyen las familias de las personas nobles, i por el contrario se conservan i perpetúan, quedando enteras i unidas, por el medio de la institucion de los vínculos i mayorazgos, i los sucesores de ellos quedan con mayor obligacion de servir a Dios i a sus reyes, i de sustentar i alimentar a sus hermanos pobres, i de otras cosas que resultan en gran beneficio de la república, en esta consideracion ¡sea notorio a todos los que la presente escritura de vínculo i mayorazgo vieren cómo yo, el licenciado don Juan de la Cerda, abogado de la real audiencia de la ciudad de los Reyes i de esta de Santiago de Chile, natural i vecino de ella, hijo lejítimo del maestre de campo don Alonso de la Cerda i de doña Teresa de Contreras, su mujer, mis padres difuntos, usando de la facultad que por derecho me compete para disponer del tercio i remanente del quinto de mis bienes, otorgo i conozco que fundo e instituyo vínculo i mayorazgo,'especial i señaladamente en la estancia i tierras que tengo i poseo en el valle de la Ligua, del correjimiento i partido de Quillota, en términos de esta ciudad de Santiago, i me pertenece por haberla comprado del maestreescuela de esta Catedral don Juan de Hermúa, mi primo, por escritura otorgada ante Manuel de Cabezon, escribano público, en diez i siete dias del mes de octubre de mil seiscientos i noventa i cinco años, segun i como el dicho maestreescuela don Juan de Hermúa la hubo i compró en remate público i judicial, por causa ejecutiva i de acreedores que se siguió en la real audiencia de esta ciudad contra los bienes de doña Catalina de los Rios, difunta, cuya fué la dicha estancia por herencia del jeneral don Gonzalo de los Rios, su padre, i del jeneral Gonzalo delos Rios, su abuelo, a quien se hizo merced por el gobierno de este reino en nombre de Su Majestad de la mitad del valle de la Ligua, por premio i remuneracion de sus grandes servicios en el descubrimiento, conquista, poblacion i pacificacion de estas provincias de Chile. I despues por el dicho jeneral don Gonzalo de los Rios i por la dicha doña Catalina de los Rios se adquirieron i agregaron a la dicha estancia otras tierras para esten sion i aumento de las que fueron del dicho jeneral don Gonzalo de los Rios. I todas las inclusas en la escritura de la dicha venta, por títulos del gobierno de este reino, sucesiones, donaciones, compras i por otro cualquier título, las asigno i señalo para que sean del dicho vínculo i mayorazgo, con todo lo que en la dicha estancia está edificado i plantado, aguas, montes, vertientes, quebradas i potreros, usos, costumbres, derechos i servidumbres, cuantas tiene i le pertenecen de hecho i de derecho, sin que le falte cosa alguna, las cuales son libres de censo, obligacion, empeño e hipoteca, tácita ni espresa, que no la tienen, porque, aunque yo compré la dicha estancia con los censos i obligaciones que en la escritura suso citada se refieren, todas estan entera i cumplidamente pagadas i los censos redimidos i sus escrituras chanceladas, de que tengo en mi poder los instrumentos públicos de sus redenciones i chancelaciones con toda formalidad i seguridad, i otros recibos i papeles que hacen a la libertad i desempeño de la dicha estancia, i la real provision ejecutoria despachada por los señores presidentes i oidores de la real audiencia de este reino, con insercion del remate público que de la dicha estancia se hizo en el dicho maestreescuela don Juan de Hermúa para que se le diese posesion, como se le dió, de la dicha estancia, por haber cumplido i pagado el precio de ella en la forma que se obligó por el dicho remate, en que la dicha estancia fué comprada por doce mil pesos de a ocho reales, demas de lo que importaron los ganados i bienes muebles que habia en la dicha estancia al tiempo de la venta i remate de ella, que no entraron en el dicho precio. I dicha estancia i tierras, con lo así plantado i edificado, adherente i accesorios a ellas, de habitacion, capilla, molinos de pangue i de pan, curtiduría, con diferentes asientos, de las crianzas i engordas de ganados mayores i menores, i sus corrales i majadas, potreros i vertientes al rio del dicho valle de la Ligua, reservando los ganados, aperos i cosas muebles de la dicha estancia, la asigno i señalo al dicho vínculo i mayorazgo, i en dicha estancia i tierras, montes, aguas, vertientes, quebradas i potreros, edificado i plantado, que vale doce mil pesos de a ocho reales, instituyo i fundo el dicho vínculo i mayorazgo, i en caso que el valor de todo ello excediere de los dichos doce mil pesos todavia quiero i es mi voluntad que todo se compense e impute en el tercio i remanente del quinto de mis bienes hasta en la concurrente cantidad de lo que valiere, para que tenga cumplido efecto la institucion i fundacion del dicho vínculo i mayorazgo en la mejor forma que de derecho haya lugar, i pueda valer, segun las disposiciones de las leyes i pragmáticas realesde estos reinos, en los llamamientos, sustituciones, vínculos i condiciones siguientes, las cuales condiciones quiero que tengan fuerza de propias i verdaderas condiciones; i declaro desde ahora que no llamo ni he por llamado sino solamente a los que las guardaren,i a los que no lo hicieren los he por no llamados, preteridos i esclusosdela sucesion de este mi vínculo i mayorazgo. Primeramente nombro, instituyo i fundo el dicho vínculo i mayorazgo en la persona del capitan don Juan de la Cerda, mi hijo lejítimo, i de doña Mariana deHermúa, mi mujer, que ya es casado i velado segun orden de la santa madre iglesia de Roma con doña María de Carvajal i Calderon, natural de esta ciudad, hija lejítima del jeneral don Antonio de Carvajal i Saravia i de doña María Calderon, difunta, i mediante el dicho matrimonio es de su propio derecho, libre de la patria potestad. Quiero que desde luego entre a poseer i gozar el vínculo i mayorazgo i los frutos i rentas dél i sus aprovechamientos, por ser mi hijo primojénito i por el mucho amor que le tengo, i porque me ha sido i es obediente i ha procedido i procede con grande honra i mui conforme a sus obligaciones, i confío de él que lo continuará en servicio de Dios i del rei nuestro señor i de la causa pública i por su virtud i nobleza, i que así es mi voluntad. Aunque no hubiese otra causa para ello, por via de mejora, i demas de lo que hubiere de haber por su lejítima i futura sucesion de mis bienes como mi hijo lejítimo i necesario heredero, quiero que goce desde luego de este vínculo i mayorazgo debajo las condiciones i gravámenes, restituciones i llamamientos que iran declarados, demas de lo que ya tiene recibido por cuenta de sus lejítimas, herencias i futuras sucesiones en otros bienes que no entran en la constitucion de este vínculo i mayorazgo, al cual llamo i despues del dicho mi hijo a sus hijos i descendientes lejítimos o lejitimados por subsecuente matrimonio, i nó en otra manera, perpetuamente, prefiriéndose el mayor al menor i el varon ala hembra, aunque sea mayor, i de línea del últimoposeedor a todas las otras líneas; i, faltando la descendencia lejítima de varones i hembras del dicho capitan don Juan de la Cerda,?mi hijo mayor, suceda en el dicho mi Mnculo i mayorazgo el capitan don Tomas deila Cerda, mi hijo, i sus descendientes lejítimos, i a falta de ellos suceda mi hija lejítima doña Mónica Teresa de la Cerda, que hoi es mujer lejítima del capitan don Santiago de Larrain i sus descendientes i los suyos, por la misma orden que son llamados los descendientes lejítimos del dicho mi hijo mayor, procreados de lejítimo matrimonio, naturalmente o por subsecuente matrimonio, i no de otra manera, considerándose siempre la propincuidad respecto del último poseedor i representando siempre el hijo o descendiente del hijo mayor la persona de su padre, en vida del último poseedor o despues de su muerte, en cualquier grado. Item, que los dichos bienes sean perpetuamente de mayorazgo, e inajenables e indivisibles e imprescriptibles, i que no se puedan ceder, renunciar ni prescribir, aunque sea por prescripcion inmemorial, ni se puedan vender n¡ enajenar, trocar ni cambiar ni hipotecar ni acensuar ni arrendar por largo tiempo, en todo ni en parte, aunque la enajenacion e hipoteca sean por causa de dote o arras o alimentos o para redimirse el poseedor a sí o a otros de cautiverio, ni por causa pública ni piadosa, ni por via de testamento ni contrato ni última voluntad, aunque sea por mayor utilidad del mayorazgo, o instituyendo por heredero en ellos al que le habia de suceder abintestato, ni por otra causa alguna necesaria ni voluntaria ni de cualquier calidad que sea, pensada o no pensada, i aunque sea teniendo para ello facultad real de Su Majestad, i por el mismo caso que cualquiera de los sucesores de este mi mayorazgo hiciere lo contrario o tratare de hacerlo o pidiere o impetrare facultad de Su Majestad para ello o usara de ella siendo concedida por Su Majestad, aunque sea de su profirio motu lo que hiciere, sea en sí ninguno, i la sucesion del mayorazgo pase al siguiente en grado como si el tal sucesor fuese muerto naturalmente i nunca hubiese nacido, que si alguno de los sucesores de este mi mayorazgo, lo que Dios no quiera, cometiere delito de herejía o crimen laesae majestatis u otro cualquier delito por donde pueda perder el dicho mayorazgo o parte de él, que por el mismo hecho que le cometiere o tratare de cometer suceda en el dicho mi mayorazgo el siguiente en grado, así en la posesion como en la propiedad i usufructo de él, de manera que por razon de los dichos delitos no pueda suceder ni suceda en los dichos bienes ni en parte de ellos la cámara i fisco de Su Majestad, ni en usufructo ni en propiedad ni en otra manera alguna, porque mi voluntad precisa i determinada es que los que hubieren de suceder en este mi mayorazgo sean católicos cristianos i obedientes a la santa iglesia romana i fieles i leales vasallos de Su Majestad i de los reyes de Castilla que por tiempo fueren, i a los que no lo fueren no los llamo, ántes los he por escluidos de la sucesion de él. Item, que los sucesores de este mi mayorazgo se hayan de llamar de mi apellido Cerda i traer mis armas, como yo las traigo en el mas preeminente lugar, i, no lo cumpliendo así, que por el mismo hecho

MAYORAZGO 12

pase la sucesion de él al siguiente en grado, habiendo pasado un año sin haberlo cumplido despues de haberlo él sabido, sin que para esto sea necesario interpelacion ni monicion ni lapso de mas término ni otra dilijencia alguna. Item, si alguno de los llamados a este mi mayorazgo naciere loco o mentecato, o mudo o sordo conjuntamente, o le sobrevinieren las dichas enfermedades o cualquiera de ellas despues de nacido, ántes que suceda en este mayorazgo, que en tal caso el que tuviese los dichos defectos no suceda ni pueda suceder en él i pase la sucesion de él al siguiente en grado, siendo las dichas enfermedades perpetuas; pero, si despues de haber sucedido en el dicho mayorazgo, le sobreviniere alguna de las dichas enfermedades mando que por ellas no sea escluido ni privado de la sucesion de él. Item, que no suceda ni pueda suceder en este mi mayorazgo clérigo de órden sacro, ni monja ni fraile ni canónigo seglar ni otro algun relijioso profeso, si no fuere de órden militar o caballería, que a los tales no los escluyo salvo siendo de órden en que conforme a sus establecimientos no se puede casar. Item, que, pasando este mi mayorazgo de un sucesor a otro conforme a la disposicion de él, aunque sea deljprimero en el segundo llamado o en los demas, ninguno de los dichos herederos llamados i sucesores de ellos pueda sacar cuarta falcidia ni tribeliánica ni otra cosa alguna por razon de la restitucion ni por otra causa. Item, que dentro de seis meses, como cualquiera de los llamados a la sucesion de este mayorazgo sucediere en él, sea obligado hacer inventario solemne jurado de todos los bienes en que sucediere, so pena de que si no lo hiciere dentro del dicho término se defiera en el juramento ad litem contra él i sus herederos al siguiente en grado sobre los bienes que pretendiere que faltan de él. Item, que lo acrecentado en los bienes de este mi mayorazgo, en cualquier manera, siga en todo la naturaleza del mismo mayorazgo principal, i que si alguna cosa se deteriorase o disminuyere en él por culpa del sucesor, sean obligados a pagarlo sus herederos, aunque la deterioracion haya sucedido por culpa leve del poseedor i no haya habido en ello dolo ni lata culpa. Item, que si el poseedor del dicho mayorazgo hiciese mejoramientos en la dicha estancia agregando a ella mas tierras de las que tiene, edificando o plantando o sacando acequias para regar i cultivar dichas tierras o haciendo cercas i corrales, molinos de pan o para otro efecto, i otros cualesquiera mejoramientos adherentes a las dichas tierras i para el aumento de los frutos, rentas i aprovechamientos de ellas i de la dicha estancia en que fundo i sitúo este mi mayorazgo, por el mismo

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