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i Chárcas, es decir, de la mitad de la América del Sur, entre los militares que vinieron posteriormente los habia en gran número de los ejércitos españoles de Flandes, Italia, Portugal i Cataluña, esto es, de la mitad de la Europa Occidental; porque segun se ha repetido cien veces, esta colonia tan pobre i apartada fué la que mas resistencia opuso a la dominacion europea.

Los soldados que acompañaron a Hurtado de Mendoza, a don Alonso de Sotomayor, a don Alonso de Ribera, a don Francisco de Meneses, i aquellos que trajeron a Chile otros capitanes de la Península, pertenecian, como era de suponerlo, a todas las rejiones de España.

Con la llegada a este pais del guipuzcoano don Márcos José de Garro coincide el principio de una inmigracion continua de vascongados i navarros, los cuales de preferencia se dedicaron al comercio.

Algunos de ellos adquirieron grandes fortunas i casi todos fueron projenitores de familias numerosas e infuyentes en la sociedad del siglo XVIII. .

Desde las postrimerías del siglo anterior el comercio de esportacion de Chile se habia enriquecido con el valioso producto del trigo, que desde entonces empezó a llevarse al Perú en grandes cantidades, con motivo de la escasez de aquel cereal sobrevenida con el terremoto de Lima en 1687 (1).

Al trigo deben agregarse el sebo, los cueros i la jarcia, que se esportaban tambien al Perú, i las mulas, destinadas a los minerales de Potosí.

(1) BARROS ARANA, Historia Jeneral de Chile, tomo V, pájinas 295 i siguientes.

En esta clase de comercio se distinguieron especialmente los hijos de Navarra.

He aquí los nombres de algunos de los principales:

Don Juan Martínez de Aldunate i Garro, natural de Pamplona i sobrino del presidente Garro. Entre sus descendientes merecen recordarse los dos oidores Aldunate, don Domingo i don José Santiago, el obispo don José Antonio, i el jeneral de la independencia llamado tambien José Santiago.

Don Juan de Lecaros Lacoizqueta, de la villa de Narvarte, alcalde ordinario en 1693 i padre de don Pedro José de Lecaros i Ovalle, correjidor que fué de Santiago durante los gobiernos de Ortiz de Rozas i de Amat i Junient (1).

Don José de Lecaros Egosque, del lugar de Ciga en el valle de Baztan; padre de don Alonso de Lecaros i Ovalle, correjidor de Quillota en 1739, i alcalde de Santiago en dos ocasiones (2).

(1) Sobre este último personaje consúltese el apéndice del mayorazgo Irarrázaval.

(2) Don José de Lecaros Egosque nació en 22 de marzo de 1665 i llegó a Chile a fines del siglo.

En el puerto de Valparaiso sentó plaza de soldado, i Marin de Poveda le nombró capitan de infantería en el año de 1700.

Con fecha 12 de diciembre de 1694 habia contraido matrimonio en Santiago con doña Maria de Ovalle i Amasa, hija de don Alonso de Ovalle i de doña María de Amasa i Pastene, siendo padrinos en la ceremonia los marqueses de la Pica, parientes cercanos de la novia.

De este matrimonio nacieron los tres hijos que siguen:
1) El presbítero don José (1696-1759).
2) Doña Micaela.
3) Don Alonso (1704-1767).

Este último caso, en 20 de marzo de 1731, con una prima en segundo grado, doña Maria Josefa de Rojas i Amasa, bija de don Bartolomé de Rojas i Córdoba, i de doña Lucia de Amasa i Lisperguer.

Don Pedro de Lecaros Berroeta, sobrino de don José i casado con una hija suya, oriundo tambien del valle de Baztan. Fué alcalde ordinario de Santiago en 1736, con don Nicolas de la Cerda. Las tres hijas de Lecaros

Doña Micaela contrajo matrimonio con su primo hermano don Pedro de Lecaros Berroeta, hijo de don Sebastian de Lecaros i de doña Maria Juana de Berroeta i Aranibar, «dueños i señores del palacio de Egosque». (Palabras tomadas del poder para testar que mutuamente otorgaron uno en favor del otro don Pedro de Lecaros Berroeta i su mujer, doña Micaela de Lecaros, ante el escribano Miguel Gómez de Silva, en 10 de julio de 1756.)

Como don Pedro de Lecaros Berroeta era el primojénito de don Sebastian, a él correspondia, despues de su padre, el vinculo de Egosque, que se perdió, sin embargo, para los Lecaros de Chile, por no haberse reclamado en tiempo. (Don Rafael Larrain Moxó, descendiente directo de Lecaros Berroeta, en uno de sus viajes a Europa, inició jestiones para conseguirlo, sin resultado alguno. Papeles de familia.)

Don Pedro de Lecaros Berroeta desempeño, entre otros cargos públicos, los de alcalde ordinario en el cabildo de Santiago en 1736 i juez de comercio en 1746 i 1749.

De su matrimonio con doña Micaela de Lecaros tuvo seis hijos, tres hombres i tres mujeres.

Los primeros no dejaron sucesion.

Las mujeres, como puede leerse en el testo, contrajeron matrimonio con personajes mui encumbrados de la colonia: doña Maria Josefa, con don Juan Francisco de Larrain i Cerda; doña Maria Mercedes, con don Pedro Gregorio de Echenique; i doña Manuela, con don Martin de Martiarena.

Don Pedro de Lecaros fue uno de los comerciantes mas ricos de su época, i sus hijos heredaron mas de cien mil pesos cada uno.

La familia fundada por Martiarena hubo de trasladarse al Perú, pues don Martin acompañó al virrei Amat en calidad de secretario.

Doña Maria Josefa i doña Maria Mercedes, que quedaron en Chile, fueron propietarias de grandes haciendas de campo i figuraron en la primera linea de nuestra sociedad.

Poco tiempo despues de casado, don Juan Francisco de Larrain compró la gran estancia de Aculeo; i por su parte los esposos Echenique adquirieron la hacienda de Almahue, en el partido de Colchagua. (Catálogo del archivo de la real audiencia de Santiago, tomo 10, pájina 175

Con fecha 1.0 de julio de 1749, por escritura otorgada ante el escri

Berroeta casaron con tres personajes de la sociedad colonial: don Juan Francisco de Larrain i Cerda, criollo chileno, correjidor de Santiago en 1742; don Pedro Grégorio de Echeñique, de la villa de Arizcun, alcalde ordi

bano Santiago de Santibáñez, don Juan Francisco de Larrain fundo sobre la estancia de Aculeo un patronato de legos con la cantidad de 7,000 pesos que habia recibido de su suegro. Despues de los dias del fundador i de su mujer, debia suceder en este patronato aquel de sus hijos varones que siguiera en edad al que gozara del mayorazgo establecido por don Santiago de Larrain i Vicuña.

Don Pedro de Lecaros Berroeta, en varias escrituras, de las cuales la última i definitiva fué otorgada a 30 de julio de 1754 ante el escribano Miguel Gómez de Silva, fundo, a su vez, un patronato laical de 22,400 pesos, de los bienes de don Gregorio Gaviria, secretario que habia sido del presidente Ustariz, i del cual era don Pedro heredero universal i albacea tenedor de bienes.

Los primeros patronos debian ser Lecaros Berroeta i. su mujer, i en seguida sus descendientes lejítimos, por el orden acostumbrado en los mayorazgos de Castilla.

Uno de los hijos de don Pedro, llamado Antonio, ordenó en su testamento, otorgado en 1.0 de agosto de 1759 ante Gómez de Silva, que se impusiera en fincas seguras una capellanía de 2,000 pesos, a manera de patronato de legos, a favor del hijo o hija de doña María Josefa de Lecaros, su hermana, que estuviera mas próximo al mayorazgo.

El presbitero don José de Lecaros i Ovalle, primojénito de Lecaros Berroeta, en escritura de 6 de julio de 1754 ante Juan Bautista de Borda, por encargo testamentario de sus padres i con el remanente del quinto de los bienes dejados por éstos, fundó un patronato de legos, de valor de 4,788 pesos, al cinco por ciento, sobre la hacienda de Viluco, avaluada en 1748 en 23,374 pesos. (Don José de Lecaros Egosque dió poder para testar a su mujer en 6 de agosto de 1744 ante Santiago de Santibáñez; i el testamento fue otorgado por la viuda, doña Maria de Ovalle, ante Bartolomé Mundaca, en 1.o de octubre del mismo año. Con igual fecha, i tambien ante Mundaca, la señora Ovalle dió poder para testar a su hijo el presbítero don José.)

Debia ser primer patrono el fundador; en seguida, sus sobrinos don Pedro José i don Antonio, i sus descendientes; en tercer lugar, las hijas de Lecaros Berroeta i sus descendientes, con esclusion del hijo de doña María Josefa que gozara del mayorazgo Larrain i Vicuña, a no ser que fuera el único descendiente de la rama; en cuarto lugar, don Alonso de

nario en 1764 i caballero de la orden de Santiago; i don Martin de Martiarena, natural de Zurita, secretario de Amat i Junient.

Don Santiago de Larrain i Vicuña, de la villa de

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Lecaros i Ovalle, hermano del fundador, i sus descendientes; i por último, los parientes mas inmediatos de doña Maria de Ovalle, mujer que habia sido de don José de Lecaros Egosque, i madre del fundador.

El mismo presbitero Lecaros i Ovalle, en setiembre de 1754 ante Gómez de Silva, instituyó con los bienes del presbitero don José Pizarro Arquero otro patronato laical de 6,200 pesos, del cual tambien debian gozar los miembros de la familia Lecaros.

Para completar esta serie de fundaciones establecidas en favor de los descendientes de don José de Lecaros Egosque debe traerse a la memoria el mayora”go de Viluco, de que se habla en el testo, instituido por el presbitero don Sebastian de Lecaros en 26 de setiembre de 1768. (Apéndice, número 2.)

Don Alonso de Lecaros i Ovalle, que debia perpetuar el apellido de Lecaros en nuestro pais, se consagró como su padre al comercio, i en su juventud emprendió viaje al Perú con su cuñado i primo don Pedro de Lecaros Berroeta.

En esta ocasion, don José de Lecaros Egosque habilitó a su hijo con dinero i mercaderías, entre otras, una partida de cordobanes, que eran mui apreciados en el virreinato.

Del Perú don Alonso se dirijió a Méjico, i despues de diversos contratiempos se estableció definitivamente en Chile. (Papeles de familia.)

Su matrimonio con la señora Rojas i Amasa le permitió formar en Santiago un hogar respetable.

Ejerció las funciones de alcalde ordinario en 1738 i en 1760.

El presidente Manso de Velasco le nombró en 1739 correjidor de la villa de San Martin de la Concha, hoi Quillota,

Durante su administracion, fabricó a su costa en la villa nombrada diversos departamentos: cárcel para hombres, cárcel para mujeres i sala destinada a las sesiones del cabildo.

Mas tarde don Alonso dirijió en Santiago los trabajos de construccion de la Universidad de San Felipe, con el carácter de superintendente.

En recompensa de sus servicios, en 21 de enero de 1755, el claustro universitario acordó que toda su descendencia tuviera que pagar una tercera parte menos en los grados mayores, i con fecha 22 de enero de 1767, le concedió a perpetuidad un grado de indulto de doctor, tambien para todos sus descendientes. (Libro índice de la Universidad de San Felipe.)

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