Imágenes de páginas
PDF
EPUB

la plaza se ocupa en ir i venir a la provincia de Chiloé a la conduccion de tablas (que por comercio adquiere en ella el gobernador), de que asimismo resulta la desesperacion en que puede contemplarse aquella guarnicion, i cuán espuesta está aquella fortaleza a una entrega, si sucediese que en su puerto anclasen dos o mas navíos enemigos, i prometiesen la libertad de todos tan apetecida, i mas do jente hostigada, i que por su naturaleza baja i viciosa se inclina a la maldad. Se estiende a los indios el comercio, o como el vocablo natural lleva, conchavo de ponchos; i no me admira de que se haga, pero es arduo se ejercite con jéneros que el desvelo de los gobernadores de este reino tiene tan prohibidos, como es fierro, espuelas, frenos i otras cosas que me aseguran corren sin reparo, donde podia hacerse el mayor, supuesto que con estas especies facilitan el manejo de los caballos, único asilo de su defensa i medio de la hostilidad que siempre dificultará su conquista, i les será ocasion a su insolencia. En el parlamento los vi proveídos, i oí jeneralmente lo que espreso; i aunque me hice cargo de que en aquella frontera no faltan trasgresores, no serán muchos, porque tienen para sus conchavos el j énero en gran manera apetecido de los indios, que es el vino, ídolo que celebran en sus embriagueces, i dejará inútiles los efectos de cualquier proyecto que mire a establecer estas jentes en cristiandad i policía. Allí es árbitro de las vidas aquel jefe, pues sus sentencias de muerte se ejecutan sin apelacion ni súplica, contra la regla que Vuestra Majestad tiene dada en las Indias para la determinacion de las causas de los soldados; a que se añade otro no despreciable mal que va a este reino, i es que los malcontentos del presidio, i quizas los peores, si logran la fuga (en que a todas horas piensan) se acojen a los indios, i son los que les ministran los mas nocivos consejos i malquistan el gobierno de los españoles. He entendido por voz pública todo lo espresado; i si no todo contestase con la verdad, lo mas se conformará con ella, por el argumento que tengo por irrefutable, deducido de la gran comodidad con que se retiran los gobernadores en cinco años con solo tres mil pesos de sueldo, de que satisfacen los empeños tan costosos causados en su trasporte, se mantienen, i les restan cincuenta, sesenta, setenta o ochenta mil pesos por fama pública, utilidad que ninguna suerte de comercio lícito puede dar en tan corto tiempo, haciéndose con el empeño de los soldados, con los j éneros espresados; i al tiempo de la paga i distribucion del situado, le recojen, i es la mayor parte suya, cuyas ropas remite a este reino a su apoderado".

A consecuencia de la esposicion precedente, el monarca, por cédula de 17 de setiembre de 1740, ordenó que el gobernador de la plaza de Valdivia quedase subordinado en lo jurisdiccional al presidente de Chile, quien "podria socorrerla con brevedad i facilidad en cualquiera acontecimiento de invasion de enemigos, u otro accidente de los que suelen ofrecerse".

La plaza continuaba sujeta a la superintendencia del virrei del Perú "en lo que miraba a las asistencias del situado i demas j éneros de que necesitase aquel presidio para su socorro".

El soberano mandó ademas que se formasen reglamentos destinados a evitar los fraudes i abusos que se habian denunciado.

¿Se consiguió?

CAPITULO VI.

LA DEPOSICION DE UN PEESIDENTE DE CHILE EN LA ÉPOCA COLONIAL.

Pobreza de Chile en la segunda mitad del siglo XVII.—El terremoto de 13 de mayo de 1647.—Mal gobierno del presidente don Antonio de Acuña i Cabrera.—Atentado de los indios cuneos contra unos náufragos i su castigo.—Espedicion del maestre de campo don Juan de Salazar contra los cuneos.—Alzamiento jeneral de los indios.—Nombramiento que el cabildo de Santiago hace en don Juan Rodulfo de Lisperguer para que fuese de procurador jeneral al Perú en solicitud de socorros.—Se enarbola en Santiago el real estandarte.—Deposicion del presidente Acuña i Cabrera por el cabildo i pueblo de Concepcion. —Deliberacion de la audiencia, del cabildo de Santiago i de una junta estraordinaria de guerra sobre aquel gravísimo e inusitado acontecimiento.—Disposiciones de la audiencia para que el presidente Acuña i Cabrera saliese de Concepcion, i para que se restableciese en aquella ciudad el orden legal.—Conjuracion de los indios pacíficos de Santiago.—Despoblacion de Chillan.—Discusion del cabildo de Santiago sobre el recibimiento del presidente Acuña i Cabrera.—El virrei del Perú llama al presidente de Chile, i éste rehusa obedecer.—Reales cédulas relativas a los sucesos mencionados.—Rogativa acordada por el cabildo de Santiago para implorar el amparo divino.—Procedimientos de la audiencia referentes al castigo de los culpables en la despoblacion de Chillan, i particularmente en la sedicion de Concepcion.—Fallos que se dieron sobre los principales acusados de haber contribuido a aquellos desgraciados sucesos.

I.

Trasladémonos a la mitad del siglo XVII.

Hacía unos cien años que los españoles se habian establecido en Chile, i que habian fundado la ciudad de Santiago, capital del reino.

A pesar de tan largo trascurso de tiempo, la nueva colonia no habia prosperado, como habria podido hacerlo.

En vez de floreciente, se hallaba mui atrasada, casi arruinada.

La costosa guerra de Arauco habia impedido, no solo que los conquistadores hubieran asentado una dominacion sólida en la comarca de ultra Biobio, sino tambien que las poblaciones de la rejion pacífica alcanzaran los progresos que se habrian deseado.

El segundo es un hecho social mui importante sobre el cual llamo con insistencia la atencion, porque ántes de ahora no ha sido notado por los historiadores nacionales.

En esta ocasion, como siempre que lo he podido, serán el soberano i sus grandes funcionarios los que hablarán por mí.

"El Rei. Conde de Salvatierra, pariente, mi virrei, gobernador i capitan jeneral de las provincias del Perú; o a la persona o personas a cuyo cargo fuere el gobierno de ellas. El maestre de campo don Martin de Mujica, mi gobernador i capitan jeneral de las provincias de Chile, en carta de 26 de mayo del año pasado de 1647, refiere que toda la poblacion de aquellas provincias no tenia seiscientos vecinos de familia i casa; que todos estaban sumamente pobres; i que el mas descansado libraba sus alimentos i comodidades en unas tierras, un poco de ganado i algunos indios de encomienda con que las beneficiaba, de que se componia una estancia; i que eran mas en número los pobres, i especialmente mujeres, que desnudas

« AnteriorContinuar »