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años.—Madrid i julio a 26 de 170.7.—Bernardo Tinajero de la Escalera.—-Señores Presidente i oidores de la audiencia de la ciudad de Santiago de Chile."

Por cédula- de 8 de setiembre de 1707, el rei anunció el nacimiento de su hijo primojénito, el terrenísimo príncipe de Asturias don Luis.

En celebridad de tan fausto acontecimiento, el rei concedió indulto a todos los condenados i procesados que estuvieran en las cárceles, ménoa los reos de lesa-maj estad, los testigos falsos o los que hubieran inducido al perjurio* los blasfemos, los ladrones, los asesinos, i los que hubieran contraven nido a las leyes de comercio entre las Españas i las Indias (1); i permitió que todos los que estuvieran detenidos por deudas salieran con fianza por treinta dias "para que en ellos se pudieran concertar con los acreedores" (2).

Talvez algunos advertirán que los documentos citados se refieren al principio del reinado de Felipe V, en plena guerra de sucesion; i recordarán haber leído en la Historia de España de Lamente que "cuando en 29 de enero se anunció al pueblo el. estado de la reina, publicaron los rebeldes en la Gaceta de Zaragoza de 10 de febrero, que el duque de Anjou (como llamaban siempre al. rei), viéndose incapaz de sostenerse, para engañar a las Castillas, habia hecho publicar que la duquesa de Anjou, su mujer, se hallaba: preñada i con tres faltas;, i añadian ellos que las tres faltas eran ciertas, pero que euan falta* de: dinero, falta, de víveres i falta de tropas." (3). - . .; -

Pero se engañarian los que tal pensasen, porquet

(1) Real Cédula dada, en Madrid a 8 de setiembre ríe. Ud?. . |ü) Real Cédula de la misma fecha.

(3) Lafnente, Htsiwia de España, parte 3. libro 6, capitulo G,

las que se han visto eran las fórmulas de estilo i costumbre, las que se usaban en las épocas mas ordinarias, sin atencion a -circunstancias especiales.

Hé aquí como un comprobante, tomado entre otros muchos, una (cédula mui posterior, en la cual se anuncia el nacimiento de un niño real, que no era un primojénito.

"El üei. Habiéndose dignado la Divina Misericordia conceder el beneficio que con humildes ruegos implorábamos del feliz parto de la Reina, mi mui cara i amada esposa, dando -a luz un infante a las cinco i media de la tarde del dia diez de marzo próximo pasado, al cual se le han puesto en el bautismo los nombres de Francisco de Paula Antonio María, continuándola con la salud i buena disposicion en que se halla, obliga mi debido reconocimiento a tributar a Dios las mas rendidas gracias por su misericordia i benigna proteccion con que nos favorece. I siendo este beneficio de universal consuelo a mis reinos i vasallos, he mandado que jeneral i particularmente concurran con el fervor i 'devota disposicion propia de su amor i relijioso celo a rendir a su Divina Majestad las mas debidas gracias, comunicándolo así al mi consejo de las Indias por mi real decreto del mismo dia diez de marzo para su cumplimiento en la parte que le tocase; i habiéndose publieado en el propio mi consejo, i acordado espedir la presente mi real cédula, mando a los virreyes, presidentes, reales audiencias, .a los gobernadores i ciudades de aquellos distritos, i de las Islas Filipinas; i ruego i encargo a los prelados de ellos, así diocesanos, como regulaBes, que cada uno en su respectiva jurisdiccion hagan publicar esta mi real cédula, para que todos me ayuden a dar a su Divina Majestad las debidas gracias, conforme en tales casos se acostumbra, por la singular piedad con que atiende a esta monarquía; lo cual es mi voluntad ejecuten tambien por su parte el tribunal del consulado de la ciudad de Cádiz i el juez de Indias en Canarias. Fecha en Aranjuez a 28 de abril de 1794.—Yo el Rei.— Por mandado del Rei Nuestro Señor, Silvestre Collar".

De este i de otros muchos documentos análogos, aparece que los súbditos españoles en ambos mundos elevaban a la voz de su rei, preces al cielo en señal de gratitud i de gozo, por el nacimiento, no solo del príncipe que fué Luis I, sino tambien de todos los príncipes que reinaron o no reinaron, de Cárlos II el imbécil, último descendiente de la casa austriaca, i de Fernando VII el déspota, el último de los Borbones que empuñó el cetro de las Indias.

I el rei debia hallarse íntimamente persuadido de que estos acontecimientos domésticos de su real familia eran mui plausibles para sus vasallos, i probablemente lo serian en realidad, cuando se aprovechaba de ellos para solicitar la ofrenda que le era mas grata, la del dinero.

La cédula que paso a copiar es en su jénero una pieza en alto grado curiosa i característica.

"El Rei. Presidente i oidores de mi audiencia real de la ciudad de Santiago en las provincias de Chile. Por otro despacho de la fecha de éste, os doi aviso del dichoso nacimiento del serenísimo príncipe mi hijo don Felipe Próspero, i os ordeno lo demas que en él vereis en razon de dar gracias a Dios por este suceso, i hacerse las otras demostraciones de alegría que a un bien tan deseado corresponden. I con esta ocasion ha parecido deciros aparte que teniendo presente el particular afecto de lealtad, celo i amor con que mis vasallos de esas provincias siempre me han servido, i sirven, sin haber querido en esto dejarse vencer de otros ningunos de mis reinos, si no antes deseando aventajarse, se ha considerado que si al mismo tiempo del aviso del nacimiento del serenísimo príncipe, mi hijo, les propusiéredes un donativo voluntario i gracioso en ocasion que el alborozo de la nueva les facilite el ánimo, dándoles a entender que con esperiencia de su mucha fidelidad, i correspondiendo a ella en mí el amor paternal con que deseo ampararlos, defenderlos i gobernarlos, repartiendo con ellos toda mi benignidad i gratitud por especial inclinacion debida a tan buenos vasallos, me prometo de ellos, que sabiendo ahora los nuevos i mayores gastos que se acrecientan, i los aprieto»; en que nos ponen los enemigos de mi corona, i de la iglesia, a quien defiendo sin perdonar gasto, i lo estrecho i apurado de hacienda en que me tiene tan larga continuacion de ejércitos i armadas, como a este fin se mantienen, para lo cual no alcanzan mis rentas, i siendo tan interesados esos vasallos en la universal defensa i en el bien de una permanente paz, a que todo.se dirije, me asegura su fineza que- llevados de- su natural amor a mi servicio no dudarán de servirme voluntariamente en todo lo que su proporcion i fuerzas alcanzaren; i así os encargo lo deis a entender a todos, procurando que esta proposicion; por ningun casa se haga de modo que se pueda pensar por los vasallos que se hace contra su espontánea voluntad, porque no es mi ánimo permitirlo ni admitir lo que no fuere ofrecido graciosa i voluntariamente; i no mostrareis desagrado a los que se escusaren, porque estoi persuadido que, no por desamor, sino por falta de posibilidad, dejarán de concurrir en ocasion tan precisa los que no hicieren ningun donativo, siendo así que no es mi intento el gravarlos con nuevas cargas, como se lo dareis a entender, sino que ántes os he mandado, como lo hago, que procureis su mayor alivio. En esta conformidad lo practicareis con la advertencia i cuidado de que no se les haya de apretar en ningun modo, ni permitir se les desconsuele a los que no pudiesen concurrir, o no se inclinaren a hacerlo, con decirles que me tendré por deservido, pues esto sería hacer involuntario lo que pretendo que en todo sea gracioso i sin ningun color de apremio; i espero que en esta proposicion usareis con esos vasallos de tal suavidad i buen modo, que el vuestro persuada mas que el motivo que lo ocasiona (con ser tan grande); i así lo fio todo de vuestro cuidado, amor i celo a mi servicio, i que me dareis cuenta de lo que resultare, i los que me sirvieren, i coa qué cantidades, para que tenga noticia de ello, para favorecer i honrar a los que se señalaren; i lo que de esto procediere lo remitireis con separacion distinta por cuenta aparte, de que me avisareis con lo demas que resultare, que os pareciere ser conveniente.—Fecha en Madrid a 25 de diciembre de 1657.— Yo el Rei.—Por mandado del Rei Nuestro Señor, Juan Bautista Saenz NavarreteP

Segun es fácil de concebir, todas estas manifestaciones de veneracion, eran particularmente solemnes, cuando se trataba de la persona misma del soberano.

Estaba ordenado que los dias de los santos del rei i de la reina i sus cumpleaños fuesen feriados, i solemnizados con una funcion relijiosa, a la cual debian asistir todas las corporaciones i los sujetos mas visibles del vecindario; porque, decia el rei en una cédula de 6 de junio de 1790. por la cual reiteraba esto mismo por tercera o cuarta vez, "es in

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