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tros ni oficiales puedan contravenir á ello en otros del mar Mediterráneo, y sucede que los manera alguna.

dichos navios no pueden proseguir sus viajes Proposicion 20.

por maltratados , ó por tenerles mas convenienQue los referidos capítulos ampliados con los cia á sus dueños cargarles con los frutos de este que nuevamente se constituyen, ha de mandar su reino ; en este caso será permitido á los capitaMajestad católica se inserten á los cuarenta del nes de dichos navios ingleses, ó á sus factores tratado del año de 1667, para que sepan los va mudar de ellos y llevar á bordo de otros cualessallos de ambas Majestades lo que inviolable-quiera navíos que se hallaren en los mismos mente deben observar y conste a todos los ad- puertos destinados para Levante las mercadeministradores en los puertos, otros lugares y rias que asi tuvieren de tránsito libremente, sin villas de rentas reales , ú otros cualesquier mi pagar derechos algunos por ellas por razon de nistros la regla fija por donde se han de gober-ondeaje; y que para ello se les darán las guias nar; y para que no cobren ni pidan mas dere ó despachos que pidieren para mudarlas, sin llechos de los que en dichos capítulos antiguos, varles por dichas guias ó despachos mas de renovados y nuevos se espresan.

quince reales de vellon, ó lo que su Majestad Contestacion.

fuere servido. Concedido que las notas puestas al márjen de los artículos antecedentes servirán de esplica

Contestacion. cion sobre la forma de la ejecucion del tratado Negado por los sumos perjuicios y fraudes de 1667, en cuanto no perjudicaren en manera que resultarian del pasaje de estas mercaderías alguna á los antiguos tratados.

de un navio á otro.

3.° Tres articulos añadidos por el mismo milord Por cuanto sucede en la bahía de Cadiz y Leringlon sobre los propios puntos de comercio. otros puertos de estos reinos que los navios in

gleses que estan á la carga para el Norte necesi1.o

tan traer de Málaga y otros puertos de ellos viQue despues de declarada la guerra , los va nos , aguardientes , jabon , pasas y otros frutos sallos de ambas Majestades tendrán permiso en para surtir su cargazon , se ha de declarar que los seis meses capitulados de vender y transijir les será permitido hacer traer los dichos frutos libremente todas sus mercaderías y bienes mue de otros cualesquiera puertos de estos dominios bles y raices, escrituras , vales y dictas de cua en cualquiera embarcacion, con sus despachos y lesquiera especies que sean de la misma suerte testimonios de haber pagado en ellos los dereque podian hacer antes de declararla; y la per chos debidos á su Majestad por su estraccion sona ó personas que les hubiere comprado di- fuera de los reinos, en virtud de los cuales pochas mercaderias ó efectos no podrán ser mo drán ondearse libremente á bordo de los dichos lestados con pretesto alguno por haberlo hecho, navios ingleses sin pagar nuevo derecho aly gozarán de ellos de la misma suerte como si guno. los hubiesen comprado de los vasallos del rey.

Contestacion.
Contestacion.

Viene su Majestad católica en que los mercaNegado, por estar ya comprendido en el ar deres que tuvieren sus bajeles en el puerto ó ticulo V de los veinte propuestos primero por bahía de Cadiz puedan hacer traer allí por mar milord de Lexington; y estar enunciado sufi- todo género de frutos del pais , pagando a la sacientemente en el articulo XXXVIII del tratado lida de los puertos donde los hubieren cargado del año de 1667.

los derechos adeudados; mediante lo cual y

justificando la paga de ellos no satisfarán otros Que por cuanto suelen entrar en la bahía de ningunos derechos de entrada ni de salida con Cadiz y otros puertos de estos dominios navios tal que el pasaje de los dichos frutos se haga de ingleses con sus cargas , de las cuales parte está bordo á bordo en un tiempo señalado , con la destinada para descargar en dichos puertos, y licencia y en presencia de los guardas, de los otra parte para llevar á los puertos de Italia y administradores ó arrendadores de la aduana.

Cuatro articulos del tratado de la América del cados con razon ni pretesto alguno, sino es en año de 1670, presentados tambien

por

milord el caso de ser aprehendidos en algun puerto ó de Lexington (3).

paraje , actualmente comerciando con los vasa

llos de la otra corona ; cuyo capitulo está lleno 1.o

de justicia y razon , por considerarse imposible En el VIII artículo del tratado de la Améri el tránsito de los ingleses sin ir cost do tierca del año de 1670 está prevenido y ajustado, ra firme y provincias de España á sus islas en que el rey de la Gran Bretaña, sus herederos y seguimiento de su comercio. sucesores han de tener y poseer y gozar para

Contestacion. siempre todas las islas, provincias y colonias, tierras y lugares que estuvieren situados por El presente artículo y los dos que se siguen ellos en las Indias occidentales y cualquiera se niegan , por ser directamente opuestos á lo parte de la América , al presente poseidos ó do estipulado en las presentes paces, que escluye minados por su Majestad británica; cuyo ar á todas las naciones estranjeras de la América y ticulo se ha de ratificar en la misma conformi del comercio de las Indias. dad que aqui va espresado, por su Majestad ca

3.• tólica.

Y por manisestar la esperiencia que muchos

de los vasallos de su Majestad británica en las Contestacion.

Indias occidentales y otras partes, temerariaLa reina de la Gran Bretaña y sus sucesores mente osados han entrado en los dominios de su gozarán de todas las islas , provincias, colonias, Majestad católica en dichas Indias á cortar palo tierras y lugares situados en las Indias occiden de campeche, y en su consecuencia cometido tales y otras partes de la América que han sido continuas estorsiones y repetidas violencias con cedidas al rey de la Gran Bretañia por el ar dichos vasallos, lugares , plantaciones y efectos; tículo VII del tratado de la América del año procediendo en la misma conformidad algunos de 1670.

vasallos de su Majestad católica en los dominios 2.°

de la Gran Bretaña siempre que hallaban ocaY por prevenirse en el artículo VIII del re sion

para

ello ; y reconociendo unos y otros el ferido tratado que los vasallos de ambas coronas justo y severo castigo que merecian por tan exese abstengan de navegar con el fin de contratar crables delitos y crueles insultos, luego que los en los puertos , costas ú otros cualesquiera lu cometian se hacian piratas, cediendo todo en gares poseidos por el otro; y haber sucedido grave perjuicio del comercio, y sin temor de que algunos bajeles de las islas británicas han Dios quitando vidas y haciendas y honras concomerciado con otros situados en su barlovento; tra la pública utilidad; y para obviar tanto mal y que algunas veces se veian obligados por cau y poner el remedio mas oportuno, seguro y sa de los vientos fuertes orientales de aquellas conveniente á tan grave daño, se propone a su partes á navegar próximos á tierra firme é is- Majestad católica que ha de permitir á los vasalas españolas, por cuyo motivo en muchas oca llos de su Majestad británica que corten palo de siones han sido embargados y confiscados di cumpeche en el lago que se llama Isla triste , ó chos bajeles con sus cargas, sin tener en reali por otro nombre Laguna de término, y en la dad trato ni contrato, ni aun el ánimo de co bahia de Honduras , o cualquiera de los dichos merciar con las Indias occidentales de España; parajes ; con condicion que dichos vasallos han y deseando quitar tan graves inconvenientes y de tener y presentar licencia de su Majestad poner remedio á lo venidero, queda ajustado británica para ejecutarlo; y en este caso se ha entre su Majestad británica y su Majestad cató de dar por ellos una fianza abonada y cuantiosa lica , que los bajeles y naos pertenecientes a los á su Majestad británica, obligándose que no covasallos de ambas coronas que navegasen ó na meterán hostilidad ninguna , ni causarán el mas veguen, costeando ó de otra manera, á cualquie leve perjuicio a los vasallos de España, sino es ra de las tierras firmes, islas ó provincias de la que se contendrán y portarán segun las reglas, América pertenecientes á cualquiera de sus órdenes y providencias que su Majestad catolica Majestades, no han de ser embargados ni confis diere por mas convenientes para este fin; y que

asimismo pagarán el precio proporcionado que Bretaña madera de molinos, pagando los deresn Majestad católica juzgare deberse imponerchos que á su Majestad católica le parecieren sobre cada tonelada de palo de campeche; para justos; y por ser las costas caribes españolas cuyo fin y el recobro de estos derechos, podrá muy fecundas de todo género de mantenimiento señalar la aduana ó aduanas que fuere servido, y madera, sin duda se seguirá á su Majestad y juntamente territorio destinado y limitado ca grande utilidad, y no menor a los vasaadonde deban hacer la corta ; de que es preci llos que las poscen; con que este articulo se deso resulten machas conveniencias y consiguien mucstra conforme á toda razon (4).

temente se eviten gravisimos daños ; las conve- Adenas de esto se ha convenido que los refe

niencias, porque su Majestad católica percibirá ridos dos tratados de 1667 y 1670, hechos entre el tributo que se devengare y habrá mas comer- España y la Inglaterra, quedarán en su plena cio con dicho palo; y de no practicarse así, los fuerza y vigor para ser ejecutados en la forma daños son que los ingleses se entrarán, como que se ha estipulado en las notas pucstas al márlo han hecho , á sa costa y riesgo , y atropellan jen de cada articulo, y conforme a las cuales nodo vidas, honras y haciendas, de que consi tas se ha hecho la presente convencion, que no guientemente se constitayen y hacen piratas, perjudicará en manera alguna á los antiguos perjuicio que no tiene reparo ni se puede atajar tratados. si no es con la providencia de este articulo. Y asimismo se previene para mayor seguridad 4.

de la ejecucion del presente tratado, que todo Tambien se ha reconocido que las islas caribes

lo mencionado y esplicado en él tocante al coque los ingleses tienen en la América no produ

mercio entre las dos naciones, no se entiende cen provisiones suficientes para sus habitadores

sino para el comercio de España y no para el de y grande número de negros empleados en sus

las Indias españolas, del cual está convenido plantaciones, por ser las tierras que poseen muy

sean escluidas todas las naciones estranjeras. limitadas y ténues en la calidad, de hallarse su

Todo lo cual que debe servir de fundamento, mamente distantes estas islas asi de la Gran Bre- ya sea para incluir en el tratado de paz entre las taña, como de las colonias de su Majestad brita

dos coronas de España y de Inglaterra, haciendo nica en el norte de América, por cuya razon

parte de él, ó ya para hacer un tratado separado muchas veces se ven desacomodados y reduci- sobre el asunto del comercio entre las dos nados á padecer graves trabajos y necesidades; y ciones, se ha reglado, convenido y estipulado para ocurrir á ellos y que se ponga el remedio en la forma espresada entre los referidos el marque mas convenga en razon de la buena corres ques de Bedmar , comendador del Orcajo de las pondencia que ha de haber entre ambas naciones Torres de Santiago, caballero del orden del Esinglesa y española, ha de permitir y dar licen- piritu Santo, gentil hombre de la cámara de su cia su Majestad católica ( despachando cédulas Majestad católica, de su consejo de estado, prereales á este fin ) á los vasallos de su Majestad sidente del de ordenes y ministro de la guerra; británica, habitantes en sus islas caribes, para

y el señor de Lexington, baron de Aversham, que puedan libremente navegar á las caribes par de la Gran Bretaña y consejero de estado de costas españolas, y que puedan comerciar y traer su Majestad británica : y para que conste y haga de ellas todo género de mantenimiento que

fé todo lo espresado, han firmado la presente producen y dieren de sí; y se ha de entender convencion en virtud de sus respectivos poderes; que esto debe ser desde Paria ó Trinidad al rio

у

hecho poner en ella los sellos de sus armas. En Unare ó Pirilu, en donde asimismo podrán Madrid á 13 de julio de 1713.-El marques de comprar de los españoles los vasallos de la Gran Bedmar. - Lexington.

NOTAS.

(1) Aunque bajo el aspecto lejislativo no ofrece utilidad el presente tratado, ó mas bien protocolo de conferencias, porque el de 1667 que se propuso ampliar pasó integro al de comercio de 9 de diciem

bre de este año de 1713, y porqne tanto en dicho tratado de 9 de diciembre como en el esplanatorio de 1715, España se allanó á la mayor parte de las cosas que aqui se niegan; como documento histórico es de mucho interes , por la forma en que se estendió, y porque no solo se ven en él las pretensiones de la Inglaterra, apoyadas con todas las razones y argumentos que le sujeria el deseo de mejorar sus relaciones comerciales al abrigo de las circunstancias deplorables de la Península , sino tambien porque desde aqui datan muchas cuestiones, objeto en lo sucesivo de serios compromisos entre los dos gabinetes: tal como, por ejemplo, el corte de palo de tinte y establecimientos que paulatinamente formaron los ingleses en Honduras. Por su forma y contenido se ve que es una de las dos Memorias presentadas al gobierno español por el británico, y de las cuales se bace mencion en el artículo 12 del tratado de 27 de marzo. (V. la pág. 73.)

una

(2) Para informar sobre las pretensiones formuladas por el ministro británico Lexington se formó un junta compuesta del conde de Bergey, don Alonso de Araciel, don José de los Rios, marques de la Olmeda, don Antonio de la Vega Calo y don Bernardo Tipaguero, presidida por el conde de Frijiliana. En el dictámen

que dió en 13 de abril, al llegar a esta propuesta se espreza en los siguientes términos : »del capítulo XVII resulta una pretension verdaderamente indecorosa , jamás vista , y últimamente sin facultad ninguna de aquellos que se enuncia haberla dispensado; y el todo produce un daño, si se concediese , irreparable y de perjudiciales consecuencias: lo primero, porque todas las condiciones de su contenido son absolutamente torpes, tales , que aun toda la potestad régia de vuestra Majestad dudaria con ella de tal concesion sin venir á un preciso y evidente daño en su mon

onarquía, á su ejemplo para todas las demas provincias y naciones, en cuyo caso serían mas propias de los estranjeros, poniendo á su contemplacion leyes á su arbitrio para ligar la voluntad y potencia del estado: lo segundo, porque en sa consecuencia segun sus calidades era un total destruitivo de todos los justos derechos de la real hacienda de vuestra Majestad; dejándolos al arbitrio de los capitulares de las ciudades para que fuesen ningunos, y aquellos individuos tolerados , absolutos , y en cierto modo con facultad de formar reglas y leyes; y lo tercero y último, porque aquellos capitulares y villa han escedido notoriamente en entrar en tal contra to, ni la parte mas leve de él; porque no pueden negar que el contenido de aquel tratado es puramente reservado á la Magestad : porque ningun ayuntamiento de ciudad, ni aun para el mas leve gravámen del pueblo, ni aliviarle del que tuviere, no pueden hacerlo sin espresa facultad ; y ¿con cuánta menor razon debieron no haber hecho con los estraños el que ahora se pretende aprobar? Por cuyos motivos la junta es de sentir se debe denegar absolutamente tal aprobacion.» La junta quedó desairada: porque el gobierno confirmó el tratado en el art. 2.. del de 14 de diciembre de 1715.

(3) Este tratado se firmó en Madrid el 18 de julio de dicho año de 1670 por los plenipotenciarios conde de Peñaranda y Guillermo Godolphin. Consta de 16 articulos que no ofrecen interes, escepto el VI que dispone la mútua entrega de los prisioneros que se hubieren hecho á consecuencia de las hostilidades en América: el VII, en cuya virtud se condonan los contratantes toda accion por pérdidas ocasionadas en aquel pais, y se establece el uti posidetis de la Inglaterra en todo lo que hasta entonces habia ocupado en la América: el VIII, que prohibe comerciar á ingleses en las posesiones españolas, á españoles en las posesiones británicas: los X, XI y XII, que esceptuan el caso de avería, arribada forzosa ú otro accidente inescusable, en los cuales se mandan prestar todos los auxilios necesarios al buque que llegue á las costas americanas de la otra potencia ; y finalmente el XIV, que hace responsable á cada particular de sus hechos, sin que estos puedan ser causa nunca de turbarse la amistad y alianza de las dos naciones.

(4) Aqui concluyen las pretensiones de milord Lexington.

Tratado de comercio y amistad ujustado entre las coronas de España y de la Gran Bretaña el 9 de

diciembre de 1713 en el congreso de Utrech.

Habiéndose establecido felizmente por la mi narquia paterna el serenisimo y muy poderoso sericordia de Dios una buena y firme paz, y una rey católico Cárlos II, su hijo, y sido nombraverdadera y sincera amistad entre el serenisimo da por su tutora y curadora para el gobierno y y muy poderoso principe y señor Felipe V, por administracion de ellos la serenisima reina cala gracia de Dios, rey católico de las Españas etc. tólica doña María Ana de Austria ; por tanto ha y la serenisima y muy poderosa princesa y se parecido á los serenisimos y muy poderosos rey ñora Ana, por la gracia de Dios, reina de la y reina católicos y al serenisimo y muy poderoGran Bretaña , Francia é Irlanda etc. y entre sus so rey Carlos JI de la Gran Bretaña, llevados herederos y sucesores, reinos y súbditos, por uno y otro de un mismo afecto y deseo, reel tratado de pacificacion concluido en Utrech novar y confirmar con nuevas ventajas aquella el dia 4 del mes de julio pasado ; fue uno de buena correspondencia y mútua amistad que deslos primeros cuidados de sus Majestades se aten- de tiempo muy antiguo subsistia entre las corodiese en el mejor modo posible á la reciproca nas de España y de la Gran Bretaña , hasta que conveniencia de sus súbditos por lo que mira al alteraciones de las cosas interrumpieron la concomercio. Y á este fin se sirvieron mandar á su cordia y amistad que habia entre una y otra naembajadores estraordinarios y plenipotenciarios cion, mayormente cuando los mútuos intereses por cuyo medio se ha logrado prósperamente y comunicacion del comercio y la inclinacion de el ajuste de la paz, redujesen en forma solemne ambas naciones parece que piden una singular á un tratado de comercio aquello que pareciese union de ánimos y opiniones. A este fin el dicho mas conveniente para este saludable fin, despues serenisimo rey de la Gran Bretaña ha enviade pesadas todas las circunstancias en las confe-do por su embajador estraordinario cerca de rencias que sobre esta materia se tuvieron en sus Majestades católicas al escelentisimo señor Madrid. Y los dichos embajadores en virtud de Eduardo, conde de Sandwick, vizconde de Hinsus plenipotencias, cuyas copias van insertas á la chingbrook, baron de Montagu de San Neote, letra al fin de este tratado , para mayor claridad vice-almirante de Inglaterra, gefe de la guardade los anteriores y facilitar mas los medios del ropa del rey, consejero de estado y caballero tráfico, convinieron en unos artículos de comer de la

muy

noble y muy célebre orden de la jarcio en el modo y forma siguiente.

retera , no solo para renovar los antiguos vincu

los de amistad entre las dichas dos coronas, roARTICULO 1.o

tos por la malicia de los tiempos, sino tambien Por el presente se ratifica y confirma el trata para estrechar con mas fuerte lazo los nuevos do de paz, comercio y alianza entre las dos co fundamentos de una reciproca alianza, que haya ropas de España y de la Gran Bretaña concluido de durar hasta la mas remota posteridad, y para en Madrid el dia del mes de mayo del año del ello ha autorizado á dicho embajador con el mas Señor 1667; el cual ha parecido bien se inserte pleno poder , cuya copia se insertará mas abajo. á la letra en este lugar para mayor fuerza y se Y respecto de que la negociacion de dicho emguridad, juntamente con las cédulas reales ú or-bajador estraordinario fue tan gratamente acepdenanzas anejas á él, el cual es como se sigue. ta en la corte del rey católico, ha parecido con

veniente á la serenisima reina , tutora y gobera Tratado de paz , alianza y comercio ajustado

nadora del rey, nombrar á los escelentisimos en Madrid el 23 de mayo de 1667 entre las

señores Juan Everardo Nidardo , confesor de la coronas de España y de la Gran Bretaña.»

serenisima reina católica , inquisidor general y » Por cuanto por muerte del serenisimo y muy consejero de estado; á don Raimundo Felipez poderoso rey de las Españas, Felipe IV, de glo-Nuñez de Guzman, duque de Sanlucar la mayor riosa memoria , ha sucedido por disposicion de y

de Medina de las Torres, del consejo de estaDios en los reinos , estados y dominios de la mo do y presidente del de Italia ; y á don Gaspar

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