Poesias y escritos del coronel don Pedro Lacasa

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la Discusion, 1870 - 352 páginas
 

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Página 10 - Alzad, americanos, la coronada frente, ya viene a nuestros cielos el venerado sol. El sol de los recuerdos, el sol del Chimborazo, que nuestros viejos padres desde la tumba ven: Aquellos que la enseña de Mayo, con su brazo clavaron de los Andes en la nevada sien. ¡Veneración! Las olas del Plata le proclaman, y al Ecuador el eco dilátase veloz; los hijos de los héroes, ¡veneración!
Página 233 - El señor Calvo no deja de luchar con graves inconvenientes en su marcha, porque además de algunas resistencias interiores, aunque al parecer insignificantes, ese cambio ha alarmado al Perú que se ha aproximado el ejército á Puno. Ignoro si la República de Chile tomará parte en la contienda que se prepara entre el Perú y Bolivia. Yo creo que no, si el General Santa Cruz no viene á su pais, en •cuyo caso tambien es probable que haya un avenimiento entre Solivia y el Perú.
Página 81 - La historia, señor ministro, juzgará imparcialmente si el coronel Dorrego ha debido o no morir; y si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él. puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien público. Quiera persuadirse el pueblo de Buenos Aires, que la muerte del coronel Dorrego. es el sacrificio mayor que puedo hacer en su obsequio.
Página 218 - Soldados del ejército a que tengo el honor de pertenecer hace veinticinco años! Yo os ofrezco un lugar en las filas de la Libertad; abrazaré a mis antiguos camaradas que, desertando del tirano y sus banderas tenebrosas, vengan a colocarse al lado de su antigua bandera, la de Maipo y de su antiguo general. Hombres de color y de casta por quienes he peleado en cien combates, puesto que he peleado por la igualdad de todos los hombres! Yo vengo...
Página 232 - Esta montonera, suponiendo que mis restos se pondrian en fuga al primer tiro, me atacó de sorpresa en la madrugada del 25, estando yo campado entre el rio de las Piedras y el Pasaje. Pero solo 50 tiradores con...
Página 221 - Cala» que apenas llegaban á 500 hombres. No dudo que la historia de esta guerra espantosa hará una mención particular de esa campaña de la Rioja, donde era necesario contener los esfuerzos del enemigo, sin armas, sin dinero, sin recurso alguno para dar tiempo al General Madrid...
Página 258 - ... firmado de mi mano, sellado con el sello de las armas del Estado, y refrendado por mi secretario interino de la guerra, del cual se tomará razón en el tribunal de cuentas y cajas generales del Estado.
Página 220 - ... á mi llegada á esta capital, hace tres dias. La he remitido ya al General Madrid, que ocupa actualmente con su ejército las provincias de Cuyo, y si mis ocupaciones me permiten, concluiré hoy esta carta con la estension que deseo, y marchará mañana por la misma via.
Página 85 - Lavalle no sabia por entonces que matando el cuerpo no se mata el alma y que los personajes políticos traen su carácter y su existencia del fondo de las ideas, intereses y fines del partido que representan"....
Página 219 - Vosotros también sois invitados a pelear contra un poder que ha cerrado los puertos, agotado las tareas, arruinado el comercio, paralizado las manos, aniquilado el movimiento y la vida material de la Nación.

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