Imágenes de páginas
PDF
EPUB

I hasta he purificado mi conciencia

En el pudor bendito,

En la santa pureza
Que daba con la luz de los amores
Irradiacion de dicha a la belleza.

Era siempre mui poco
Para un corazon como está el mio.
Estaba ya mui árido, mui yerto,

I el agua echada a gotas
Se consume sin fruto en el desierto.

¡Oh! Vírjenes amantes, creaciones
De amor i de ternura!
Si os he agostado dulces ilusiones
Con el hielo mortal de mi amargura,

Si amaros no he podido
Con el amor ideal que habreis soñado,
Perdonadme el amor que os he pedido,
El anjélico amor que me habeis dado.

XIV

¡Mis recuerdos queridos!
Mi corazon que hoi vive sin latidos
Os conserva, memorias vaporosas,
Como guarda la tierra de una tumba
Las que suelen brotar, pálidas rosas.
Allí están, sin aroma i sin fortuna,
Esas flores quemadas en mi hielo...
Ah! si pudiese aun brotar alguna!

XV

Oh! madre, madre mia,
Véme volver a tí desalentado.

Como el dios adorado
Se vuelve el moribundo en la agonia.
Madre, yo sufro, estoi desesperado!

Ya sin calor, no guarda
Mi alma que tan pronto abandonaste
Cuando a tu patria de anjel te volviste,
Ni la luz de la fé que me dejaste
Ni el sabor de los besos que me diste.
¡Ai! he llorado tanto que agotada
Está ya de mis lágrimas la fuente.

Mi vida está cansada,
I ya cruzan arrugas por mi frente.
¿Por qué, madre, en el mundo me dejaste?
Si me vieses tan débil i tan triste!
¡Desgraciado de mí que vivo tanto!
Feliz tú que ya el premio recibiste!

Mas sabe, madre, sabe
Que aun en mi corazon queda algo santo;
Queda una luz eterna que ilumina

Las tinieblas de mi alma
Cual lámpara que alumbra una ruina,
I esa luz que no muere, ese algo santo
Que conmigo vivirá hasta la agonia,

Eso que aun quiero tanto
Es tu nombre adorado, madre mia.

DON PEDRO OLEGARIO SANCHEZ

Le conocí allá en la rejion del norte, donde el sol fermenta con su calor los jérmenes de las riquezas de las pampas.

Al pié de las dos inmensidades que compiten con el cielo, el mar i el desierto, cerca de las cordilleras cuajadas de tesoros, pude admirar la vivacidad de su in

[graphic][merged small]

jcnio i de su palabra, contemplando los horizontes i los panoramas que u1« describia.

Me pintaba, con fantasia maravillosa i risueña, encontrando encantos deslumbradores en sus ensueños, las bellezas de las zonas australes, donde naciera, i las solemnes soledades de los llanos i las sierras que ha ido a poblar el esforzado obrero chileno para arrancarle sus escondidas pastas valiosas i codiciadas por el mundo.

La primera huella del lonjitudinal, me decia con entusiasmo de profeta, que va a cruzar los desiertos, la trazó la pesada carreta que trasportaba los minerales de las montañas a las playas, para ser conducidos a los mercados mundiales.

Faros que guiaban a los navegantes, en las calladas i oscuras noches del mar Pacífico, fueron, añadia sonriente, los rojos hornos de la costa que hervian en sus bóvedas de ladrillos los metales de las sierras.

Allí el poeta del esfuerzo i de la vida intensa se esbozaba así mismo, como el bardo de California, Joaquín Miller, cuando cantabalas arenas de oro de"las llanuras de Sacramento i los montes rocallosos, definiendo la naturaleza agreste de aquellos parajes rescatados al olvido i a la soledad por el formidable brazo del obrero chileno.

Ese es el pensador i el artista, Pedro Olegario Sánchez, isleño de oríjen i educador de vocacion que dirije el destino de los niños en el rectorado del Liceo de Antofagasta.

Su pluma de escritor ha forjado libros de brillan les Xotas i Perfiles, que ha donado a la Sociedad Protectora de la Infancia de Valparaíso, obedeciendo los delicados impulsos de su espíritu altruista.

Nació en Chiloé, en i851, i despues de estudios rápidos i distinguidos, se graduó doctor en medicina.

Fundado el Liceo de Antofagasta, se le nombró rector de ese establecimiento que ha formado numerosos i notables alumnos, que hoi ejercen la injenierfa o la abogacía, la medicina o las artes, las industrias o el comercio.

Pero su rasgo sobresaliente, es el de escritor, de artista de la forma i de la idea, de poeta de la belleza, de filósofo del esfuerzo humano.

Los blancos hilos de plata que coronan su frente han nacido al calor del pensamiento i la meditacion bajo los rigores de aquel clima degastador de las mayores enerjias.

Tiene la palabra fácil, culta, ilustrada i vivaz, del pensador adiestrado en el ejercicio del pensamiento en

« AnteriorContinuar »