Imágenes de páginas
PDF
EPUB

particular de uno de sus individuos fué, se denegase honoríficamente el ingreso en la provincia al maestro de campo Victoria, y proceder por sorteo contra las milicias y sus cabos, practicándose la averiguacion y castigo more militari, y en cuanto al homicidio se suspendiese la averiguacion, hasta las resultas de este sorteo, y llegada del señor obispo de aquella iglesia.

En la antigua gaceta, la del mes de febrero de 730 refiere, que el alcalde de la hermandad de la ciudad de Leon don Juan Gomez Mayorga aprehendió el dia 9 de enero un ladron cuatrero, y desterró al castillo de Granada: al conducirlo, salió un tio suyo con espada en mano en ademan de matar al reo: pero se experimentó lo contrario, que ayudándole algunos conductores, ganó libertad el sobrino, y ambos fugaron. Los alcaldes ordinarios emprendieron su pesquisa, y ellos agavillándose con su infame parentela, dice el editor, y otros muchos de aquella indómita plebe, se determinaron tambien en matar a los alcaldes. Llegó el caso de refriega, que describe el mismo editor, y dice: el dia 18 de henero, andando de ronda el alcalde don José de Urbina, bien acompañado, como sabedor de los designios de los mulatos, los encontró en una calle estrecha la noche de este dia, y queriendo reconocerlos, le acometieron, granizando sobre él y su comitiva gran número de piedras, que una birió en la cabeza al alcalde, y aunque la comitiva de éste hizo fuego con las armas que llevaba, y despues las espadas que con valor singular manejaron don Nicolas Briseño, y don Francisco Zapata, resistiendo la multitud de las contrarias, el primero herido de una gran cuchillada en la cabeza, y el segundo de un golpe de piedra: experimentaron po obstante su corage los mulatos, que muchos salieron heridos, hasta que cedieron al ímpetu de los vecinos españoles, que se juntaron amparando la justicia y nombre del rey, que el alcalde y su comitiva invocaron, no pudiendo por entonces hacer presos algunos, hasta despues que fueron cogidos tres, y sustanciada la causa, remitió el alcalde Urbina á Goatemala, para que la real audiencia de correspondiente castigo á tamaño crimen. Habiendo venido sucesor al señor Echevers, añade Juarros, el 11 de julio de 33, entregó el baston; quedóse en esta ciudad, y murió el 25 de diciembre del mismo año, dejando eternizada su memoria en el suntuoso templo del monasterio de Santa Clara, que levantó a su costa.

28 Don Pedro de Ribera y Villalon, mariscal de campo de los

de 1735, imo suplici patibulo, blicas y

reales ejércitos, gobernador que fué de Veracruz y visitador general de los presidios internos de Nueva-España. Asi le titula el escribano de cámara autorizando una sentencia de 12 de noviembre de 1735, que firman presidente y oidores. En ella condenan dos reos al último suplicio, y con ella parece cesar el arrastramiento por las calles para el patíbulo, porque dice: sean sacados en bestia de albarda, por las calles públicas y acostumbradas. Un escribano certifica haberse practicado así, y hace mencion de ministro ejecutor de su muerte. En cabildo de 27 de setiembre de 737 se puso por obra la construccion de una casa de alhóndiga; y en el de 7 de abril de 739 se ve concluida, y en corriente la venta de granos. El señor Villalon dispuso con aprobacion real, no se hiciese pago en la caja, sino con decreto suyo, y practicar por sí los cobros de hacienda. Los oficiales reales representaron contra este método, ganando un rescripto, y para que no tuviese efecto, el ayuntamiento acordó en 18 de julio de 741, representar en favor, y dicen sus individuos: ser sabidores por lo que han visto, experimentado y oido á sus mayores, que en ningun tiempo se vió en mejor corriente la administracion de la real hacienda; tanto en las recaudaciones de lo que á ella pertenece, como en las distribuciones y pagas, que de ella salen: uno y otro, porque con el estilo de su señoría, sin mas diligencia que la de sus cartas, y benévolas providencias, sin los estrépitos de ejecuciones, embargos, comisiones, y otros actos violentos, que en otros tiempos se an visto, con demora de las cobranzas en sus plazos, sin el fruto de la integridad de las pagas, ni otro que el de la mayor destruccion de los deudores por las expensas de estas diligencias, y de otras indebidas, que suele introducir la malicia, se conocen beneficiados la real hacienda y los vasallos: todo lo cual aprueba la masa de caudales: pues las reales cajas nunca se han visto mas proveidas de ellos, que en el tiempo de que se trata: siendo así que pudiera hacer el tener menos el verse efectuadas las distribuciones y pagas, no solo de los corrientes sueldos, sino de los adeudados en otros tiempos, que han sido satisfechos en el del gobierno de su señoría, con tanta puntualidad, que en esta seguridad fincan su alivio los interesados, como lo publican, y proclaman con expresiones de un justo agradecimiento por ser beneficio de que no gozaron en otros tiempos: dándole esta á prueba mayor exalte el hecho, de que para la remision á S. M. de socorros, segun suTOM. 2.

(29)

real disposicion, en la última conducta, en el tiempo de su antecesor se emprendieron préstamos del vecindario, por no haber en aquel tiempo caudales en las reales cajas, y en el de que se trata, se ven pagados, y sin la ocasion de que se emprenda igual operacion por lo abastecido de dichas cajas reales. La escuela que habia en el colegio de San Buenaventura de bastante fruto en la ciudad, habia sido suprimida en un capitulo provincial de San Francisco presidido por el visitador Abasolo; y causando su falta conmocion en los vecinos, el señor Villalon, y el ayuntamiento, segun acta de 21 de julio de 730, emplearon su mediacion para su restableciento con el comisario general de Nueva-España: por lo que volviendo a otro capítulo el presidente Abasolo, para que no hiciese nueva supresion, la audiencia en acuerdo de 20 de abril de 742, presidido por el señor Villalon, puso á su comision las trabas de una bula y cédulas consiguientes. Pudiera afirmarse, que Juarros dijo poco, cuando expresa, que el presidente Villalon gobernó este reyno con gran paz y tranquilidad; pero en sus circunstancias, es la alabanza, que mas le conviene. Habia sido provisto presidente de esta audiencia con mucha anticipacion el licenciado don Tomas de Rivera Santa Cruz para la vacante del señor Rivera Vi. llalon, y presentados con igual anticipacion sus títulos en ella, entendiendo acaso que esta provision era simultánea y revocatoria de la del primero, en acuerdo de 735 dispuso devolver los originales y consultar á S. M. sobre la duracion del actual, suspendiendo entre tanto su obedecimiento, hasta saber la real voluntad. Quedo en esto por entonces. Cumplido el tiempo, dió aviso el sucesor desde México en cartas de 3 de octubre de 741, que disponia su: viaje para este reyno. El ayuntamiento por su parte, igualmente dudoso de una provision sucesiva, contestó al señor Santa Cruz, que la audiencia habia dispuesto, consultar á S. M. y entre tanto no hacer novedad, que sabida que fuese la real voluntad, sería bien recibido. Escribió ademas a la audiencia de México, que á la sazon tenia el gobierno de aquel vireynato. Exmo. señor, dice en resúmen al oidor decano don Pedro Malo de Villavicencio. El prevenir á los males el remedio, ha sido sin comparacion de mejor efecto, que el que se dá á los males experimentados. El señor don Tomas de Rivera Santa Cruz, nombrado presidente, gobernador y capitan general de este reyno ha dispuesto su venida; esta audiencia tiene resuelto, no se baga novedad en el gobiernos del actual, ha cousultado á S. M. y espera la real resolucion: así lo ha significado al señor Santa Cruz este ayuntamiento, para que sabida la real voluntad, fuese bien recibido; mas como puede suceder, que algunos consejos le sugieran la venida, y se ponga en camino, aunque de sus talentos es de esperar la consideracion de las perjudicialísimas resultas de su ingreso, y si sucediese, se aventuraría á perder la paz este reyno, redundándose alborotos, que con menos causa hasta hoy se lloran: siendo 'obligacion de esta ciudad evitar inquietudes, y mantener á su pueblo en paz, poniendo remedio, acordó el de la proteccion de V. E. y desfructar su zelo, suplicándole, se sirva pulsar esta materia, examinando la resolución de dicho señor, y si es venir á tomar posesion, la prudencia y authoridad de V. E. le contenga 'el intento, hasta la determipacion de S. M. La fecha es 7 de noviembre de 1741: las firmas, don Antonio de Zepeda y Nágera, don Juan de Abaurrea, don Guillermo Martinez de Pereda, don Joseph de Nágera, don Pedro de Letona, don Gaspar Xuarros. La audiencia no menos recelosa, que trascendia connivencia en su presidente, calificàndola, si tal fuese, de atentado, pendiente la consulta de S. M. y por ella, considerándose sin facultades para recibirle, en acuerdo de 8 de enero de 742 despues de razonar estos antecedentes, acordó, que á dicho señor-don Thomas de Rivera Santa Cruz do se reciba, ni pueda recibir, hasta que S. M. informado de todo, mande lo que se deba ejecutar; y ordena, se haga nueva consulta y se haga saber al ayuntamiento de esta ciudad, para que lo tenga entendido. En cabildo de 17 de agosto de 742 recibida carta del mui ilustre señor don Thomas de Rivera Santa Cruz, en que avisa la declaratoria de S. M. en órden al ejercicio de esta presidencia, en que es electo, y proximidad de su viage, acordo su reeibimiento. Pidiendo permiso, dia y lugar el obispo Pardo para alegar en la audiencia sobre arreglo de racion, servicio y proventos parroquiales, se le dió, señaló dia, y lugar el que le tocase; y recibido aviso, acudió, tomó el asiento, que seguia al decano, y despues de razonar el presidente, hizo su alegato dia 12 de mayo de 742. El señor Rivera Villalon en 9 de octubre se despidió del ayuntamiento, y el 16 de abril siguiente salió para México. Al oidor Arana, que segun acta de 9 de abril de 734 crogó 500 pesos en la conduccion del agua y fábrica de la pila de la plazuela de San Pedro, y llevaba 33 años de servicio en la audiencia, por car

220

CAP. LXXVIII.- PRESIDENTES.
ta suplicatoria de 24 de diciembre de 743 procura el ayuntamien-
to impedir la ausencia que tiene dispuesta con licencia del rey.

29 El licenciado don Tomas de Rivera y Santa Cruz, natural
de la ciudad de Lima, en las autorizaciones de sentencia titulado,
del consejo de S. M. Posesionado en 16 de octubre de 742, en
acuerdo de 22 del propio mes es condecorado con voto en materias
de justicia: en 8 de noviembre inmediato para las asistencias de
tabla en catedral se ordenó poner su silla atravesada, como se es-
tila, dice el acuerdo, en las chancillerías de México, Lima, Gua-
dalajara, y otras: en 22 del mismo noviembre se innova el asiento,
que tomaban los alcaldes ardinarios en las visitas de cárcel. Ha-
biendo reclutado y remitido gente de armas á Chiapa el señor San-
ta Cruz para el cobro de tributos rezagados, la audiencia en 20
de abril de 744 libró despacho al ayuntamiento de esta ciudad,
para que se interpusiese con su señoría el señor presidente, como
lo hizo en representacion del dia 24, manifestando que la conti-
nuacion de su marcha podia inducir la turbacion en aquella pro-
vincia, y cuando menos dar alas á los rebeldes en cosa, que debia
hacerse por otros medios. Escribió tambien la audiencia al señor
virey de México, a fin de que S. E. en atencion al sosiego del rey-
no, cuya perturbacion se temia, diese las providencias interinas
de su arbítrio. Al propio tiempo el oidor Alvarez de Castro usan-
do reservadamente de una comision real sobre un navío de regis-
tro de don Miguel Iturbide, fué recusado por éste, y tachado de
exceso en la comision, resultó refugiado en la Compañía. Los
oidores Arana y Orosco tachados igualmente de haber incurrido
en una asonada, suponiendo turbaciones que no habia, y vistien-
do con los adornos de la paz pública lo que en realidad era proce-
der contra ella, requeridos por los antecedentes para dar autos
y despacho en nombre de la audiencia, resultan en 8 de julio re-
fugiados uno en San Francisco y otro en la Recoleccion, y el obis-
po ocupado en mediaciones. Los capitulares obligados á vestir de
golilla, comparecen ante el presidente con este trage el dia 9 de
octubre de 745, y en cabildo ordinario de 8 de marzo de 746 un
regidor y el síndico por indisposicion acuden de capa. Asi es que
los temores de la venida de este presidente no salieron vanos. Juar-
ros, dice: hiciéronsele muchos y graves cargos, por los que fué de-
puesto de la presidencia. El año de 48 pasó de alcalde del crimen
á México.

« AnteriorContinuar »